Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

26 feb 2014

Bruselas ve una tenue mejoría en España

La Comisión duplica la previsión de crecimiento hasta el 1% y fija el déficit de 2013 en el 7,2%

El desempleo seguirá en torno al 25% al final de la legislatura.

 


El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, en Bruselas. / g. vanden wijngaert (ap)

Cuatro años después del inicio de las diversas oleadas de recortes y reformas, el déficit público español sigue por encima del 7% del PIB, cifra sin comparación entre los grandes países de Europa. El desempleo continúa en torno al 25%, dato prácticamente sin parangón en todo el mundo. Pero al menos la economía empieza a dar señales de vida
. No está el mañana ni el ayer escrito, y menos cuando eso depende de espejismos estadísticos, pero la Comisión Europea vislumbra una tenue mejoría en España.
 Pese a que el agujero fiscal sigue siendo alarmante, las previsiones de invierno presentadas este martes auguran un crecimiento del PIB del 1% este año, el doble de lo previsto hasta ahora, y del 1,7% en 2015.

Fuente: Comisión Europea / EL PAÍS
Bruselas ya ha fallado con estrépito anteriormente en sus predicciones, por exceso y por defecto; es difícil anticipar el punto de inflexión en crisis mayores como ésta
. Pero el empleo empieza a repuntar.
 La confianza ha vuelto, las condiciones financieras mejoran, el consumo levanta por fin el vuelo. Y España, que ha salido limpiamente del rescate, es además uno de los ejemplos del manual de la Comisión, empeñada en demostrar que su política económica empieza a funcionar tras una larga travesía del desierto.
Esa lectura no es exclusivamente española: Italia, Holanda y Finlandia también saldrán de la recesión este año, junto con los países rescatados que más dudas generan, Portugal y Grecia
. Con esos mimbres, la Comisión casi saliente hizo este martes una especie de testamento económico en un informe eterno, de 184 páginas, que se resume de forma sucinta: la reactivación continental toma forma y por lo tanto las discutidas recetas de política económica empiezan —más o menos— a dar resultado.
Tras dos años en recesión, el PIB de la eurozona avanzará el 1,2% en 2014, guiado por Alemania. Los presupuestos nacionales están cada vez más saneados, y el paro bajará suavemente en 2014.
 “Lo peor ya ha pasado”, subrayó el vicepresidente Olli Rehn.
 Hay por ahí media docena de riesgos preocupantes en el horizonte; los principales, los problemas bancarios y algo que empieza a parecerse al peligro de deflación, una caída general del nivel de precios.
 Pero aun así la Comisión quiso lanzar un mensaje optimista a menos de 100 días para las elecciones al Parlamento Europeo, con el euroescepticismo al alza y con varios países mostrando claros signos de fatiga tras el constante trasiego de reformas y recortes de los últimos tiempos.

La aceleración de la economía europea es tan tímida que nadie espera ya nada más que una salida lenta: eso es un drama para economías como la española, que tienen que rebajar el desempleo desde las alturas
. Y aun así los técnicos de Bruselas son más positivos que otras veces con España. “La reactivación es más firme y el reequilibrio de la economía continúa”, afirmó Rehn.
El comisario recomendó a Rajoy, tentado de anunciar una rebaja de impuestos que tenga efectos en 2015 —año electoral—, que vaya con cuidado. “Es un reto reducir los impuestos y alcanzar a la vez los objetivos de déficit”, dijo con exquisita diplomacia.
El déficit cerró 2013 en el 7,2% del PIB, y sin contar las ayudas a la banca (que no computan a efectos de Bruselas), en el 6,7%, dos décimas por encima del objetivo
. El agujero fiscal será del 5,8% este año, en línea con las metas de Bruselas.
 El problema empieza ahí: para 2015, España volverá a incumplir si retira las medidas de ajuste ya adoptadas, algo que en algunos casos ha prometido insistentemente.
 El déficit volvería así a marcharse el año próximo hasta el 6,5% del PIB, dos puntos o 20.000 millones de euros más de lo previsto.
 El vicepresidente Joaquín Almunia ha explicado ya que no es el momento de bajar impuestos, algo que repiten en voz baja todos y cada uno de los eurofuncionarios, de mayor o menor rango, que conocen las cifras españolas. Rehn no quiso meterse en jardines y defendió que la consolidación se haga “por la vía del recorte de gasto, menos dañino para el crecimiento”
. Y aseguró que la reforma laboral “empieza a tener impacto”.
Los datos le dan la razón, pero ese impacto es tan escaso y el paro tan elevado que ese análisis corre el peligro de ser fruto de la necesidad política, con las europeas tan cerca y el Ejecutivo español necesitado de mensajes que justifiquen que el esfuerzo vale la pena.
 Los costes laborales, que llevan cuatro años a la baja, retrocederán de nuevo en 2014. El empleo crecerá un exiguo 0,1%. Y la tasa de paro española, que desciende con lentitud, acabará 2015 en el 24,6%. En otras palabras: Rajoy cerrará la legislatura con tasas de paro superiores a las que había cuando llegó.
Más allá de España, de entre la superabundancia de cifras generales hay que espigar una: la inflación será del 1% en 2014 y del 1,3% en 2015, lejos del mandato del BCE.
 En un continente cargado hasta las cejas de deuda pública y sobre todo privada, el fantasma de la enfermedad japonesa está ahí. Rehn ve “peligros” en esa baja inflación, que dificulta el ajuste de la periferia. Guntram Wolf, de Bruegel, va más allá:
 “Con esos datos, el problema de sostenibilidad de la deuda es mucho más complicado de resolver”. “El BCE debe hacer más”, cierra.

Pequeñas rutinas de las grandes mentes

Benjamin Franklin escribía desnudo y Faulkner dormía de día. Un libro recoge los rituales que inspiraron las mayores obras.

William Faulkner trabajaba antes de ir a trabajar de vigilante por las noches / Cordon Press

Picasso le rogaba a sus musas que, por favor, pasaran a visitarle solo cuando estuviera en su taller y trabajando.
 Con manchas en la camiseta a rayas y los pinceles calientes, preparado para aprovechar la inercia de esa cosa llamada inspiración
. Porque por muy puro que se ponga el arte, dedicarse a pintar, escribir, hacer canciones o fotografías tiene mucho de rutina, de hábito y obligación impuesta por uno mismo.
 “Sé monótono y ordenado en tu vida como un burgués para que puedas ser violento y original en tu obra”, decía Flaubert, por cierto, todo un señor burgués.
William Burroughs tenía muy claro lo que estaba obligado a dar a cambio de ese trabajo raro: “El precio que un artista tiene que pagar por hacer lo que quiere hacer es que tiene que hacerlo”. Pero, ¿cuál era la fórmula de los cráneos privilegiados de la Historia para convocar musas y pagar esa hipoteca?
 Al periodista Masson Currey le picó la curiosidad en 2007 y empezó a recopilar en un blog las agendas diarias, las manías y los horarios de artistas y científicos de éxito
. El blog fue engordando hasta que se convirtió en libro. Rituales cotidianos, publicado recientemente por Turner en España, da las claves de cómo se le iluminaba el piloto automático de 177 lumbreras.

Mientras dormías

Dormir es el mejor (y el más barato) afrodisíaco creativo
. Al menos ello se encomendaban grandes dormilones como Descartes (más de 10 horas) o William Styron
. El más madrugador fue Balzac. Cuando estaba embarcado en algún nuevo libro su horario era monacal
. Cenaba frugalmente a las seis de la tarde y se iba a la cama. A la una de la madrugada ya estaba en pie. Se sentaba en su escritorio y allí se pasaba unas siete horas seguidas bebiendo una taza de café negro tras otra.
Mozart, componiendo 'Don Juan'. El fondo negro puede no corresponderse a la realidad / Cordon Press
Los compositores clásicos también se rebelaron contra la legaña. Beethoven, Mahler o Schubert abrían el ojo al amanecer. “Siempre me peinan a las seis de la mañana y ya a las siete estoy completamente vestido”, apuntaba Mozart.
 De entre los vivos, el récord es para Haruki Murakami, que ha pasado de gerente de un tugurio de jazz en Tokio a asceta vegetariano de la literatura superventas.
 Desde entonces, se despierta a las cuatro de la mañana, trabaja cinco o seis horas seguidas y luego se va a correr por el campo.

Baños de aire

Thomas Wolfe: Imagínenlo desnudo / Cordon Press
Thomas Wolfe, el escritor más americano y el menos reivindicado de la generación perdida, descubrió una noche su infalible método creativo
. Currey cuenta en el libro que en una hora poco inspirada Wolfe se dio por vencido y se quitó la ropa para acostarse. Entonces, desnudo frente a la ventana descubrió que su cansancio se había evaporado de repente
. Se sentía fresco y con ganas de escribir de nuevo. Regresó a la mesa y escribió hasta el amanecer “con asombrosa rapidez, facilidad y seguridad”. Intentando descifrar qué había provocado aquel cambio súbito se dio cuenta de que, frente a la ventana, había estado acariciándose inconscientemente los genitales y que aquello inducía una tan “agradable sensación masculina” que había avivado sus energías creativas. Desde entonces, Wolfe utilizó regularmente este método para inspirar sus sesiones de escritura.
Benjamin Franklin: Padre fundador, científico y nudista ocasional / Cordon
Uno de los hábitos favoritos de Benjamin Franklin en sus últimos años era el baño de aire. El estadista estadounidense contó en sus diarios los pormenores del asunto: “Me levanto temprano casi todas las mañanas, y me siento en mi aposento sin ropa, media hora o una hora, según las estación del año, leyendo y escribiendo. Esta práctica no es en absoluto dolorosa, sino por el contrario, muy agradable”.

Arte contra la vida

Kant, ese hombre de lo suyo / Cordon Press
Immanuel Kant no salió jamás de su ciudad natal, donde impartió el mismo curso en la universidad durante 40 años. Su criado le levantaba a las cinco de la madrugada. Almorzaba siempre a la misma hora y a las tres y media daba su famoso paseo. Se iba a la cama exactamente a las diez. No se le conocen muchas amigas y tan sólo un amigo íntimo, con quién solía cenar de vez en cuando. Sus biógrafos se han peleado últimamente tratando de desmontar la imagen de hombre robótico que queda del filósofo alemán. Pero es un hecho que su enfermedad, un defecto congénito en su caja torácica que le comprimía el corazón y los pulmones, marcó profundamente su vida, y por tanto su obra. Kant renunció al cuerpo y se dedicó a criticar a la razón pura.
Ingmar Bergman facturó decenas de películas y obras de teatro, hizo además series para la televisión sueca, escribió óperas y varias novelas.
 Los temas son siempre los mismos: incomunicación, soledad, religión, amor, muerte, locura. “He estado trabajando todo el tiempo y es como un gran torrente que atravesara el paisaje de tu alma", explicó. "Es bueno porque se lleva muchas cosas.
 Es purificador. Si no hubiera estado trabajado todo el tiempo habría sido un lunático”

Oficinistas con talento

William Faulkner, un currito / Cordon Press
Antes de recluirse en una vieja finca sureña con su mujer y el whisky, Faulkner compaginó varios trabajos con la creación de sus novelas
. Fue periodista, pintor y cartero. Escribió una de sus mayores obras, Mientras agonizo, por las tardes antes de fichar en el turno de noche como supervisor de una planta eléctrica. El horario nocturno le venía bien: dormía unas pocas horas por la mañana y escribía toda la tarde. De camino al trabajo visitaba a su madre y echaba algunas cabezadas durante el turno, que tampoco es que fuera muy duro.
Franz Kafka / Cordon Press
Kafka trabajó toda su vida en una compañía de seguros en Praga, de ocho a tres de la tarde. Vivía con su familia en un apartamento abarrotado, donde solo podía escribir por la noche.
 Trabajaba hasta las tres y a veces hasta las seis.
 “Entonces, por lo general con un leve dolor en el corazón y punzadas en los músculos del estómago, me voy a la cama. Hago todos los esfuerzos imaginables por tratar de dormir: esto es, por lograr un imposible, pues uno no puede dormir”.

Madres, crianza y libros

Sylvia Plath / Cordon Press
Sólo al final, separada ya de su marido y cuidando sola de su dos hijos pequeños, Sylvia Plath logró encontrar la rutina que le funcionaba para ser una poetisa productiva.
A las 5 de la mañana, cuando terminaba el efecto de los somníferos, se levantaba y escribía hasta que los niños se levantaban.
A Alice Munro “le encantaban las siestas” de sus dos hijas. Cuando las criaturas se dormían, se encerraba en su cuarto para escribir. Toni Morrison ha compaginado su empleo como editora en Random House con sus clases en la universidad y la crianza de sus dos hijos.
 “Cuando me siento a escribir nunca me pongo a dar vueltas. Tengo tantas cosas que hacer que no puedo permitírmelo”
. La recompensa a tanto esfuerzo ha sido un premio Pulitzer y un Nobel.

 

MODA » Fábula de zapatos a la italiana..................................................... Eugenia de la Torriente

La imaginación de Salvatore Ferragamo cambió la moda

Su familia convirtió su nombre en una gran firma de lujo global

Una historia a la altura de las vertiginosas plataformas que ideó en los años treinta.

 

En la imagen, Ferragamo con un diseño de sandalia dorada en 1956.

El Museo Salvatore Ferragamo acoge estos días una exposición que analiza el papel de los zapatos en la literatura, de La Cenicienta a Las zapatillas rojas.
 Es un tema que se ajusta al pie de la compañía con la delicadeza del calzado a medida que le dio la fama. Porque la historia del hombre que la fundó y su familia parece escrita por un narrador de cuentos más que por la áspera realidad.
 La leyenda explica que Salvatore Ferragamo (Bonito, Italia, 1898-Florencia, 1960) fabricó sus primeros zapatos a los nueve años. Una noche quiso hacerle un regalo a una de sus hermanas (él era el undécimo de 14 vástagos), que al día siguiente iba a recibir la primera comunión. Era el año 1907 en Bonito, un pueblo a unos cien kilómetros de Nápoles que hoy tiene 2.500 habitantes.
Massimiliano Giornetti ha conseguido aunar críticas y resultados económicos.
 Empezó diseñando solo para hombre y en 2009 se puso al frente de la división femenina, en sustitución de la española Cristina Ortiz. / L'Estrop
Algo más de un siglo después, sus descendientes sacaron su nombre a cotizar en Bolsa y vendieron un cuarto del accionariado con una oferta que valoraba la empresa en 1.768 millones de euros y les reportó más de 400 millones de euros
. Entre prólogo y epílogo media una historia a la altura de los vertiginosos diseños de plataforma con los que Salvatore revolucionó la industria del calzado al final de los años treinta.
 La primera parte del relato ha sido ampliamente contada y tiene en Salvatore a su héroe solitario, que se enfrenta a la adversidad con ingenio y creatividad.
“Cuando mi padre hizo aquellos primeros zapatos para su hermana descubrió su vocación”, analiza Ferruccio Ferragamo (Fiesole, 1945). Uno de sus seis hijos y hoy presidente de la compañía desgrana recuerdos junto a la capilla del Palazzo Spini Feroni en Florencia, del siglo XIII y sede de la firma desde 1936.
Esa temprana determinación le sirvió para vencer la resistencia paterna al oficio.
 A los 11 años empezó como aprendiz en Nápoles y dos años después volvió a Bonito para abrir su primer taller. Dos de los hermanos de Salvatore probaron suerte en Estados Unidos, y, a los 14 años, Salvatore se unió a ellos para trabajar en una fábrica en Boston, Queen Quality Shoe. Fascinado por los cambios industriales que allí atisbó, en 1919 se trasladó a California y abrió un puesto de reparación de calzado
. Cuando la industria del cine se instaló en las colinas de Hollywood, Salvatore siguió su estela y empezó a producir modelos para las películas de la American Film Company.
 Su primer encargo fueron unas botas de cowboy para una película del Oeste y en 1923 ya calzó a todo el elenco de Los diez mandamientos, de Cecil B. DeMille, y abrió una tienda llamada Hollywood Boot Shop.
En esa época, la prensa le proporcionó un valioso eslogan comercial al bautizarlo como “el zapatero de las estrellas” y narrar con detalle cómo Gloria Swanson y Bette Davis visitaban su local; cómo Joan Crawford bailaba toda la noche en el Coconut Grove con pies ligeros gracias a sus diseños, o cómo Rodolfo Valentino se dejaba caer por su casa para deleitarse con un plato de auténticos espaguetis italianos.
 Y, sin embargo, a esas alturas la empresa Salvatore Ferragamo ni siquiera existía oficialmente. Se creó en 1928, cuando Salvatore volvió a Italia en busca de buenos artesanos.
 Se afincó en Florencia, donde utilizó las técnicas de producción que había aprendido en Estados Unidos y empezó a exportar para el mercado estadounidense.
Cuando mi padre falleció, mi madre tenía 38 años y ninguna experiencia en los negocios. Todos tuvimos que ayudarla. Ferruccio Ferragamo
El crash de 1929 le obligó a centrarse en los consumidores italianos; después, las restricciones del régimen de Mussolini le cortaron el acceso a los materiales habituales en 1936. Pero esa limitación incentivó su inventiva y le llevó a idear un modelo con gruesa suela de corcho que cambiaría la historia
. Las plataformas se convirtieron en el zapato más popular en EE UU y, según cálculos de Vogue, el 75% del calzado que las mujeres llevaban en los años cuarenta era una versión de las cuñas y plataformas de Ferragamo
. Ese éxito y su ininterrumpida relación con Hollywood le permitieron convertirse en un boyante empresario al tiempo que exuberante creador.
 Hasta su muerte, en 1960, concibió más de 350 patentes y unos 20.000 diseños diferentes.
 Desde los estiletos con refuerzo metálico que popularizó Marilyn Monroe hasta las sandalias invisibles hechas con nailon.
Carmen Miranda a finales de los años treinta.
Con la desaparición del fundador empieza la segunda parte de la historia, en la que el protagonismo recae en su viuda, Wanda (Bonito, 1921)
. Hija de un médico de Bonito, era 23 años menor que Salvatore y le siguió hasta Florencia.
 Se casaron en 1940 y tuvieron seis hijos, todos alumbrados en la misma habitación de la casa familiar en Fiesole, en la Toscana. Fiamma, Giovanna, Fulvia, Ferruccio, Leonardo y Massimo, que tenían entre 2 y 19 años cuando Salvatore murió
. La desaparición del genio reveló a una mujer portentosa que pasados los 90 años todavía sigue visitando a diario las oficinas.
“Mi madre tenía 38 años cuando su marido falleció y todos tuvimos que ayudarla”, explica Ferruccio. “Ella no tenía ninguna experiencia en los negocios y era un momento delicado porque mi padre era un genio creativo muy difícil de reemplazar
. La empresa era famosa, pero pequeña en volumen.
 Producíamos unos 80 pares de zapatos al día y solo de mujer.
 Yo me metí en la administración y mis hermanas, que eran muy creativas, se ocuparon del diseño. Las empresas familiares son fantásticas cuando van bien.
 Si no, la dinamita explota”.
Para evitar esa explosión, Wanda ideó un ingenioso sistema de distribución de las tareas por el cual todos los hermanos debían dialogar con todos
. “A veces pensábamos que era injusta porque nos pagaba a todos lo mismo.
Fuera cual fuera nuestro cargo y responsabilidad. Pero así consiguió que nos tratáramos como iguales
. Mi madre resultó tener un gran olfato para los negocios”.
La familia es muy importante para los italianos. Trabajar en una empresa familiar tiene mucho significado. Massimiliano Giornetti
Bajo el mando de Wanda, la compañía se expandió hacia nuevos territorios, como el diseño de ropa, los bolsos, los perfumes, los pañuelos o los productos para hombre.
 Fiamma, que tenía 19 años cuando su padre falleció y había sido su aprendiz, asumió la dirección creativa del diseño de zapatos hasta su muerte en 1998.
 Giovanna firmó una primera colección de ropa en 1959, a los 16 años, y en 1965 presentó la primera línea textil completa de la firma con un desfile en el Palazzo Pitti.
 De la administración, Ferruccio pasó a director general y a partir de 1984 fue consejero delegado. Cedió ese cargo a Michele Norsa en 2006 para ser presidente.
De una u otra forma, todos los miembros de la segunda generación se emplearon en la compañía y establecieron rígidos protocolos de gestión y administración para la tercera. Según las normas fijadas, solo tres de los nietos de Wanda pueden incorporarse a la empresa. Uno de ellos ha sido James (Florencia, 1971), hijo de Ferruccio.
 “Estas pautas consiguen que nuestra empresa sea moderna y atractiva para directivos externos. Saben que tienen espacio para crecer”, explica.
 Y añade su padre: “Siempre he dicho a mis hijos que hagan lo que les guste en la vida y que recuerden que siempre antepondré los intereses de la empresa a los suyos.
Ellos protestan. Pero sé que si lo hago así ayudaré a la compañía e, indirectamente, a ellos. Al revés no funciona”.
Ferruccio Ferragamo, hijo del fundador y hoy presidente de la compañía, con sus hijos. A la izquierda, James, que trabaja en la compañía
. A la derecha, Salvatore, que se ocupa de Il Borro, una finca y bodega familiar en el corazón de la Toscana. / L'Estrop
En la actualidad hay unos 80 descendientes del fundador entre las distintas generaciones.
La cuarta, sus más de 60 bisnietos, es la que más preocupa a Wanda estos días. “A veces organiza cenas a las que solo invita a los niños, les ha dado a todos cartas y un libro rojo en los que explica la historia de la familia y sus valores”, relata James Ferragamo.
 La familia ha intentado que la matriarca deje constancia de su parte del relato, en general menos conocida que la de su marido, que sí escribió una autobiografía. “No tengo nada que contar, ni siquiera sé cómo se hacen los zapatos”, suele responder.
“La gente del Sur, como ella, acostumbra a ser supersticiosa y cree que si escribe un libro se morirá de inmediato”, explica Ferruccio.
“Encontramos a un estadounidense encantador y paciente –porque mi madre puede tener mal carácter– que aguantó los días en los que hablaba y en los que no quería decir nada. Lo grabó todo y cuando estaba a punto de ponerse a escribir, falleció. Eso pareció confirmar los peores presagios de mi madre y ya no quiere continuar con el proyecto”.
“Wanda Ferragamo es la mujer más poderosa que he conocido”, añade Massimiliano Giornetti (Carrara, 1971), actual director creativo de la firma.
“Tras la muerte de Salvatore, supo unir la empresa a la revolución de las mujeres y después a la explosión de los mercados en los años ochenta.
 El gran éxito de esta historia es la combinación de elementos.
 Primero, la creatividad de Salvatore. Después, la inteligencia de Wanda. Fue una de las primeras en intuir el potencial de China, introducirse en Sudamérica o expandirse en Japón”.
Giornetti es un hombre refinado que ha crecido, con discreción, dentro de la casa.
 Llegó en 2000 y cuatro años después pasó a ocuparse de la línea masculina, cuyo primer desfile de prêt-à-porter se presentó en 2007
. Dos años después se le encargó también la colección femenina y desde 2010 es el director creativo de la compañía con responsabilidad sobre todos sus productos
. Giornetti ha conseguido estabilizar la propuesta y ha inyectado una nueva modernidad a la siempre impecable factura de Ferragamo. “La familia es algo muy especial para los italianos.
 Para mí, trabajar en una compañía familiar tiene mucho significado
. No solo compartimos cifras, también ideas, recuerdos y una tradición”.
Antes de lanzar sus propias líneas de ropa, la marca colaboraba con otros diseñadores
. En 1951, Ferragamo calzó un desfile de varias firmas en Florencia.
Giornetti pone rostro a la tercera etapa de esta narración, que se aleja un tanto del entorno familiar y adquiere la dimensión global de un negocio con 620 tiendas en el mundo
. El año 2013 se cerró con ingresos de 1.258 millones de euros, una subida del 10% respecto al año anterior. La progresión en beneficio neto también es significativa.
 En 2012 era de 125 millones de euros, un 21% más que en el ejercicio precedente en el que ya se había incrementado un 70%. Un cambio que se explica por la acción combinada de la gestión de Michele Norsa y los diseños de Giornetti.
 Por su parte, la familia ha entrado en el negocio de los hoteles y el vino.
 “Fue difícil cuando tuvimos que dar un paso atrás”, admite Ferruccio acerca del momento en el que cedió la gestión a un directivo externo como Norsa. “Tuve que poner mi mano detrás y usar más mi cerebro
. Fue un esfuerzo. También para el resto de la familia. Pero es lo adecuado si contratas a gente para que asuma la responsabilidad.
 Es un paso para lograr mejores resultados”.
“La firma todavía pertenece a una familia y no a un gran grupo”, reflexiona Giornetti
. “Por eso resulta esencial el papel de la herencia. Mi trabajo es transmitir el legado hacia el futuro y crear deseo en clientes jóvenes.
 Esto es como un gimnasio en el que entrenas y cada vez entiendes mejor la marca. En los 14 años que llevo aquí he ido comprendiendo cada vez mejor el legado. Salvatore Ferragamo siempre es el punto de inicio
. Siempre estaba pensando en cómo unir funcionalidad y belleza.
 Un principio muy moderno que intento aplicar hoy”
. Podrían ser las primeras líneas de este tercer capítulo de la fabulosa historia de Ferragamo.
foto

1923, en Hollywood

Salvatore Ferragamo abre tienda en Los Ángeles y es bautizado como “el zapatero de las estrellas”. En la imagen, con Joan Crawford.
foto

1927, vuelta a casa

Ese año vuelve a Italia y funda la marca Ferragamo
. Abre una fábrica en Florencia y enseña a los artesanos locales. A la derecha, Salvatore Ferragamo y sus operarios. La exportación a EE UU es clave, y Saks Fifth Avenue y Neiman Marcus son sus primeros clientes internacionales
. Su primera tienda la había abierto en 1912, a los 13 años, en su pueblo natal de Bonito. En poco tiempo tenía ya seis ayudantes y una clientela fiel.
foto

1936, plataformas

Las restricciones económicas de la dictadura de Mussolini hacen que los materiales escaseen. Eso incentiva la imaginación de Ferragamo.
El zapatero experimenta con alternativas como el corcho, el celofán o la madera. Introduce su famoso zapato de plataforma o cuña realizado en corcho de Cerdeña. En los años cuarenta, el 75% de los zapatos en EE UU son variaciones de este diseño.
foto

1938, en el palacio

El negocio florece y Salvatore Ferragamo abre tiendas en Londres y Roma. Además, compra el Palazzo Spini Feroni en Florencia, construido en 1289 y donde llevaba dos años de alquiler. Al principio era el espacio de oficinas y también la fábrica.
 Hoy sigue siendo la sede espiritual de la compañía. Desde 1995 alberga el Museo Ferragamo, que cobija el valioso archivo de patentes.
foto

1954, a los pies de las estrellas

La casa crea una bailarina de ante con lazo para la actriz Audrey Hepburn en la película Sabrina, dirigida por Billy Wilder.
El diseño se convierte en un clásico de la casa. Ferragamo es una de las firmas favoritas de actrices como Marilyn Monroe o Greta Garbo.
foto

1960, la familia

El fundador muere a los 62 años.
 Su viuda, Wanda (en el centro), continúa con el negocio. Su hija Fiamma (izquierda) se hace cargo del diseño, y Giovanna (entre ambas), de la moda.
foto

1987, un imperio

El museo Victoria & Albert de Londres inaugura ese año una gran exposición retrospectiva sobre la firma
. Desde 1960, bajo la dirección de Wanda y con la ayuda de sus seis hijos, la compañía se ha expandido. Y
a no solo se producen zapatos. También bolsos, ropa, pañuelos y perfumes.
Y desde 1970, ropa y complementos para hombre.
foto

2007, nuevo rostro

Massimiliano Giornetti presenta su primera colección de ropa masculina en 2007
. En 2009 sucederá a Cristina Ortiz al frente de la línea femenina.
foto

2010, salida a Bolsa

La compañía protagoniza una exitosa salida a Bolsa. Michele Norsa es desde 2006 el consejero delegado y Massimiliano Giornetti es nombrado director creativo de todas las líneas de producto
. El crecimiento de Ferragamo hace que se llegue a los 3.000 empleados a finales de 2013
. Los ingresos ese año fueron de 1.258 millones de euros.

Consejos irreverentes para niñas desobedientes...................................Virginia Collera

Nena_edit

“En ningún caso debes quitarle a tu hermanito su chicle por la fuerza, es preferible engañarlo con la promesa de que le darás los primeros dos dólares y medio que encuentres flotando en el río sobre una piedra.
 Con la cándida y natural ingenuidad propia de esa edad, a él le parecerá una transacción absolutamente equitativa.
 Desde que el mundo es mundo, esta ficción eminentemente plausible ha engatusado al obtuso infante y lo ha llevado a la ruina y al desastre financiero”. 
Palabra de Mark Twain. El escritor estadounidense escribió en 1865 una serie de irreverentes consejos para niñas que recuperó y editó en 2010 la editorial italiana Donzelli.
 El libro, ilustrado por el ruso Vladimir Radunsky, se publicó después en inglés y ahora llega la edición en castellano cortesía de Sexto Piso
   
En los últimos tiempos se han desempolvado distintos escritos del autor de Las aventuras de Huckleberry Finn: su lista de libros favoritos para niños y adultos, las notas al margen que escribió en varios de los títulos de su biblioteca, la carta en la que anunciaba su boda con Olivia Langdont o la que envió -enfadado- como respuesta a un comercial que había tratado de venderle “un elixir de vida”
. Ahora es el turno de Consejos para niñas pequeñas, un texto escrito en 1865 que formó parte del libro The 30,000 Dollar Bequest and Other Stories.

Ni que decir, que el tono de sus consejos supuso una nota discordante en la época. 
“Por entonces la literatura infantil estadounidense era fundamentalmente didáctica y se dirigía a un lector imaginario: un niño o niña ideales que inmediatamente después de leer el cuento incorporarían a sus héroes como modelos de conducta.
 Twain no se contuvo para que lo leyesen y lo comprendiesen los niños, sino que les pidió que se esforzasen para absorber el lenguaje y el humor de los adultos”.
 Palabra de Vladimir Radunsky

Imagen 1 alta

Imagen 2 alta

Imagen 4 alta

Imagen 5 alta

Imagen 6 alta

Imagen 7 alta

Consejos para niñas pequeñas de Mark Twain. Ilustraciones de Vladimir Radunsky. Traducción de Raquel Vicedo. Editado por Sexto Piso.