Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

9 feb 2014

'La venus de las pieles'

'La venus de las pieles': Una película que sabe formularse.

 

El último genio vivo, ya octogenario, se sacude un poco el fastidio del cine, tan cansado, y tras la afortunada experiencia de Un dios salvaje, busca de nuevo inspiración en la intensidad de las tablas, acudiendo físicamente al teatro en este diálogo entre un dramaturgo y una aspirante a protagonista de la adaptación de La Venus de las pieles de Sacher-Masoch.
Desde su primera imagen, la de una calle de París hechizada de lluvia y melancolía, la película nos agarra la tráquea y no va a soltárnosla durante hora y media de ping-pong unisex que cuajará en una muestra soberbia de cine de plató, tan sencillo en apariencia, pero tan dificultoso en el despojado, que sólo Polanski es capaz de dotar de tantos estratos.
Bien llevada por la mirada de batracio aturdido de Mathieu Amalric y la opiácea de Emmanuelle Seigner,
 La venus de las pieles es una historia de amor perverso y una fábula con preciosos arrebatos de artificio acerca de las pulsiones que nos conducen, una película que sabe formularse (sin caer en el resabio posmoderno) como un relato dentro de un relato dentro de un relato, un ingenio que se hace eco de sí mismo, amplificándose y alcanzando una condición próxima a lo esotérico.

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La Venus de las pieles....Roman Polanski

La Venus de las pieles


Título original
La vénus a la fourrure (Venus in Fur)
Año
2013
Duración
96 min.
País
 Francia
Director
Roman Polanski
Guión
Roman Polanski, David Ives (Teatro: David Ives)
Música
Alexandre Desplat
Fotografía
Pawel Edelman
Reparto
Mathieu Amalric, Emmanuelle Seigner
Productora
R.P. Productions / Les Films Alain Sarde
Género
Comedia | Comedia negra. Teatro
Sinopsis
Después de un día de audiciones de actores para la obra que va a presentar, Thomas se lamenta de la mediocridad de los candidatos; ninguno tiene la talla necesaria para el papel principal. En ese momento llega Vanda, un torbellino de energía que encarna todo lo que Thomas detesta: es vulgar, atolondrada y no retrocedería ante nada para obtener el papel. Pero cuando Thomas la deja probar suerte, queda perplejo y cautivado por la metamorfosis que experimenta la mujer: comprende perfectamente el personaje y conoce el guión de memoria. (FILMAFFINITY)
Premios
2013: Premios César: 7 nominaciones, incluyendo Mejor película
2013: Festival de Cannes: Sección oficial largometrajes a concurso
Críticas

8 feb 2014

Mañana será otro día.................................................. Boris Izaguirre

Hoy es un día para recordarlo como el único, desde el del día de su boda, en que la infanta Cristina ha tenido algo importante que hacer.

Cristina visita a su padre, el rey Juan Carlos, tras su operación de cadera el pasado mes de
Algo hermoso de ver en febrero es el ciclo del hielo y del deshielo.
 Hoy, 8 de febrero, al fin escucharemos lo que el señor Miquel Roca nos había prometido. Seguramente no será algo solemne sino más bien en un tono templado como: “La Infanta ha contestado a todas las preguntas y ha colaborado al máximo”
. Hoy es un día para recordarlo como el único, desde el día de su boda, en que la infanta Cristina ha tenido algo importante que hacer
. Porque, ¿qué hace una infanta, aparte de montar la película que ha montado y poner patas arriba la Agencia Tributaria, la Fiscalía y la Corona? Es curioso que nadie recuerde las actividades sociales para las que esta contratada tanto en Fundación La Caixa como en la Fundación Aga Khan y es probable que no importe
. El fiscal habla de lucro pasivo. La transparencia en la casa real lo primero que hizo fue ponerla al margen. Y allí, en los márgenes de la historia se la recordará como la hija del rey que respondió a las preguntas del juez Castro sobre las actividades de su empresa. Listo.
 Fin de una era.
Todo esto nos había helado la sangre.
 Pero mañana, cuando sea otro día, pensaremos en esa otra mujer polémica llamada Mia Farrow. Ha hecho mas películas que la infanta Cristina, entre ellas La semilla del diablo, haciendo historia, eso si, con su corte de pelo y casándose con Frank Sinatra, a su manera fue como hacerlo con el diablo. Decidió adoptar niños exóticos adelantándose a Angelina, Roció Jurado y Pantoja, con la mala suerte de que una de las adoptadas es ahora esposa de su ex marido, Woody Allen.
 Soon Yi es precursora de José Fernando y Chabelita en el olimpo de los hijos adoptados que quebrantan familias
. Muchos creen que Mia está detrás de una campaña para arrebatarle el Oscar a Blue Jasmine, la ultima película de Allen, manipulando a su hija Dylan para recordar públicamente los supuestos abusos que sufrió cuando vivían con el director
. El escandalo coincide con el informe de la ONU sobre los abusos a menores en la iglesia católica. ¡Otro sin vivir! Por un lado desearíamos que Mia y su hija no consigan su objetivo de dañar la imagen del director.
 Y por otro quisiéramos que el informe de Naciones Unidas obligue a reaccionar al Vaticano sobre sus pecados.
Aunque mañana sea otro día y dejemos atrás la cuesta de Mallorca, la cuesta de febrero se alarga.
 El bizarro asalto a la esposa del conductor radiofónico, Paco González, nos ha metido el miedo en el cuerpo.
 Fue malherida supuestamente por una joven higienista dental, obsesionada con el periodista, y que previamente había contratado a unos sicarios búlgaros
. Gracias al arrojo de testigos presenciales, los profesionales del crimen no consiguieron su propósito. La buena noticia es que en España estamos a la cabeza de la solidaridad y sabemos enfrentarnos al peligro. ¡Óle! La mala noticia es, ¿qué puede pasar en la cabeza de una joven higienista dental para recurrir a sicarios?
 Es como si entre diente y diente, les preguntara su profesión y cuando responden ella decida dejarles la dentadura limpísima a cambio de un favorcito.
Con el hielo y el trasiego de sus habitantes, la finca Cantora se ha convertido en una cuesta resbaladiza.
 Mientras esperamos a ver si con el parto Chabelita gana la partida, acaba de aparecer un nuevo personaje en esa tierra de fuego: Miss Jessica Alba
. Se trata de una fan veinteañera de Pantoja que cuelga frases emocionadas y fotos suyas con la reina de la copla. “Jessica es la única que hace reír a Isabel en estos días tan fríos”, ha publicado una revista rosa
. Es la constatación del magnetismo de Pantoja y de que su repertorio actúa como un rompehielos generacional
. Pero alguien ha obligado a Jessica a cancelar sus cuentas en Twitter y Facebook. ¿Cómo lo ha conseguido?, se preguntan muchos sabedores de que darse de baja en Facebook es casi tan difícil como hacerlo en la iglesia católica.
“Se había convertido en una ventana a su alma”, aseguraron en un pasillo de televisión.
Desde que Valerie Trierwailer abandono el Eliseo, se ha desatado una corriente de famosas que pudieran haber tenido una noche loca con un gobernante
. Elizabeth Hurley, esa despampanante infanta que sintetizo el mal gusto en los años noventa, declaró lívida que jamás ha tenido nada que ver con Bill Clinton. ¡Una pareja explosiva! Se entiende que Hurley no quiere perturbar a Hillary
. En cambio, Wendy Murdoch, conocida como Karate Wendy desde que neutralizó marcialmente un ataque dirigido a su entonces marido el magnate Rupert Murdoch, esta de moda porque Vanity Fair interceptó una nota con su letra donde asegura que adora a un Tony. “Me gusta su piel, tiene un cuerpo fantástico, buenas piernas y culo. Y penetrantes ojos azules”
. ¡Menuda nota para haber estado tanto tiempo perdida! La descripción podría referirse a Tony Blair y aunque el exprimer ministro británico ha desmentido cualquier relación, él debería agradecer los piropos y en vez de conferencista millonario lo adecuado sería escribir un libro confiando sus trucos y entrenamientos
. En cualquier caso, estos son pecados de ricos, quizás una señal de que al final de la cuesta de Palma tocamos fondo y ahora solo queda empezar a subirla otra vez.
 Para volver a donde estábamos.

 

Atracción fatal..................................... Luz Sánchez-Mellado

La infanta Cristina, en 2011. / NICHOLAS KAMM (AFP)

Mi jefe sale en la tele, yo no tengo la culpa. Al principio, te hace gracia ver a tu señorito ahí, en primerísimo plano, tan sencillo, tan humano: él, que no se besa porque no se llega a los carrillos. Con ese terno y esa corbatamanta de subsecretario: él, que no lo sacas de los chinos y la rebeca de borreguillo.
 Con ese tono templado, que no tibio: él, que no necesitaría megáfono para disolver a voces una mani de mineros de El Bierzo
. Con esa cabeza privilegiada, en fin —eso no se lo discute nadie—, en la que caben holgadamente la crisis económica, la política y la del Estado de las autonomías, desafío soberanista incluido. Pero, luego, todo cansa. Lo de mi telejerarca, digo.
Escaparte a un bar de polígono a evadirte del curro y darte de morros con tu caporal controlándote desde un plasma de 60 pulgadas no es plato de gusto. Además, cuando viene del plató, trae un pavo que ni Mario Vaquerizo en los Grammy Latinos.
 El último día vino subidito porque traía la exclusiva del siglo. Que la de maquillaje le había aplicado el último grito en belleza masculina, una especie de garrote vil (sic) que le abriría el ojo hasta al líder norcoreano, nos reveló a sus esbirras, como si nos descubriera los polvos del Nilo
. O sea: un rizapestañas de los que hay noticias desde Cleopatra y Marco Antonio, que mucho dárselas de estar en la pomada, pero en lo tocante a afeites se quedó en lo del hombre y el oso, el analista. Para mí, no obstante, que se ha mercado el artilugio, porque está arrebatador, el tío. Menudos ojazos tenía el ladrón debajo de esas dos cejas. Y cambio de tercio, que las atracciones fatales son muy malas y luego pasa lo de Paco González con su fan secreta.
Que se lo digan a la inocentona de Cristina, condenada a bajar al averno del juez Castro por el amor debido a su legítimo esposo.
Ella, una tierna infanta, como su propio nombre indica, que tendría que estar bajo el ala de la Fiscalía de Menores, y no pendiente de lo que entraba o dejaba de entrar en la choza de Pedralbes
. Menos mal que Horrach ha cogido el testigo y la tiene entre algodones egipcios de 1.800 hilos, porque vale que lo de Nóos tiene delito, pero lo que ha padecido esa chica por ese hombre es de juzgado de guardia. Carros, carretas y varios pares bien puestos de las que tiran más que las susodichas, ha tenido que tragar Cristina Federica por conservar a ese Adonis, perdón Iñaki —siempre me confundo con los nombres vascos— que, pudiendo librarla de ese cáliz apoquinando los seis kilos que esquilmó presuntamente al erario público, la ha dejado sola con las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado ante el peligro.
Y mira, chica, yo en la dinámica de pareja ni entro ni salgo. No es la primera ni la última que sufre en silencio ciertas protuberancias.
 Mira Rupert Murdoch y Cherie Blair, tanto poder y tanta gloria para enterarse por la prensa de que Wendy y Tony se los ponían como estacas. Pero aquí la que no corre, vuela.
 Y, porque creo que los títulos ya están pillados por el Canal Historia, que si no registraba la marca Cristina la Loca e Iñaki el Hermoso, la teleserie, y me forraba. Vasile, Carlotti: soy toda vuestra. Y te dejo, que empieza el programa de mi jefe y me pone como una moto.