Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

31 ene 2014

El infinito Polanski

Dos únicos personajes y sin embargo, cuántas capas, como cajas chinas una tras otra, hasta conformar algo difícil de igualar.

Mathieu Amalric y Emmanuelle Seigner, en el filme.
Desde el minuto uno, desde el primer y muy vehemente travelling, desde la primera nota musical, Roman Polanski y su compositor, Alexandre Desplat, remiten al tono de gran guiñol de La huella, a su modelo de representación, a su combate, al teatro de la vida. Y, sin embargo, La venus de las pieles,adaptación cinematográfica de la obra teatral de David Ives, compuesta por el propio dramaturgo, no puede ser más puramente Polanski: en su tono y en su carácter obsesivo; en sus diferentes planos de ataque y en su vertiente opresiva; en su fascinante intelectualidad.
LA VENUS DE LAS PIELES
Dirección: Roman Polanski.
Intérpretes: Mathieu Amalric, Emmanuelle Seigner.
Género: drama. Francia, 2013.
Duración: 96 minutos.
Dos únicos personajes: un autor y director de teatro, y una mujer que aspira al papel principal de la obra en una audición.
 Y, sin embargo, cuántas capas, como una serie de cajas chinas una tras otra, hasta conformar algo difícil de igualar: una película de ficción (esta) que adapta una obra de teatro (la de Ives), que se inspira en una novela, también llamada La venus de las pieles, escrita por el decimonónico austriaco Leopold von Sacher-Masoch, primo hermano mental y literario del marqués de Sade, y origen directo de la palabra masoquismo
. Si a ello le añadimos que la pieza relata una prueba de reparto y que, en realidad, quizá no estemos más que ante un personaje dual que, en su desesperación y mirándose en un metafórico espejo, inventa su propia Venus para dialogar consigo mismo y acabar fundiendo, casi a la manera del Unamuno de Niebla, personaje y autoría, hasta converger en un autoinculpación como artista y como persona, llegaremos casi a la extenuación en cuanto a niveles de representación.
 Parece difícil, pero no lo es (tanto).
Como también resulta complicado encontrar una obra, o llevarla hasta tal término, en la que haya tantos paralelismos con el cine del maestro polaco
. Tantos que hasta el propio Polanski, en dos decisiones que rozan lo enfermizo, ha colocado a su señora, Emmanuelle Seigner como protagonista, y ha buscado un actor, Mathieu Amalric, de gran parecido físico con él, al que ha peinado con su estilo de joven, y al que acaba travistiendo en un momento que remite de modo irremisible al propio director en su película (como realizador y protagonista) El quimérico inquilino.
A través de una puesta en escena clásica, sin estridencias (menos que en Un dios salvaje, otra reciente adaptación teatral), y de un leve acompañamiento de piano de Desplat, que solo se torna hermosamente grandilocuente en el estirón de degradación final, al director de El cuchillo en el agua, Repulsión, Lunas de hiel y La muerte y la doncella, con las que hay no pocas concomitancias en cuestiones de dominación, sometimiento y perversión, le da tiempo incluso a reflexionar sobre cierta mirada actual a las piezas de época, a las que se aplican códigos de conducta y moralidad contemporáneos, y sobre la exageración (o quizá no) de elevar todo el arte a un plano social en defensa de las minorías.
En definitiva, el infinito juego del combate sexual y de la dominación, ya sea en la cama o fuera de ella, el infinito Polanski.

 

30 ene 2014

El padre de Asunta seguirá en la cárcel por “indicios de criminalidad”..................y uno se pregunta, ¿Por qué matar a una hija?


Alfonso Basterra en la casa familiar de Teo / ÓSCAR CORRAL

La Audiencia de A Coruña ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por la defensa de Alfonso Basterra, acusado de asesinar a su hija Asunta el pasado 22 de septiembre, contra la decisión del instructor de mantenerlo en prisión preventiva
. El tribunal ha ratificado esta medida para Basterra al estimar que "existen indicios de criminalidad", tal y como acordó la semana pasada con respecto a Rosario Porto, la madre de la víctima, que como Basterra está interna desde el 27 de septiembre de 2013 en el penal de Teixeiro en A Coruña.
El auto indica que "subsisten las sospechas" hacia el padre de la pequeña, en la medida en que no ofrece justificación razonable al hecho de que la niña hubiese sufrido "al menos tres intoxicaciones previas y ostensibles", que fueron "objetivadas por diversas profesoras".
 Expone que tampoco aclaró cuál es el motivo de que él mismo "hubiese manifestado reiteradamente" que en aquellos casos la somnolencia obedecía a un medicamento que Asunta tomaba para la alergia, cuando no se lo había dispensado ningún facultativo, dado que su pediatra manifestó desconocer que la niña tenía este padecimiento.

La Audiencia entiende que es un hecho incuestionable, "por haber quedado acreditado mediante el análisis del cabello", que Asunta sufrió intoxicaciones por un ansiolítico, Lorazepam  estando a cargo de ambos progenitores y que al menos en uno de los casos la niña había pernoctado con su padre, por lo que este episodio, en principio, "no podría atribuirse a Rosario".
También asegura que es un hecho incuestionable "que la muerte de la pequeñase produjo como consecuencia de una sofocación" que se ejecutó cuando se hallaba intoxicada con Lorazepam, lo que condicionó que su voluntad y capacidad de resistencia se hallaran fuertemente mermadas cuando no "anuladas".
 Concluye la Audiencia que, a la vista de lo expuesto y "a falta de respuestas satisfactorias sobre estos extremos", parece coherente considerar que Alfonso Basterra "no es ajeno a las circunstancias que envuelven la muerte de su hija"
. El auto hace referencia también a la existencia de un testigo que dijo haber visto al imputado por el centro de Santiago la tarde en la que falleció la menor, el sábado 21 de septiembre de 2013, "lo que, de ser cierto, reforzaría los indicios en su contra por estar en contradicción con sus anteriores manifestaciones".
Por otra parte, esta mañana Rosario Porto ha acudido a los juzgados de Santiago para continuar con las pruebas forenses a las que ella misma aceptó someterse y que quedaron aplazadas por la decisión de la madre de Asunta de participar, como parte de la su defensa, en los interrogatorios a los testigos llamados a declarar en la investigación por el asesinato de su hija.

Peregrinar a Macondo

El festival literario arrancó en la casa natal de García Márquez, en Aracataca, con un multitudinario homenaje al Nobel colombiano.

Magdalena Bolaño, que cuidó a García Márquez de niño. / daniel mordzinski

Por donde el instituto de enseñanza Picardía, enfrente del comercio para todo La mano de Dios, está la casa de Gabriel García Márquez, de Gabo, de Gabito, en Aracataca.
 La casa blanca rodeada de jazmines y cercada por el rumor de las acequias, la casa del abuelo Nicolás, donde se conserva la cuna en la que durmió sus primeros cuatro años, donde cada noche le acostaba Magdalena Bolaño, su niñera, que sobrevive hoy, con sus rostro de café agrietado, sus andares decididos a los 97 años y los recuerdos de un niño inquieto al que tenía que atar corto pero que décadas después daría gloria a su pueblo perdido y transmutado en territorio literario, en medio de la Colombia mecida por la bruma del Caribe, donde ayer se inició el Hay Festival de Cartagena de Indias con un homenaje al escritor.
Tenía que andar detrás de él, esa libreta que lleva en la mano, así la veía, la quería y le podría pegar a usted por ello, era muy tremendo
“Tenía que andar detrás de él, esa libreta que lleva en la mano, así la veía, la quería y le podría pegar a usted por ello, era muy tremendo”, comenta Magdalena hoy en su casa, donde posteriormente crecieron sus 12 hijos, ajena al jolgorio que se montaba por donde esta mujer menuda, dulcísima, trabajó de niña cuidando al Nobel y sirviendo a sus abuelos Nicolás y Tranquilina.
Lo hizo casi desde que llegó un día a aquel pueblo después de un viaje en burro, “una semana, aguantando sol y hambre”, desde Valledupar.
Reliquia viva, aire de los recuerdos que congregaron ayer, llegados de todas partes de Colombia y otros lugares, a devotos de García Márquez (Aracataca, 6 de marzo de 1927) como a un ritual, Magdalena Bolaño parecía ajena al mundo de sueños que ella quizás contribuyó a edificar contándole alguna historia o sencillamente cuidando que no le acecharan las desgracias azarosas.
Así, entre las atenciones de gentes como Magdalena o la formación medio licenciosa y guiada a partes iguales por los guiños de la naturaleza y el fanatismo por la curiosidad científica, política, artística, vital que le legó su abuelo Nicolás, Gabo llegó a parir, entre otras cosas, Macondo. “Es muchos lugares, pero no hay duda de que el eje de ese territorio literario, mágico y universal está aquí, en Aracataca”, comentaba en el acto de apertura del Hay, Jaime Abello, su colaborador de confianza al frente de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, creada por García Márquez en 1994 con sede en Cartagena.
Macondo: “Es muchos lugares, pero no hay duda de que el eje de ese territorio literario, mágico y universal está aquí, en Aracataca
Aunque hoy no se aprecie, es fácil imaginar que hubo un tiempo en Aracataca en que no llegó a morirse nadie.
 También que el hielo que una buena tarde vio por primera vez Aureliano Buendía bien podría asemejarse al diamante más grande del mundo envuelto en un cofre del que emanaba un aliento glacial, con infinitas agujas internas en las cuales se despedazaba en estrellas de colores la claridad del crepúsculo.
Se hubiera derretido aquella piedra preciosa ayer del calor sofocante que acompañaba a los peregrinos en Aracataca.
 Hasta allí se desplazaron, como imantados por aquella octava maravilla de los sabios alquimistas de Macedonia que un día llevó a Macondo el gitano Melquiades, cientos de fieles que convirtieron en fiesta el encuentro.
 Una fiesta con mensaje presidencial y presencia de dos ministros del Gobierno colombiano: la de Cultura, Mariana Garcés, y el de Vivienda, Ciudad y Territorio, Luis Felipe Henao, que se encargó de anunciar que las obras de la presa iban hacia adelante y congratularse de que, al fin, hacía un año, el pueblo disponía de agua potable.
En la ceremonia, oficiada por Abello, participaron el escritor Juan Gabriel Vásquez, el experto en el autor, Conrado Zuluaga o la documentalista británica Kate Horne, que contemplaban boquiabiertos cómo un profesor de literatura abogaba por transmitir la obra del Nobel a los jóvenes inventándose cuentos como los suyos en los que, en un suspiro, dos personajes se encuentran en una plaza y mantienen una conversación picante y nutrida por todos los títulos de las novelas que ha escrito García Márquez.
Vásquez invitó al público a que uno de los mejores homenajes que se le podían hacer era aprenderse de memoria los comienzos de sus novelas
De sus curiosidades académicas, de la creciente universalidad a los chismes –“cómo es que un día, Vargas Llosa le empujó un puño a Gabo”, se preguntaban, algo que ha quedado sellado por un pacto de silencio entre caballeros-, no hubo tapujos, ni requiebros ante lo que allí se planteó.
 La admiración entre ambos autores es lo que cuenta y sí pudieron saber que el día en que a Vargas Llosa se le comunicó que había ganado también el Nobel, éste acababa de releer Cien años de soledad.
 Pero no sólo eso, sino que en las calificaciones de 10 al 20 que el escritor peruano señala al final de cada libro, le reservó la misma, según Vásquez, “que da a Flaubert o a Víctor Hugo: un 20”.
De reivindicaciones a homenajes se vistió en gran parte el acto
. Entre las primeras, denunciar, que el absurdo bloqueo de sus derechos en Colombia –detentados por la editorial Norma- hacen imposible que se le pueda difundir como es debido en su propio país.
 Entre los reconocimientos, una cálida y sentida propuesta de Vásquez, quien invitó al público a que uno de los mejores homenajes que se le podían hacer era aprenderse de memoria los comienzos de sus novelas.
Buena la armó el autor de la excelente, densa y sutil Las reputaciones (Alfaguara), porque acto seguido, como en una oración en la que el murmullo se iba encarrilando por la vía que antiguamente portó esplendor al lugar gracias a la línea de la United Fruit Company, los presentes se lanzaron a entonar sus plegarias: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el Coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en la que su padre lo llevó a conocer el hielo”,
“Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados”,
“El coronel destapó el tarro del café y comprobó que no había más de una cucharadita…”. Amén.

 

El FMI advierte de que el alto desempleo en Europa persistirá durante años

Que se ponga de acuerdo el FMI el otro dia la Señora de Rayos Uva se soltó la melena para anunciar que se recuperaba el mundo de esta tremenda epidemia, y hoy dice que hay que apretarse más el cinturón, prefiero esa metáfora indica que seremos esbeltos, sin trabjo y sin dinero pero con buen tipo.
Se volvió a soltar esa melena para recibir a Rajoy que es como no recibir a nadie, él como buen gallego ni sube ni baja escaleras, solo pone cara de tonto, por eso ha venido un señor de antaño, Aznar para poner el Castillo Exin en su lugar pieza a pieza, porque el barco de los Famovil, hace aguas. y él claro, quiere ser Burt Lancaster en Trapecio.....y Kirk Douglas quien será?