Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

6 ene 2014

El paro se triplica y se superan los registros históricos de desamparo

El Parlamento Europeo abordará las consecuencias sociales de los rescates.

Un hombre come en un albergue de Cáritas en Roma en 2009. / Stefano Montesi (© Stefano Montesi/Demotix/Corbis)

El estado de excepción económica impuesto en Europa en los últimos años ha hecho que Gobiernos elegidos democráticamente fueran sustituidos por tecnócratas; ha impulsado cambios constitucionales a la velocidad del rayo dictados por el Banco Central Europeo (BCE); ha logrado, en fin, que cualquier consideración política quedara supeditada a la respuesta de los todopoderosos mercados. Tras más de un lustro de crisis, estos tiempos parecen estar llegando a su fin.
Y es justo ahora cuando instituciones como el Parlamento Europeo —presionado por unas elecciones inminentes de resultado incierto— tratan de tomar la iniciativa política y hacer recuento de daños.
La Comisión de Economía de la Eurocámara ya prepara un informe sobre la legitimidad democrática con la que actuó la troika (Comisión Europea, BCE y Fondo Monetario Internacional) en los cuatro rescates en la eurozona.
 Los responsables del informe sobre la troika viajarán este mes a los cuatro países rescatados y recibirán en Estrasburgo las explicaciones del comisario europeo Olli Rehn, del expresidente del BCE Jean-Claude Trichet, y del director del fondo de rescate, Klaus Regling.
Otra iniciativa, de la Comisión de Empleo, se centrará en los daños sociales que ocasionaron los programas de ayuda en Grecia, Irlanda, Portugal y Chipre.
 España queda fuera porque su rescate se circunscribió a la banca.
Un informe redactado por el eurodiputado socialista español Alejandro Cercas, que confía en llevar al pleno de Estrasburgo en marzo, se centrará en los efectos que las políticas impuestas por la troika han tenido en esos países sobre el empleo, la pobreza, el abandono escolar prematuro y el diálogo social.
“En tres años se ha triplicado el desempleo, se han destruido millones de puestos de trabajo y se han superado los registros históricos de pobreza. Se ha aprovechado la crisis para destruir el modelo social nacional”, resume Cercas.
El informe no solo responsabiliza al BCE, la Comisión y al Eurogrupo —los ministros de Economía de la zona euro— de las consecuencias de las políticas impuestas, también critica que estos programas se diseñaron sin una estimación de sus efectos perniciosos.
El texto de Cercas reclama a la Comisión un informe que recoja “los daños a medio y a largo plazo en los sistemas de protección social, especialmente en lo relacionado con la lucha contra la pobreza, el mantenimiento de un diálogo social fluido y el equilibrio entre flexibilidad y seguridad en las relaciones laborales”
. Si Estrasburgo aprueba ese informe de Cercas, se reclamará a la UE que diseñe planes de impulso para “apoyar con los recursos financieros necesarios la recuperación de los niveles de protección social”.
Recuerda además que en Grecia más de la mitad de los jóvenes están desempleados, mientras que el porcentaje en Irlanda y Portugal supera el 30%; y alerta de la situación de desventaja que sufren los parados de larga duración, las mujeres, los inmigrantes y los discapacitados.
 “A lo largo de los últimos cuatro años se han destruido en los cuatro países dos millones de empleos, lo que supone un 15% de los puestos de trabajo existentes”, añade.
“Denunciamos que la población en riesgo de pobreza o exclusión social ha aumentado.
Solo durante los últimos tres años, este colectivo ha aumentado un 26% en Portugal y un 15% en Irlanda, aunque estas estadísticas esconden una realidad aún más dura”, prosigue
. Además, los préstamos de la troika incluían recomendaciones para recortar elementos fundamentales en la lucha contra la pobreza como pensiones, servicios sanitarios y farmacéuticos para las capas más vulnerables de la población.

 

5 ene 2014

En La Flor de La Vida










Gaspard Dassonville tiene 63 años. Pese a que es un afamado productor y presentador de televisión, Gaspard se resiste a la idea de que está en el ocaso de su carrera.
 De la noche a la mañana, Gaspard perderá su empleo y, por otro lado, se verá obligado a acoger en su casa a Hubert, su anciano y rebelde padre, con quien hace muchos años mantiene una tensa y distante relación. Hubert detesta a todas las asistentas que le impone su hijo y les hace la vida imposible para forzar su dimisión, hasta que Zana irrumpe en la vida de ambos para darle un nuevo sentido y demostrarles que la vida tiene valor por los pequeños gestos cotidianos de aquellos que tenemos más cerca.
No deja de ser una buena Película que pudiendo ser triste la ves con una sonrisa.

 

Dos Escritores tan diferentes y tan amigos:Noches armadas de Reyes.................Javier Marías

Pérez-Reverte me está armando. Literalmente.
 Me está llenando la casa de armas, y la cosa, poco a poco, me va trayendo consecuencias.
Para que nadie se escandalice con el puritanismo habitual de esta época, aclararé que se trata de réplicas inofensivas, pero tan bien hechas que parecen de verdad.
Desde hace siete años, adoptó la amable costumbre de regalarme algo cada Navidad, quizá a raíz de la consulta que hube de hacerle sobre el funcionamiento de una vieja pistola Llama, para una de mis novelas. Él, ya saben, anduvo una larga temporada como corresponsal bélico, y entiende de estas herramientas.
 De hecho, por las descripciones que he leído en entrevistas, su casa debe de parecer, a estas alturas, un anexo del Museo de la Guerra.
 Así que, como casi todo coleccionista, me va inculcando su afición a golpe de cuchillos –moneda siempre por medio– y pistolas.
La primera pieza, con todo, fue sólo un complemento: un bonito y favorecedor casco de los que llevaban los ingleses en la India, en Zululandia y en otros lugares, que se unió al salacot que ya tenía, heredado de mi padre. Como imaginarán, es imposible disponer de algo así sin caer en la tentación de ponérselo de vez en cuando
. En una ocasión una periodista extranjera me pilló con el casco en la cabeza, le abrí la puerta sin acordarme de que me lo había encasquetado hacía un rato.
 “De expedición, veo”, no pudo resistirse a decirme. Luego vino una bayoneta de Kalashnikov, y a continuación un puñal Fairbairn-Sykes, inspirado en los de los gangsters chinos de los años 30 y que fue el utilizado por los comandos británicos de la Segunda Guerra Mundial. Y después otro, el de los marines americanos (los dos últimos de hoja pavonada, para que no reluzca en la oscuridad y delate al que los empuña).
 Y ahora llevamos tres Navidades con armas de fuego: primero un Colt, yo diría que el modelo de 1873, pero que Jacinto Antón no me haga caso.
Le siguió una Webley & Scott de 1915, también británica, con su correa y todo, y que no desentona lo más mínimo con el casco colonial (llamémoslo así) que inició esta tradición.
No hace falta decir que le correspondo con alguna antigüedad, si la encuentro: un larguísimo catalejo que perteneció a un ballenero de Hull, un abrecartas forjado por un soldado de la Primera Guerra Mundial, pone “Yser”, así que debió de hacerlo alguien que detuvo a los alemanes en ese río, en octubre de 1914.
Como ven, mis regalos son más civiles. Pero claro, a medida que se ha producido la escalada armamentística en mi piso, noto que Aurora, mujer alegre y encantadora que viene a trabajar tres mañanas por semana, me mira de vez en cuando con una mezcla de preocupación y lástima.
 Como es también muy discreta, nunca me ha dicho nada ni me ha preguntado por la paulatina proliferación, pero, según crece el arsenal aparente, debe de pensar: “¿Pero qué le está pasando a este hombre? Si antes era de lo más apacible”. En cuanto a Mercedes, asimismo encantadora y que trabaja conmigo otras tres mañanas, advierto que a veces lanza miradas aprensivas, primero a mí, luego a las armas expuestas sobre una mesa, luego a mí de nuevo, como si temiera que un día me voy a abalanzar sobre ellas y a organizar un estropicio
. Y cuando viene la risueña Carme unos días, ella sí enterada de la procedencia, cada vez que descubre una nueva le entra un ataque de risa y no puede evitar burlarse: “Pero dónde vas con tanta pistola.
 Sólo te faltan unas cartucheras cruzadas y un sombrero en la nuca para parecer Pancho Villa”
. En suma, me he convertido en motivo de preocupación, temor y befa para quienes me rodean. No quiero ni imaginarme cuál será el veredicto de los periodistas que por aquí aparecen
. Concluirán que soy un fanático.
El Capitán Alatriste ha echado por tierra el poco respeto que pudieran tenerme mis colegas académicos
Este año ha tocado una Luger, la icónica pistola alemana de 1908, y a Arturo no se le ocurrió otra cosa que llevármela hace cuatro jueves a la Real Academia Española.
 Aprovechando el “recreo” –el intervalo entre sesiones, en el que nuestros colegas departen civilizadamente en la Sala de Pastas–, nos fuimos a un pasillo alejado para que me enseñara el funcionamiento.
 Así que allí estábamos los dos, jugando con la réplica de la Luger y probándola como críos (“¿Te imaginas que hubiéramos tenido una tan perfecta de niños?”, me decía Pérez-Reverte, y yo le contestaba: “Habríamos tenido que esconderla, nos la habrían confiscado”), cuando hubo un inesperado desplazamiento de venerables –bueno, la mayoría–, y nos pillaron con las manos en la masa, apuntando a los techos, amartillando y dándole una y otra vez al gatillo.
 Algunos nos miraron con reprobación (los más pacifistas), otros con severidad (filólogos y lingüistas sobre todo, varios no suelen estar para bromas), otros con sobresalto (los más aprensivos, debieron de creer que era de verdad la pistola y que podíamos soltar un tiro en la docta casa, profanándola), y unos pocos se acercaron a participar del juego.
El Profesor Rico, para variar, nos soltó una impertinencia: “¿Leoncitos a mí?”, nos dijo. “Vaya par de macarras estáis hechos, tratando de amedrentar a las lumbreras”.
En fin, no sólo ha fomentado el Capitán Alatriste la desconfianza de mis allegados en casa, no sólo ha conseguido que los periodistas me tengan por un maniaco, sino que ha echado por tierra el poco respeto que pudieran dispensarme mis colegas académicos, que ya me verán para siempre como a un pueril irresponsable, un inconsciente.
 Eso sí, las armas son todas preciosas.
elpaissemanal@elpais.es

La mejor relación sexual de John F. Kennedy

Una indiscreta entrevista del demócrata estadounidense Bobby Baker a la revista 'Politico' desvela los detalles de la relación del expresidente con Ellen Rometsch.

A Los presidentes de EE.UU. parece que su perdición es esa aficción que tenia o tiene Clinton pero antes, claro, no se contaba.


Ellen Rometsch, a quien se le relacionó con John. F. Kennedy. / AP

Ellen Rometsch tiene 77 años, vive retirada en una pequeña y confortable casa con jardín en las cercanías de Bonn y cuando su nombre aparece impreso en letras de molde en la prensa de su país, como ocurrió poco antes de las navidades, pone en marcha una estrategia casi militar para mantener alejados a los periodistas que desean revivir su pasado cuando, entre los años 1961-1963, ella vivía en Washington y era una de las mujeres más deseadas del exclusivo local Quorom Club de Washington
Gracias a una indiscreta entrevista concedida por el ex político demócrata estadounidense Bobby Baker a la revista Politico Magazin, en el mes de noviembre pasado, el nombre de Ellen Rometsch recuperó la actualidad perdida con los años y los lectores de la prensa germana pudieron enterarse de que la mujer había sido la última amante que tuvo John F. Kennedy, una aventura que quedó registrada en los archivos del famoso FBI.
En la entrevista, el ex político de 85 años revela que Ellen Rometsch era más hermosa que Elisabeth Taylor y que amaba, por sobre todas las cosas, el “sexo oral”.
 “Ella visitó varias veces la Casa Blanca”, confiesa el anciano que se atribuye la primicia de haber sido la persona que hizo posible los encuentros amorosos entre la hermosa alemana y el más mujeriego de los presidentes que haya tenido nunca Estados Unidos.
“Después del primer encuentro, el presidente me llamó por teléfono y casi eufórico me dijo: ‘Ha sido la mejor relación sexual que jamás he tenido", contó el expolítico, que dirigía con una rara mezcla de oportunismo, discreción y éxito, el club que era visitado por la flor y nata del mundo político de Washington.
No fue todo. Según Bobby Baker, la belleza alemana cuyas medidas — 88-63-55— hacían suspirar a sus clientes, también tuvo sexo oral con el años después fue presidente Gerald Ford.
 Era la época en que el republicano intentaba llegar a la cumbre del poder político.
 “Tenía problemas con su mujer, que era drogadicta”, cuenta Baker.
Las revelaciones de Bobby Baker, que entre los años 1961-63 ejerció el cargo de secretario de la fracción demócrata del Senado y era conocido como “el senador número 101”, gracias a sus contactos con el poder, revivieron el pasado de la hermosa y misteriosa Ellen Rometsch
. Una mujer que durante su estancia de dos años en Washington, enloqueció a los políticos y despertó la curiosidad del FBI, que la puso bajo vigilancia ante el temor de que fuera una peligrosa espía de la ex RDA.
El expresidente John F. Kennedy. / CORDON
En el verano de 1963, el director del FBI, el poderoso y temido J. Edgard Hoover visitó a Robert Kennedy y le dijo: “Tenemos información de que no solo su hermano, el presidente, sino muchos otros (políticos) tienen relaciones con una mujer que está bajo sospecha de ser una espía de la inteligencia soviética. Alguien que está relacionada con la inteligencia de la RDA”.Bueno, esta mujer no se chupaba el dedo precisamente, era la guardiana del sexo presidencial.Y los hermanos Kennedy, que manía con tirarse siempre a la misma igual una de ellas los mató por celos....¿no es creible?
Verdad o mentira, el resultado del encuentro entre el director de FBI y Robert Kennedy tuvo consecuencias devastadoras para Ellen Rometsch.
 En menos de una semana, la mujer y su esposo, un agregado militar alemán en la embajada, fueron invitados a abandonar el país.
 Cuando Ellen Rometsch regresó a Alemania, la mujer se refugió en la casa de sus padres y rehusó hablar con la prensa, pero su silencio no impidió que los medios germanos crearan una leyenda en torno a su vida.
La biografía oficial de Ellen Rometsch señala que nació el año 1936 en Kleinitz una pequeña localidad que pasó a formar parte, después del fin de la guerra, de la RDA. En 1955 emigró a Alemania Occidental y se casó, en segundas nupcias con Rolf Rometsch un oficial del ejército alemán, que fue enviado a Washington en 1961.
La biografía paralela inventó una imagen más romántica y adecuada a la guerra fría. La hermosa Ellen habría contraído matrimonio con el oficial alemán para poder tener acceso a información privilegiada. En Washington no tardó en convertirse en una deseada invitada en el famoso Quorum Club, una actividad que despertó las sospechas del FBI y acabó con su matrimonio.
El FBI nunca pudo probar que la hermosa alemana hubiera sido agente de la STASI, pero su silencio en torno a los dos años que vivió en la capital de Estados Unidos, convirtieron a Ellen Rometsch en una leyenda cuya fama parecía extinguirse con el tiempo.
 En la única entrevista que concedió a un medio alemán (Stern) en 1964, la supuesta espía confesó que jamás había trabajado para la STASI, una afirmación que fue confirmada por el más famoso jefe de espías de la RDA, el legendario Markus Wolff, quien reveló, después de la caída del muro, que la última amante de Kennedy jamás había trabajado para él.
Puede ser cierto, ya que Ellen Rometsch, la hermosa alemana que enloqueció al presidente y a decenas de senadores estadounidenses, volvió a contraer matrimonio con su segundo esposo, el oficial del ejército alemán, con quien vive en las cercanías de Bonn.
 Fiel a su costumbre de defender la intimidad de su pasado, la mujer rechazó hablar nuevamente con la prensa para confirmar o desmentir su relación sexual con el famoso John F. Kennedy.