Dicen que lo primero que hacen las japonesas al llegar a casa es
desmaquillarse a fondo.
Las españolas, posiblemente, sean de las que lo
dejan para lo último. Un día porque es tarde y da pereza, otro porque
hemos salido y quizá volvemos con una copa de más, las más despistadas
porque se olvidan que a primera hora se dieron un poco de colorete y
máscara de pestañas...
El caso es que a veces el maquillaje se queda ahí
hasta el día siguiente.
Suprimir ese hábito sencillo tiene, sin
embargo, efectos nocivos para la piel que son apreciables desde la
primera noche.
El desmaquillado es la base de cualquier tratamiento y el momento más
importante para llevarlo a cabo es la noche, no solo para eliminar los
residuos del maquillaje, sino también los de la polución y los propios
desechos celulares.
“Por la noche es cuando se produce la regeneración
celular.
Si no tenemos la piel limpia en este momento el envejecimiento
de la piel será más acelerado, aparecerán arrugas prematuras y falta de
luminosidad”, advierte Gema Cabañero, responsable del centro de estética
avanzada que lleva su nombre.
El diario británico
Daily Mail llevó a cabo recientemente un sencillo experimento (no científico):
una redactora estuvo un mes sin desmaquillarse por la noche, aplicándose crema encima y volviéndose a pintar a la mañana siguiente. Según los expertos con los que consultaron, un mes después de semejante “locura”
, su piel había envejecido 10 años.
Los
efectos nocivos dependen, en todo
caso, de varios factores, según explica la doctora Minia Campos,
dermatóloga de la Asociación Española de Dermatología y Venereología
(AEDV).
Esos factores son la
calidad de los cosméticos (se compran en perfumerías y farmacias, pero también en bazares y mercadillos), los
hábitos de maquillaje (de las que van como una puerta desde primera hora a las que solo se aplican una hidratante con color),
el tipo de productos (algunos, sobre todo los destinados a ojos y labios, tienen mayor fijación), y también
si la piel de la persona que comete el “pecado” de no desmaquillarse
está sana o tiene algún tipo de patología o alergia previa tal como acné, cuperosis, rosácea o eccemas (estos tres últimos muchas veces se engloban en la categoría de ‘piel sensible’).
“En el acné, la oclusión de los poros por los cosméticos favorecerá la
aparición de comedones y la inflamación, por lo que tras pocos días
empeorará visiblemente.
El mismo efecto puede ocurrir por usar un
cosmético inadecuado para el acné aunque se desmaquille adecuadamente
–detalla Campos-. En cuperosis y rosácea, los pacientes se quejan de que
"no toleran" la mayoría de los cosméticos. Estas pieles reaccionan con
dilatación de vasos, rojeces y a veces también con lesiones elevadas
frente a los cosméticos que les resultan "demasiado fuertes".
Por
último, existen personas que reaccionan produciendo eccemas, bien porque
su barrera cutánea es débil (dermatitis atópica), bien porque son
alérgicas a uno o varios de los componentes de los cosméticos (los más
frecuentes, perfumes y conservantes como el kathon). En el eccema, la
inflamación mantenida puede terminar formando manchas”.
El hecho de
no desmaquillarse puede desenmascarar alguna de
estas patologías que hasta el momento habían permanecido ocultas y
estaban sin diagnosticar.
“Existen teorías que afirman que los
cosméticos sobre la piel fijarían los contaminantes ambientales sobre la
piel, que podrían absorberse y generar radicales libres de oxígeno y
envejecimiento del colágeno y fibras elásticas. Esto es plausible
científicamente pero no está suficientemente demostrado”, apunta la
experta de la AEDV.
En los casos con una patología de base, una sola noche sin desmaquillar
haría evidentes las consecuencias nocivas. En pieles sanas, el efecto
es más a medio o largo plazo.
“Lo más inmediato es la obstrucción de
poros, dando lugar a un aspecto de falta de luminosidad y a la aparición
de antiestéticos puntos negros
. Además, si no nos desmaquillamos
correctamente, dificultamos la efectividad de los productos tratantes
que apliquemos a continuación.
Los efectos nocivos aparecen muy rápido,
en una piel normal comenzarían a verse desde la primera semana”, agrega
Cabañero.
Reconozcamos que a veces da pereza desmaquillarse por la cantidad de
pasos que conlleva: Leche desmaquilladora (mejor para pieles secas),
agua micelar (para mixtas o grasas), tónico, jabones neutros… ¿Qué es lo
más adecuado?
No nos llamemos a engaño:
“Para eliminar una cantidad media de maquillaje, un solo producto es suficiente”, remarca la dermatóloga Minia Campos.
Y habrá quien piense,
“por una vez a la semana sin desmaquillar tampoco pasa nada”. Pues no es así.
Habría sutiles efectos secundarios de deterioro incluso para una piel
sana, que no realizase cuidados reparadores el resto de los días, que se
apreciarían entre seis y doce meses después.