Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

12 ago 2013

Mala gente, los políticos.............José María Izquierdo

Total, 500.000 eurillos a nombre de mi Rosalía, que era una forma de blanquear pasta bien elegante.

 

fernando vicente

Estaba yo muy contento esa noche, que todavía saboreaba el gran momento del susto de Arenas.
 Así que cuando se quedaron vacíos me pasé por todos los despachos menores —con los mayores ya me atrevería en su momento— y me puse a cantar.
 Para ver el efecto. Venga de pasodobles, rancheras, bolerazos… hasta me atreví con la copla cuando entraba de nuevo en el despacho de Arenas:
 “Bien pagá, me llaman la bien pagá…”.
Iba a salir rumbo al de Floriano, cuando de pronto me fijé en un cuadro de la pared de la derecha. Moderno, quería representar una cabeza inclinada… No sabía el qué, pero me recordaba algo… una cabeza, una cabeza… ¡Tate! El Cristo de Borja y su restauradora
. Fue mencionar la palabra restauradora, y un mundo se me vino encima, que hay que ver qué mala suerte tuve, con lo bien pensado que tenía yo de los cuadros y tuvimos que ir a dar con la Isabel Mackinlay esa, que me dejó en el juzgado como una bayeta
. La culpa la tuvo el tal Patricio Bel, que para qué tuve que fiarme de ese abogado, argentino, por más señas, aunque viniera muy recomendado por Sanchís. Lo de las empresas uruguayas me lo montó bien, la verdad, que logró salvar la presión y allá que aparecían, como hongos, que si Tesedul, que si otras en Panamá…
Pero con la Mackinlay —tiene nombre de whisky de malta, le dije a Bel— me montó una del carajo
. Que la cosa de encontrar un pintor o una pintora, que siempre están con una mano delante y otra detrás, soltarles 1.500 dólares y decirles que habían comprado cuadros por valor de 500.000 euros tampoco parecía tan complicado, le grité a Bel, que vaya un inútil.
—Le dije de todo a la mina, che, don Luis, vos sabés... Me vas a hacer mierda, le dije, me fundís para toda la vida… Y nada.
Con el trabajo que me había costado inventarme los títulos de los cuadros, unas tablas del siglo XV de autor desconocido, escribí para los papelillos, La Circuncisión del Niño y La Presentación del Niño en el Templo, que no me digan que no eran un primor.
 Total, 500.000 eurillos a nombre de mi Rosalía, que era una forma de blanquear pasta bien elegante, incluso de favorecer la cultura, que en una de esas, los muertos de hambre se compran con los 1.500 dólares unos pinceles buenos y unos tubos de pintura fetén y lo mismo te sale un botero, que creo que es de por allí…
Y es que el negocio salía redondo con una cuenta sencilla.
 A ver, ¿cuántos países hay en América Latina? Como veinte, si no me equivoco, que quito Cuba, que no interesa. Súmale los del Caribe, que si Antigua y Barbuda, Bahamas, Islas Caimán, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas…
Una gente encantadora, además, que les llevas la pasta y oye, que te la guardan con una buena cara…
Total, treinta, cuarenta cuadros, y cada uno por medio kilo. Luego venía África, mogollón de países, y las islas de Oceanía…
Y todo por el Bel, maldita sea su estampa, que Ruz lo cazó al vuelo, el tío…
Iba a contarle al corpóreo cómo lo llevaba, que ya casi estaba preparado para atacar bastiones más altos, pero me interrumpió nada más empezar. Estaba como una moto y no pude cortarle.
—Estoy ocupadísimo, oye, que aquí en Soto es que soy un héroe, tú… Me he acercado a un grupo de colegas y les he dicho, muy buenas tardes tengan ustedes, soy Luis Bárcenas, un mártir de esta justicia vomitiva que tenemos, ya ven ustedes, meterme a mí en la trena. A mí.
Yo veía que los colegas asentían, Luis, que les he impresionado, con esta cabeza de prócer que luzco y estas maneras que me gasto, don de gentes, ya sabes…
 Los presidentes de Bankia y Novagalicia, Madoff, en fin, gente que tenemos este gancho natural, así que seguí hablando con ellos.
—Ya ven, amigos —porque puedo llamarles amigos, ¿verdad?— como si hubiera hecho algo… que es que a cualquier cosa le llaman ahora delito. No sé ustedes por qué están aquí, seguro que por alguna nimiedad, pero lo mío son unas comisiones de nada, que lo que pasa es que uno es un emprendedor y eso molesta…
—Diga usted que sí, don Luis, una injusticia…
 Cosas de los políticos, que son todos unos cabrones, que se llevan la pasta y nos tienen a todos jodidos, me decían.
—Qué me van ustedes a contar, les he contestado con una sonrisa de suficiencia. Acérquense, acérquense, les he animado: si yo les dijera algunas de las cosas que he visto…
Por cierto, voy a poner ahora un poquito de picar en la celda, nada, cosas muy normalitas, un poco de jamón, un queso muy rico que me traen de Cantabria y un riojita guapo, guapo… Oye, y tengo una camisa de Dior que a ti te puede venir de muerte…
Iba a decirle que tuviera cuidado pero se me adelantó:
—Y tú no te preocupes, que ya me ha dicho Díaz Ferrán que lo tiene todo controlado, que le ha estado dando vueltas a un negocio… Pero un negocio de verdad, no te vayas a creer… Tú, a lo tuyo, a asustar. Y quítate ese abrigo, que lo me lo tienes hecho un asco…
<NO1>taba yo muy contento esa noche, que todavía saboreaba el susto de Arenas. ¡Qué momento! Así que me fui de paseo por todos los despachos menores -con los mayores ya me atrevería en su momento- y me ponía a cantar. Para ver el efecto. Venga de pasodobles, rancheras, bolerazos… hasta me atreví con la copla cuando entraba de nuevo en el despacho de Arenas: "Bien pagá, me llaman la bien pagá…"
Iba a salir rumbo al de Floriano, cuando de pronto me fijé en un cuadro de la pared de la derecha. Moderno, quería representar una cabeza inclinada… No sabía el qué, pero me recordaba algo… una cabeza, una cabeza… ¡Tate! El Cristo de Borja y su restauradora. Fue mencionar la palabra restauradora, y un mundo se me vino encima, que hay que ver qué mala suerte tuve, con lo bien pensado que tenía yo de los cuadros y tuvimos que ir a dar con la Isabel Mackinlay esa, que me dejó en el juzgado como una bayeta. La culpa la tuvo el tal Patricio Bel, que para qué tuve que fiarme de ese abogado, argentino, por más señas, aunque viniera muy recomendado por Sanchís. Lo de las empresas uruguayas me lo montó bien, la verdad, que logró salvar la presión y allá que aparecían, como hongos, que si Tesedul, que si otras en Panamá…
Pero con la Mackinlay -tiene nombre de whisky de malta, le dije a Bel- me montó una del carajo.
 Que la cosa de encontrar un pintor o una pintora, que siempre están con una mano delante y otra detrás, soltarles 1.500 dólares y decirles que habían comprado cuadros por valor de 500.000 euros tampoco parecía tan complicado, le grité a Bel, que vaya un inútil.
-Le dije de todo a la mina, che, don Luis, vos sabés, Me vas a hacer mierda, le dije, me fundes para toda la vida… Y nada.
Con el trabajo que me había costado inventarme los títulos de los cuadros, unas tablas del siglo XV de autor desconocido, escribí para los papelillos, La circuncisión del Niño y La Presentación del Niño en el Templo, que no me digan que no eran un primor. Total, 500.000 eurillos a nombre de mi Rosalía, que era una forma de blanquear dinero bien elegante, incluso de favorecer la cultura, que en una de esas, los muertos de hambre se compran con los 1.500 dólares unos pinceles buenos y unos tubos de pintura fetén y lo mismo te sale un Botero, que creo que es de por allí…
Y es que el negocio salía redondo con una cuenta sencilla. A ver, ¿cuántos países hay en América Latina? Como veinte, si no me equivoco, que quito Cuba, que no interesa. Pues eso: veinte cuadros. Pero es que súmale los del Caribe, que si Antigua y Barbuda, Bahamas, Islas Caimán, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas… Una gente encantadora, además, que les llevas la pasta y oye, que te la guardan con una buena cara… Pues eso, treinta, cuarenta cuadros, Y luego, África, que son un mogollón de países, y las islas de Oceanía… Y todo por el Bel, maldita sea su estampa, que Ruz lo cazó al vuelo, el tío…
Iba a contarle al corpóreo cómo lo llevaba, que ya casi estaba preparado para atacar bastiones más altos, pero me interrumpió nada más empezar. Estaba excitadísimo y no pude cortarle.
-Estoy ocupadísimo, oye, que aquí en Soto es que soy un héroe, tú…
 Me he acercado a un grupo de colegas y les he dicho, muy buenas tardes tengan ustedes, soy Luis Bárcenas, un mártir de esta justicia vomitiva que tenemos, que ya ven ustedes, meterme a mí en la trena. A mí.
Yo veía que los colegas asentían, Luis, que les he impresionado, con esta cabeza de prócer que luzco y estas maneras que me gasto, don de gentes, ya sabes… Los presidentes de Bankia y Novagalicia, Madoff, en fin, gente que tenemos este gancho natural, así que seguí hablando con ellos.
-Ya ven, amigos -¿por qué puedo llamarles amigos, verdad?-como si hubiera hecho algo… que es que a cualquier cosa le llaman ahora delito.
 No sé ustedes por qué están aquí, seguro que por alguna nimiedad, pero lo mío son unas comisiones de nada, que lo que pasa es que uno es un emprendedor y eso molesta…
-Diga usted que sí, don Luis, una injusticia… Cosas de los políticos, que son todos unos cabrones, que se llevan la pasta y nos tienes a todos jodidos, me decían.
-Qué me van ustedes a contar, les he contestado con una sonrisa de suficiencia.
 Acérquense, acérquense, les he animado: si yo les dijera algunas de las cosas que he visto…
 Por cierto, voy a poner ahora un poquito de picar en la celda, nada, cosas muy normalitas, un poco de jamón, un queso muy rico que me traen de Cantabria y un riojita guapo, guapo… Oye, y tengo una camisa de Dior que a ti te puede venir de muerte…
Iba a decirle que tuviera cuidado pero se me adelantó:
-Y tú no te preocupes, que ya me dicho Díaz Ferrán que lo tiene todo controlado, que le ha estado dando vueltas a un negocio… Pero un negocio de verdad, no te vayas a creer… Tú, a lo tuyo, a asustar. Y quítate ese abrigo, que lo me lo tienes hecho un asco…

El Gobierno planea dar más poder a las mutuas en las bajas médicas

Ambulatorio de As Fontiñas, Santiago de Compostela. / anxo iglesias

Las mutuas ganarán margen de maniobra para decidir cuándo hay que dar de alta a un trabajador enfermo. Si hasta ahora lo hacían en el caso de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, el Gobierno tiene previsto darles esta potestad también cuando se trata de una enfermedad común o de un accidente no laboral —el 80% de las empresas ya tienen asegurados estos procesos con las mutuas—.
 Así lo recoge un proyecto de real decreto, fechado el 17 de julio pasado, que regula la gestión y el control de los procesos de incapacidad temporal.
 Uno de sus artículos faculta a las mutuas a facilitar el “alta médica presunta” al sexto día de la propuesta dirigida a la inspección médica del servicio público de salud.
 Si el inspector no responde en ese tiempo, el silencio administrativo se considerará aprobación, y la mutua podrá comunicar al paciente que está de alta y sin derecho a subsidio.
Las mutuas, que son asociaciones de empresarios formalmente sin ánimo de lucro, gestionan tanto las contingencias profesionales como las comunes.
 En los últimos años, la mayoría de las empresas han encomendado la gestión de sus bajas comunes a las mutuas, en lugar de hacerlo al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), que ya solo se ocupa del 20%.
 Por primera vez, un borrador de texto legal las faculta para dar altas en caso de enfermedad común, algo que los médicos de familia y los inspectores sanitarios consideran un “gravísimo error” y un perjuicio para el paciente. La patronal de las mutuas, en cambio, cree que si ellas pudieran gestionar todas las altas ahorrarían a la Seguridad Social y a las empresas 6.600 millones de euros.

“Alta presunta”

El artículo 7 del proyecto de Real Decreto por el que se regulan determinados aspectos de la gestión y control de los procesos por incapacidad temporal en los primeros 365 días de su duración establece que cuando las mutuas “consideren que el trabajador puede no estar impedido para el trabajo” podrán formular “propuestas motivadas de alta médica dirigidas a las unidades de la inspección médica del servicio público de salud”.
El inspector podrá, en cinco días, confirmar la propuesta (y dar el alta) o desestimarla motivadamente. “En caso de que al sexto día de formulada la propuesta la mutua no hubiera recibido pronunciamiento expreso [...] entenderá que la propuesta ha sido estimada”.
El texto denomina “alta presunta” a la que dé la mutua por silencio administrativo, y asegura que “surtirá efectos el primer día siguiente al de su notificación al beneficiario” y se extinguirá el derecho al subsidio.
 El trabajador deberá incorporarse al trabajo “el día en que produzca sus efectos la extinción del subsidio”.
“Es como poner a la zorra a cuidar al gallinero”, exclama el vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Inspección de Servicios Sanitarios (FAISS), José María Morán.
“El alta la tiene que dar el médico o la inspección
. La mutua, como financiadora de la prestación, tiene demasiado interés en reducir el tiempo de baja”, añade.
 Que las mutuas puedan dar de alta por silencio administrativo constituye, en opinión de Morán, “una grave inseguridad jurídica para los trabajadores y una perversión administrativa”.
 Además, cree que “se abusa de la falta de capacidad de respuesta de un sistema de salud muy recortado. Una propuesta de alta de una mutua puede llegar por fax a un administrativo y que el médico esté de viaje, a su vez de baja y sin sustituto, con lo que un paciente con cáncer terminal se puede encontrar al sexto día de alta y sin prestación”. “Se está abriendo la vía a la judicialización”, añade.
Los médicos de familia, que son los que ahora dan las bajas y las altas, también están en contra de la intención del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.
 “Las altas tienen que ser confirmadas. La decisión sobre cuándo una persona enferma está lista para volver a trabajar la debe tomar su médico o el inspector con criterio sanitario, nunca debe resultar de un silencio administrativo.
 Esto genera gran indefensión a los pacientes”, asegura Paulino Cubero, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc).
También él alude a los recortes del sistema público de salud y la falta de suplentes cuando un médico se ausenta.
“En seis días es muy fácil que un inspector no pueda ponerse en contacto con el médico de un paciente para revisar su situación. La mutua tiene intereses económicos que pueden primar sobre los clínicos y forzar altas de forma prematura”, añade.
Tampoco a la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), a la que pertenecen, por ejemplo, Fremap, Ibermutuamur o Asepeyo, le gusta el proyecto de real decreto, pero por el motivo contrario. Considera que las mutuas deben estar facultadas para dar altas por contingencias comunes en todos los casos. Argumentan que, dado que legislación prevé que gestionan la prestación de baja con igual alcance que el INSS, si este tiene competencia para emitir altas, también las mutuas deberían tenerla.
 “Los profesionales médicos de las mutuas vienen emitiendo altas por contingencias profesionales sin ningún tipo de controversia, actuando siempre bajo el mismo código ético y deontológico que cualquier profesional sanitario de los servicios públicos de salud”, afirma por correo electrónico un portavoz de AMAT.
Desde la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) discrepan:
 “Los médicos de las mutuas patronales están capacitados para tratar problemas de salud laboral, pero no son especialistas en medicina familiar y comunitaria”.
“Este real decreto, que espero que se subsane, supone poner en manos de la patronal la salud de los trabajadores, convertirla en juez y parte”, asegura su vicepresidente, Isidoro Rivera. AMAT considera que “la mayor parte de las enfermedades comunes y accidentes no laborales tienen carácter traumatológico o solo requieren de conocimientos de medicina general para su valoración por lo que es lógico afirmar que los médicos pueden valorar, con el máximo acierto, la mayor parte de los procesos y expedir el alta a todos los efectos”.

Cospedal, Arenas y Cascos declaran ante Ruz por la supuesta financiación ilegal

Los dirigentes del partido cobraron 2,2 millones del PP y figuran en la contabilidad b del extesorero.

Los exsecretarios generales de la formación conservadora Francisco Álvarez Cascos y Javier Arenas, y la actual secretaria, María Dolores de Cospedal, que fueron jefes del extesorero Luis Bárcenas a lo largo de casi 20 años, responderán este martes y miércoles ante el juez Pablo Ruz por la supuesta financiación irregular del partido.
La investigación del caso Bárcenas no solo ha destapado la existencia de una contabilidad paralela, también ha hecho aflorar los jugosos sobresueldos —así los llama Bárcenas— que el partido abonó oficialmente a su cúpula como gastos de representación para completar las retribuciones que recibían del Congreso o del Senado esquivando el régimen de incompatibilidades de las Cámaras. Arenas recibió en dos décadas 1,1 millones de euros del partido; Cascos casi 600.000 y Cospedal 478.000.
 Además, las acusaciones preparan una batería de preguntas sobre los cuadernos de Bárcenas y los supuestos pagos en dinero opaco a estos dirigentes cuando pasaban a ocupar un puesto en el Gobierno (caso de Cascos y Arenas) y tenían estrictamente prohibidas las retribuciones dobles, del Estado y del partido.
La contabilidad oficial del PP recogida en el sumario refleja que, en determinados años, los secretarios duplicaron o, como en el caso de Arenas, triplicaron sus ingresos gracias a las elevadas retribuciones de la formación cuando Bárcenas tomó las riendas de la gerencia. Génova corría además con los gastos habituales de comidas de trabajo, vuelos, hoteles.
María Dolores de Cospedal, que declara el miércoles, comenzó a percibir gastos de representación cuando llega, en junio de 2006, a la presidencia del PP en Castilla-La Mancha.
 Desde ese año y hasta el 2011 ingresó 478.507 euros brutos (en cantidades que varían entre los 64.473 euros y los 167.864 euros anuales).
 Además, recibe como diputada de las Cortes de Castilla-La Mancha otros 342.963 euros en esos seis años.
 A las dos cantidades anteriores se añaden las asignaciones del senado en representación de su comunidad. En suma, se embolsa en el periodo 963.331 euros por ocupar cargos públicos y ser la secretaria general del PP del 2006 al 2011.
 En las anotaciones que Luis Bárcenas realizó en la contabilidad b del partido figuran además tres referencias de supuestos pagos a Cospedal en los años 2008, 2009 y 2010 de 15.000, 20.000 y 25.000 euros.
El extesorero apuntó pagos en b a Álvarez Cascos de medio millón
Bárcenas también ha involucrado a la secretaria del PP en otro asunto oscuro sobre financiación ilegal en Castilla-La Mancha el año en que fue nombrada presidenta de la formación en esa comunidad (junio de 2006).
El extesorero aseguró al juez que recibió entonces de Sacyr una comisión ilegal de 200.000 euros a cambio de conseguir el contrato de basuras del Ayuntamiento de Toledo, y que entregó ese dinero a José Ángel Cañas, gerente del partido en Castilla-La Mancha.
 Este último firmó un recibí que Bárcenas entregó en la Audiencia Nacional. Cospedal, que no ha negado la existencia de ese documento, estaría al corriente de esa operación, según el extesorero.
Otro de los citados esta semana, Francisco Álvarez Cascos, tendrá que hacer memoria para aclarar qué sabía de la financiación supuestamente irregular del partido en la década de los noventa. Cascos, el primero que tuvo asegurado un puesto en el Gobierno de José María Aznar tras la victoria electoral de 1996, cobró del partido 575.000 euros, casi 600 millones de las antiguas pesetas entre 1990 y su llegada al Gobierno.
 El PP le completaba su nómina de diputado (48.000 euros) pagándole más del doble (19 millones de pesetas, 114.457 euros). En mayo de 1996 Cascos desembarcó en la vicepresidencia del Gobierno y su nombre desaparece de la contabilidad oficial.
Sin embargo, los papeles de Bárcenas le atribuyen cobros de 13 millones de pesetas en b (78.000 euros) en el año 1997 y cantidades de entre 33.000 y 59.600 euros los años posteriores, en los que ocupó además la cartera de Fomento.
 Bárcenas apunta en su cuaderno supuestos abonos a Cascos que, entre 1990 y 2004 suman 421.693 euros en pagos trimestrales o semestrales atribuidos a “Paco A. C., P. A. C., P. A., Paco”, o anotados por su apellido, “Cascos”. Estas cantidades supuestamente completarían su retribución como ministro de forma ilícita.
Cospedal tendrá que responder por una supuesta comisión de Sacyr
Javier Arenas, en los años ochenta diputado autonómico, dio el salto a la Cámara baja en 1989 por la provincia de Sevilla
. Antes de ser nombrado por Aznar ministro de Trabajo, cargo que ocupó entre 1996 y 1999, percibió sueldos del partido de entre dos millones de pesetas anuales (12.000 euros) y 10,5 millones (63.000 euros).
 Como ministro de Trabajo (entre el 96 y el 99), deja de cobrar del partido, pero Bárcenas apunta en su cuaderno entregas de 15,5 millones en tres años (93.000 euros) que atribuye a “Javier”, “Are”, “J. A.”, “J. Ar.” y a “Arenas”.
En 1999 el diputado por Sevilla abandona el Gobierno de Aznar para ocupar la secretaría general del PP en sustitución de Cascos
. Ese año el partido le paga oficialmente 32 millones de pesetas, 192.000 euros por desempeñar el cargo. Pero entre 2002 y 2004 vuelve a ocupar carteras en el Gobierno de Aznar (Trabajo y Presidencia), y reaparece en los papeles de Bárcenas con cantidades anuales que van desde los 43.250 euros a los 19.800. En total, Bárcenas apunta en sus cuadernos pagos en dinero negro a Arenas de 234.320 euros entre 1990 y 2011.

 

La Reina, sola en Mallorca

Tras el paso fugaz del Rey, las infantas y Letizia y la estancia un poco más prolongada del Príncipe y sus hijas, doña Sofía es la única que permanece en el palacio de Marivent