Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

12 ago 2013

Si eres de izquierdas, ¿por qué tienes tanto dinero?

En la política catalana existen algunos tópicos tan arraigados que acabamos dándolos por válidos de forma acrítica
. Uno de ellos se refiere al rol que ejerce la clase social en el terreno de la política.
 En concreto, se asume que la burguesía se ha alineado tradicionalmente con CiU y, en cambio, las clases trabajadoras lo han hecho con el PSC e ICV.
 Si bien es cierto que las bases del PSC tienen un marcado perfil obrero, este no es de ningún modo el caso de Iniciativa. En realidad, la formación ecosocialista se caracteriza por ser de la clase alta y media-alta.
Tal afirmación puede generar extrañeza (e incluso enojo) pero así lo avalan los datos
. Las encuestas del CIS han mostrado de forma sistemática que los votantes de ICV provienen más de las clases media-alta y alta (algo menos del 50%) que de las clases obreras (alrededor del 30%). Eso no significa que Iniciativa sea un partido de directivos y empresarios.
 En realidad, ICV ha sido particularmente hábil en atraer las categorías de profesionales, técnicos, científicos e intelectuales, todos ellos con una alta cualificación y con salarios notablemente por encima de la media. Según datos del INE, estos perfiles profesionales tendrían unos salarios medios anuales de casi el 50% superiores a la media.
Iniciativa per Catalunya se caracteriza por ser una formación de clase alta y media-alta
El elevado estatus socioeconómico de los simpatizantes de ICV puede sorprender si tenemos en cuenta su implantación geográfica, pues los feudos de Iniciativa se encuentran especialmente en el área metropolitana de Barcelona, una zona con ciudades más pobres y con una mayor presencia de la clase obrera
. Eso ha llevado a algunos a considerar de forma precipitada que ICV es el partido que votan obreros e individuos de menor renta.
Sin embargo, esta conclusión incurre en un error lógico conocido como falacia ecológica: deducir erróneamente comportamientos individuales a partir de datos agregados.
 Dicho de otro modo, puede que los votantes de ICV vivan en ciudades con mayor presencia de la clase obrera, pero ello no les convierte de forma automática en obreros.
En realidad, Iniciativa per Catalunya es particularmente atractiva entre los ciudadanos pudientes que viven en las grandes ciudades del área metropolitana de Barcelona.
 Si analizamos la encuesta preelectoral del CIS de 2012, los datos parecen claros: un 16% de los habitantes del área metropolitana con estudios universitarios declaraba su intención de votar a ICV (sólo el 6% de este colectivo lo haría al PSC).
 Sin embargo, Iniciativa apenas atraía el 5% de los ciudadanos con estudios primarios o inferiores —la mayoría, el 32%, se declaraban simpatizantes del PSC—. En definitiva, ICV es un partido de votantes mayoritariamente acomodados, muchos de los cuales viven en ciudades no tan acomodadas.
Este análisis cambia radicalmente si nos centramos en la clase social subjetiva, pues prácticamente ningún votante de ICV se describe a sí mismo como adinerado en las encuestas
. Según el primer barómetro del CEO de este año, Iniciativa sería el partido en Cataluña con un menor porcentaje de su electorado que se defina a sí mismo como de clase media-alta y alta.
 Es decir, si nos centramos exclusivamente en las percepciones subjetivas, ICV sería un partido de clases media y media-baja.
Una posible explicación podría ser que para muchos existe cierta contradicción en el hecho de tener más dinero que la media y tener valores de izquierda al mismo tiempo
Así, la autoimagen que tienen los simpatizantes de ICV distan notoriamente de sus condiciones socioeconómicas objetivas.
Una posible explicación podría ser que para muchos existe cierta contradicción en el hecho de tener más dinero que la media y tener valores de izquierda al mismo tiempo.
 Se trata de lo que el filósofo de Oxford, Gerald Cohen, calificaba como el problema del “rico igualitarista” y que aquí muchos lo traducirían, no sin cierta maldad, como el dilema del “pijo-progre”.
 El dilema es como sigue: ¿Deberían los ricos de izquierdas ser consecuentes con sus ideales y donar parte de su dinero a los pobres? Un igualitarista con una renta por encima de la media podría decidir redistribuir esa parte sobrante entre los que están por debajo de ese nivel.
Existen argumentos más o menos convincentes que ayudarían al rico de izquierdas a conciliar sus problemas de conciencia: “La desigualdad debe ser un objetivo de los poderes públicos y no de los ciudadanos a título individual”, “es absurdo que una sola persona done su dinero pues con ello sólo se consigue inútilmente sumarse a las filas de los pobres sin que ello erradique la desigualdad” o, incluso, “la caridad individual no elimina las verdaderas fuentes de desigualdad”, entre otros argumentos
. Aún así puede que no sea fácil para muchos evitar las disonancias que genera ser de izquierdas teniendo una renta superior a la media. En definitiva, la imagen de que ICV es un partido de obreros y de votantes de rentas humildes no parece ajustarse a la realidad
. Lo que define a Iniciativa no es el origen socioeconómico de sus bases, sino su marcada ideología de izquierda. Y es que, al fin y al cabo, ICV vende valores, no lealtades de clase.
Lluís Orriols es doctor por la Universidad de Oxford y profesor de ciencia política en la Universidad de Girona.

El fotógrafo Oriol Maspons fallece en Barcelona

El catalán, de 84 años, fue uno de los que mejor captó la Gauche Divine

  • Oriol Maspons deposita su colección de fotografías en el MNAC
  • El fotógrafo que quería ligar 
  • El fotógrafo Oriol Maspons fallece en Barcelona

    El catalán, de 84 años, fue uno de los que mejor captó la Gauche Divine

    Oriol Maspons junto a algunas de sus fotografías en una exposición en la galería Kowasa de Barcelona en 2008. / JOAN SÁNCHEZ

    El fotógrafo Oriol Maspons (Barcelona, 1928), uno de los integrantes del grupo de renovación estética e intelectual de la Gauche Divine, ha fallecido hoy en Barcelona a los 84 años de edad, ha informado un portavoz de su familia. Maspons fue uno de los fotodocumentalistas más significativos de la segunda mitad del siglo XX en Barcelona.
     Con su cámara supo captar las dos caras del país en el tardofranquismo, tanto el barraquismo de las ciudades o la miseria de las zonas más pobres del país como los cambios que comenzaba a realizar el turismo en la sociedad española y el surgimiento de nuevos movimientos como la Gauche Divine.
    "El hombre se va, su obra queda", ha declarado a Efe Alex Maspons, el hijo del reputado fotógrafo.
    Xavier Miserachs, Leopold Pomés, colita y Oriol Maspons en 1997. / carles ribas
    En la ciudad condal, desde 1956, fue parte del consejo editorial de la revista AFAL y conocido por su actividad en la Agrupación Fotográfica de Catalunya
    . Desde entonces el artista catalán es reconocido por sus fotografías al litoral barcelonés y las barracas del Somorrostro
    . También fue un gran retratista y delante de su objetivo estuvieron desde Salvador Dalí a La Chunga pasando por Tàpies o Tete Montoliu.
     En los últimos años se había mostrado preocupado por el futuro de su archivo, que finalmente ha quedado depositado en el MNAC por un periodo de diez años renovables.
    El museo le dedicó en 1998 una exposición retrospectiva y ya cuenta en sus fondos con 57 piezas donadas por el fotógrafo además de otras 7 fotografías en depósito. El archivo enriquece la colección fotográfica del museo, compuesta por unas 6.500 obras, en el periodo de los años 50 y 60, uno de los más fructíferos del documentalismo en Cataluña.
    Uno de los momentos más decisivos en la trayectoria de Maspons fueron los dos años en los que vivió y trabajó en París -a mediados de los cincuenta-, ya que en la capital francesa entró en contacto con el modelo de reportaje de Cartier Bresson y la agencia Magnum.
     En 1957, de regreso a Barcelona, alternó la moda y la publicidad con el reportaje para la Gaceta Ilustrada.
     Un año después, el Museo de Arte Moderno de Nueva York adquirió tres fotografías suyas para el fondo permanente de autores y, en 1959, Gran Bretaña le distinguió como mejor fotógrafo del año.
     

Londres prepara acciones legales “sin precedentes” por las colas en Gibraltar

El Gobierno de Cameron considera los controles "totalmente desproporcionados".

Controles fronterizos en Gibraltar la semana pasada. / JON AZCA (REUTERS)

El Gobierno británico está preparando acciones legales “sin precedentes” entre socios de la Unión Europea por las colas que se están dando en la frontera entre España y Gibraltar debido a los registros que realizan las autoridades aduaneras españolas
. El anuncio, realizado por un portavoz de Downing Street, parece la respuesta política del primer ministro David Cameron a las noticias de este fin de semana de que también España prepara acciones legales por el contencioso de Gibraltar y que incluso está estudiando llevar el asunto al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas haciendo frente común con Argentina, que reclama la soberanía sobre las islas Malvinas, un territorio dependiente de Reino Unido al igual que Gibraltar.
Según ese portavoz, “es obvio que el primer ministro está muy decepcionado por el hecho de que España no ha suprimido este fin de semana los controles adicionales en la frontera”.
 “Ahora estamos sopesando qué acciones legales tenemos ante nosotros.
Ese sería un paso sin precedentes por lo que queremos estudiarlo con mucho cuidado antes de tomar la decisión de seguir adelante”, añadió el portavoz.
 Los controles a la entrada y salida de la verja son un problema que el primer ministro creía haber resuelto durante una conversación telefónica la semana pasada con el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy.

España justifica el aumento de los controles por el hecho de que se ha detectado un sospechoso incremento del contrabando de tabaco procedente del Peñón
. Y Madrid sostiene que esos controles son legales, proporcionados y no discriminatorios.
 Londres, en cambio, entiende que el celo de los aduaneros españoles, que ha provocado colas de hasta siete horas en algunas ocasiones, es una represalia española por el conflicto pesquero y no está justificado.
El Gobierno español, por su parte, ha recordado hoy al Reino Unido que Naciones Unidas no ha reconocido el derecho de autodeterminación de Gibraltar y ha subrayado que existen varias resoluciones de este organismo que respaldan la posición de España, según han explicado a Efe fuentes diplomáticas.
La tensión que viven las relaciones hispano-británicas por Gibraltar están provocando una catarata de reacciones en las islas británicas, aunque el Peñón suele ser un tema bastante ignorado por los medios británicos y trae bastante al pairo a la población.
Los artículos en defensa de la presencia británica se suceden estos días. El más destacado este lunes es el del alcalde de Londres y político conservador, Boris Johnson, en su habitual columna de los lunes.
 “Los españoles tienen que sacar sus manos de la garganta de Gibraltar”, titula Johnson en su habitual tono directo, que considera que lo que está ocurriendo “es infame” y, aunque admite que “quizás sea realmente una coincidencia, como dice el Foreign Office, que hayamos mandado justo ahora una flota de barcos de guerra a Gibraltar”, se felicita de que el HMS Illustrious esté a punto de llegar al Peñón “junto con miles de marines”.
Johnson destaca el deseo de los gibraltareños de ser consideraos británicos y asegura que no se cree “ni por un minuto” que la tensión haya sido provocada por Gibraltar “debido a unos pocos bloques de cemento arrojados al mar”.
 “Esta no es una discusión sobre pesca. Me temo que esto es una descarada táctica de distracción de Madrid, y aunque sería ridículo comparar al Gobierno de Rajoy con la tiranía del general Galtieri y su invasión de las Malvinas, el envite es más o menos el mismo”.
 “El euro es la crisis que afronta el Gobierno

 

11 ago 2013

El crimen que tiene en vilo a Brasil

La policía investiga si un niño de 13 años fue capaz de asesinar a sus padres, a la abuela y a la tía abuela para después suicidarse tras pasar el día en la escuela.

Marcelo Passeghini con sus padres en una foto de Facebook.

El asesinato de una familia en la madrugada del lunes ha conmocionado Brasil.
 Un matrimonio de policías, su hijo de 13 años, la abuela y una tía abuela del pequeño fueron hallados muertos con tiros en la cabeza en su propia casa.
 Era la típica escena brutal que los investigadores relacionaron inmediatamente con una venganza del crimen organizado pero, esta vez, las pistas señalaban al niño como el principal sospechoso.
El chico de gesto dulce habría matado a su familia durante la noche y se habría suicidado después.
La hipótesis que defiende la Policía Civil sostiene que Marcelo Passeghini usó la pistola de su madre, cabo de la Policía Militar, para disparar a su tía y a su abuela, que vivían en una casa contigua en el mismo terreno, y a sus padres, ambos policías.
 El orden de los asesinatos no se ha esclarecido todavía, pero por cómo yacían los cuerpos, todo apunta a que la familia dormía cuando sucedió el crimen.
Todos menos Marcelo.
Nadie oyó los disparos y nadie sospechó nada a la mañana siguiente porque Marcelo fue a clase tan tranquilo.
 Tras el crimen, el chico agarró su mochila del colegio —en la que metió un revólver— y se marchó de casa en el coche familiar.
 Una cámara del vecindario grabó la llegada del vehículo a una calle cercana a la escuela.
 Era la una de la madrugada. Las imágenes registraron que unas cinco horas después, Marcelo salió del automóvil y caminó hacia el cole con su mochila al hombro. El niño, considerado un buen alumno, pasó el día en clase sin que sus profesores o compañeros notasen nada extraño. Al acabar las clases, el padre de un compañero lo dejó en casa.
Según los testimonios publicados por los medios brasileños, el hombre llegó a tocar el claxon para avisar a la familia, pero Marcelo le pidió que parase porque su padre estaba durmiendo.
 El chico entró en casa y fue entonces cuando, según la versión policial, decidió pegarse un tiro en la cabeza junto a los cuerpos de sus padres
. Marcelo sostenía el arma del crimen con la mano izquierda cuando los agentes descubrieron la escena.
Fotograma de un vídeo donde se ve al menor brasileño.
Cuando los investigadores descartaron la participación del crimen organizado, que vive en permanente lucha con los cuerpos de seguridad, se centraron, no sin sorpresa, en el hijo. ¿Cómo un chaval de 13 años era capaz de planear ese crimen, disparar a quemarropa sin que los vecinos se alertasen y conducir de madrugada para ir al colegio con total tranquilidad?
Los parientes de la familia asesinada fueron los primeros en dudar de la versión de la Policía Civil. Marcelo era un niño enfermo.
 Sufría diabetes y fibrosis quística, una enfermedad genética y degenerativa que puede llevar al paciente a una muerte prematura en la edad adulta, pero no padecía ninguna enfermedad psiquiátrica. Tampoco recordaban que el chico supiese conducir.
Un tío negó hasta que fuese zurdo.
Pero las dudas que más pesaron sobre la versión oficial llegaron el miércoles. Un día antes de que los programas de televisión se recrearan con las fotos de la escena del crimen y sondeos sobre quién sería el asesino, el coronel Wagner Dimas, jefe del batallón de la madre, dio una entrevista en la radio con la que dio un vuelco a la historia. El policía afirmó que la mujer, de 36 años, había denunciado a varios colegas suyos por participar en robos de cajeros automáticos.
 El coronel dijo que no tenía conocimiento de que la familia hubiese recibido amenazas por la delación, pero no descartó que pudiese tener relación con el crimen.
 El alboroto fue tal —la Policía Civil insistía en que el niño era el único sospechoso— que Dimas se retractó al día siguiente y negó todo lo declarado. Dijo que fue malinterpretado o que no se expresó bien.
Otras declaraciones continúan todavía arrojando dudas sobre la investigación. El policía jubilado y diputado estatal Olímpio Gomes también dijo que desconfiaba de la versión de la Policía Civil, según recogía ayer el diario Folha de São Paulo. Gomes apuntó que parecía que el lugar del crimen había sido manipulado y que no le cuadraba la posición en la que se encontró el arma del chiquillo.
A pesar de las aparentes incógnitas y de que el caso cuenta con varios elementos que invitan a desviar el foco, la Policía Civil mantiene la hipótesis del niño asesino que a la sociedad brasileña le cuesta aceptar. El padre de Marcelo, de 40 años, era agente de la Rota, la tropa de élite de la Policía Militar y enemiga principal de las facciones criminales que actúan en São Paulo, lo que llevó a creer en la implicación del crimen organizado, pero fue precisamente él quien enseñó a su hijo cómo disparar. La madre fue quien enseñó a su hijo a conducir.
Las primeras pruebas periciales señalan que Marcelo no tenía pólvora en sus manos y que el padre murió varias horas antes que el resto de parientes y que la madre yacía de rodillas junto a la cama, indicios suficientes para avivar las especulaciones. Sin embargo, en este caso parece que han pesado más los testimonios que las pruebas periciales.
Uno de los mejores amigos de Marcelo fue clave para los agentes. Según Itagiba Franco, el delegado que está a cargo de la investigación, el chaval contó que Marcelo siempre le había llamado para escaparse de casa y convertirse en un asesino a sueldo.
 Según contó el veterano policía, Marcelo “tenía el plan de matar a los padres durante la noche, cuando nadie lo supiese, y huir con el coche para vivir en un lugar abandonado”.