Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

23 jun 2013

Rituales para la Noche de San Juan

Rituales para la Noche de San Juan

Son innumerables los rituales propios de la Noche de San Juan, que se conmemora la víspera del 24 de Junio
Los antiguos celtas llamaban Alban Heruin a este festival y su principal significado era el de celebrar el instante en elque el Sol se hallaba en su máximo esplendor, cuando duraba más tiempo en el cielo y mostraba su máximo poder a los hombres, y al mismo tiempo, el día en que empezaba a decrecer en el Solsticio de Invierno.
Para conmemorar y al mismo tiempo para atraer su bendición sobre hombres, animales y campos, se encendían grandes hogueras
. Este festival se lo asocia a rituales destinados a obtener pareja o a conservarla.
Son innumerables los rituales propios de la Noche de San Juan, que se conmemora la víspera del 24 de Junio, pero todos giran en torno a la glorificación del fuego.
 De hecho, este es el festival del fuego por excelencia.
Realmente la noche del solsticio es la del 21 de Junio aunque la Iglesia la ha adaptado a la festividad de San Juan.
De igual forma, la presencia del agua es uno de los grandes símbolos de las celebraciones de San Juan que parece no tenerse en tanta consideración y que sin embargo, es una parte esencial de numerosos ritos de esta festividad.
El apelativo de "Verbena" a esta fiesta se lo dio la costumbre practicada en algunos lugares por las jóvenes casaderas de ir a recoger verbena a las doce de la noche en la víspera de San Juan, creyendo que con ello conseguirían el amor del hombre deseado por su corazón.
Otra de la creencias era que la pareja que saltaba unida la hoguera conseguía felicidad y buena fortuna.
Otra de las tantas costumbres es aquella en que las jóvenes arrojan guirnaldas trenzadas por ellas a sus amados a través de las llamas y ellos deben recogerlas antes de que caigan al fuego.
Las guirnaldas se guardan como talismanes de buena fortuna y, ocasionalmente, se quemaba alguna cinta en el hogar para procurar protección de sus habitantes y animales.
Algunos grupos para finalizar las ceremonias se introducen entre las olas, comulgando por un corto tiempo con el mar y recibiendo de él toda su fuerza.
Antecedentes paganos a esta festividad es la celebración celta del Beltaine ( significa “fuego de Bel” o “bello fuego”) , que se realizaba el primero de mayo y era un festival anual en honor al dios Belenos
. Durante el Beltaine se encendían hogueras que eran coronadas por los más arriesgados con largas pértigas.
  • Los druidas hacían pasar el ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades y rogaban a los dioses que el año fuera fructífero y solían sacrificar algún animal, para que sus plegarias fueran mejor atendidas.
  • Las fiestas griegas dedicadas al dios Apolo, se celebraban en el solsticio de verano encendiendo grandes hogueras de carácter purificador.
  • Los romanos, por su parte, dedicaron a la diosa de la guerra Minerva unas fiestas con fuegos y tenían la costumbre de saltar tres veces sobre las llamas y por entonces, se atribuían propiedades medicinales a la hierbas recogidas en aquellos días.
El Ritual de la Noche de San Juan utiliza la magia de las velas para conseguir nuestros propósitos. Está formado por un altar, seis velas con los colores del Arco Iris, una vela color marrón, una vela negra de menor tamaño, un recipiente con agua de manantial y unas hojas de laurel.
  • El altar: Es el soporte sobre el cual vamos a realizar nuestro ritual. En él encontramos un círculo que representa los hechos consumados, es decir los deseos ya cumplidos, los propósitos conseguidos. Dentro del círculo se circunscribe un heptágono, polígono de siete lados, porque el siete es el número mágico por antonomasia y simboliza los grados de perfección.
  • Las velas de colores: Las seis velas de colores representan a la luz blanca del Sol, símbolo de pureza, que al descomponerse da como resultado los seis colores del Arco Iris (rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul y violeta). A estos seis colores le sumamos el marrón de la séptima vela, color que simboliza la Tierra, madre fecunda y regeneradora, necesaria para que todo pueda nacer. Siete velas en total que en su conjunto representan nuestros deseos de luz, de pureza y de regeneración. Eso es lo que queremos conseguir, el lado bueno que nos espera representado en estas siete velas donde, una vez más, encontramos el número mágico por excelencia que nos ayudará a que el ritual sea un éxito.
  • La vela negra: Simboliza la oscuridad que procede del negro, los males que nos acosan. Es de menor tamaño y por eso se encuentra en inferioridad con respecto a la luz blanca representada en el resto de las velas. La oscuridad del negro será vencida por la claridad del blanco.
  • El agua de manantial: Según antiguas leyendas, el agua de los manantiales que utilizamos la Noche de San Juan cura los males, ahuyenta el mal de ojo, atrae juventud y belleza y contienen, además, virtudes fecundantes.
  • Las plantas: Tradicionalmente las plantas que se utilizan esa noche tienen propiedades curativas o pueden utilizarse como amuletos protectores. El laurel, además es un símbolo de victoria y ahuyenta los malos espíritus.
  • La oración: Si queremos verbalizar nuestras intenciones en esta noche podemos recurrir a estas oraciones que recogen el sentido del ritual y los fines que esperamos conseguir. Oración al encender la vela negra: "Esta vela representa la oscuridad que se inicia esta noche de San Juan y será vencida por la fuerza de la luz del Sol". 
  • Oración al encender las demás velas y por cada una de ellas: "La luz del Sol, del Arco Iris, vencerá las tinieblas de la larga noche y todo mal pasado, presente y futuro será vencido". Esparcimos alrededor del altar algunas gotas de agua siguiendo el sentido de las agujas del reloj de manera que cerremos un círculo completo. Luego encendemos las velas, primero la negra pronunciando la oración: "Esta vela representa la oscuridad que se inicia esta noche de San Juan y será vencida por la fuerza de la luz del Sol". A continuación encendemos las demás velas por orden de numeración y pronunciamos la segunda oración por cada una de las velas en el momento de encenderlas: "La luz del Sol, del Arco Iris, vencerá las tinieblas de la larga noche y todo mal pasado, presente y futuro será vencido".
    Nos concentramos fijando la atención en nuestro propósito y si lo deseamos escribiremos en dos hojas de papel, en una lo negativo que quemaremos con la vela negra (o en la hoguera) y en otro lo que deseamos que suceda que guardaremos hasta la próxima noche de San Juan, recordando las oraciones, pensando que todo lo malo quedará eliminado, vencido, excluido de nuestra vida. Sentimos cómo la luz que sale de las seis velas del Arco Iris se funden en el blanco purificador del Sol empujadas por la fuerza que fluye de la luz de la Tierra, luz fértil y regeneradora.
    Unidas las siete fuerzas comienzan a devorar la luz que procede del negro, de las tinieblas arrasando los males pasados, presentes y futuros.
     El lado oscuro que queremos destituir va sucumbiendo. Lentamente se impone la claridad. La luz domina sobre las tinieblas. El círculo se cierra, los hechos se han consumado. Visualizamos los deseos cumplidos encerrados en el círculo donde nadie nos los puede arrebatar, percibimos la alegría que nos produce caminar hacia lo saludable.
    Luego, siguiendo las costumbres ancestrales, saltamos por encima del fuego como acto que culmina el definitivo cumplimiento de nuestros propósitos
    . Finalmente, si no disponemos de tiempo para que las velas se consuman por sí solas, las apagamos empezando por la negra y terminando por las de colores en el mismo orden en que las encendimos.
     El laurel que hemos utilizado en el ritual podemos colocarlo en cualquier lugar de nuestra casa porque de él seguiremos obteniendo la protección que necesitamos.
    Con la culminación del Ritual de la Noche de San Juan hemos conseguido una vez más que la luz triunfe sobre las tinieblas, que el lado oscuro quede sepultado definitivamente bajo la espléndida luz blanca que acompaña todo lo bueno que a nuestro alrededor existe.
     Y ahora, alborozados, empapados de nuestros buenos deseos dejemos que nuestro ser sea capaz de rezumar y regalar la concordia y luz que hemos conseguido, al menos hasta la próxima Noche de San Juan.

La Noche de San Juan

Canarias

Esta festividad se celebra en todo el archipiélago la noche del 23 de junio y la madrugada del 24.
 Es una gran tradición en la isla de Gran Canaria y sobre todo en su capital Las Palmas de Gran Canaria, pues la ciudad se fundó el día de San Juan de 1478 y suele tener actos previstos para festejarlo toda la semana.
Además de las hogueras en las playas, barrios y pueblos se organiza un concierto gratuito cerca del Auditorio Alfredo Kraus, al aire libre y una gran despliegue de fuegos artificiales en la Playa de las Canteras.
En Punta del Hidalgo, en la Isla de Tenerife, se celebra la fiesta de San Juan (al cual denominan los punteros San Juanito)
. Antes de oscurecer, un grupo de jóvenes recoge la imagen del santo de la Iglesia del pueblo y lo traslada a hombros hasta un lugar a las orillas del mar al que llaman "el Güigo"
. Acompañado de rondallas lugareñas, en paseo romero, parando al ritmo de los tragos de vino, descansa esta pequeña imagen en la ermita costera.
Allí se realiza la quema de hogueras mientras anochece entre parrandas y hechizos.
En el Puerto de la Cruz también se festeja la noche de San Juan.
 La tradición consiste en la quema de las hogueras en la playa que se mezcla con el adorno de los chorros típicos del municipio (fuentes públicas) con elementos vegetales: frutas, verduras, palmas, flores.
 Desde hace muchos años Playa Jardín celebra en conmemoración a este día un concierto con posterior espectáculo pirotécnico.
 El mismo día de San Juan, la mañana del 24 de junio, se produce el denominado baño de las cabras en el Muelle pesquero de la ciudad turística del norte de Tenerife.

He regresado a la tierra natal......................Jose Carlos Cataño

Se me daba el privilegio de entrar en la casa natal, momento antes de que desapareciera.

La claridad se extendía por anchas habitaciones intactas.
 Por entre los árboles divisaba la colina de San Roque. Grandes olas furiosas pasaban por el barranco ceñido. Me asomaba al patio interior y ya se percibían techumbres con los cañizos al aire, un aire viejo que perdía su color.

Qué asombro entrar y ver la casa  de nuevo como en una tregua.

La casa en que nací y que se perdió hace tanto tiempo se ha convertido en mi cuerpo.

Supongo --porque abrí los ojos-- que el océano pasó por encima de aquella claridad y se lo llevó todo otra vez.

He regresado a la tierra natal.
Del Diario Virtual de Jose Carlos Cataño

Un cosmos en la cabeza

Esa pulpa fea y arrugada que todos llevamos dentro es el objeto más complejo del que tenemos noticia en el universo.

MARCOS BALFAGÓN

La mayor parte de los científicos coinciden en identificar la gran cuestión no resuelta que tiene planteada la biología contemporánea: el cerebro humano.
 El problema no son sus componentes: al fin y al cabo es un trozo de cuerpo.
 Y como el resto, está hecho enteramente de células y se construye durante el desarrollo según los mismos principios generales que la biología del desarrollo ha descubierto para la generación de los tejidos y órganos del cuerpo.
 El problema con el cerebro son sus números cósmicos
. Con sus 100.000 millones de neuronas —una cifra comparable a las estrellas de una galaxia— y las cerca de 1.000 conexiones, o sinapsis, que cada una de ellas puede formar con las demás, esa pulpa fea y arrugada que todos llevamos dentro de la cabeza puede calificarse como el objeto más complejo del que tenemos noticia en el universo.
El modelo digitalizado del cerebro en tres dimensiones y una resolución casi celular que han dado a conocer hace dos días científicos alemanes y canadienses no supone aún el entendimiento de ese problema monumental, pero es un paso esencial.
 Es el primer mapa completo de los pequeños circuitos que subyacen a nuestra actividad mental.
 Los científicos no saben todavía leer esta información, pero es probable que nunca lleguen a ese logro sin ella
. La historia de la biología muestra que la estructura precede a la comprensión de la función.
El mapa o modelo en 3D, al que los investigadores han llamado BigBrain con cierta pretenciosidad cómica, se puede considerar copia exacta de un cerebro real, el de una mujer fallecida a los 65 años que no tenía historial neurológico o psiquiátrico.
 Los neurocientíficos ya pueden acceder a ese tesoro de forma libre y gratuita.
Nadie espera que la estructura de BigBrain sea exactamente la misma que la de los demás cerebros humanos que pueblan el planeta.
 Para cartografiar esa variación, sin embargo, será imprescindible comparar cada cerebro individual con un cerebro de referencia, y el de la mujer fallecida tiene todas las papeletas para convertirse en la pauta
. Cabe preguntarse por cuánto tiempo seguirá su identidad siendo secreta en estos tiempos donde resulta casi imposible esconder algo.