Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

28 ene 2013

H: Cuatro tesoreros con fortuna

H: Cuatro tesoreros con fortuna
 http://youtu.be/iXZraIjYjCY

La Cueva de Alí Babá, y más de los cuarentas Ladrones.

Este País, con tantos Imputados, tantos presuntos, tantos Presuntos Imputados, ya no es la Cueva de Alí Babá, este los contaba todas las noches, y sus ladrones ni presuntos ni imputados preguntaban....¿Es la hora ya? y Alí Babá respondia, Ya llegará.
Pero aquel ,como otros muchos cuentos tenían algo de májico de su extremo Oriente, eran joyas espectaculares, Esmeraldas de Brillo superior, tejidos de seda, preciosidades, maravillas de Tesoros, y ese afán narrativo como lo demuestra Sherezade, El Cuento de las mil y una noches, un mecanismo femenino para que no hubiera violencia de género, porque los Califas y Visires mataban a las mujeres que no les gustasen, y la inteligencia nata de las mujeres ,era sortearla sin fuerza, sino siendo muy bellas, y muy luminosas, complaciendo al Califa para que no pudiera prescindir de ella.
Era una forma de poder existir, si lloraban, sus lágrimas eran perlas, su boca era rubi, sus ojos esmeraldas, sus túnicas voluptiosas que intuía su cuerpo, descalzas, un pie precioso y muchas pulseras, en los tobillos, en las muñecas, una mágnifica melena, su pelo era otro adorno, aceites de olor embriagador, pero aqui en Occidente, aparece un señor sin encanto ninguno, sin piedras preciosas y se va a Suiza, u otro pais que guarden, sin decirlo a nadie un montón de papeles, dinero negro dicen, cuando nunca un negro, creo yo, que ha ido a Suiza a limpiar cristales o vender Kleenex, ese adjetivo negro lo dice

todo. Pues tenemos un montón de ladrones, que encima a sus reponsables no les gusta que se hable de ellos. Porque esos ladrones no son 40, ni 50 sino un montón, y van y vienen, y se dan sobres con esos papeles, ni siquiera son doblones de oro. ni se lo dan en Cofres grabados, sobres, y luego viene otro señor que hace lo contrario de Robin Hood le quita dinero a los pobres para darlos a los ricos.
Pero no crean que la vida es un cuento. Es una novela "negra" mal escrita porque desde el principio sabemos quien es el Ladrón.


Ruz defiende la ‘lista Falciani’ para investigar a imputados del ‘caso Gürtel’

Suiza rechazó informar al juez al considerar “robados” los datos del francoitaliano.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, en una imagen de 2011. / ULY MARTÍN

La colaboración de las autoridades suizas ha sido esencial para el salto cualitativo que el caso Gürtel ha dado en las últimas semanas
. El descubrimiento de los 22 millones de euros que el extesorero y exsenador del PP Luis Bárcenas acumuló en ese país no hubiera sido posible sin la respuesta a la petición de información enviada a Berna por los sucesivos instructores de esa investigación
. Pero la cooperación del Gobierno helvético respecto a otros imputados en la mayor trama de corrupción que afecta al PP y que ahora investiga el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz no ha sido siempre atendida debidamente.
En octubre de 2011, Suiza se negó a facilitar información al anterior instructor de la causa en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Antonio Pedreira, respecto al exalcalde de Boadilla, Arturo González Panero (PP), El Albondiguilla, que, según la investigación, habría defraudado a Hacienda 361.825 euros gracias a una cuenta abierta por su esposa en la sucursal del HSBC en Ginebra. ¿La razón? Suiza acusó a España de haber obtenido esa información de manera ilícita a través de la lista elaborada por Francia con los datos facilitados por el exempleado de ese banco Hervé Falciani, detenido en Barcelona el pasado 1 de julio y cuya extradición a ese país debe decidir la Audiencia Nacional en los próximos meses. Berna considera que Falciani robó esos datos al HSBC.
El juez Ruz, sin embargo, defiende la validez de los datos facilitados por Falciani, reclamado por Suiza por revelación de secretos y vulneración del secreto bancario, un delito este último que no existe en España.
 El magistrado español ha enviado al Gobierno de ese país una ampliación de la comisión rogatoria mandada por Pedreira en la que recuerda que las pruebas contra González Panero obtenidas gracias a la lista Falciani e incorporadas al sumario del caso Gürtel no tienen origen ilícito.
 Los argumentos contenidos en el escrito de Ruz recogen, además, la posición del Gobierno y de la Fiscalía Anticorrupción sobre la actuación del informático francoitaliano, puesto en libertad en diciembre por la Audiencia Nacional, y destilan la oposición de ambos organismos a que sea entregado a ese país.
En su escrito, Ruz incluye la información facilitada por la Agencia Tributaria que, en un informe enviado al juzgado el pasado junio, aseguró que esa lista de presuntos evasores se obtuvo a través de Francia en virtud del tratado con ese país para evitar la doble imposición y prevenir la evasión y el fraude fiscal.
 Y que fue Hacienda, a través de su director de Inspección Financiera y Tributaria el que solicitó la lista a París el 12 de febrero de 2010. Tres meses largos después, el 24 de mayo, ese mismo cargo recibió la lista Falciani en su despacho en formato CD-ROM. “Por tanto, la información que maneja la Agencia Tributaria española ha sido lícitamente obtenida por la misma, al haber sido suministrada por otra Administración tributaria extranjera (en concreto por la Administración francesa), con arreglo a un Convenio Internacional”, concluye Hacienda.
Berna apreció mala fe por pedir datos bancarios del exalcalde de Boadilla
En cuanto al “robo” de la lista de supuestos defraudadores fiscales —Falciani descargó esos datos mientras trabajó como informático en la sede del HSBC de Ginebra entre 2006 y 2009— del que Suiza acusa al francoitaliano, la Agencia Tributaria recuerda que la justicia francesa (el Tribunal de Apelación de París) concluyó que las autoridades fiscales francesas obtuvieron autorización judicial para la entrada en el domicilio de Falciani en Castellar, en las cercanías de Niza, y que fue en ese registro en el que se obtuvo esa información, nada menos que las identidades y los balances de las cuentas de 130.000 presuntos evasores.
Hacienda y el juez Ruz citan como precedente el caso de los tenedores de cuentas en Liechtenstein, cuyas identidades se conocieron gracias a que el Gobierno alemán compró un DVD a un exempleado del banco LGT, propiedad de la Casa Real del principado centroeuropeo.
 Alemania envió esa información a España y, gracias a ella, Hacienda, la Fiscalía Anticorrupción y el juez Santiago Pedraz investigaron a unos 200 presuntos evasores, entre ellos el padre del presidente catalán Artur Mas (que tuvo que regularizar una deuda fiscal de 823.262 euros) o el cantante Alejandro Sanz, entre otros.
Los presuntos defraudadores, a los que se imputaba un delito fiscal, aseguraron que la información que se utilizó contra ellos se había obtenido ilícitamente y vulneraba su derecho a la intimidad, pero la sección cuarta de la Audiencia Nacional dio la razón a Anticorrupción y concluyó que ese argumento “no era más que un asidero para presentar el secreto bancario como una barrera infranqueable para la investigación judicial, absolutamente ineficaz como cobertura jurídica para la comisión de un delito”
. El documento recuerda, además, que el secreto bancario fue derogado en España en 1977.
Pero además, Hacienda llega a afirmar, basándose en un escrito de Anticorrupción del caso Liechtenstein, que ni el delator que vendió el DVD a Alemania en esa causa, ni Falciani en el caso del HSBC habrían cometido un delito de revelación de secretos al sacar de sus bancos toda esa información
. El empleado del LGT en Vaduz, mantuvo la fiscalía en 2008, “tenía acceso libre cada día, sin necesidad de quebrantar barrera alguna” a la información que transmitió al Gobierno de Berlín.
 “Él mismo la puso voluntariamente en conocimiento de las autoridades encargadas de la persecución de ese tipo de delitos sin haber sufrido inducción ni provocación de las mismas”.
El juez y Hacienda creen que Falciani cumplió con su deber de denunciar
“Que la entidad financiera tilde al denunciante de ‘empleado infiel’ por haber quebrantado un deber de reserva (que tenía entre otras finalidades la de garantizar a sus clientes la opacidad de sus inversiones y el encubrimiento de sus delitos) no supone en ningún caso delito de descubrimiento y revelación de secretos”, prosigue el escrito de Ruz, citando a Anticorrupción.
 El documento recuerda que, según el artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, “los que por razón de sus cargos, profesiones u oficios tuvieran noticia de algún delito público, estarán obligados a denunciarlo inmediatamente”.
Así, Falciani, como el empleado del banco LGT delator de las cuentas de evasores en Liechtenstein, cumplió con su deber, lo que le eximiría del delito de descubrimiento y revelación de secretos, ya que “el secreto penalmente protegido no puede en absoluto amparar la presunta comisión de un delito”.
La negativa de Berna a facilitar información a la Audiencia Nacional sobre las cuentas en el HSBC del exalcalde González Panero y su esposa acusaba a España, además, de “faltar a la buena fe” al recurrir a la lista Falciani. Sin embargo, los argumentos de la Agencia Tributaria trasladados a Suiza por el juez Ruz consideran que esa acusación “carece de base jurídica”.
“La actuación judicial francesa que obtiene en un registro en Francia determinada documentación bancaria que delataría la comisión de una serie de presuntos delitos fiscales”, mantiene el escrito, “su posterior entrega por los órganos judiciales a la autoridad fiscal francesa y la puesta a disposición por esta a la Administración española serían correctas con arreglo a nuestro ordenamiento y jurisprudencia”.
Si Falciani “tenía acceso libre a los datos [del HSBC] sin barreras que se lo impidiesen” y las autoridades francesas “hallaron lícitamente tal información en su poder y la transmitieron a las españolas, no habría objeción que hacer por las autoridades suizas frente a las españolas, sin perjuicio de las actuaciones internas que el Estado suizo y sus empresas ejerzan en su país” contra el exempleado del banco concluye la petición de Ruz a Suiza.
Afirman que no robó los datos porque accedía a ellos libremente
La información obtenida por Falciani mientras trabajó para el HSBC de Ginebra se compone de datos personales (nombre, apellidos, edad, profesión, nacionalidad, dirección, teléfono, relaciones familiares...) de unos 130.000 clientes de esa entidad, muchos de los cuales podrían ser acusados de fraude fiscal. También incluye “saldos de cuentas, apuntes bancarios y notas e informes de visitas que describen parte importante, si no la casi totalidad, de las actividades económicas que el HSBC de Ginebra ha mantenido con sus clientes durante al menos los 10 últimos años”, relata la solicitud de extradición enviada por Suiza a la Audiencia Nacional. Berna sostiene que, antes de colaborar con Francia, el informático trató de vender esos datos en Líbano valiéndose de una identidad falsa, aunque admite que solo tiene “sospechas” de ello.
En septiembre de 2011, Hacienda aseguró que gracias a la lista Falciani, se había conseguido realizar “la mayor regularización de la historia del fisco”, con al menos 659 defraudadores descubiertos.
Entre ellos, González Panero y su esposa.

 

27 ene 2013

Como cada Mañana

COMO CADA MAÑANA



Ahora sé
que estas calles nos han hecho solitarios
y nuestro corazón
tiene el pulso amarillo
de las maderas lentas de un tranvía.

Sobre su cuerpo viejo
andábamos despacio, de forma irregular,
con una simetría parecida a los árboles.

Era hermoso acudir
cada mañana
y respetar la cita con la hiedra
del muro,
los ropajes cansados de las casas estrechas
y de las calles sucias. Agradable
cruzar sobre algún puente,
detenerse lo exacto
para ver cómo el agua discute en las orillas.

En su jardín olimos
los primeros inviernos, su curso indefinido
por entre las palmeras.
Casi nadie pasaba,
sólo había
cuarenta sillas rojas
de los bares cerrados y alguna soledad
definitiva.

Durante muchos años,
durante tantos días que pasaron
el uno tras el otro,
el deber era un cierto paseo solitario,
la cita con un rumbo que sólo desviamos
para pisar las horas que caían,
los sueños que faltaban,
la superficie helada de los charcos,
para saltar los setos
o besamos las uñas moradas por el frío.
Y llegando a la puerta solíamos comprar
pequeños caramelos de nata o de violetas.

Entrábamos por fin para mezclamos
como cada mañana de la vida
con el paso cansado, los azulejos fríos
de un mundo hecho en latín
y números romanos.

Ahora sé
que en aquella ciudad deshabitada
la gente andaba triste,
con una soledad definitiva
llena de abrigos largos y paraguas.
Garcia Montero