Por: José María Izquierdo
Están abrumados, como todos, con los datos de la EPA
.
Casi se ve cómo físicamente se retuercen en posturas inverosímiles para
escribir editoriales en los que además de cargar las culpas sobre los
socialistas, se encuentre algún atisbo de esperanza en las políticas
económicas de Rajoy. Plausible el intento, inútil el
esfuerzo. Esto es un desastre, y fiar la posible recuperación a los
comienzos de 2014 es una maniobra desilusionante.
¿Vamos a seguir así
otro más? Y si el Gobierno del PP
prometió la recuperación en cuanto gobernara, por qué vamos a creer la
nueva fecha?
Y nuestros chicos, se les ve, parecen barruntarse lo mismo,
más pesimistas que en otras ocasiones, que los amagos risueños se
quedan en muecas ridículas.
¿Preocupados por Cataluña? Pues sí, pero sobre todo Federico Jiménez Losantos. ¡Está que trina!
La Razón se inclina en el editorial por las cifras del paro
. Por lo pronto, la herencia recibida:
“Para
ello concurrieron más de cuatro años de extrema adversidad, tres de
ellos con un fracaso económico sin paliativos del PSOE, un modelo de
crecimiento nada dinámico que actuó como freno de la actividad y del
consumo, un mercado laboral perpetuado por los socialistas de una
rigidez paralizante, que ofreció como única respuesta la destrucción de
puestos de trabajo; un sector público desorbitado y un desempleo
estructural voluminoso”.
¿Y este 2013, lo arreglará
Rajoy?:
“El Ministerio de Economía mantuvo ayer su previsión de creación de
empleo ‘a finales de año o principios de 2014’, un pronóstico realista,
pero no sencillo”. Pues tampoco.
Vaya por dios, lo que duran los efectos de
Zapatero.
José María Marco debe pensar que un poquito de exageración no le hace mal a nadie:
“Hoy
en día, padecemos una crisis económica y política de fondo, pero hemos
empezado a dejar atrás la crisis nacional, al menos en la forma en que
dio pie a los nacionalismos
. Nadie ve en España un proyecto
metafísicamente imposible. Nadie ve España como un país subdesarrollado y
atrasado, ajeno al tronco común de la cultura europea. Nadie ve en
España una sociedad parasitaria y brutal, dedicada a vivir de Cataluña y
a explotar a los laboriosos catalanes. Nadie ve en España un país sin
civilizar, en el que Cataluña (la Cataluña de los nacionalistas) nos iba
a enseñar a comportarnos de forma educada”.
Hombre,
Marco, algo tremendista le veo…
Primer editorial de
Abc: “Sin crecimiento no hay empleo”.
Que uno dice pues claro, es lo que se defiende desde hace meses en los
círculos no neoliberales
. Pero no se crean, porque a continuación matiza
el titular:
“Pese al dato de la EPA, la reforma laboral será la
base sobre la cual España vuelva a crear empleo a finales de este año o
a principios del siguiente”. Pues nada, insistan, insistan…
El segundo:
“El PSOE, responsabilidad en Cataluña”.
Naturalmente, a ver si se creían ustedes que los responsables de la votación son
CiU o
Esquerra, o incluso quienes les votaron en las pasadas elecciones.
Responsables, los socialistas. ¿Y con qué comienza
Iñaki Ezkerra? Más o menos con
Bárcenas y los sobres. ¿Y con qué acaba? Pues con
Carlos Mulas, faltaría más…
Ahórrenme el editorial de
El Mundo, que sabido el titular, sabido el contenido:
“No cejar en las reformas para combatir el paro”.
Eso. Y no sé por qué, pero me da la impresión de que
Federico Jiménez Losantos está enfadado con el
presidente del Gobierno
. A ver si ustedes deducen lo mismo de este texto tan sutil:
“Responder
a la solemne proclamación de soberanía catalana por 85 a 41 votos, más
de dos tercios de la cámara, diciendo, como ayer Rajoy en Perú, que ‘eso
no sirve para nada’ y que ‘sigue apostando por el diálogo’ es un acto
de cobardía repugnante y un suicidio institucional.
Y siguen con el
latiguillo de que un acto político así no tiene ‘efectos jurídicos’.
¿Cómo no va a tener efectos jurídicos proclamarse en rebeldía contra las
leyes, empezando por la Constitución y la base de toda legalidad, que
es la soberanía del pueblo español? Dan ganas de decirle a Rajoy: ‘¡Es
la política, estúpido!'.
Pero él no es estúpido. Es algo muchísimo
peor”. ¿Verdad que parece algo molesto?
Así que nada de extraño tiene que sus chicos de
Libertad Digital sigan con la bronca catalana a tope.
Hoy se suma
Emilio Campmany.
Atención:
“Por
lo tanto, si el Gobierno no quiere detener a los parlamentarios
catalanes que votaron la declaración acusándoles de sedición porque cree
que todavía no han cometido ese delito, pase
. Pero lo que no puede
soslayar es pedir al Tribunal Constitucional que declare
inconstitucional dicha declaración, para que el Gobierno y los
tribunales puedan considerar ilegal, y en su caso sedicioso, todo
comportamiento, acto o norma que en el futuro se funde en dicha
declaración.
No sé a qué están esperando”.
Lo dicho: que los detengan, son unos mentirosos, malvados y peligrosos, yo no los puedo controlar.