Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

20 ene 2013

La Crítica de SensaCine Amor

La Crítica de SensaCine Amor

Decídase, señor Haneke
Por Losilla Carlos
'Amor' se puede describir de dos maneras
. Opción número uno: una pareja de ancianos debe enfrentarse a la fragilidad de la existencia, a las consecuencias implacables del paso del tiempo, a la vejez vista como un infierno sin salida. Opción número dos: una pareja de ancianos parisinos, respetables y cultos, se ve asaltada de repente por el horror de la enfermedad de ella, y a partir de ahí asiste impotente al desmoronamiento de su ordenado universo. La primera sería una visión compasiva, conmovida ante esa debacle. La segunda sería más ambigua, pues habría en ella una cierta complacencia a la hora de observar pacientemente el lento declinar de esa convivencia, de ese amor, pero también de un universo burgués que se ve reducido a los instintos más básicos, despojado de toda su exquisita "politesse". ¿Es Michael Haneke un exhibicionista del dolor disfrazado de amable humanista o un cronista implacable del fin metafórico de una civilización? El mayor problema de 'Amor' es que nunca se decide, que vacila, que oscila constantemente entre uno y otro lado como si quisiera contentar a todo el mundo, a los que buscan al Haneke más despiadado y a los que lo desearían más humanizado.

Por un lado, tenemos esa historia claustrofóbica y asfixiante, que transcurre casi enteramente entre las paredes de una gran casa burguesa que también ve su propia extinción, a modo de metáfora de lo que le sucede a sus habitantes.
 Por otro, esos dos cuerpos envejecidos que se ofrecen al espectador como reflejo de sus buenos sentimientos y de sus temores: así acabaremos todos, eso es lo que nos espera.
 Pero Haneke nunca ha sido un cineasta realista, y ahí se traiciona, e incluso hace un poco de trampa, pues lo que le importa de verdad no es la piedad, sino la decadencia, incluso aquello que esconden esos comportamientos tan civilizados.
 Filma las paredes de la casa, las puertas, las habitaciones, a la vez como refugio y como cárcel.
 Filma los cuadros. Filma el piano de ella, antes profesora de música. Filma un sueño de él en el que la casa se inunda y del que despierta aterrado
. El tema de 'Amor' es el final de una forma de vida, pero a ratos parece que todo gire alrededor de la vejez y sus inconvenientes.
 Incluso el personaje de Isabelle Huppert, la hija, es ambivalente: ¿la típica desagradecida que solo se preocupa de sí misma y de sus problemas y además quiere dar lecciones a su padre de cómo cuidar a su madre? ¿O el producto de una educación errónea que ahora no entiende nada del mundo que la rodea?

'Amor' no es una película fácil de atrapar
. Pero pasa por una encrucijada clave que la deja al descubierto, quizá más de lo que desearía Haneke. Si su objetivo es una crónica de la vejez, la enfermedad y la muerte, resulta demasiado tremendista, incluso efectista en su falsa sobriedad.
Si pretende dejar constancia del suicidio de una clase social, de una cultura, sus formas son demasiado elegantes, y hasta parece que adopta una voz engolada que se identifica plenamente con aquello que intenta satirizar.
 En cualquier caso, parece que el sello Haneke quiere agradar más a la Academia del Cine Europeo y a los Oscars que a sus viejos admiradores
. Por lo tanto, debo confesar que no me preocupa tanto la ambivalencia de 'Amor', a veces fructífera, como lo que puede suponer en el futuro de la obra de su responsable, cada vez más ilustre y acomodado en el "auteurs' system" del cine europeo actual.

Amor

Sinopsis

Película no recomendada a menores de 12 años.
George (Jean-Louis Trintignan, 'Tres colores: Rojo') y Anne (Emmanuelle Riva, 'Hiroshima Mon Amour') son dos ancianos octogenarios que viven retirados después de años dedicados a ser profesores de música. Ambos son extremadamente cultos, dos intelectuales en el ocaso de sus vidas que aspiran a llevar una existencia lo más plácida posible el tiempo que les quede.
Su hija Eva ('Isabelle Huppert, 'La pianista') también ha estudiado música y se dedica profesionalmente a ella en el extranjero, donde vive con su marido y sus hijos.
Un día Anne será víctima de un pequeño infarto cerebral. 
Cuando sale del hospital y vuelve a su casa ya nada será como antes, ya que sus funciones motoras se han visto afectadas.
A partir de ahora, el amor de la pareja de ancianos se verá puesto a prueba.

El director austríaco Michael Haneke, después de ganar la Palma de Oro del Festival de Cannes con 'La cinta blanca', regresa con este drama intimista en el que explora los sentimientos a los que debe enfrentarse el ser humano cuando sabe que su final está cerca, las dudas, la impotencia, el miedo, y la necesidad tener cerca a aquellos a los que se ha amado. 
 http://youtu.be/TbN2kSOqEKM


19 ene 2013

El crimen que sacude a los Mascaró

Joan Mascaró fue asesinado con un arma blanca en plena calle el jueves en Menorca

Era miembro de una poderosa familia de zapateros. Su abuelo cofundó una empresa que se convertiría en referente mundial, pero el fallecido ya no estaba vinculado a ella.

 


Joan Mascaró Florit, el empresario del calzado menorquín asesinado el jueves en Ferreries. / JAVIER COLL

Joan Mascaró, un exindustrial menorquín del sector del calzado de 67 años, fue atropellado por un coche y posteriormente acuchillado el jueves en plena calle en la localidad menorquina de Ferreries, cerca de donde vivía. Cuando los agentes de la policía llegaron al lugar de los hechos, este ya había fallecido.
El presunto agresor es Cristóbal C. T., de 52 años, quien supuestamente había mantenido una relación sentimental con una mujer que era la actual pareja de Mascaró.
El impacto de la noticia sumó enseguida una alerta global en la red porque la víctima pertenecía a una de las familias de zapateros más importantes de España. Fundada por los hermanos Antonio y Pedro, Mestre Perico, Mascaró (padre y tío del fallecido, respectivamente), Zapatillas Ferreries fue la pequeña compañía que, en 1918, inició una exitosa saga de artesanos e industriales.
Un negocio basado en la fabricación de clásicas zapatillas de baile que todavía hoy representan una referencia en el sector. En la Menorca del siglo XIX nació la histórica industria del calzado orientada a las exportaciones coloniales a Cuba y Filipinas.
En su capital, Mahón, se hicieron también bolsos y monederos de plata, pero el negocio acabaría hundiéndose debido a los impagos de compradores alemane
s. Los Mascaró, sin embargo, armaron un negocio que triunfa prácticamente un siglo después. Aunque en el camino los hijos de uno y otro fundador acabarían separándose.
Jaime, hijo de Pedro, creó en 1980 la compañía Jaime Mascaró, SA, actual estandarte global del calzado menorquín.
 El recién fallecido Joan, apodado Pipo, mantuvo Zapatillas Ferreries, rebautizada Calzados Ferreries, hasta que se jubiló con 60 años. Todo el negocio de la compañía pasó a ser finalmente absorbido por la famosa empresa de su primo.
Además de pertenecer a una de las familias de referencia de la isla, Pipo también era conocido en su juventud por su faceta de futbolista y, posteriormente, por presidir el club CE Ferreries.
 En una ocasión declaró: “Nunca hemos sido dueños de nuestro propio destino, aunque supimos, casi de la nada, crear una industria modélica que por diferentes motivos se ha derrumbado”.
Los agentes de la Guardia Civil, en la escena del crimen, en Ferreries (Menorca). / MYRIAM TRAID VALERA (EFE)

Basta ya de tanta Corrupción en el PP

Aqui no se salva ni el hijo de Jordi Pujol, Bárcenas, que Rajoy le temblará la mano y las piernas para criticar algo que ocurre en El Partido, ni Cospedal ni Rajoy harán nada. Bárcenas se habrá cubrierto las Espaldas, anda Rajoy vete ya, no haces ni sabes hacer nada.
Ni sabs hacer nada en Argelia, me da que detrás está el Tercer Hombre. ¿Quién será? o ¿Quien no será?
Comienza con el caso Gurtel?