Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

14 ene 2013

La OTAN apoya la misión francesa pero descarta intervenir en Malí

La OTAN se siente “muy orgullosa” de que Francia haya decidido frenar el yihadismo en Malí, pero descarta intervenir en apoyo de las tropas francesas
. “La OTAN no está implicada en este asunto; es una operación nacional”, ha argumentado el general Jean-Paul Paloméros, responsable del proceso de transformación de la Alianza, durante una conferencia de prensa celebrada en Bruselas.
Preguntada sobre la operación militar en la antigua colonia francesa, la portavoz de la organización, Oana Lungescu, ha abundado en la explicación del general:
“Saludamos los esfuerzos que ha hecho Francia y el hecho de que haya tomado una decisión rápida en contra de las acciones terroristas. La Alianza como tal no está involucrada en esa crisis, pero estamos preocupados por los acontecimientos en Malí”.
Hasta ahora la OTAN no ha recibido ninguna petición de ayuda y no ha habido debate al respecto, ha explicado la portavoz, que rehusó concretar qué ocurrirá si esa solicitud se produce. “Todos estamos concernidos por esta amenaza”, ha añadido.
Respecto al conflicto sirio, la portavoz ha asegurado que el primer equipo preparado para realizar eventuales acciones defensivas en Turquía acaba de partir y que los misiles defensivos Patriot que la organización ha decidido instalar para defender a su aliada Turquía estarán activos “a principios de febrero, si no antes”.
Más allá de estos conflictos, el general Paloméros ha explicado que la OTAN ha puesto en marcha un sistema de entrenamiento a distancia capaz de dirigirse a más de 100.000 combatientes en 14 centros simultáneamente.
 Las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y los recortes presupuestarios que afectan a todos los países han potenciado esta nueva herramienta de aprendizaje. El responsable de la transformación de la Alianza añade, no obstante, que estos procedimientos no pueden reemplazar el entrenamiento específico sobre el terreno.

Miren y vean lo cerquita que tenemos a Malí de las Islas Canarias. Las Fuerzas de la OTAN ¿De dónde despegan sus aviones?...por un casual digo yo....

“La reforma de Wert es un retroceso sobre lo conseguido”


Federico Mayor Zaragoza (Barcelona, 1934) considera que su obligación es no callarse. Encabeza una nueva plataforma Stop Ley Wert, promovida desde asociaciones de profesores y universitarios contra la reforma educativa que impulsa el Gobierno (LOMCE). El colectivo, presentado en diciembre, pide la retirada del proyecto, que consideran “un atentado” contra el modelo público. Como exdirector de la Unesco, Zaragoza prefiere la Declaración Universal de los Derechos Humanos a evaluaciones como el informe PISA. Como doctor y catedrático, recomienda escuchar más a los profesores y menos a los políticos. Es catalán y cree que el debate lingüístico no tendría que haberse removido. Deja sus creencias al margen y defiende que la religión salga de las escuelas.
Pregunta. ¿Por qué está en contra de la ley Wert?
Respuesta. Es mi obligación como español que ha tenido la posibilidad de ser profesor, rector, ministro y director de la Unesco. Cuando un ciudadano cree que el Gobierno necesita un gran acuerdo en algunas iniciativas, no puede permanecer de espectador. A nadie le debe extrañar que una persona con responsabilidades educativas a escala mundial vea también problemas en su país.
P. ¿Qué riesgos ve en la reforma?
R. Anuncia una serie de aspectos que son sinceramente un retroceso sobre lo logrado: la segregación escolar, la religión como asignatura… Conste que soy creyente, pero la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que los niños deben estudiar las creencias e ideologías que sus padres decidan hasta su emancipación sin que estén obligatoriamente impuestas por el sistema escolar. La religión no debe ser una disciplina. Y no me parece bien que se sustituya Educación para la Ciudadanía por otra asignatura y que la alternativa a la religión sean los valores, porque los que estudian religión no estudian valores.
P. El ministerio también quiere un sistema de evaluación nacional.
R. No me convence en absoluto. Puedes evaluar a un niño y puede saber muchas matemáticas, pero ser un maleducado. Una cosa es saber inglés o matemáticas, eso que tanto preocupa por los resultados en los informes PISA, que son informes de instituciones económicas, como la OCDE, que no tienen nada que ver con una institución estrictamente pedagógica. La Unesco dice que educar es contribuir a la formación de personas libres y responsables, mire qué maravilla. Educado es el que actúa por sí mismo, en función de sus propias reflexiones, el que puede expresarse libremente. Cuando veo que el presidente Rajoy habla del informe de la OCDE… Hábleme usted de la Declaración Universal de Derechos Humanos, de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.
P. ¿Por qué cree que en España nunca se ha alcanzado un pacto educativo?
R. Porque no se considera un tema externo a los partidos políticos. Esa es otra de las razones por las que estoy en esta iniciativa. Como científico no puedo aceptar que me digan que la ciencia es de izquierdas o de derechas; la geometría política no cabe.
P. Pero ocurre.
R. Educación, salud y ciencia deberían quedar fuera de los partidos políticos.
P. ¿Cómo?
R. Ángel Gabilondo [exresponsable de Educación con el Gobierno del PSOE] fue un gran ministro. Intentó el pacto y no lo consiguió porque tenía una oposición muy fuerte. Ahora es igual, pero al revés. El Gobierno es fuerte.
P. El ministro Wert presume de llamar al pacto desde que llegó.
R. Una cosa es llamar y otra reunirse y cerrar un pacto. ¿Sabe quién conoce la educación? Los educadores, los maestros, los profesores. Se les debería consultar a ellos, a quienes llevan 25 o 30 años dedicándose a la enseñanza y dejarnos de informes PISA y no sé qué.
P. Su plataforma considera que la reforma atenta contra la profesionalidad del profesor.
R. Es así si se aprueba una ley sin acuerdo unánime de un profesorado de distintos grados. Atenta contra la profesionalidad porque viene impuesta por una mayoría absoluta parlamentaria. Objeto a que se aprueben leyes rodillo en democracia en materias tan importantes como la educación. Eso no es bueno para un país.
P. El PP defiende que no necesariamente hay relación entre la inversión y la mejora de resultados. ¿Cree que el sistema va a notar el recorte de 6.300 millones en tres años?
R. Claro. En educación pasará como en la ciencia, los recortes se van a notar. Y lo que hay que explicar a los ciudadanos es por qué hay un banco que recibe 20.000 millones de euros por un agujero enorme sin que aparezcan los responsables, mientras se recorta en el sector público.
P. ¿Ha hablado usted con el ministro Wert?
R. No. Yo estoy en esto solo en calidad de persona que conoce el tema y pido al ministro que haya diálogo. No he hablado con él, pero él tampoco me ha llamado para preguntarme. Soy un hombre con mucho que hacer.
P. En España, las tasas de abandono escolar doblan a las de Europa. ¿Cómo frenarlo?
R. Eso está perfectamente establecido. Se sabe que hay niños con más dificultades para una disciplina y otros que tienen menos capacidad para el aprendizaje. No se puede hablar en términos generales de abandono cuando no se establecen expectativas y previsiones. En España hubo una desbandada durante la burbuja inmobiliaria porque encontraban rápidamente una forma de ganarse la vida. El sistema exige una serie de aprendizajes que no son relevantes. Está muy bien aprender inglés, pero primero habrá que conocer las magníficas lenguas que tenemos en el país. Y se debería mirar a los padres más que a los maestros. Los padres son los grandes responsables. ¿Cuántos van a las reuniones de las asociaciones de padres o con los profesores?
P. ¿Cuál es su opinión sobre el debate lingüístico?
R. Me parece absolutamente innecesario. Soy catalán ejerciente y creo que el sistema estaba yendo muy bien. Los mayores no deberíamos juzgar la capacidad de aprender lenguas de los niños, que las asumen como respiran.

Al Greco lo que es del Greco

Un exhaustivo estudio clarifica la participación del prolífico pintor y de su taller en 140 obras: solo la mitad salió íntegramente de la mano de Domenikos Theotocopoulos.

 

La serie de apóstoles del Greco en su Casa-Museo de Toledo. / gorka lejarcegi

Es una pionera en la aplicación de métodos físicos y químicos a la pintura para desentrañar la forma de trabajar de cada artista y para descubrir el estado de las obras. Empezó con los primitivos flamencos, siguió con las pinturas negras de Goya, comprobó el estado en el que llegó el Guernica, analizó una a una las obras de Velázquez y ahora, armada con sus rayos infrarrojos y aparatos de análisis, pero sobre todo con su indiscutido conocimiento, Carmen Garrido (Madrid, 1947) depura la obra de Domenikos Theotocopoulos, (Candía, 1541-Toledo 1614), en lo que será la investigación definitiva sobre la obra de El Greco; un trabajo que, editado por El museo del Prado y titulado El Greco pintor servirá de arranque de las múltiples celebraciones que se organizan para recordar el cuarto centenario de su muerte.
 Con este trabajo, Garrido, “médico de cabecera del museo “, como le gusta definirse, pone punto final a una relación de 34 años con el Prado
. En este tiempo, más de 3.500 obras han pasado por sus manos en el Gabinete de Documentación Técnica del Museo y han salido con un análisis y un diagnóstico. Incansable y entusiasta, seguirá vinculada al arte y compartiendo sus conocimientos allá donde la reclamen.
El último cordón que le hace volver cada semana al museo del Prado es el Greco, uno de los pintores que más ha estudiado en su prestigiosa trastienda del museo.
 Ya tiene sus conclusiones y listas las fichas que puntillosamente elabora con sus colaboradores.
 Lo que quedan son detalles.
 Sin petulancias, afirma conocer al detalle la obra de El Greco.
 No solo la de El Prado, sino la de otros muchos museos internacionales en los que está expuesto. “Puedo decir que me he peinado a fondo la obra de Goya, Zurbarán, Velázquez y, por supuesto, el Greco. El libro no va a ser una enumeración de pinturas.
 Quiero dar a conocer la esencia de su obra.
 Por eso me centro solo en las pinturas que salieron íntegramente de su mano.
 La no inclusión de cuadros no quiere decir que sean falsos, solo significa que si no están, creo que no salieron totalmente de sus manos”, aclara.
La revisión que realiza Carmen Garrido puede ser equiparada a la que otros grandes museos del mundo están haciendo con sus artistas (El Rijksmuseum con Rembrandt, por ejemplo).
 “En el libro“, precisa, “ponemos de manifiesto la técnica genial del maestro, difícilmente visible en las salas de los museos, y que servirá como punto de referencia para poder discernir entre originales, réplicas, copias y falsificaciones. 
Se han examinado también documentación técnica de otros museos del mundo para comprobar las conclusiones finales sobre el tema”.
En el caso de El Greco, se sabe que ejecutaba personalmente los grandes encargos mientras que sus ayudantes y su escuela se ocupaban de los encargos menos relevantes y de las múltiples versiones que le pedían, como pintor cotizado que fue en vida.
 "Las telas son de la misma época. Los materiales son idénticos a los que él usaba: ¿Dónde está la diferencia?. En su talento único. 
Y ahí es donde hay que dar un diagnóstico”, explica. Garrido recurre a la medicina para aclarar su labor.
 “Soy como un ginecólogo. Pido mamografía, citología, densitometría, etc
. Puedes ver el resultado de cada prueba, pero todo el informe en conjunto tiene una lectura que te capacita para dar una opinión“.
Con esa manera de actuar, acepta que puede haber sorpresas cuando se publique su estudio. “El Greco pintó mucho
. Más de un centenar de obras desaparecieron o están perdidas. 
Pero hay 140 de las que puedo decir que solo 70 han salido completamente de su mano.
 Las otras no son falsas, ojo. Son de su escuela, de su hijo, de sus aprendices.. “.
De la treintena de obras que cuelgan en el Prado, incluye una veintena
. Las diez, que prefiere no mencionar, pueden haber salido también de la mano de El Greco, pero no reúnen el grado de excelencia que han buscado. 
La experta añade que en esa esencia de El Greco está su forma única de plasmar las transparencias, de usar los colores. “Ver su obra es contemplar la gran pintura veneciana. Está en sus orígenes y la vemos también en sus últimas obras”.
 Como ejemplo perfecto de lo que describe señala la serie del apostolado que se encuentra en la Casa-Museo de El Greco en Toledo. “Son obras inacabadas y cuando te encuentras con una obra sin rematar, descubres también los elementos fundamentales de un cuadro, la forma en la que un artista entiende su obra. Esas claves las ves en la obra inacabada y, muchas veces, durante las restauraciones
. Al adentrarte en las tripas de un lienzo descubres cosas que no aprecias frente a una obra perfectamente rematada”.
Al margen de las atribuciones totales o parciales, Garrido responde que hay falsos grecos, pero no en los grandes museos. “Se han movido en colecciones privadas. pero ese es un asunto que si siquiera ha traspasado el umbral de la puerta de un museo como el Prado”.
Pero la carrera de investigación de Carmen Garrido es muy larga y está llena de hallazgos, tanto en el Prado como en la Escuela de Restauración de Madrid, donde aprendió todos los rudimentos del trabajo con José María Carrera y donde trabajó ocho años.
Guarda un recuerdo muy especial del primer cuadro que estudió a fondo: El descendimiento, la obra maestra de Roger Van der Weyden. “Entonces supe que lo mío era investigar el proceso de la creación que un artista realiza con su obra”, confiesa.
 Pero su gran descubrimiento tiene que ver con las pinturas negras de Goya. Gracias a los análisis de rayos infrarrojos comprobaron que habían sido pintadas sobre la pared y arrancadas posteriormente
. Aparecieron figuras y paisajes que antes no se veían. “Nos dieron un mes para determinar el estado de la serie de las 14 pinturas negras y de Las hilanderas. Fue de locos, pero rematamos la investigación. Las pinturas negras eran otras.
 Había hasta bailes que no habíamos visto. Fue memorable”.
Otro de los grandes momentos de su carrera lo vivió con la llegada del Guernica al Casón del Buen Retiro. “El mural venía de Nueva York y había sufrido demasiados viajes (30 enrollamientos). Urgía ver en que estado se encontraba”, recuerda Garrido. 
“El Guernica era como un rulo muy grande y nos metieron a todo el equipo, con la guardia civil incluida, dentro de un cuartito en el que no cabíamos.
 Está hecho sobre yute, una fibra muy quebradiza que presenta heridas de guerra, pero no le faltan trozos como ocurría con las pinturas negras. Pese a todo, su estado no es malo”.
 Garrido, responsable de ese primer estudio de la obra en España, añade que pese a su diagnóstico, el cuadro no debería volver a ser sometido a más movimientos. “No está estropeado, pero tienes que estarse quieto”, aconseja.
Convencida de que hay mucha vida fuera del museo (libros, conferencias) Garrido echará de menos la camaradería que durante años ha mantenido con las hermanas Dávila, sus cómplices en el taller de restauración del Prado.
 “Con ellas he vivido momentos de intensa celebración por las obras recuperadas. Ahora todo es más frío. No soy de añoranzas, aunque sí de conservar los mejores recuerdos”.

Mujeres, las sospechosas habituales en la historia reciente de España


FOTOGALERÍA
Portada de un libro de López Ibor.

En 1901, la pareja formada por Elisa y Marcela, contrajo matrimonio eclesiástico en una iglesia de A Coruña
. No es que a comienzos del siglo pasado la Iglesia sufriera un ataque de progresismo. Para poder hacerlo, Elisa se travistió de hombre, cambiando radicalmente de aspecto y y se rebautizó con el nombre de Mario para poder recibir el sacramento.
 Tres meses después fueron descubiertas
. Perseguidas por la justicia, la prensa se ensañó con ellas con crueles caricaturas
. La pareja pudo escapar a Argentina, donde, por suerte, su rastro se perdió
. La escritora Emilia Pardo Bazán reconoció que nunca habría sido capaz de imaginar una novela semejante.
Las fotografías de ambas mujeres antes y durante la ceremonia, las crónicas de la época y los chistes ilustrados, forman parte de la exposición Mujeres bajo sospecha. Memoria y sexualidad (1930-1980) que hasta el 10 de febrero se puede ver en el Ateneo de Madrid
. Es todo un repaso al papel y el trato que han recibido las mujeres en la historia reciente de España
Las comisarias, Raquel Osborne y María Rosón, han montado una exposición que se recorre entre la angustia y la ternura, entre la rabia y la sonrisa. 
El hilo conductor es la sexualidad de la mujer en ese período y para narrarlo se sirven de documentos originales, libros, revistas, fotografías, carteles, pinturas, ropa (uniformes de colegio o de la Sección Femenina).
 En una peculiar mezcla entre lo privado y lo público, lo anónimo y las élites, dividen la muestra en cinco grandes temas
: Las modernas, las inmorales, las domesticadoras, las decentes y las liberadas.
En el arranque de la exposición está la parte en la que las españolas ofrecen una imagen más cosmopolita y más próxima a la que se podía ver en las grandes ciudades de todo el mundo.
 Son las primeras décadas del siglo XX, hasta la llegada de la II República y se ve a las primeras mujeres que se atrevieron a cortarse el pelo, fumar en público, caminar sin sombreros, conducir su coche o practicar deportes.
 Cantantes, deportistas, artistas o escritoras fueron las primeras en cambiar el destino de su sexo. Ninguneadas por intelectuales y políticos, son ellas las encargadas de dar visibilidad a la mujer consiguiendo derechos como el sufragio universal o empezando a dejarse ver en las aulas universitarias.
Pero con la Guerra Civil se acabó esa modernidad de las mujeres españolas y llegaron los tiempos en que aquellas audacias se calificaron de inmorales y su papel de ciudadanas fue castigado con cárcel, violencia y exilio. 
Las monjas y la Sección Femenina de Falange se encargaron de domesticarlas.
 El feminismo y la libertad sexual no volverían a dejarse ver hasta la muerte de Franco y la llegada de la transición, cuando la convivencia es posible entre el destape , la mítica revista Vindicación Feminista y el primer bar de lesbianas en España, el Daniel’s.
 Entre aquellas variadas y numerosas voces, surgieron las primeras manifestaciones callejeras a favor de la libertad sexual y el aborto, unos objetivos que todavía hoy algunos siguen poniendo en entre dicho.