Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

23 ago 2012

Violaciones "legítimas"

Un congresista del Tea Party pone en aprietos al candidato republicano a la presidencia de EEUU. Del Pais.com

Marcos Balfagon
Envalentonados por el eco que su ideario está logrando en la campaña de las elecciones presidenciales de EE UU, algunos miembros del Tea Party están demostrando que en el camino del extremismo retrógrado, siempre se puede ir un poco más lejos.
 El congresista republicano Todd Akin, candidato a senador por Misuri, quiso dejar claro que está en contra del aborto, incluso en los casos de violación.
Y para justificarlo, dijo: “Es muy infrecuente que una violación acabe en embarazo, porque si se trata de una violación legítima, el cuerpo de la mujer tiene maneras de cerrarse”.
 La frase provocó un escándalo político ¿Es que hay violaciones legítimas?
Aparte de una curiosa y absolutamente acientífica idea de cómo opera la biología, sea femenina o masculina, las declaraciones de Akin han sido dinamita para la candidatura del republicano Mitt Romney, que hasta ese momento había evitado entrar en ese pantanoso terreno. Romney se apresuró a considerar esas declaraciones como “insultantes e inexcusables”
. Para evitar mayores daños y ante la tesitura de tener que aclarar en qué casos una violación es “legítima”, Akin optó por retractarse
. Pero no había sido un error. En realidad expresaba una opinión muy extendida en el Tea Party según la cual muchas de las mujeres que alegan haber sido violadas, no lo han sido realmente y no merecen por tanto protección.
El incidente muestra cómo la derecha americana tiende a situarse en el terreno del extremismo ideológico y aunque las elecciones se dirimen en el centro, los candidatos del Tea Party están tratando de empujar la campaña hacia posiciones ultraconservadoras, y no solo en cuestiones morales.
 Akin ha puesto en cuestión, por ejemplo, que el sistema público de salud para ancianos y pobres, el Medicare, sea constitucional.
Su posición sobre el aborto no es tampoco tan diferente de la del candidato a la vicepresidencia, Paul Ryan, quien también está en contra, incluso en los casos de violación.
 Curiosamente, los mismos que proclaman que ni el Estado ni nadie tienen derecho a inmuscuirse en la vida de los americanos, obligándoles por ejemplo a suscribir un seguro médico, consideran que sí pueden inmiscuirse en la vida de las mujeres y obligarlas a continuar un embarazo no deseado, aunque sea fruto de una violación.

Confesiones de una mujer infiel Blog de Eros

Desde que escribo sobre sexo, me he convertido en una confidente para muchos amigos y conocidos. Es algo que no me molesta en absoluto, más bien al contrario, ya que siempre he tenido curiosidad por la sexualidad de los demás.

De todos los secretos que puede haber, los que más me han intrigado siempre son los de las dobles vidas, y me pregunto si llevar una es complicarse la existencia o si de alguna manera es inevitable.
 He descubierto que cualquiera es capaz de llevar una, y las historias que más me han impactado son las que proceden de personas de las que nunca, nunca sospecharías.
Venus O'Hara por Sebas Romero
Venus O'Hara por Sebas Romero
Pensaba que, por tradición, costumbre o naturaleza, los hombres eran más infieles que las mujeres pero ahora no estoy tan segura. He descubierto que la infidelidad es algo muy común entre ambos sexos y que cada caso es único.
 Conozco a muchas mujeres infieles que han compartido detalles de sus vidas conmigo y algunos ciertamente se me han quedado grabados: por ejemplo, la del marido que lleva en coche a la esposa hasta casa del amante para unas supuestas clases de inglés, o la que ejerce la prostitución en secreto y practica sexo anal con su novio para acostumbrarse y poder ofrecer así un servicio "extra" a sus clientes...

Pero hoy toca la confesión de Montse, una mujer casada de 47 años y en el paro. Lleva más de 20 años de matrimonio y tiene una hija de 19 años.
 Desde hace dos es infiel. Según ella, no lo buscaba, sucedió por casualidad... ¿Cuándo empezaste a ser infiel y cómo surgió? Para empezar, no fue algo que buscara en absoluto. Lo que pasó es que mi mejor amiga se divorció y estaba destrozada.
 Traté de apoyarla y animarla como haría cualquier amiga.
 Una vez reconstruida su vida, me suplicaba que la acompañase en sus salidas de fiesta. Estaba loca por bailar, ligar y recuperar los años perdidos, y no tenía con quien ir, ya que la mayoría de nuestros amigos estaban en pareja y con hijos.
 Resumiendo, en una de nuestras noches locas, conocimos a un grupo de turistas italianos jóvenes, ella se ligó a uno y yo acabé besando a uno de sus amigos.
 Aunque sólo fue un beso me hizo sentir renovada y despertó algo en mi interior. Durante los dos días siguientes, no podía quitármelo de la cabeza y nos enviábamos sms sin parar.
 Me moría de ganas de verlo antes de que volviese a Italia, así que finalmente decidimos quedar en un hotel por horas.
 Cuando pasó, fue emocionante sentir unas nuevas manos sobre mi cuerpo tras tantos años con la misma persona.
No me malinterpretes, sigo enamorada de mi marido pero esto fue diferente. Me sentía joven, deseada, y en cierta manera, desde entonces me he enganchado a esa sensación.
¿Has tenido más amantes? ¿Se trata sólo de sexo o también has tenido alguna aventura con emociones? Sí, he estado con más hombres, y siempre ha sido un rollo de una noche como resultado de salir con mi amiga, pero tampoco ocurre cada vez que salimos.
 Procuro no repetir con el mismo porque no quiero complicaciones.
 El último fue hace tres meses, o sea que ha sido algo esporádico. Además siempre he estado con jóvenes, entre 22 y 30 años, dudo que algo emocional pudiera surgir de ahí... A pesar de la diferencia de la edad, curiosamente ellos buscan lo mismo que yo, compartir un momento, nada más.
¿Cómo ha cambiado tu relación desde que eres infiel, y en concreto tu vida sexual con tu marido? Diría que es mejor además de más salvaje, porque me siento más desinhibida y más relajada en todos los sentidos
. Suena extraño o incluso cursi pero a pesar de todos los amantes jóvenes y atléticos que he tenido, mi marido sigue siendo el mejor, porque con él, hago el amor.
 Venus O'Hara por Sebas Romero 2
Venus O'Hara por Sebas Romero
Se dice que los hombres ofrecen ramos de flores cuando se han portado mal... ¿crees que las mujeres infieles tienen algún equivalente a este gesto? Sí, ¡una noche de sexo salvaje! Además me lo dicen mis amigas que también son infieles.
 También se suele decir que después del matrimonio no hay mamadas, así que siempre hay una noche de sexo salvaje con sexo oral para compensar a mi marido.

¿Crees que tu marido es fiel? Hace unos años le pillé coqueteando con una compañera de trabajo por teléfono. Mi marido pensaba que estaba solo en casa y no me escuchó entrar.
 En cuanto colgó, flipé y tuvimos una gran discusión pero él me aseguraba que no era nada aunque en el fondo, sé que era mentira
. Afortunadamente, esa persona se trasladó a otra ciudad así que aquel problema quedó solucionado.
 Pero claro, esto no significa que no haya habido más. No soy una ingénua, soy totalmente consciente de que podría haber pasado en cualquier momento y con más personas.
La verdad es que prefiero no pensarlo y tampoco le vigilo ni busco pistas. Si no, creo que me volvería loca. Mientras cumpla en casa, ya me vale.

En otros posts donde he tratado el tema de la infidelidad, en muchos comentarios han criticado este estilo de vida diciendo que es mejor ser sincero con la pareja en lugar de engañarla. Tú que estás viviendo esta situación, ¿qué opinas? Es muy fácil decir esto, pero en la práctica es muy difícil ser 100% honesto el 100% de ocasiones. En realidad no tengo la sensación de estar engañándole, más bien le estoy protegiendo de un disgusto.
 En fin, estoy protegiendo a nuestra familia.
 No aportaría nada positivo contarlo todo y tampoco tengo la necesidad de saber todo lo que podría estar haciendo él a mis espaldas.
 Lo único que me molestaría sería enterarme de una relación sentimental secreta.

¿Estarías dispuesta a probar una relación abierta? En absoluto, soy muy celosa.
 Tengo amigos que llevan ese estilo de relación y que frecuentan clubes de intercambio y todo, pero yo no me veo capaz de ver a mi marido disfrutar del sexo con otra mujer delante de mis ojos, sería hasta traumatico para mí.
 Él también puede tener momentos de celos y dudo que le gustase, aunque tampoco lo hemos hablado nunca.

¿Hay momentos en que te sientes culpable? Claro que sí, sobre todo cuando llego a casa después de haber tenido sexo con otro
. No siempre he podido ducharme en esas circunstancias y si lo hiciese a las cuatro de la madrugada, algo sospecharía. Me da cosa cuando me abraza en la cama y sé que la huella del otro permanece en mi piel. Dado que siempre salimos entre semana, lo mejor de estar en paro es que puedo descansar tranquilamente en casa el día después y absorber todas las sensaciones de la noche anterior.
 Luego cuando llega mi marido del trabajo, empieza el proceso de recompensa y le trato como a un rey, así me deshago de la sensación de la culpabilidad. Sin embargo, mi hija tiene un novio de 21 años y a veces me resulta extraño que mis amantes tengan más o menos su misma edad.

¿Te excita el hecho de hacer algo prohibido? ¿O ser pillada? Me excita el hecho de tener un secreto simplemente, saber que no soy la que parezco. Ser pillada me destrozaría. No sé si sonará raro, pero tendría más miedo de que se enterase mi hija que mi marido.

Marlowe despierta del sueño eterno


Humphrey Bogart puso rostro a Marlowe en su encarnación más célebre en el filme 'El sueño eterno' (1946
Uno de los mejores escritores irlandeses del siglo pasado fue Flann O’Brien, autor de novelas magistrales como El archivo de Dalkey, Nadan dos pájaros o El tercer policía (todas en Nórdica).
 El problema era que Flann O’Brien no existía, era un mero nom de plume bajo el que se ocultaba Brian O’Nolan (1911-1966).
 Al crear un alter ego, O’Nolan, excelente escritor y periodista, se creó a sí mismo un problema que lo persiguió más allá de la tumba: jamás lograría a brillar a la altura del autor inventado por él. John Banville, otro irlandés, esta vez de nuestro tiempo, es uno de los escritores más importantes de su país, autor de una rigurosa obra que comprende una docena de títulos de ficción y que culmina con la publicación en 2005 de El mar, novela que obtuvo el Man-Booker, uno de los galardones más prestigiosos de la lengua inglesa, y fue declarada la mejor novela irlandesa del año. Tras su publicación, su autor hizo una revelación desconcertante a The Paris Review: “Odio a Banville”, afirmó.
“Sus obras me parecen detestables”. Un año después, bajo el seudónimo de Benjamin Black, iniciaba la publicación de una serie de novelas negras ambientadas en el lóbrego Dublín de los años 50 y protagonizadas por un tipo taciturno, atormentado y solitario, patólogo de profesión, que respondía al nombre de Quirke.
 Con ser sumamente interesante, nada de esto ha despertado tanta expectación en los círculos literarios anglosajones como el anuncio de que el irlandés ha aceptado la invitación que le han hecho los herederos de Raymond Chandler de escribir una novela protagonizada por uno de los personajes más enigmáticos y atractivos de todos los tiempos: el imperturbable Philip Marlowe.
Años después, Banville volvería a escribir novelas firmadas con su nombre, sin dejar de hacerlo como Benjamin Black.
 Hace apenas una semana se publicó Venganza, espléndida novela del alter ego de Banville, quien pronto publicará también novela sin seudónimo.
Cuando escribe novela negra, el irlándés firma como Benjamin Black
La situación no es nueva, por supuesto.
 La combinación entre la avidez de los lectores por seguir leyendo aventuras de personajes a los que son adictos y el hecho de que se trate de una industria que mueve muchos millones de dólares ha llevado a una serie de secuelas de relieve: Sherlock Holmes, James Bond, Sam Spade, Scarlett O’Hara, o Peter Pan son algunas de las más notorias.
La ley lo permite, pero para obrar la milagrosa resurrección de célebres personajes es necesario que contar con el beneplácito de los herederos, que sacan por ello grandes beneficios.
 O dejar que pase el suficiente tiempo. En España, la Ley de Propiedad Intelectual protege las obras (y los personajes, como “obra derivada”) hasta 70 años después de la muerte de su autor.
 En Estados Unidos, la ley amplió el plazo de 50 años después de la muerte del autor (o 75 años para una obra de creación corporativa) a 70 años (y hasta 120 años en las creaciones empresariales).
Chandler murió en 1959, es decir, hace 53 años.
El escritor irlandés John Banville. / CARLOS ROSILLO
A Philip Marlowe ya lo resucitó en su día Robert B. Parker, también a petición de los herederos de Chandler
. Como escritor, Parker era una fuerza de la naturaleza, que creó no uno sino toda una serie de personajes noir como Spenser, Hawk, Susan Silverman o Jesse Stone, que seguían con fervor millones de lectores. Parker, fiel discípulo de Chandler, cuya obra analizó concienzudamente en su tesis doctoral, se aplicó con respeto y disciplina a la tarea de poner fin a Poodle Springs, la novela que Chandler dejó inacabada al morir
. Cuando el resultado vio la luz se produjo una situación inexplicable:
 Todo estaba ahí, el argumento, el personaje, el ambiente, el lenguaje hasta la voz.
 Algunos críticos señalaron incluso que la prosa de Chandler escrita por Parker superaba a la del maestro. Y sin embargo los lectores se sintieron decepcionados. No era posible identificar con exactitud lo que faltaba… el alma de Marlowe, tal vez. Fuera lo que fuese, Chandler se lo había llevado consigo al otro barrio.
Parker, que no sabía hacer otra cosa que no fuera escribir, murió con 77 años frente al teclado, dejando huérfana a toda una cohorte de personajes a los que dieron vida otros escritores en secuelas que a la postre… tampoco funcionaron.
El negocio de las secuelas es demasiado lucrativo como para dejarlo de lado.
 Cuando Robert Ludlum falleció en 2001 dejó una máquina de generar beneficios interrumpida en plena producción con sus tres novelas de Jason Bourne. Tras su muerte Eric Van Lustbader lleva siete novelas dedicadas al legado de ese personaje.
Lo interesante es que en este caso el reto pasa a un escritor de verdad
Pero estamos mezclando demasiadas clases de escritores, y hay que distinguir entre lo que es literatura de lo que no lo es. Parker era más de la estirpe de Black que de la de Banville, en el sentido de que no era un autor “literario”, sino de género.
De hecho, a los puristas de la novela negra no les gusta demasiado Benjamin Black, en quien ven a un intruso que desprende un tufillo a literatura seria.
Demasiada complejidad. Más profundidad psicológica de la cuenta. El lector no quiere tantas complicaciones.
Lo que hace interesante la ecuación Banville-Marlowe es que esta vez el reto pasa a manos de un escritor de verdad que además no cuestiona la validez del género negro ni la grandeza de Chandler.
 Volviendo a la pelea que el escritor sostiene consigo mismo, el autor de El mar ha explicado: “Lo que hace Banville es el resultado de un esfuerzo de concentración. Lo que hace Black es pura espontaneidad.
 El primero es un artista, el segundo un artesano”. Mientras que las novelas que firma como Banville le suponen una tortura, las que firma como Black tarda apenas tres o cuatro meses en ultimarlas.
Que un escritor de la talla de Banville esté dispuesto a dar vida a Marlowe, además de un gesto de reconocimiento y humildad supone un reto fascinante
. Que la cosa salga bien es otra historia, pero como sabía muy bien Philip Marlowe, dar con las cosas verdaderamente interesantes exige meter las narices donde nadie quiere hacerlo. Es de buena ley celebrar la decisión de Banville. Algún día, también él nos dejará. Huérfanos, Black y Quirke quedarán a merced de los demonios.
Por Eduardo Lago.
 Esperemos que no falte quien quiera resucitarlos.

22 ago 2012

De Felisa a Carla, de Marcelino a Hugo

Recién nacidos en un hospital de Barcelona. / CARMEN SECANEL
Si va a tener un hijo y quiere ser original al ponerle nombre, lo tiene difícil. El Instituto Nacional de Estadística (INE) tiene registrados 25.442 masculinos y 24.494 femeninos, y eso sin contar los que se repiten menos de 20 veces.
Los más frecuentes son Antonio (765.138) y María del Carmen (681.108). El peso de la inmigración se refleja. Entre los 150 más habituales, Mohamed ocupa el puesto 67, y Mohammed, el 123. Entre las mujeres es más difícil identificar nombres propios adjudicables a priori al origen extranjero.
Los datos se han obtenido del padrón del 1 de enero de 2011, y distinguen los nombres compuestos de los simples. Por ejemplo, entre las mujeres, aparte de María del Carmen como primer nombre, Carmen es el tercero más frecuente. Entre los hombres, José Antonio ocupa el puesto séptimo.
Como novedad, el INE da la edad media de las personas con cada uno de los bautismos. Tomando los 150 más habituales para cada sexo, los mayores son los Marcelinos (60,1 años de media), seguidos por los Benitos, Josés y Gregorios
. Los más jóvenes, los Hugos, seguidos de Álex, Aarón e Iker.
 Entre las mujeres, las mayores son las Felisas (68,5 años), seguidas de las Ramonas, Vicentas y Josefas. Entre las más jóvenes, Carlas, Albas, Nereas y Claudias.
Este orden por edad es un indicador de las modas, pero si se toma la lista entera y no solo los 150 más frecuentes, arroja otros datos muy diferentes, e igualmente curiosos. Por ejemplo, entre los empadronados, los más mayores se llaman Albert Edward (74,8), Albert William (74,8) y Reginald John (74,7), lo que refleja la presencia de jubilados extranjeros que se asientan en España.
 Entre los 10 de mayor edad media, hay ocho nombres compuestos propios de países anglosajones.
 Los otros dos son de raíz española: Auxibio y Ursicio.
Entre las mujeres, en cambio, el reparto es diferente.
 El nombre de las 10 primeras que tienen una mayor edad media es un catálogo de rarezas de origen latino: Canuta, Prepedigna, Serviliana, Afrodisia, Decorosa, Exiquia, Teotiste, Parmenia, Sancho Abarca y Crescenciana. Todas ellas, junto con las Domicias, tienen de edad media 76,8 años o más.
La pujanza inmigrante —o el deseo de originalidad— es más patente entre los más jóvenes.
La edad media es un indicador del tiempo que hace que esos nombres se usan. Los recién llegados para los varones son, con menos de tres años, Neizan (2,9), Eric Andrei, Eizan, Eidan, Zarek, Zi Hao, Eydan, Rayan, Mohamed Rayan, Anir, Haoxuan y Rayyan (1,4). Entre las mujeres, con una edad media de 2,7 años o menos, Jare, Aaya, Maysaa, Naiala, Yusraa, Yumalay, Arhane, Nekal, Suri, Miley, Sara Andreea, Abrar, Yumalai, Izel y Rihanna. Suenan raros, pero son los nombres que vienen.