Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

25 jul 2012

Deshielo extremo en Groenlandia

A la izquierda, Groenlandia el 8 de julio. A la derecha, cuatro días después. / NASA
Cada verano, cerca de la mitad de la superficie de la capa de hielo que cubre Groenlandia suele derretirse. Por eso, cuando el pasado 12 de julio los satélites enviaron sus datos sobre el proceso, los científicos de la NASA no daban crédito: el 97% de la cubierta se había fundido en solo cuatro días.
El fenómeno es tan extraordinario —no constan precedentes desde que se registran los datos—, que de hecho pensaron que se trataba de un error.
El deshielo se produjo rápidamente
. Mapas derivados de tres satélites independientes mostraron que el 8 de julio solo el 40% de la superficie de la capa de hielo se había derretido
. Cuatro días después, casi toda la cubierta, desde las zonas más finas en las costas hasta los dos kilómetros de profundidad en el interior, había experimentado algún grado de fusión en su superficie.
Los investigadores aún no han determinado si el fenómeno afectará el volumen global de pérdida de hielo este verano y contribuirá a la elevación del nivel del mar.
 En las zonas altas, la mayor parte del agua de deshielo vuelve a congelarse rápidamente en el mismo lugar.
Pero cerca de la costa, la mayoría se pierde en el océano.
Se trata del segundo fenómeno inusual que se produce en la isla este verano
. La semana pasada, un iceberg gigante que duplicaba en tamaño a la isla de Manhattan se desprendió del glaciar Petermann y quedó a la deriva en el mar
. Un hecho que los investigadores no consideraron preocupante por sí solo, pero que, unido al excepcional deshielo, puede ser síntoma de un proceso de cambio. "Las observaciones por satélite están ayudando a entender cómo este tipo de eventos pueden relacionarse unos con otros, así como con su conexión con el sistema climático global", asegura Tom Wagner, director del programa de criosfera de la NASA en Washington.
Los científicos creen que el deshielo extremo se ha debido a una cresta inusualmente fuerte de aire caliente, o cúpula de calor, sobre Groenlandia, que ha sucedido a otras más leves que han dominado el clima de la zona desde fines de mayo.
La cúpula comenzó a moverse sobre la isla el 8 de julio y luego se estacionó sobre la capa de hielo unos tres días más tarde. Hacia el 16 de julio había comenzado a disiparse.
La cresta provocó incluso el deshielo de un área en el centro de Groenlandia que no se había derretido desde 1889, según se desprende del análisis de los núcleos de hielo. "Los núcleos de hielo muestran que los eventos de fusión de este tipo ocurren aproximadamente una vez cada 150 años en promedio. Si se tiene en cuenta que el último fue 1889, este acontecimiento se ha producido justo a tiempo", opina Lora Koenig, un glaciólogo del centro Goddard y miembro del equipo de análisis de los datos obtenidos por satélite. "Pero si seguimos observando deshielos de este tipo en los próximos años, tendremos que empezar a preocuparnos".

Esther Tusquets. Gregorio Peces-Barba. Muerte de las bibliotecas

Decía Leopold Sedar-Senghor, el escritor africano, que cuando moría un viejo se quemaba una biblioteca. Dos bibliotecas hemos perdido ahora, Esther Tusquets, Gregorio Peces-Barba. He escrito un largo post sobre ambos, y la blogosfera se lo tragó. Resumo lo que quise decir:
Esther: moderna, capaz de convencer a la historia de que el libro está vivo, supo decir No cuando el monstruo editorial quiso que fuera parte de su cola, y prefirió ser ratón de su propia biblioteca.
 Forma parte de una generación de grandes editores, la generación del glamour, Barral, Castellet, Herralde, Beatriz de Moura, Mario La Cruz... Ingenua y reservada, era también, está en sus memorias, audaz hasta el martillazo.
Gregorio: ingenuo también, se despojo de su vestido institucional y en los últimos años de su vida fue un saludable verso suelto de su partido, el socialista, y un azote de la componenda nacional, a través de sus artículos y de sus entrevistas.
 Se declaró a sí mismo ingenuo, pero sus latigazos eran los de un atrevido ciudadano que no quería comprometerse con la nada cotidiana. Sus últimos meses fueron los de un hijo devoto que quería restaurar la memoria que su madre y él tuvieron de la lucha del padre, un eminente abogado, por salir de la cárcel de Franco.
 Puso al Rey en su sitio, con las palabras adecuadas a su manera de ser, y hoy, cuando muere, deja atrás un legado emocionante de servicio civil a su país.
Dos bibliotecas más que nos faltan.
Y cierro y publico, por si la blogosfera reclama mi texto para su propia deglución otra vez.

24 jul 2012

Fuimos tontos

Entre 2011 y 2012 a los ciudadanos españoles se nos pidió que hiciéramos un 'esfuerzo', y accedimos. Aceptamos el expolio de nuestros bolsillos: la subida del IRPF, de las tasas de la luz y del gas, de las matrículas universitarias, de los transportes públicos o del IVA.
Aceptamos también la merma de unos derechos que tardamos años en conquistar: una reforma que allanaba el camino a la bajada de salarios y los despidos; la degeneración paulatina del sistema sanitario del que una vez nos sentimos orgullosos y del educativo, del que jamás pudimos estarlo o la modificación, vespertina y de tapadillo, de nuestra sagrada Constitución en pro de los intereses de la élite financiera.
 Nuestro 'esfuerzo', señores parlamentarios, fue incluso más allá: aceptamos esas medidas incluso cuando las sabíamos injustas. Eligieron ustedes cebarse con la clase media y 'olvidaron' a quienes más tienen. Las aceptamos incluso después de sus reiteradas mentiras: hicieron todo lo que nos prometieron que nunca harían.
Hemos aceptado nuestro papel de mártires porque hemos querido ser solidarios, como nos han pedido. Y ustedes nos han llamado idiotas a la cara.
Nos hablan de 'esfuerzo' y premian a los egoístas y embaucadores. A los defraudadores les regalaron una amnistía fiscal, a los políticos corruptos les enceran el asiento y, la gota que colma el vaso: utilizaron y utilizan el dinero salido de nuestro sacrificio colectivo para rescatar a bancos y cajas de sus propios desvaríos de ludópatas de casino sin exigirles responsabilidades por los desastres de los que fueron artífices. En el colmo de la hipocresía, nos piden 'paciencia' mientras despiden a los codiciosos con una monumental indemnización en la cartera pagada con nuestro dinero: el último ejemplo, el del exdirectivo de Bankia Aurelio Izquierdo que cobró 14 millones de la entidad que nos costará 24.000 ó el del mismo Rato (1,2 millones).
Puede que ustedes tengan razón o puede que no en que un 'rescate' es necesario. Pero sin lugar a dudas su pretensión de operar dando la espalda a los ciudadanos es, como mínimo, un atentado contra nuestra dignidad. Señores, van a gastarse 24.000 millones de euros en Bankia, una cantidad equiparable a la mitad de los recortes planificados para los años 2012 y 2013, próxima al presupuesto de ayudas al desempleo y que supone 1/3 de la recaudación anual del IRPF. Dicho en palabras más concretas: el agujero negro que ha dejado Bankia va a absorber nuestro 'esfuerzo' de un plumazo y ustedes no se pretenden dignar ni a darnos explicaciones.
Podríamos pedir muchas cosas bastante razonables: por ejemplo, la nacionalización total de Bankia y su conversión en una banca pública (desde ese banco de todos se podría redirigir el crédito a los ciudadanos y orientar el flujo crediticio hacia quienes apuesten por un modelo productivo nuevo y sostenible o fomentar el alquiler social aprovechando el stock de la entidad).
 Pero pedimos algo mucho más sencillo: que los responsables den la cara. Es una cuestión de justicia: ustedes nos piden que hagamos un 'esfuerzo', nosotros queremos saber por qué y por quiénes tenemos que hacerlo. Hemos dado mucho y no hemos recibido de su parte más que desdén y burdas mentiras. Exigimos respeto. Exigimos la apertura de un Comisión de Investigación sobre Bankia que nos explique cómo se generó el agujero por el que todos vamos a pagar y una inmediata depuración de responsabilidades.
El 'esfuerzo' se lo piden a todos. No rescataremos sus mentiras sin verdades.

Yo de mayor quiero ser exmodelo

‘About faces’, el documental del fotógrafo Timothy Greenfield-Sanders, muestra el mundo de la moda desde el punto de vista de las tops del siglo pasado.

La modelo Carmen Dell´Orefice, de 81 años, sigue en activo desde que empezara su carrera en 1947. / TIMOTHY GREENFIELD-SANDERS
La moda no pasa de moda.
 Los creadores de las firmas han conseguido en las últimas décadas lo que otros sectores no han logrado: reinventarse, recuperar viejas tendencias, crear lo que aún no está inventado y volver a ponerse de moda. Otra historia muy distinta es la de las modelos que, aunque a veces creamos que no pertenecen al género humano, no les queda más remedio que envejecer como el resto de los mortales.
 Y cuando esto sucede, los rostros más bellos y los cuerpos más perfectos se devalúan y terminan finalmente siendo reemplazados por otros más frescos. ¿Qué ocurre con esas mujeres que un día fueron iconos de belleza? ¿Han perdido realmente el físico prodigioso que un día las hizo subir al olimpo de la moda? ¿Conservan su belleza natural o han sucumbido al bótox y demás sustancias pseudoadictivas para conseguir la eterna juventud?
El fotógrafo Timothy Greenfield-Sanders (Florida, 1952) aborda todas estas cuestiones a través de esas mujeres que coparon los ranquin de belleza desde los años cincuenta a los ochenta, en su documental About face, que se estrenará mañana miércoles, a las 22.35 en Canal + 1, y que pondrá fin a la primera temporada de #Canalplusestademoda
. El maratón se extenderá hasta la mañana siguiente con la recuperación de los mejores contenidos ofrecidos hasta el momento.
La idea de producir este documental surgió hace poco más de dos años en una fiesta en Nueva York a la que acudió el famoso fotógrafo. Allí coincidió con varias súpermodelos de los ochenta.
“Me fui de la recepción pensando en lo bellas e interesantes que eran esas todas esas mujeres, que superan ahora el medio siglo de edad, y siguen incluso más vivas y vibrantes que cuando tenían 20 años”, cuenta el fotógrafo a través del teléfono.
Producida por HBO y presentada en la pasada edición del festival de cine independiente Sundance, la cinta repasa, en 72 minutos, la evolución del mundo de las modelos en las últimas cinco décadas
. Una profesión que, asegura el director de About faces, ha dado un vuelco rotundo: “En los años cincuenta las modelos estaban consideradas casi como prostitutas, mientras que hoy es un trabajo muy glamuroso y con el que se puede ganar mucho dinero”.
Beverly Johnson (izq.), Timothy Greenfield-Sanders y Cheryl Tiegs (dcha.).
Isabella Rossellini, Jerry Hall, Marisa Berenson, Christie Brinkley, Cheryl Tiegs o China Machado hablan, en el entorno íntimo del estudio de Greenfield-Sanders, sobre sus experiencias personales como modelos y exmodelos, repasan, desde la madurez, la industria de la moda y revelan sus opiniones sobre las operaciones estéticas.
Se habla mucho de la cirugía en el documental.
 Algunas mujeres, como Isabella Rossellini, se muestran en contra de esta práctica alegando que es una forma de decirles a las mujeres que no son bellas y de crear estereotipos imposibles de alcanzar.
 A otras entrevistadas, en cambio, les seduce la idea de pasar por el quirófano porque les hace sentirse más jóvenes: “¿Si el techo de tu cuarto de estar se estuviera cayendo a rozos, no lo repararías?", se pregunta Carmen Dell’Orefice para justificar las intervenciones de estética que luce en su octogenario rostro.
Dell’Orefice, una de las mujeres con más protagonismo del documental, fue una de las caras más fotografiadas en los años cuarenta y cincuenta.
 Comenzó su carrera de modelo en 1947, y todavía hoy, a sus 81 años, sigue trabajando
. “Hacer este documental ha sido mucho más sencillo para mi que trabajar con modelos jóvenes. Todas estas mujeres conocen bien la cámara, se saben comunicar contigo muy rápido, entienden lo que es estéticamente bueno”, asegura el director de About faces.