Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

18 jul 2012

La ‘república’ de Eugenia Silva

Formentera se ha convertido en el paraíso de la modelo, dueña de un restaurante al que acuden todos los famosos que se acercan a la isla.

La modelo Eugenia Silva posa en su restaurante de Formentera, Can Toni. / LUIS GALLIUSSI
Apenas 3,5 kilómetros separan a Ibiza de Formentera.
Apenas 3,5 kilómetros separan las discotecas más locas del mundo y las noches sin fin de un sitio plácido, de paisajes deslumbrantes que invitan a la vida interior.
 Casi no quedan ya paraísos y en España se pueden contar con los dedos de una mano.
Pero si hay un lugar que todavía preserva la delicadeza de los territorios no pisoteados por el turismo de masas, ese es Formentera
. Dispuesta, quizá sin buscarlo conscientemente, a hacerle la competencia a otras islas del archipiélago balear como Mallorca, Menorca y la propia Ibiza, se ha convertido en el destino de las celebrities amantes de la filosofía de “vive y deja vivir”, y alejadas de la ostentación de nuevos ricos.
 Por las playas de Llevant, Migjorn o S´arenal se han dejado ver los hijos mayores de Carolina de Mónaco; las modelos Kate Moss y Noemi Campbell; los diseñadores Marc Jacobs, Giorgio Armani y Romeo Gigli; el futbolista y flamante campeón de Europa Andrés Iniesta o el delantero azulgrana Lionel Messi y su novia, Antonella Rocuzzo; los actores Leonardo DiCaprio, Angelina Jolie y Brad Pitt... o la top española Eugenia Silva.
La maniquí madrileña, de 36 años, es otra adicta a la isla. Ahí ha encontrado su Ítaca particular. Silva, que ha desfilado para Prada, Versace, Galiano, Dior, Gaultier o Carolina Herrera y posado para algunos de los grandes como Mario Testino, Steven Meisel o Bruce Weber descubrió Formentera hace 15 años.
Vine fuera de temporada a ver a unos amigos y me enamoré.
 Desde entonces no he faltado un solo año. Ahora que tengo casa intento acercarme, incluso desde Nueva York o desde donde esté”.Solo accesible por barco, preserva su intimidad como un santuario relajado y cool. Y eso es lo que le fascina a Silva
. “La soledad de la isla, el hecho de que solo se pueda llegar por mar, que no se pueda construir, es lo que la hace única y especial”, apunta. O como resumía el escritor Nicolas Casariego en un artículo: “Un refugio para disfrutar con escúter, pareo y chill out”.
Silva no había nacido pero como buena conocedora de la isla y sus mitos sabe que Formentera allá por los últimos años sesenta y primeros setenta fue el destino iniciático de un puñado de hippies y de artistas como el inclasificable Pau Riba o los británicos Pink Floyd y King Crimson —autores de ese homenaje titulado Formentera lady— y sus letanías lisérgicas.
 “Queda gente que lo vivió, historias increíbles, mejores canciones y ese espíritu de la no necesidad de lo material, que me encanta
. En mi casa no hay calefacción, el agua viene de un pozo, la electriciad la produce un generador, no hay televisión, ni ordenador...”, cuenta.
Desde hace año y medio, además, es socia con “un matrimonio de amigos íntimos” de Can Toni, el bar más antiguo de La Mola, “un pueblito en el punto más alto de la isla”, especifica, y donde se sirven menús típicos de la dieta mediterránea.
 Can Toni es más que un bar, según su web. Ha sido durante años el lugar donde los vecinos se refugiaban de los temporales, un punto de encuentro donde dejar recados y recibir noticias. “Mantiene la identidad como bar de pueblo, sencillo y con carácter, el que le otorgan los años y los personajes que han pasado por allí”, añade.
Pero, a pesar del romanticismo que destilan sus palabras, reconoce que “no es un negocio fácil”.
 “El invierno aquí es complicado... Hemos propuesto veladas culturales, con conferencias y documentales que han funcionado muy bien.
 El verano, en cambio, es la locura”.
 Qué cantidad de gente. Es otro ambiente, ¡claro! Me pongo el delantal y ayudo en todo lo que puedo”, se explaya la modelo que proviene de una familia de juristas y es sobrina de Antonio Hernández Mancha, el que fuera presidente de Alianza Popular entre 1987 y 1989.
Silva, sin embargo, se muestra reticente a la ahora de revelar el nombre de algunos de los famosos que han probado las delicatessen de Can Toni.
“Aquí no hay personajes conocidos, los importantes son los locales, los que están sentados a nuestras mesas todo el año. Ademas, si hay una cosa buena en esta isla es que si eres públicamente conocido, aquí pasas desapercibido”, zanja.
Aunque, después se atreve a nombrar a algunas celebrities que tiene casa en Formentera como el diseñador Philip Stark, el ilustrador Jordi Labanda, el diseñador industrial Ron Arad, el dibujante Javier Mariscal o Consuelo Castiglioni, dueña de Marni. “¡No estoy desvelando nada, ya que han enseñado sus casas!, termina.
 Otras fuentes añaden a la nómina a la diseñadora Miucia Prada, el fotógrafo Alberto García-Alix, la galerista Lola Moriarty o el multifacético artista chileno Alejandro Jodorowsky.

 

El sentido, mamá, te lo metes por... de Juan José Millás

Carmen Cervera y Borja Thyssen conversan por fin tras meses de enfado en esta divertida recreación del escritor y periodista.

 

 

En cierta ocasión pregunté a Tita Cervera si la vida era absurda, a lo que respondió que el sentido lo poníamos nosotros. Dios te da la vida, pensé entonces, y el sentido lo pones tú, como el que pone la cama en el amor
. Si es así, dadas nuestras limitaciones, el sentido de la vida está condenado a ser pequeño, un sentido como de andar por casa, una mierda de sentido, ya que un sentido trascendental solo podría aportarlo el Sumo Hacedor.
 Lo malo es que al Sumo Hacedor el sentido le importa un bledo, signifique lo que signifique bledo. Quiere decirse que el sentido es un asunto de las clases medias y pobres.
 ¿Se imaginan a Rupert Murdoch pensando en el sentido de la vida mientras se toma un gin-tonic en la cubierta de un yate atracado en Puerto Banús? ¿Se imaginan un encuentro entre Alberto de Mónaco y un príncipe saudí en el que cualquiera de los dos dijera al otro: “Venía dándole vueltas al problema del sentido de la vida”?
Pues no, francamente
. Por el sentido nos preguntamos usted y yo porque usted y yo somos unos piernas y porque cuando el diablo no tiene nada que hacer con el rabo mata moscas.

 El diablo, por cierto, es otra víctima del sentido
. Lúzbel no se reveló contra Dios porque fuera el ángel más bello, como nos han hecho creer, sino porque la misma idea de Dios le parecía un desatino.
 Así las cosas, lo ideal sería que nos acostumbráramos al absurdo, incluso que nos acabara gustando. ¿Que tiene un sabor raro?
De acuerdo, el absurdo tiene un sabor raro, pero tampoco nos gustaban de pequeños las acelgas, tan necesarias sin embargo en una dieta equilibrada.
 La realidad demuestra que una vez que uno ha dominado esa tendencia pequeño burguesa que nos empuja hacia el sentido, se vuelve un vegetariano del absurdo.
 Me lo dice mi mujer: si has logrado quitarte de fumar, ¿cómo no vas a ser capaz de quitarte del sentido? A ver si con la hipnosis...
Y esto es lo que le pasa a Tita, que viniendo de tiempos de penuria y desnudos en Interviú, no ha podido, pese a sus riquezas, desprenderse de la necesidad del sentido.
 El que ha sido pobre lo será durante toda la vida porque las existencias anteriores dejan huella y el sentido es como el bricolaje, una afición doméstica de las clases menesterosas.
 Hay gente que durante los fines de semana construye estanterías y gente que construye sentido, a veces la estantería en el sentido.
 La baronesa construye sentido no porque lo necesite en su actual situación de liquidez extrema (acaba de vender un constable), sino por nostalgia de los tiempos en los que el sentido compensaba de no tener un Rolls Royce.
Ahora me viene a la memoria nuestro diálogo completo. Yo le había preguntado si la vida tenía sentido y ella me respondió, en efecto, que se lo dábamos nosotros.
—¿Y la suya tiene sentido? —insistí.
—Sí —dijo tras un titubeo muy breve—.
 La vida te va guiando. Lo que hay que hacer es estar alerta para escuchar el camino que debes tomar.
Me pareció advertir en aquel titubeo y en aquella respuesta un átomo de angustia, como si llevara años esperando una revelación que no acababa de llegar
. “Lo que hay que hacer es estar alerta para escuchar el camino que debes tomar”. OK, me parece bien, ¿pero qué hacer si no oyes voces, si nadie te habla para mostrarte la dirección a seguir?
Calculé entonces que, pese a sus millones, el absurdo no le gustaba tanto como intentaba demostrar en las entrevistas.
 Quizá no era feliz del todo con ese Rolls Royce absurdo ni con ese museo de pintura absurdo ni con su Villa Favorita absurda ni con su yate, si lo tiene, absurdo, ni con sus peleas absurdas con el absurdo Gallardón por un quítame allá este árbol absurdo
. Es que estamos hablando de cantidades industriales de absurdo.
Quizá elemento a elemento no, pero si los sumas sale un monto total de absurdo que ni Jean-Paul Sartre, con perdón, habría sido capaz de digerir.
 Me pareció que Tita se refugiaba en el sentido, o en su búsqueda, al modo en que el nuevo rico cena de vez en cuando en la cocina, con el servicio, para refocilarse en sus orígenes.
Tengo para mí que las desavenencias entre la baronesa y su hijo comenzaron cuando ella intentó convertirse para él en una proveedora de sentido en vez de en una mera máquina expendedora de billetes.
—No necesito sentido, mamá —suponemos que le diría él—, de hecho me encanta esta vida absurda que llevamos
. Lo que necesito es una chequera.
Lo lógico es que uno intente dar lo mejor de sí a los hijos y lo mejor de Tita eran los restos de sentido que había conservado de su vida anterior. Pero los hijos no siempre quieren lo mejor, con frecuencia desean lo peor, sobre todo si lo peor de uno es un constable.
 Borja creció desde muy pequeño en un ambiente de lujo donde el sentido era una excentricidad.
 Tenía las cosas antes de desearlas, casi no le daba tiempo a decir quiero esto o quiero lo otro porque su madre y el barón se adelantaban a sus aspiraciones, de modo que él solo tenía que decidir a qué gimnasio iba, sobre qué músculo se hacía el tatuaje o las espinillas de qué miembro de la servidumbre deseaba patear. Cuando su madre le hablaba del sentido, él la escuchaba como el que oye llover porque no era, como ella, un rico sobrevenido.
 Un día, el chico se presentó en el museo con un notario para llevarse dos cuadros valorados en siete millones de euros que, según él, le pertenecían.
 Esto a su madre, le produjo un dolor enorme.
—Róbame el sentido —queremos suponer que le diría—, pero deja ese goya en su sitio.
—El sentido, mamá, te lo metes por el culo —le respondería Borja, que es muy mal hablado.
Total, que no se entienden porque en el fondo fondo, aunque parezca mentira, pertenecen a clases sociales diferentes
. Es lo que pasa cuando te sale un hijo rico.
Próxima entrega, el sábado: Ignacio Fernández Toxo / Cándido Méndez.

 

17 jul 2012

Carrillo, ingresado en la planta de neurología del Gregorio Marañón


Santiago Carrillo, en una imagen de 2010. / ÁLVARO GARCÍA
El exdirigente comunista Santiago Carrillo ha sido ingresado hoy en la planta de neurología del hospital madrileño Gregorio Marañón por un problema de riego sanguíneo, según fuentes hospitalarias. Su estado no reviste gravedad y se espera que en breve le den alta, informa Efe.
La última vez que el ex secretario general del Partido Comunista, de 97 años, pasó por el hospital fue el pasado abril, cuando fue operado, también en el Gregorio Marañón, de una apendicitis.
 En octubre de 2011 una infección urinaria también le llevó al hospital y en 2008, ingresó en otro hospital de Madrid por una insuficiencia cardíaca.
A pesar de sus dolencias, Carrillo ha continuado con su actividad pública. El pasado jueves asistió, acompañado por sus esposa, a una conferencia que la diputada socialista y exministra de Defensa, Carme Chacón, pronunció en San Lorenzo de El Escorial con motivo de los cursos de verano de la Universidad Complutense.
Una de sus últimas apariciones se produjo en julio del año pasado, cuando el veterano político empuñó el micrófono para apoyar el movimiento del 15-M, durante la presentación del libro No nos representan, de Pilar Velasco. “Este mundo hay que cambiarlo, esta sociedad hay que cambiarla, y no hay tiempo que perder”, aseguró Carrillo, que advirtió a los jóvenes d que “la batalla va a ser larga, y vamos a tener que seguir dándola en la calle”.

Montoro dice que los funcionarios que ganen menos de 962 euros tendrán extra

No queremos aguinaldos, queremos "Nuestra Paga", Recorten de coches oficiales, de Búcaros con Flores de pagar los móviles de los Diputados, el pueblo funcionario no engaña, iremos a por todas si no quitan esa chorrada de Aguinaldo.
Tampoco les cuesta tanto subirla a como era, siempre era la mitad.