Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

18 jun 2012

Ándele y arreglen el mundo Por: José María Izquierdo

Grecia, Grecia, Grecia. Todo es Grecia. Ya verán que apenas si queda algún resquicio para Carlos Dívar. El resto, Nueva Democracia, Samaras, Syriza, Tsipras y un poco de Pasok.
Por ahora parece que han ganado los más europeístas o, cuando menos, los que estaban más dispuestos a comerse las condiciones de Bruselas.
  Es un descanso para Europa. Bien. Dos meses esperando a las elecciones de Grecia. ¿Y ahora? Dicen que durará poco si hoy en México los dirigentes de la eurozona, del conjunto de la UE y del G-20 no acaban de lanzar un fuerte mensaje de apoyo al euro.
 Todavía queda una gran tarea por delante, afirman los que saben, y lograr que Alemania abra un poco la mano para empezar a invertir es una labor que no admite más tardanzas. ¡Ándele y rómpanle la madre a la teutona!
 Pero seamos serios, ¿qué se puede hacer desde esta playa europea, con la mano tendida –y todavía vacía- a ver si nos caen entre 60.000 y 100.000 millones de euros desde Bruselas-Berlín porque no tenemos un duro para salvarnos de la quiebra financiera que hemos causado ustedes y este humilde bloguero? Aceptamos la culpa, sí, pero hagan el favor de traernos la pasta.
 Que ya están tardando.
Y a Dívar le “sangra el corazón”.
 Lo mismo ni les da pena. Está visto que en este rinconcito nos hemos apelotonado los más bordes del país. Somos una vergüenza. El pobre Dívar sufriendo y nosotros impasibles. Vamos, más concretos: como si se opera; con no ir a verle…
  Los resultados de Grecia le dan pie a La Razón para decir esto en el editorial: “La superación del obstáculo griego, cuya incertidumbre había recalentado los mercados a temperaturas de emergencia, es una bocanada de aire fresco cuando comienza una semana de enorme trascendencia para Europa y para España.
 De entrada, tendrá un efecto benéfico en la Cumbre del G20, que arranca hoy, y donde Rajoy insistirá con razón en que España hace sus deberes con austeridad y reformas estructurales y que es Europa, especialmente Berlín, la que debe moverse para responder a los ataques especulativos contra el euro que tanto han deteriorado las deudas soberanas”.
 Veremos. Más o menos como Abc: “Para España, el envite de ayer en las urnas griegas resultaba de vital importancia, como para todo el continente, pero, al estar nuestro país más expuesto en la actualidad al acoso de los mercados, el respiro de ayer supone una bocanada de oxígeno.
 Ahora es importante, por ejemplo, que Mariano Rajoy logre promover en la cumbre del G-20 de México avances en la integración bancaria y fiscal, de la que el jefe del Ejecutivo se ha convertido en paladín continental”. ¿Paladín? ¿Una vez rescatados? Edioeial de El Mundo: “La UE respira con la victoria de Nueva Democracia”.
De esto de la crisis escribe el vaticanista Juan Manuel de Prada en Abc
. Pero me ha gustado –por decir algo- la tontería y aquí se la traigo.
 “Diálogo que nos sirve para explicar la génesis, el desarrollo y, en fin, las consecuencias de la crisis que ahora padecemos. 
En el origen de todo tenemos el deseo de la gente de ‘ganar dinero sin sudar’, que sospecho que es achaque del hombre desde que el mundo es mundo (…) olvidamos que, en otro tiempo, participamos de aquel sueño insensato de ‘ganar dinero sin sudar’, aunque nuestra participación sólo alcanzase las migajas del banquete.
 En el pecado llevamos la penitencia”. ¿Volvemos a decirle que hay millones de trabajadores que sudan la gota gorda para pagar una hipoteca? ¿Era eso el sueño indebido? ¿De verdad cree el muy papista Prada que es eso lo que ha ocurrido para llegar a esta situación? ¿Que hemos pecado y su dios nos castiga? ¿Adán y Eva? ¿El arca de Noé? ¿Sodoma y Gomorra?
¿Por qué el apoyo ciego a Carlos Dívar de nuestros chicos? ¿Alguien tiene alguna idea de cuál es el motivo de que siempre abracen la causa más deplorable, más repelente? ¿Qué necesidad tienen en El Mundo, La Razón o Abc de defender a un señor que ha trabajado menos que menos –la semana caribeña-, y que encima se ha gastado nuestros dineros viajando a todo tren durante años, pasando fines de semana –bien largos- en hoteles de lujo y en cenas con otra persona? ¿Qué dignidad le ven a todos esos hechos, demostrados con todo lujo de papeles y que el juez de los jueces, el máximo responsable de la judicatura y del Tribunal Supremo ha negado con burdas mentiras?
 Ayer era un poema leer los editoriales de La Razón, El Mundo y Abc, obligados a retorcer los argumentos a la vista de que hasta la muy reaccionaria APM, Asociación Profesional de la Magistratura, le ha retirado el apoyo al presidente bon vivant.
 Dice Abc, por ejemplo, que “si Dívar se va, pese a no haber cometido delito alguno, su conspicuo acusador Gómez Benítez debería también irse por acusar en vano”. ¿Acusar en vano, dice? ¿Son inciertos los fines de semana, los hoteles, las cenas? ¿Que no son un delito tipificado en ningún código? No lo creo
. Con otro acusado se hubieran encontrado.
No les quepa ni la menor duda. Pero aunque así fuera, ¿rebaja en algo la desvergüenza de señor tan principal? ¿Quiere la alegre muchachada que este buen señor siga presidiendo el Consejo del Poder Judicial tras conocerse los gastos y los disimulos que se han conocido?
 Quizá Curri Valenzuela, la simpleza a veces triunfa, ha encontrado –Abc- el motivo de por qué al final han dejado caer a Dívar en el PP y en sus medios. “Y cuando la cosa se puso realmente fea, en La Moncloa recordaron que Dívar fue otro de los regalos envenenados que el anterior presidente de Gobierno dejó en herencia.
 Una vez que la gente de Rajoy comenzó a subrayar ‘a Dívar le nombró Zapatero’, le faltaron dedos de las manos para contar los días que le quedaban en el puesto”. Traducción: usted puede asesinar abuelitas con impunidad, pero como le haya nombrado Zapatero para matarlas, va aviado.

Cóbrala otra vez, Sam

Los hijos de Humphrey Bogart denuncian a Burberry por utilizar la imagen de su padre con gabardina sin consentimiento.

Humphrey Bogart, con su inconfundible gabardina, en una imagen de 1951
Los herederos de Humphrey Bogart –con Stephen, el hijo que el actor tuvo con Lauren Bacall, a la cabeza- han demandado en un tribunal de Los Ángeles a la compañía Burberry por usar de forma ilegal una fotografía del actor perteneciente al final de la película Casablanca para promocionar sus famosas gabardinas.
A su vez, Burberry ha contraatacado con otra demanda en una corte de Nueva York interpuesta contra los herederos del icónico actor alegando que esa instantánea es una referencia histórica que está protegida por la Primera Enmienda de la Constitución americana, esa que habla de la libertad de expresión.
Burberry alega en su defensa que no está usando la imagen para vender más gabardinas si no que ha utilizado el fotograma en el que Rick Blaine (Bogart), un norteamericano cínico y descreído que reside en Casablanca al inicio de la Segunda Guerra Mundial, se despide de su antigua amante, Ilsa Lund (Ingrid Bergman), a los pies de una avioneta en un aeropuerto bañado en niebla para hacer una línea cronológica de la influencia en la sociedad de los productos Burberry a través de la red social Facebook.
Para el abogado que representa la fortuna dejada por Bogart tras su muerte, víctima del cáncer en 1957 a los 57 años, y que sigue generando dinero por los derechos de imagen, el caso es “histórico” debido al papel nuevo que hoy en día juegan las redes sociales.
Según Burberry, Stephen Bogart contactó a la empresa basada en Londres el pasado mes de abril para ordenarles que dejaran de utilizar la imagen de su padre.
 Bogart contactó en otras dos ocasiones más a la compañía para exigir una determinada cantidad de dinero, siempre según Burberry.
Según Bogart hijo, ni siquiera está claro que lo que porta su padre en esa escena de Casablanca, ganadora del Oscar a la mejor película en 1943, sea una gabardina Burberry.
“Es conocido por todos que mi padre era un cliente leal de los productos Aquascutum –el nombre que porta esa línea- en su vida privada”, asegura a los medios Stephen Bogart, de 63 años.
Los herederos de Bogart defiende con uñas y dientes el legado de su padre –por obvias razones económicas- y en el pasado han demandado a una compañía de sofás por bautizar uno de ellos con el nombre del legendario actor –querella que hoy en día sigue su curso-.
“La actitud de Burberry es de una total falta de respeto”, ha declarado Bogart hijo. “¿Qué es lo próximo?”, se ha preguntado.
 “¿Qué una marca de tabaco emplee la imagen de Bogie fumando y asegure que son sus cigarrillos y mi familia no pueda hacer nada al respecto?”, cuestiona Bogart.

 

Zara apuesta al rojo Louboutin... y gana

Christian Louboutin posa en una sala de su exposición en Londres.
A Christian Louboutin las suelas rojas le siguen dando dolores de cabeza.
 Desde que hace 20 años se le ocurrió caracterizar sus creaciones con esta llamativa particularidad, sus competidores no han dejado de aguarle la fiesta y siempre hay alguno que le quita la exclusividad.
 La última batalla legal que ha perdido el zapatero francés es nada menos que la querella que interpuso en 2008 a las tiendas de la firma española Zara en Francia, por poner a la venta unos zapatos que, por 49 euros, imitaban uno de sus modelos más normalitos: los YoYo, cuya versión original cuesta unas 10 veces más.
Hace cuatro años, Louboutin demandó a la firma de Amancio Ortega por los delitos de imitación y competencia desleal y el juez le dio la razón.
 Sin embargo, la marca española apeló y, en junio del año pasado, el caso dio una vuelta de tuerca.
 A pesar de que el juez reconocía que existe el registro como marca registrada del color de las suelas por parte de Loboutin, “sus términos son demasiado vagos y no incluye, por ejemplo, una referencia del tono exacto de las suelas rojas”.
Y, aunque el diseñador volvió a apelar, la semana pasada el tribunal francés a cargo de la causa volvió a fallar a favor de Zara, argumentando que “no hay pruebas que demuestren el riesgo de confusión entre los zapatos Louboutin y los de Zara”.
 Pero por mucho que se le tuerzan las cosas, la firma francesa está empeñada en conseguir la exclusividad con respecto a las cotizadas suelas color escarlata.
“Hemos vuelto a registrar exitosamente el rojo de nuestras suelas y seguiremos reforzando nuestra marca ante cualquier infractor”, ha declarado Alexis Mourot, gerente general de la firma de zapatos francesa.

Última batalla de una larga guerra

La lucha que desde 1992 mantiene Louboutin contra cualquier otra marca que confeccione zapatos con suelas rojas cuenta ya con una larga lista de contrincantes
. Entre los más destacados se encuentra la firma Yves Saint Laurent, que el año pasado ganó una demanda de más de 700.000 euros que le había interpuesto el zapatero en Nueva York por colorear sus suelas.
Christian Louboutin es uno de los zapateros preferidos por cantantes, actrices, princesas y todo tipo de famosas que pasean sus diseños por las alfombras rojas de medio mundo desde hace casi 20 años.
 En esa época, el modisto decidió decorar las suelas de sus zapatos de rojo tras ver a su secretaria pintándose las uñas con una laca de Chanel.
 El tono escarlata se convirtió en su firma de identidad.
 Ni sus acusaciones de competencia desleal y violación de marca comercial ni sus millonarias demandas le han dado resultado hasta hoy.
El zapatero sigue buscando la exclusividad.

La Alhambra, el monumento convertido en fábrica

Jorge Ribalta registra con su cámara las claves del funcionamiento de uno de los monumentos más visitados del mundo

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Venta de entradas. Refleja la comercialización y el marketing del monumento. / CHARLES CLIFFOR
Un helicóptero de la Guardia Civil sobrevuela las oficinas del Patronato de la Alhambra de Granada.
El acceso al palacio de Carlos V está cubierto de guardaespaldas que garantizan el acceso del ministro de Exteriores de Arabia Saudí. Juan Carlos Espigares inicia su ronda de noche desde el Patio de los Leones. Ramón Rubio contempla los minerales de yeso procedentes del Monte Vives con los que restaurará algunos versos de los poemas epigráficos que decoran el palacio nazarí.
 Cristóbal Romera cuida el cauce del agua en la Acequia Real…
Son estampas de la Alhambra de Granada, el monumento español por excelencia, tomadas en mayo del pasado año por el fotógrafo, teórico y comisario Jorge Ribalta (Barcelona, 1963), quien a través de 77 fotografías organizadas en 10 fragmentos, desvela los mecanismos internos de funcionamiento de este complejo museístico.
Punto de peregrinación permanente de turistas (más de 2 millones el pasado año), la cámara de Ribalta recorre cada sección del organigrama interno como si se tratara de una fábrica de coches a pleno rendimiento.
 Y pone cara a los responsables dé cada misión para contar quienes se ocupan de estos bellísimos jardines, quienes garantizan el formidable circuito hidráulico que expande el poético sonido del agua por todo el recinto, quienes son los que velan por su seguridad como si sus torres de ladrillo rojo fueran a ser asaltadas en cualquier momento, como y quienes se benefician de esta maravilla mundial, una de las más rentables económicamente donde se venden libros, postales o pendientes junto a lastas de aceite obtenido con los olivos de los jardines privados de la Alhambra
. Las fotografías de Ribalta, agrupadas bajo el título de Scrambling, pasarán a formar parte del Fondo fotográfico del Museo Universidad de Navarra en un acto que se celebrará en el campus el próximo día 7. Scrambling forma parte del proyecto Tender Puentes en el que autores contemporáneos dialogan con creadores del XIX
. En este caso, Ribalta dirige su discurso a Charles Clifford.
La arquitectura, historia y leyendas de la Alhambra han inspirado la obra de innumerables artistas de todo el mundo
. El retrato en blanco y negro de la Torre del vino de Charles Clifford (Welsh, 1819–1863) realizada en su segundo viaje a Granada, forma parte del ensayo que Roland Barthes dedicó a la fotografía y es también la primera imagen del trabajo de Ribalta.
 En su ensayo, afirma que la fotografía de Clifford es una invitación a dar un salto hacia adelante, a sumergirse en un tiempo utópico.
En las vísperas de la entrega de Scrambling, Jorge Ribalta da los últimos toques a su trabajo en su estudio situado junto a la las ramblas de Barcelona.
Estudioso de la fotografía documental y autor de varios ensayos de referencia ha dirigido el Departamento de Programas Públicos del MACBA y se ha ocupado de numerosas exposiciones y seminarios. En el Reina Sofía “Una luz dura, sin compasión.
 El movimiento de la fotografía obrera, 1926-1939”, un trabajo en el que dio a conocer la noción de modernidad en relación con los movimientos sociales y obreros de aquellos años.
¿Por qué escogió la Alhambra y la fotografía de Clifford para este proyecto?.
“Mi interés tiene que ver con la búsqueda de ese tiempo futuro del que habla Roland Barthes en Photografhic Scramble Trough Spain. Además de describir el fuerte impacto que le produjo la visita, retrata la Alhambra como el monumento español por excelencia, incluso antes de que se realizaran los inventarios fotográficos. Además de su poderoso impacto escenográfico, tiene un significado muy concreto en la historia cultural española.
 Es la síntesis visual de la posición singular de España en Europa y en Occidente en la era del capitalismo industrial y colonial; un lugar ambivalente entre la metrópoli y la colonia, signo de la incorporación de España a la modernidad”.
Con el objetivo de explorar los mecanismos a través de los cuales se construye y perpetua el mito del monumento, ha querido dar un salto al otro lado de la escenografía y dar a conocer el trabajo de las personas que cada día hacen posible el espectáculo o lo que él llama el monumento como fábrica.
Convencido de que la fotografía sigue conservando intacta su capacidad de observación y análisis, Jorge Ribalta ha documentado el funcionamiento de los órganos vitales que hacen que el monumento abra cada día sus puertas.
 Durante 8 días consecutivos, del 9 al 16 de mayo de 2011, en plena primavera como aconsejaba Clifford, se convirtió en parte activa del paisaje, siempre, recalca, con el beneplácito de cada uno de los trabajadores retratados y con todo tipo de facilidades de movimiento, tanto de día como de noche.
 Las rosas y el agua de los jardines, la poesía de las paredes, las piezas en restauración, los cajeros automáticos estratégicamente colocados por la Caixa, fueron capturados por su objetivo para ser convertidos después en imágenes de 20 por 27 centímetros, todas de idéntico tamaño, en cuyos paspartús ha escrito datos y nombres referentes a cada una de las tomas
.La misión era mostrar la verdad de como funciona un monumento de la envergadura de la Alhambra y desmitificar su carácter nacionalista.
Destellos del pasado para hablar del futuro.