Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

22 may 2011

Me gusta el sonido de las olas







Me gusta compartir momentos con mis amigos





Me gusta pasear por la orilla del Mar





Me gusta ponerme un vestido precioso rojo





Me gusta ver una película





Me gusta reír





Me gustan los abrazos





Me gusta el chocolate con almendras





Me gustan las charlas entre amigos en verano





Me gusta la primavera





Me gusta el color violeta





Me gustan los días de sol





Me gustan los libros





Me gusta mirar fotos antiguas





Me gusta escuchar música





Me gusta ver feliz a la gente





Me gusta arreglarme para salir de casa





Me gustan las fresas, cerezas.




Me gusta bailar





Me gusta pensar mientras me tomo un helado





Me gusta pasear con el mar cercano al atardecer





Me gusta el silencio





Me gusta el teatro





Me gusta el olor a tierra mojada





Me gusta dormir





Me gusta el verano





Me gusta la amistad verdadera





Me gustan los perfumes




Me gusta pintar





Me gusta mi playa de Maspalomas





Me gusta irme a andar sin un rumbo fijo





Me gusta improvisar





Me gusta escribir





Me gusta leer





Me gusta una buena cena con mis amigos





Me gustan los regalos inesperados





Me gusta hacer regalos inesperados





Me gusta que alguien me saque una sonrisa





Me gusta llevar las uñas bien arregladas





Me gustan los dias con luz





Me gustan los momentos sorpresa





Me gusta el cava

Me gustan los Bolsos



Me gusta que me quieran


Me gustan los zapatos


Me gusta ¡¡¡VIVIR!!!

No fue nunca una Historia de amir por parte de ella

El separado de una mujer con la que estuvo casado 43 años a su vez manteniendo una relación amorosa que por entonces duraba ya 20 años.

Ella divorciada con un hijo y una vida amorosa muy suigeneris.

Pero ambos muy,pero que muy cultos e inteligentes.





Él se llamaba Alberto moravia y ella Carmen llera.

Carmen Llera,navarra que a sus 31 años se casó por lo civil , en absoluto secreto, al alba, en el Campidoglio de Roma, con el gran escritor Alberto Moravia, autor de Los indiferentes, 47 años mayor que ella, se ha convertido en un mito para los italianos.
 Por ella, por ellos, por el idilio, por la boda del año se interesaron desde las publicaciones mas frívolas hasta las más serias, sin excluir ni el órgano oficial del partido comunista L'Unita ni el diario intelectual de izquierdas Il Manifesto.

La pareja Llera-Moravia "ha desencadenado la fantasía fálica de los italianos", afirmaba ayer en el diario Il Manifesto su director, Valentino Parlato. Porque lo que a unos gusta y a otros escandaliza de Carmen es que ha dicho siempre, sin pelos en la lengua, que en su vida la ha dominado siempre "el principio del placer", que lo que le ha apasionado de Moravia es "el contacto corpóreo y sexual".Fascina y desconcierta el que esta española, que a los italianos resulta simpática, afirme en pleno idilio que "una mujer no puede llenar su vida con un solo hombre".



El poeta Dario Bellezza, que ha escrito una poesía para el matrimonio Llera-Moravia -"hoy se casa quien cansado de sufrir, feliz combate la muerte con la amada a su lado"-, ha dicho que Carmen será ideal para el gran escritor Moravia, que "ama a las mujeres que huyen, que lo traicionan".



Pero Carmen, que odia África y que afirma: "Amo sólo el mundo árabe, el desierto", ha aceptado por amor acompañar por una vez a su futuro marido a Zimbabue, donde Moravia ha querido comprar para los dos los anillos de boda, exóticos, de plata. Más fino y redondo el de Carmen, más ancho y aplastado el del escritor.



Carmen, la Ibérica, como la llaman aquí, había decidido al llegar a Italia en 1978 dar un golpe: hacer que se enamorara de ella o un gran pintor, o un gran político, o un escritor. A Moravia le conoció casi por casualidad. Estudiaba en Catania y el diario conservador Il Giornale di Sicilia le encargó que entrevistara al famoso escritor. "No fue un enamoramiento a primera vista", afirman hoy los dos. Pero algo se encendió ya entonces. De hecho, dos años más tarde ambos vivían ya juntos, aún en vida de la difunta Elsa Morante, la esposa legal hasta su muerte de Moravia, ya que la escritora, catolicísima, nunca había aceptado el divorcio.



Renzo Paris, amigo y colaborador de Moravia, catedrático de Lengua y Literatura Extranjera en la universidad de Salerno, ha afirmado que, de las muchas mujeres que han pasado por la vida real o imaginaria de Moravia, esta Carmen Ibérica "parece la más misteriosa de sus personajes", y añade que Carmen puede ser la verdadera protagonista de la última novela del escritor italiano, El hombre que mira.



Mientras tanto, Carmen prepara su primera bomba literaria. Dicen que se la está puliendo su futuro esposo. Se titula Diario íntimo cultural y social. Tiene ya 320 páginas.



Elsa Morante, la mujer de Moravia fallecida recientemente, le dijo a Carmen antes de morir: "Eres demasiado bella". Y añadió con un hilo de amarga pena: "Claro que también yo era un poco española, debido a mis raíces sicilianas".



Carmen, en una de sus últimas confesiones, ha dicho: "El pecado es un concepto que no entiendo", y que en el fondo lo que más le gusta es "no trabajar, ser mantenida y tener tiempo para ella misma". Dentro de unos días todos sus deseos serán realidad, incluso oficialmente.

No puedo dejar de incluir algo de la biograía de Moravia.



Nacido el 28 de noviembre de 1907 en el seno una familia de la burguesía romana, el autor de Il conformista padeció la infancia como un mal estático en forma de tuberculosis ósea, enfermedad que le diagnosticaron a los nueve años, obligándole a transcurrir más de un lustro de su existencia entre la cama de su habitación y las lúgubres habitaciones de un sanatorio de Cortina d’Ampezzo. Fue entonces cuando descubrió el placer de la lectura y las posibilidades que le proporcionaba la escritura, magnífica terapia para desafiar el tedio de la convalecencia.



Moravia nunca fue una persona normal, podía circular por Roma como cualquier transeúnte, pero su presencia chocaba, era diferente. Cuando en octubre de 1922 el Fascismo tomó el poder el futuro escritor se encontraba en Piazza del Popolo vestido a la inglesa, contrastando sobremanera con lo ostentoso del ritual de camisas negras y marchas militares. Su primera etapa literaria se sitúa durante las dos décadas de poder absoluto de Benito Mussolini, y ello, por su absoluta libertad y sentido crítico, le acarreará problemas de índole varia. En 1927 empieza a colaborar en la revista ‘900, donde publicará varios relatos, entre ellos Delitto nel circolo di tennis, donde diseccionará sin piedad alguna lo frívolo e inhumano de las clases acomodadas, condenadas a la excentricidad por lo mísero de su abundancia, idea que marcará parte de su producción literaria. El hombre es un ser aburrido por naturaleza y necesita gastar su tiempo. Esta idea, a la que añade el cinismo y la podredumbre moral burguesa, brillará en todo su esplendor en su primera novela, Gli indifferenti, texto precursor del existencialismo que le permitió saltar a la fama en 1929. Pagada del bolsillo paterno, su Ópera prima es un Gatopardo avant la lettre, diferenciándose del celebérrimo libro de Lampedusa por el contexto histórico y la crueldad mental de Merumeci, quien a diferencia de Calogero Sedara pacta con la aristocracia sin suavidad, con toda la contundencia de una nueva clase fascista que no tiene reparos en destruir para poseer y ostentar. Su victoria, pese a que todo sigue igual, humilla y quita velos, lo burdo se impone y la alienación irrumpe en escena mediante el descarnado retrato que el escritor hace de la aristocracia, grupo social fuera de la realidad de un tiempo gris, mediocre como los personajes de la narración, una de las primeras novelas contemporáneas escritas en suelo itálico, si exceptuamos la magnífica e incomprendida, en primera instancia, obra de Italo Svevo.



La valentía exhibida con Gli indifferenti le pasó factura. Era joven, tenía éxito y publicaba en periódicos y fundaba revistas, pero el régimen lo tenía en su punto de mira, como demostró en 1935 cuando prohibió las reseñas sobre Le ambizioni sbagliate, segunda novela que pasó desapercibida y significó un antes y un después en la vida de Moravia. En los años previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial viajó por el mundo- Estados Unidos, China- y se vio forzado a escribir con seudónimo para escapar a las garras de la censura, que intentó sortear mediante textos alegóricos, como Elio Vittorini con su Conversazione in Sicilia, hasta que se cansó de la ocultación y escribió La mascherata, novela ambientada en una República bananera de Sudamérica con gran parecido a la Italia negra de Mussolini. La segunda edición fue secuestrada.



En 1937 conoce a su joya tormentosa, Elsa Morante, con quien se casará en 1941 y convivirá hasta 1962.
 Con la autora de La storia vivirá días tranquilos en Capri, donde ultimará la redacción de su Bildungsroman Agostino, y de espera en Sant’Agata a partir de septiembre de 1943, cuando los nazis invaden Italia y los fascistas vuelven a cargar contra el escritor, perseguido y amenazado de muerte.
En esos campos campanos ambientará La ciociara, adaptada al cine por Vittorio De Sica en 1961. Su obra fue fuente de inspiración para el séptimo arte. Entre las más destacadas versiones fílmicas de sus textos destacamos Gli indifferenti de Francesco Maselli (1964), Il conformista de Bernardo Bertolucci (1970), La romana de Luigi Zampa (1954), Racconti romani de Gianni Franciolini (1955), La noia de Damiano Damián (1963) o Le mèpris de Jean Luc Godard (1963), quien dijo que bajo la prosa de Moravia había descubierto la esencia de Marcel Proust.
Si bien la afirmación nos parece acertada, no se lo pareció tanto a nuestro protagonista, quien rechazó la obra del director suizo por ser diametralmente opuesta a las premisas básicas de su novela.



El triunfo del escritor comprometido-obsesivo: 1944-1990.



Moravia solía definirse como un hombre poco trabajador, que escribía al no tener nada mejor que hacer, sorprendente afirmación en un hombre que revisaba una y otra vez sus textos hasta considerarlos perfectos, acabados. Después de la Guerra entrará en una nueva etapa donde seguirá nadando contracorriente. Cuando Vittorini y Pavese vivían bajo la égida del compromiso comunista- respectivamente con la revista Il politecnico y las publicaciones de la Editorial Einaudi-, el romano desarrollaba una obra de compromiso con su tiempo en el campo de la novela, el ensayo, el teatro, la crítica cinematográfica y el periodismo.
 Su rechazo a la ortodoxia comunista es un alegato a la libertad del hombre con conciencia en una época abocada al marasmo.
Escribe con frecuencia inusual, funda la ejemplar revista Nuovi Argomenti y cosecha los frutos de su incesante trabajo con la concesión de premios importantes como el Strega, ganado en 1952 con su compendio de Racconti, y el Viareggio en 1960 por La noia. Esta novela cierra un círculo que comprende parte de sus obras narrativas de los años cincuenta, obras donde la interiorización del personaje alcanza cotas sublimes que hacen de Moravia un lúcido analista de los males del período, punzante animal literario que descuartiza su sociedad a partir de burgueses a la deriva con los problemas fundamentales de la existencia, víctimas de un malestar contemporáneo sin vía de escape. Un contrapunto agradable y optimista serían sus Racconti romani, pequeños relatos de romanidad en que el pueblo es protagonista con sus pequeñas vivencias cotidianas.



A partir de 1960, cuando se acerca su ruptura con Elsa Morante y la joven Dacia Maraini surge como la nueva musa de vida, se apasiona por lo arcano y lo desconocido. Junto a Pier Paolo Pasolini y otros amigos viaja constantemente por África e India a la búsqueda de un punto de apoyo que le permita escapar de la decadencia de Occidente.
 Si Pasolini, más poético, consideraba al continente negro como única salvación posible, Moravia lo juzgaba desde una óptica de libertad absoluta, de contraste con Europa y el mundo industrial.
Sí, el mundo fuera del mundo, aplicando el sentido reduccionista tan típico del pensamiento occidental, era una tabla válida para amarrarse y flotar. Lo entendía Moravia y lo entendían los estudiantes del ’68, que leyeron con interés su La rivoluzione culturale in Cina sin entenderlo plenamente. Son los años en los que la sociedad italiana se instala en una tensión perpetua simbolizada por el terrorismo, tiempo que el narrador reflejará en uno de sus mayores esfuerzos literarios, La vita interiore, novela entrevista publicada en el fatídico 1978 del secuestro y posterior ejecución de Aldo Moro por parte de las Brigadas Rojas, donde la objetividad del formato no impide que Desideria dé una lección de perversidad y teledirigida sed de sangre irracional.

La escritora española Carmen Llera, amiga de DSK, defiende su inocencia

La autora, viuda de Alberto Moravia, envía una carta a 'Il Corriere della Sera' en la que sugiere que la relación fue "consentida" e insinúa que el ex director del FMI puede pagar la frustrada extradición de Polanski .
La escritora española Carmen Llera ha defendido públicamente la inocencia de Dominique Strauss-Kahn, el político francés y ex director del FMI acusado de violencia sexual en Nueva York, escribiendo una carta al director de Il Corriere della Sera. La viuda de Alberto Moravia, que reside en Roma desde hace casi tres décadas, afirma que conoce y frecuenta a DSK "desde hace años", niega que sea un "hombre cruel, primitivo o sádico" y explica: "La violencia no forma parte de su cultura, ama el sexo, ¿so what? ("¿y qué pasa?").




Carta íntegra de Carmen Llera Moravia sobre DSK

Dominique Strauss-Kahn abandona bajo fianza la cárcel de Nueva York

DSK, aislado en una celda de 12 metros

Strauss-Kahn (centro) consulta con sus abogados el jueves durante la vista en la que se aprobó su puesta en libertad bajo fianza.- RICHARD DREW (AP)

Dominique Strauss-Kahn



A FONDO

Nacimiento: 25-04-1949Lugar:Neuilly-sur-SeineLa noticia en otros webs

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Llera aventura que la relación entre el millonario francés y la camarera africana del Sofitel fue "probablemente consentida", y, en todo caso, excluye que pudiera haber "violencia sexual". La escritora espera que DSK no se convierta en "el chivo expiatorio de un cierto puritanismo americano, antieuropeo y antifrancés" o que pague "la frustrada extradición de (Roman) Polanski, o los sucios juegos de poder político y económico".



Carmen Llera (Pamplona, 1953) ha escrito una docena de novelas, que firma con el nombre de Carmen Llera Moravia desde que se casó en 1986 con el escritor romano Alberto Moravia, que era 45 años mayor que ella.
 Algunos medios italianos han escrito en los últimos días que Llera es amante desde hace años de Dominique Strauss Kahn, y que habría llevado esa relación a su novela Gaston, publicada en 2005 por Bompiani.
En su carta, Llera niega tajantemente que Gaston sea DSK, al que conoce y frecuenta, dice, "desde hace años".
Hace años cuando Moravia fue seducido por una hermosa mujer que quería aer famosa y de paso escribía, recuerdo que ella viajaba mucho, y se le adjudicaron varios amantes siempre ricos poderosos y casualmente frecuentaba más a uno que , entonces era atractivo y judio, DSK eran sus iniciales, hoy lo publican, pero lo recuerdo de golpe, porque Moravia con tal de no perderla la dejaba hacer y deshacer a su antojo, el sabía que sus viajes eran por esa satisfacción que ella busco al casrse con Moravia pero que él le dió prestigio pero era ya mayor. Cuenta que él sufria esas ausencias y pensaba que un dia no volvería, de hecho durante su enfermedad ella estaba con su amante y creo que volvió para el funeral.
Moravia escribió varias novelas que me gustaron mucho, y Carmen Llera se la conocía por su vida sentimental, se dice que ella, al principio ejercía de secretaría de su marido y le robó un par de novelas y que el escritor la dejó hacer, estaba tan enamorado, un hombre que habóa escrito La Ciociara se dejaba manipular por esa arribista que de paso poco se oye hablar de ella, buscaba la notoriedad y luego el dinero que se lo daban sus amantes, pues el´la sabrá, si es tan mujeriego como ella es tan buscahombres por qué le defiende, será que su cartera se está vaciando y necesita el dinero que la mujer de DSK.
Siempre fue una vividora y recuerdo con tristeza como nos vamos olvidando de Moravia y de mucha gente más.

Seudónimo de Alberto Pincherle, escritor italiano nacido en Roma. Cuando era joven y mientras se recuperaba de una tuberculosis, comenzó a escribir acerca de las dificultades morales de las personas socialmente alienadas y atrapadas por las circunstancias. Sus trabajos se caracterizan por un estilo austero y realista, presente ya en su primera novela, Los indiferentes (1929), que le hizo saltar a la fama en Italia. Sin embargo, otra novela suya, La mascarada (1941), una sátira sobre los dirigentes fascistas de la II Guerra Mundial, fue prohibida por las autoridades de su país, y Moravia tuvo que esconderse para escapar de la prisión. Entre las obras que publicó después de la guerra se cuentan Agostino (1944), sobre las tribulaciones de la adolescencia; La romana (1947), una novela cuya protagonista es una prostituta; y la colección de narraciones breves El amor conyugal y otros cuentos (1949), en los que lleva a cabo una profunda prospección psicológica.
En su trabajo más conocido, La ciociara (La campesina, 1957), utilizó sus propias experiencias para relatar la historia de dos refugiados italianos. Se llevó al Cine con Sofía Loren a la que dieron un Oscar, creo.

La noia (El aburrimiento, 1960), en cambio, trata de la desesperación que arrastra consigo la humanidad en nuestros tiempos, mientras que La mentira (1965) es una reflexión sobre la condición de novelista.
Entre sus últimas obras se encuentran algunas de gran contenido teórico, con un estilo que busca una novela-debate ideológico, como El hombre que mira (1985) y 1934 (1982), que relata un encuentro entre un joven antifascista italiano y una joven alemana.
 A la misma época pertenece además Cuentos romanos (1983), una colección de 20 narraciones cortas
Mientras tanto, Carmen prepara su primera bomba literaria. Ella tiene al casarse 31 años el es 40 años mayor que ella, arribista profesional y adora a los paises árabes.
Dicen que se la está puliendo su futuro esposo.(Moravia del PC)
Se titula Diario íntimo cultural y social. Tiene ya 320 páginas.
Carmen, en una de sus últimas confesiones, ha dicho: "El pecado es un concepto que no entiendo", y que en el fondo lo que más le gusta es "no trabajar, ser mantenida y tener tiempo para ella misma".  Pues eso que le den pronto el cheque ella si que es una mujer que cobra.


Arnaldo y Dominicio . BORIS IZAGUIRRE

No deja de asombrarnos la sociedad del espectáculo con su despliegue de eventos, todos ellos de enorme interés. Pasan y pasan, asumiendo que cada semana serán sustituidos por otros.
Una alegría para un comentarista semanal, pero también una inquietud.
Si la semana pasada nos preocupábamos por el mundo sin Osama Bin Laden, ¿la que viene habremos encontrado presidente suplente en el FMI? ¿Los valientes jóvenes que acampan junto a sus familias en la Puerta del Sol, los héroes de la Spanish revolution, seguirán allí tras los resultados del lunes?





La fama y la riqueza generan en los hombres problemas de testosterona






Los jóvenes que acampan demuestran que el descontento no es superficial

Tras la castellanización de Kate Middleton en Catalina, esta semana tendríamos que inventar palabras para traducir Strauss-Khan y Schwarzenegger.
 Con respecto a Strauss-Kahn y la acusación por presuntos delitos sexuales contra una camarera en un hotel de Nueva York, Jorge Lanata comentó con brillantez que "habría tratado a la empleada con la misma actitud que el Fondo Monetario emplea con los países", es decir, abalanzándose, sometiéndolos a su imperiosidad y recetas económicas. En vez de dar sabor, coaccionan.
En los ochenta del siglo pasado, el fondo estranguló las economías latinoamericanas exigiéndoles brutalmente que pagaran su deuda, mientras que a los Estados Unidos les permitían acumular más. En los años noventa, el fondo no supo ver que el euro mordería al dólar y que más adelante la República Popular China se convertiría en el verdadero banco mundial. La misma miopía impidió al fondo avistar la crisis en la que estamos sumidos. No pudieron imaginar que Grecia y Portugal serían un drama para Europa, al mismo tiempo que ni se les ocurrió que Twitter iba a forzar revoluciones en el mundo árabe y en la Puerta del Sol. El FMI pasó de ser el ojo vigilante a una entidad distraída, ajena a una realidad que les despertaría con su director gerente entre rejas por delitos no fiscales sino de índole sexual. Lo único que va quedando claro en todo este embrollo es que los precios de las suites de lujo de los hoteles son más que flexibles. El primer precio que nos dieron de la suite 2.806 (por si alguien quiere jugarlo en la lotería), donde Strauss-Kahn presuntamente se abalanzó sobre su víctima, fue de 4.000 dólares (2.826 euros), bajó a 3.000 a 2.000 hasta alcanzar la barrera psicológica de los 800 billetes verdes, por noche. Tanto en los hoteles como en el FMI el dinero parece carecer de valor real. Su precio depende del cliente. Si la semana que viene Strauss-Khan es noticia pasada, podríamos desear para el FMI un nuevo futuro como agencia de viajes, negociando con pericia tarifas hoteleras.



Strauss- Kahn nació en Francia en 1949.
Arnold Schwarzenegger lo hizo en Austria dos años antes.
 El 2011 ha querido reunirlos esta semana y convertirlos en los europeos sexagenarios más celebres de Estados Unidos.
Incluso permitirnos observar que el bisturí va más a su aire en California que en Francia, que son economías de similar peso, como el propio Arnold y Dominique. Mientras uno era expuesto a la prensa mundial esposado y sin afeitar, el otro, estirado, maquillado y encorbatado confesaba a cámara la existencia de un hijo que calificó de secreto.
 Pronto sabríamos el nombre de la madre, Patty, que llevaba trabajando 20 años como asistente del actor y gobernanta de su casa incluso durante su etapa como gobernador de California.
Desde luego si Bellini volviera a vivir recompondría Norma, su ópera más famosa, en la cual una sacerdotisa de los druidas esconde dos hijos habidos con un gobernador romano.
 En la casa de Terminator, ¿cuántas Navidades, cuantos días de Acción de Gracias no habrán compartido los hijos del gobernador con el hijo de la gobernanta?
No ha sido hasta que los rasgos del niño hablaron más que las palabras que llegó el momento de reconocer que de aquellos polvos llegaron estos lodos.



Causa risa asociar la palabra secreto con el exgobernador, porque en sus películas siempre se ocultaba algo.
Terminator viene del futuro, exactamente del año 2029 (¡ojalá lleguemos!) con la misión de exterminar una mujer que engendrará al líder de la futura resistencia.
En Mentiras arriesgadas, Arnold y Jamie Lee Jones, su esposa en la ficción, ocultan que ambos son espías y mercenarios.
Nunca antes alcanzó tan de lleno a un hogar estadounidense la máxima de que la realidad supera a la ficción.



A primera instancia, queda patente que el poder, la fama y la riqueza generan en los hombres grandes problemas de testosterona y autocontrol.
 Mientras uno ve su carrera pasar ante las rejas de una celda, otro se enfrenta a un divorcio que puede dejarlo en la intemperie, cautivo de una taquilla siempre caprichosa.



Podría suceder que los hijos de ambos, pese al privilegio que les suponemos, se sumen al movimiento que esta semana ha transformado la campaña electoral.
Todos esos jóvenes y sus familias que acampan en lugares como la Puerta del Sol vienen a demostrarnos que no es superficial el descontento producto de economías infladas y egos disparados.
 Demandan una sola cosa: trabajo. Al ser jóvenes ofrecen esa energía que por un tiempo te hace invencible.
Esperamos que su presencia ayude a cambiar el panorama, pero sobre todo esperamos que al cumplir 60 años no sean ni como Arnold ni como Dominique.