28 abr 2011
Un matrimonio sin obediencia debida
El Foreign Office retira la invitación al embajador de Siria .
Siguiendo el ejemplo de lady Diana en su boda con el príncipe Carlos en 1981, Kate Middleton tampoco se comprometerá a "obedecer" a su futuro marido, el príncipe Guillermo.
Así consta en la transcripción de la ceremonia de mañana, incluida en el programa de la boda real que Clarence House ha puesto a disposición del público a través de Internet.
Una boda de 1.900 invitados para Guillermo y Kate
Paciente, bien preparada y algo distante
Amante de la tecnología y buen cocinero
Príncipes en capilla
Una boda con 2.000 millones de invitados
Ensayo general al alba
Un gran hotel para la última noche antes de ser princesa
A 15 canapés por invitado
La familia real española hace una donación a una ONG como regalo de boda
Un siglo de bodas reales
Isabel II y Felipe de Edimburgo. El 20 de noviembre de 1947, una jovencísima princesa Isabel contraía matrimonio con Felipe de Mountbatten. Isabel se convertiría en reina en 1952, a la muerte de su padre, Jorge VI. Ya han superado holgadamente su primer medio siglo de casados, tienen cuatro hijos y siete nietos.
Este viernes 29 de abril verá como su nieto Guillermo, el heredero de su heredero, el príncipe Carlos, contrae matrimonio con Catalina Middleton, una joven plebeya de 29 años-
Guillermo y Kate, que serán casados por el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, se comprometerán a amarse, confortarse, honrarse y acompañarse el uno al otro en la enfermedad y en la salud y a renunciar a todo para mantenerse juntos por el resto de su vida.
Pero no hay rastro de obediencia debida en estos votos matrimoniales.
Signo, sin duda, de los tiempos.
Otro signo de los tiempos es la decisión del Foreign Office (el Ministerio deAsuntos Exteriores británico) de retirar la invitación que se le había cursado al embajador de Siria.
Signo de los tiempos pero también de las presiones mediáticas que se desataron la víspera al trascender la invitación.
En una nota pública, el Foreign Office ha explicado esta mañana que a la boda han sido invitados "representantes de países con los que el Reino Unido tiene relaciones diplomáticas normales".
"Esa invitación no significa un respaldo o la aprobación del comportamiento de ningún Gobierno, sino simplemente que tenemos relaciones diplomáticas con ese país", matiza el texto.
Pero añade: "A la luz de los ataques de esta semana contra civiles por parte de las fuerzas de seguridad sirias, que hemos condenado, el ministro de Exteriores ha decidido que la presencia del embajador de Siria en la boda real sería inaceptable y que no debería asistir. El palacio de Buckingham comparte el punto de vista del Foreign Office de que no es apropiado que el embajador de Siria asista a la boda".
Tras los ensayos llevados a cabo el miércoles, hoy es el día de los primeros festejos oficiales y en especial de la recepción que ofrecerá la reina Isabel en el Hotel Mandarín, en el elegante barrio de Knighstbridge, a los invitados de las casas reales, en la que la soberana estará acompañada de la familia real británica.
Se espera la presencia del príncipe de Gales y de la duquesa de Cornualles, que ofrecerán después una cena privada en Clarence House.
Allí dormirá también el novio, Guillermo. La novia, Kate, estará a unos cientos de metros, en el Hotel Goring, en el barrio de Belgravia, junto a la familia Middleton.
En el programa de la boda difundido hoy, los novios se declaran "increíblemente emocionados" por el afecto que están recibiendo. "Nos gustaría aprovechar esta oportunidad para dar las gracias a todos por su amabilidad".
Clarence House asegura que la ceremonia en su conjunto será "el epítome de lo británico". La novia entrará en la abadía de Westminster a los acordes del himno de la coronación "Estaba alegre", compuesto por sir Hubert Parry a partir del salmo 122 con motivo de la coronación de Eduardo VII en 1902 en la misma abadía de Westminster.
Entre otros autores, a lo largo del servicio se escucharán composiciones de Elgar, Britten y Vaughan Williams, además de dos clásicos imprescindibles en todo ceremonial británico: el emocionante himno laico "Jerusalén", compuesto también por Parry en 1916 a partir del célebre poema de Wiliam Blake, y "Greensleeves", una balada popular de finales del siglo XVI cuyo origen algunos atribuyen a una composición del rey Enrique VIII para su amante y futura reina consorte, Ana Bolena.
Pero los expertos estiman que ese tipo de balada, de origen italiano, no llegó a Inglaterra hasta después de la muerte del rey.
Isabel II y Felipe de Edimburgo. El 20 de noviembre de 1947, una jovencísima princesa Isabel contraía matrimonio con Felipe de Mountbatten. Isabel se convertiría en reina en 1952, a la muerte de su padre, Jorge VI.
Ya han superado holgadamente su primer medio siglo de casados, tienen cuatro hijos y siete nietos.
Este viernes 29 de abril verá como su nieto Guillermo, el heredero de su heredero, el príncipe Carlos, contrae matrimonio con Catalina Middleton, una joven plebeya de 29 años.
Siguiendo el ejemplo de lady Diana en su boda con el príncipe Carlos en 1981, Kate Middleton tampoco se comprometerá a "obedecer" a su futuro marido, el príncipe Guillermo.
Así consta en la transcripción de la ceremonia de mañana, incluida en el programa de la boda real que Clarence House ha puesto a disposición del público a través de Internet.
Una boda de 1.900 invitados para Guillermo y Kate
Paciente, bien preparada y algo distante
Amante de la tecnología y buen cocinero
Príncipes en capilla
Una boda con 2.000 millones de invitados
Ensayo general al alba
Un gran hotel para la última noche antes de ser princesa
A 15 canapés por invitado
La familia real española hace una donación a una ONG como regalo de boda
Un siglo de bodas reales
Isabel II y Felipe de Edimburgo. El 20 de noviembre de 1947, una jovencísima princesa Isabel contraía matrimonio con Felipe de Mountbatten. Isabel se convertiría en reina en 1952, a la muerte de su padre, Jorge VI. Ya han superado holgadamente su primer medio siglo de casados, tienen cuatro hijos y siete nietos.
Este viernes 29 de abril verá como su nieto Guillermo, el heredero de su heredero, el príncipe Carlos, contrae matrimonio con Catalina Middleton, una joven plebeya de 29 años-
Guillermo y Kate, que serán casados por el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, se comprometerán a amarse, confortarse, honrarse y acompañarse el uno al otro en la enfermedad y en la salud y a renunciar a todo para mantenerse juntos por el resto de su vida.
Pero no hay rastro de obediencia debida en estos votos matrimoniales.
Signo, sin duda, de los tiempos.
Otro signo de los tiempos es la decisión del Foreign Office (el Ministerio deAsuntos Exteriores británico) de retirar la invitación que se le había cursado al embajador de Siria.
Signo de los tiempos pero también de las presiones mediáticas que se desataron la víspera al trascender la invitación.
En una nota pública, el Foreign Office ha explicado esta mañana que a la boda han sido invitados "representantes de países con los que el Reino Unido tiene relaciones diplomáticas normales".
"Esa invitación no significa un respaldo o la aprobación del comportamiento de ningún Gobierno, sino simplemente que tenemos relaciones diplomáticas con ese país", matiza el texto.
Pero añade: "A la luz de los ataques de esta semana contra civiles por parte de las fuerzas de seguridad sirias, que hemos condenado, el ministro de Exteriores ha decidido que la presencia del embajador de Siria en la boda real sería inaceptable y que no debería asistir. El palacio de Buckingham comparte el punto de vista del Foreign Office de que no es apropiado que el embajador de Siria asista a la boda".
Tras los ensayos llevados a cabo el miércoles, hoy es el día de los primeros festejos oficiales y en especial de la recepción que ofrecerá la reina Isabel en el Hotel Mandarín, en el elegante barrio de Knighstbridge, a los invitados de las casas reales, en la que la soberana estará acompañada de la familia real británica.
Se espera la presencia del príncipe de Gales y de la duquesa de Cornualles, que ofrecerán después una cena privada en Clarence House.
Allí dormirá también el novio, Guillermo. La novia, Kate, estará a unos cientos de metros, en el Hotel Goring, en el barrio de Belgravia, junto a la familia Middleton.
En el programa de la boda difundido hoy, los novios se declaran "increíblemente emocionados" por el afecto que están recibiendo. "Nos gustaría aprovechar esta oportunidad para dar las gracias a todos por su amabilidad".
Clarence House asegura que la ceremonia en su conjunto será "el epítome de lo británico". La novia entrará en la abadía de Westminster a los acordes del himno de la coronación "Estaba alegre", compuesto por sir Hubert Parry a partir del salmo 122 con motivo de la coronación de Eduardo VII en 1902 en la misma abadía de Westminster.
Entre otros autores, a lo largo del servicio se escucharán composiciones de Elgar, Britten y Vaughan Williams, además de dos clásicos imprescindibles en todo ceremonial británico: el emocionante himno laico "Jerusalén", compuesto también por Parry en 1916 a partir del célebre poema de Wiliam Blake, y "Greensleeves", una balada popular de finales del siglo XVI cuyo origen algunos atribuyen a una composición del rey Enrique VIII para su amante y futura reina consorte, Ana Bolena.
Pero los expertos estiman que ese tipo de balada, de origen italiano, no llegó a Inglaterra hasta después de la muerte del rey.
Un siglo de bodas reales
Isabel II y Felipe de Edimburgo. El 20 de noviembre de 1947, una jovencísima princesa Isabel contraía matrimonio con Felipe de Mountbatten. Isabel se convertiría en reina en 1952, a la muerte de su padre, Jorge VI.
Ya han superado holgadamente su primer medio siglo de casados, tienen cuatro hijos y siete nietos.
Este viernes 29 de abril verá como su nieto Guillermo, el heredero de su heredero, el príncipe Carlos, contrae matrimonio con Catalina Middleton, una joven plebeya de 29 años.
Estética de la nada
VICENTE VERDÚ
La victoriosa historia de la actual novela, El bolígrafo de gel verde, en marcha hacia su décima edición es la historia general de la "infamia" de nuestro tiempo.Bien entendido que in-famia no se emplea en sentido negativo ni calamitoso sino, sencillamente, como in-versión.
Como in-versión del ser en la nada, de la literatura en la mala mecanografía y de la pintura en la decoración infantil.
La literatura y la pintura actuales viajan por otros espacios compuestos de factores inéditos
Sobre la nada se tiene, a primera vista, un concepto adverso pero más de cerca la nada puede ser lo mejor de lo mejor o hasta lo peor de lo peor.
En todo caso, mucho más que nada. Un tratamiento positivo de la nada obtiene de ella una enorme productividad.
Se trataría de la nada del existir, de la finita existencia que en base a terrible deficiencia invita a sacar el máximo provecho de ella.
Es la nada "existencialista" o la nada de la Humanidad rebelde y orgullosa ante a la abusiva totalidad de Dios.
Pero hay, de otra parte, una nada negativa que es la nada no del existir sino del ser, según aprendí leyendo una colección de ensayos sobre el asunto en una edición colectiva (Sáenz, De la Higuera, Zúñiga) que publicó Biblioteca Nueva hace tres o cuatro años.
Esta nada del ser viene a ser como la nada fetén que define con precisión a nuestro tiempo. Nada de lamentaciones por lo que no se tiene o por lo que no da más de sí, nada de elegías sobre la mortal condición humana. Esta nada del existir propicia mucha y buena literatura, filosofía o pintura. La nada mala es la nada del ser, la "nula nada" que ahora se representa en muchos de los nuevos libros de una literatura sin literatura o de pintura sin pintura.
La magnífica colección de cuadros que el Museo de Colecciones ICO exhibe en Madrid hasta el 1 de mayo es la muestra de una pintura que pinta, cargada de estética y de sentido.
Las 36 obras de artistas españoles -entre las 79 expuestas- son lienzos de Tàpies, Arroyo, Sicilia, Gordillo o Navarro Baldeweg, Esteban Vicente o Guerrero.
Unos vienen de los sesenta, pero siguen con fuerza más allá de los ochenta para alcanzar expresamente hoy en sus descendientes la implosión hacia la nada.
No es un asunto exclusivamente español, desde luego.
En Francia o en Gran Bretaña, en Nueva York y en Pekín (Ai Weiwei -ahora arrestado- volcó un millón de pipas de girasol en la Tate Modern como opus magna) el fenómeno define al mundo. ¿Puede pintarse la nada o pintar tantísimas las pipas? La nada existencial -sea en muerte o en pipas- claro que sí pero representar la nada del ser viene a ser un oxímoron completo.
De ahí, por tanto, que la llamada literatura no sea literatura ni la denominada aún pintura sea pintura.
Lo que se lee o se ve es algo pero no es la nada existencial sino otro mundo donde ya no existe ni deja de existir la nada. En definitiva, ni la literatura ni la pintura actuales están cumpliendo una etapa más de la historia, ni siquiera decadente.
Sencillamente, viajan por otros espacios y, por lo tanto, compuestos de factores inéditos.
Tan dignos de atención, seguramente, como los anteriores pero no a través de la clase de atención precedente.
La clase de atención empleada hasta ahora para juzgar, gozar o condenar, se ha vuelto un aparato obsoleto para obtener diagnósticos.
El nuevo cuerpo creativo que todavía (transitoriamente) se llama artístico posee una fisiología desconocida y ni siquiera su estado puede ser tratado -por avanzado que parezca el procedimiento- con ninguna clase de células "madre".
Si esta nada es nula -no nuda- no debe atribuirse a su desnudez sino a que es huérfana.
Una mujer suave y holgada
Los diseñadores rescatan los pantalones extraanchos y las faldas 'midi', prendas aptas para casi todos los cuerpos, gustos y bolsillos .
Los años setenta más sofisticados y románticos, esos que, a su vez, se inspiraron en los sueltos años veinte, toman esta primavera las calles tras haber pasado, eso sí, por el filtro del pragmatismo y la funcionalidad al que se aferra la industria de la moda tras la recesión.
Siluetas en las antípodas del hippismo, amplias y fáciles que buscan sus referentes en Yves Saint Laurent, Bianca Jagger o Halston.
- ¿Qué? Pantalones extraanchos en todos los tejidos -del vaquero a la seda-; vestidos vaporosos y muy sensuales, que juegan con los escotes y las transparencias; y faldas hasta los pies o, en un ejercicio de exhibicionismo, a media pierna.
Un estilo vaporoso, despreocupado, fluido. Y sobre todo, amplio.
- ¿Dónde? Esta primavera, los diseñadores han reinterpretado la falda larga, estandarte de esta tendencia XXL, hasta la saciedad.
Lanvin emplea metros y metros de sinuosa tela en una propuesta romántica pero pragmática. Carolina Herrera las interpreta en clave más controlada y clásica; y Jil Sander busca combinar minimalismo y volumen.
Marc Jacobs se inspira en el icono de los años setenta Bianca Jagger y en el Studio 54 para crear vestidos sexis y relajados, mientras que Haider Ackerman los pasa por la batidora gótica.
El pantalón palazzo, ancho y volátil, se convierte en el rey de las colecciones de Céline, Hermès o Jason Wu.
Y las faldas midi, esas que terminan a medio camino entre la rodilla y el tobillo, resurgen candorosas en Chloé, o herederas de la posguerra más desatada en Yves Saint Laurent.
- ¿Por qué? Como explica el diseñador Juan Duyos, en el movimiento pendular que describe la moda "después de un momento duro y exigente con el cuerpo[pantalones pitillo, shorts o corsés],
llega otro más suave y holgado para la mujer".
Las firmas de moda, aún en guardia contra la recesión, saben, como sabe el creador español, que "las prendas sueltas quedan bien a casi todo el mundo".
Se trata, en definitiva, de una tendencia más rápida de digerir y de aplicar, apta para un público más amplio.
- ¿Cómo? Juan Duyos propone jugar con los volúmenes y contrarrestar los pantalones palazzo y las faldas largas con tops y camisetas entalladas.
Prada y Jil Sander llevan la tendencia al extremo y crean piezas con siluetas semirrígidas que obvian la forma del cuerpo de pies a cabeza.
Los tacones se convierten en compañeros imprescindibles de los pantalones y sobre todo de las faldas midi, que acortarían las piernas a la mismísima Adriana Karembeu (las de esta modelo miden 1,21 centímetros).
- ¿Vale la pena? "Las prendas más neutras y los volúmenes más fluidos aguantan mejor en el armario y en el tiempo", dice Duyos.
Y a juzgar por colecciones como la suya, la de Chanel o Jil Sander para el próximo otoño, los vestidos y pantalones XXL seguirán vigentes, con permiso de unos buenos leotardos.
Los años setenta más sofisticados y románticos, esos que, a su vez, se inspiraron en los sueltos años veinte, toman esta primavera las calles tras haber pasado, eso sí, por el filtro del pragmatismo y la funcionalidad al que se aferra la industria de la moda tras la recesión.
Siluetas en las antípodas del hippismo, amplias y fáciles que buscan sus referentes en Yves Saint Laurent, Bianca Jagger o Halston.
- ¿Qué? Pantalones extraanchos en todos los tejidos -del vaquero a la seda-; vestidos vaporosos y muy sensuales, que juegan con los escotes y las transparencias; y faldas hasta los pies o, en un ejercicio de exhibicionismo, a media pierna.
Un estilo vaporoso, despreocupado, fluido. Y sobre todo, amplio.
- ¿Dónde? Esta primavera, los diseñadores han reinterpretado la falda larga, estandarte de esta tendencia XXL, hasta la saciedad.
Lanvin emplea metros y metros de sinuosa tela en una propuesta romántica pero pragmática. Carolina Herrera las interpreta en clave más controlada y clásica; y Jil Sander busca combinar minimalismo y volumen.
Marc Jacobs se inspira en el icono de los años setenta Bianca Jagger y en el Studio 54 para crear vestidos sexis y relajados, mientras que Haider Ackerman los pasa por la batidora gótica.
El pantalón palazzo, ancho y volátil, se convierte en el rey de las colecciones de Céline, Hermès o Jason Wu.
Y las faldas midi, esas que terminan a medio camino entre la rodilla y el tobillo, resurgen candorosas en Chloé, o herederas de la posguerra más desatada en Yves Saint Laurent.
- ¿Por qué? Como explica el diseñador Juan Duyos, en el movimiento pendular que describe la moda "después de un momento duro y exigente con el cuerpo[pantalones pitillo, shorts o corsés],
llega otro más suave y holgado para la mujer".
Las firmas de moda, aún en guardia contra la recesión, saben, como sabe el creador español, que "las prendas sueltas quedan bien a casi todo el mundo".
Se trata, en definitiva, de una tendencia más rápida de digerir y de aplicar, apta para un público más amplio.
- ¿Cómo? Juan Duyos propone jugar con los volúmenes y contrarrestar los pantalones palazzo y las faldas largas con tops y camisetas entalladas.
Prada y Jil Sander llevan la tendencia al extremo y crean piezas con siluetas semirrígidas que obvian la forma del cuerpo de pies a cabeza.
Los tacones se convierten en compañeros imprescindibles de los pantalones y sobre todo de las faldas midi, que acortarían las piernas a la mismísima Adriana Karembeu (las de esta modelo miden 1,21 centímetros).
- ¿Vale la pena? "Las prendas más neutras y los volúmenes más fluidos aguantan mejor en el armario y en el tiempo", dice Duyos.
Y a juzgar por colecciones como la suya, la de Chanel o Jil Sander para el próximo otoño, los vestidos y pantalones XXL seguirán vigentes, con permiso de unos buenos leotardos.
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