Definitivamente, Adolfo Domínguez desembarcará en la Fashion Week de Nueva York en febrero de 2012, con la temporada correspondiente al otoño-invierno 2013.
A pesar de sus iniciales previsiones de acudir este próximo septiembre con los diseños del verano 2012, el empresario-diseñador ha creído conveniente posponer su debut.
Y es que desfilar en la Gran Manzana supone muchos cambios y una gran logística, pues es un paso importantísimo.
Tiziana Domínguez, hija pequeña del creador gallego y responsable del área de sostenibilidad de la firma, explica así la decisión: "Nos sentimos más cómodos con el margen de tener una temporada más para poderlo preparar todo a conciencia, como nos gusta a nosotros".
Una vez que tenga lugar el próximo desfile de Cibeles Madrid Fashion Week (el lunes 21 de frebrero, a las 20.00 h.), empezarán a engrasar, desde la marca gallega, toda la compleja maquinaria para dar cabida al sueño de desembarcar en el escaparate más global de la moda.
9 feb 2011
Moda y cine se dan una vez más la mano en la exposición
Moda y cine se dan una vez más la mano en la exposición 'Vestuario Premios Goya 2011' organizada por YO DONA y el centro comercial Moda Shopping.
Los trajes de las cuatro candidatas,'También la lluvia', 'Lope', 'Balada triste de trompeta' y 'Pa negre', comparten ubicación con las instantáneas que YO DONA realiza cada año para homenajear al cine español realizadas por el fotógrafo Nacho Pinedo.
Ambas obras estarán expuestas en el centro comercial hasta el 28 de febrero.
En la presentación de la exposición, el comisario de la misma, el diseñador Lorenzo Caprile destacó, en declaraciones a YO DONA, que la calidad de estos cuatro vestuarios "han aportado tanto al carácter de los personaje como el guión de la película".
La única de los figuristas nominados que acudió a la inauguración, Tatiana Hernández, describía sus creaciones como "una retrospectiva desde el Siglo de Oro.
Hay que tener en cuenta que lo normal en aquella época era heredar la ropa y hacer modificaciones, que conviviera el estilo de aquel entonces y el de sus antepasados, dos momentos históricos diferentes".
Para recrear la atmósfera de cada película, el diseñador e interiorista Pepe Leal, ha creado cuatro ambientes basados en elementos representativos de cada relato, como el circo tétrico de 'Balada triste de trompeta' o la naturaleza salvaje de 'También la lluvia'
Todos los asistentes a la inauguracíon remitía a los académicos cuando se hacía referencia a cuál de las cintas se merecía este Goya.
Para resolver esta incógnita, habrá que esperar hasta la noche del domingo 13.
Los trajes de las cuatro candidatas,'También la lluvia', 'Lope', 'Balada triste de trompeta' y 'Pa negre', comparten ubicación con las instantáneas que YO DONA realiza cada año para homenajear al cine español realizadas por el fotógrafo Nacho Pinedo.
Ambas obras estarán expuestas en el centro comercial hasta el 28 de febrero.
En la presentación de la exposición, el comisario de la misma, el diseñador Lorenzo Caprile destacó, en declaraciones a YO DONA, que la calidad de estos cuatro vestuarios "han aportado tanto al carácter de los personaje como el guión de la película".
La única de los figuristas nominados que acudió a la inauguración, Tatiana Hernández, describía sus creaciones como "una retrospectiva desde el Siglo de Oro.
Hay que tener en cuenta que lo normal en aquella época era heredar la ropa y hacer modificaciones, que conviviera el estilo de aquel entonces y el de sus antepasados, dos momentos históricos diferentes".
Para recrear la atmósfera de cada película, el diseñador e interiorista Pepe Leal, ha creado cuatro ambientes basados en elementos representativos de cada relato, como el circo tétrico de 'Balada triste de trompeta' o la naturaleza salvaje de 'También la lluvia'
Todos los asistentes a la inauguracíon remitía a los académicos cuando se hacía referencia a cuál de las cintas se merecía este Goya.
Para resolver esta incógnita, habrá que esperar hasta la noche del domingo 13.
La escala oriental de Christian Lacroix
FLORENCIA SAÑUDO
A partir del 8 de febrero el Museo Quai Branly de París ofrece la exposición 'El Oriente de las mujeres según Christian Lacroix', 150 fabulosas prendas seleccionadas por el modisto.
Se trata de piezas de fines del siglo XIX de Siria, Palestina, Jordania y Líbano que forman parte de la colección del museo y que jamás fueron vistas en público hasta ahora.
Luego de la presentación de la colección Chanel inspirada en Turquía, he aquí la confirmación que Oriente es una de las tendencias más fuertes de 2011.
Esta sorprendente exposición presenta una selección de vestidos de fiesta, abrigos, ajuares de novia y tocas ornados de colores, tanto en seda como en lana o algodón, que usaban las beduinas de Siria, Jordania, Palestina y del desierto del Sinai.
Las piezas datan principalmente desde finales del siglo XIX a nuestros días y son testimonio de una tradición y de un 'savoir faire' que aún existe -aunque raramente- en algunos remotos rincones de esas regiones.
Pero a su vez, revela otra cara de las mujeres de esta región en la que, lamentablemente, el negro cada vez ocupa más lugar en la vestimenta femenina a causa del diktat religioso.
Este proyecto es un trabajo en común entre Lacroix –que contribuye con su mirada artística– y Hannah Chidiac, comisaria de la exposición y responsable de las colecciones de Africa del Norte y Próximo Oriente del museo, quien aporta su visión científica. Según él, ella le abrió las puertas de un mundo que desconocía y de "la excepcional vitalidad del arte del bordado en el cercano Oriente".
El modisto se dice "seducido" por cada una de las prendas, por la perfección de los bordados y por el sentido del detalle de "esas artistas anónimas que vivían en condiciones muy marginales, sin saber que estaban haciendo arte!.
Lacroix admite que, al elegir cada uno de los modelos, no podía evitar preguntarse "a qué mujeres querría ver en ellos".
Desde el cierre de su 'maison', Christian Lacroix multiplica sus actividades: una colección para Desigual, la decoración de sus hoteles, el vestuario para seis producciones de ópera de aquí a 2013 -incluyendo una versión de Aída-.
¿Echa de menos el ritmo trepidante de las colecciones?
"Lo que realmente echo en falta de la moda es lo que hacía con mis líneas Bazar o Jeans, es decir la moda de la calle, que se puede compartir entre todos.
Crear la 'it bag' de la temporada o estar en el centro de la lucha de las grandes marcas no es para mí".
L'Orient des Femmes vu par Christian Lacroix, del 8 de febrero al 15 de marzo 2011. Museo du quai Branly, 37 Quai Branly, 75007, Paris.
A partir del 8 de febrero el Museo Quai Branly de París ofrece la exposición 'El Oriente de las mujeres según Christian Lacroix', 150 fabulosas prendas seleccionadas por el modisto.
Se trata de piezas de fines del siglo XIX de Siria, Palestina, Jordania y Líbano que forman parte de la colección del museo y que jamás fueron vistas en público hasta ahora.
Luego de la presentación de la colección Chanel inspirada en Turquía, he aquí la confirmación que Oriente es una de las tendencias más fuertes de 2011.
Esta sorprendente exposición presenta una selección de vestidos de fiesta, abrigos, ajuares de novia y tocas ornados de colores, tanto en seda como en lana o algodón, que usaban las beduinas de Siria, Jordania, Palestina y del desierto del Sinai.
Las piezas datan principalmente desde finales del siglo XIX a nuestros días y son testimonio de una tradición y de un 'savoir faire' que aún existe -aunque raramente- en algunos remotos rincones de esas regiones.
Pero a su vez, revela otra cara de las mujeres de esta región en la que, lamentablemente, el negro cada vez ocupa más lugar en la vestimenta femenina a causa del diktat religioso.
Este proyecto es un trabajo en común entre Lacroix –que contribuye con su mirada artística– y Hannah Chidiac, comisaria de la exposición y responsable de las colecciones de Africa del Norte y Próximo Oriente del museo, quien aporta su visión científica. Según él, ella le abrió las puertas de un mundo que desconocía y de "la excepcional vitalidad del arte del bordado en el cercano Oriente".
El modisto se dice "seducido" por cada una de las prendas, por la perfección de los bordados y por el sentido del detalle de "esas artistas anónimas que vivían en condiciones muy marginales, sin saber que estaban haciendo arte!.
Lacroix admite que, al elegir cada uno de los modelos, no podía evitar preguntarse "a qué mujeres querría ver en ellos".
Desde el cierre de su 'maison', Christian Lacroix multiplica sus actividades: una colección para Desigual, la decoración de sus hoteles, el vestuario para seis producciones de ópera de aquí a 2013 -incluyendo una versión de Aída-.
¿Echa de menos el ritmo trepidante de las colecciones?
"Lo que realmente echo en falta de la moda es lo que hacía con mis líneas Bazar o Jeans, es decir la moda de la calle, que se puede compartir entre todos.
Crear la 'it bag' de la temporada o estar en el centro de la lucha de las grandes marcas no es para mí".
L'Orient des Femmes vu par Christian Lacroix, del 8 de febrero al 15 de marzo 2011. Museo du quai Branly, 37 Quai Branly, 75007, Paris.
Un cero ELVIRA LINDO
La boina ha vuelto. Madrid y Barcelona se la han encasquetado desde hace semanas y, mientras no cambie el tiempo, no habrá manera de que el tejido se haga más liviano.
De la contaminación suelen acordarse los Gobiernos cuando la boina ennegrece sobre nuestras cabezas; cuando un reglamento exterior llama al orden o cuando es imposible ocultar que han aumentado los ingresos hospitalarios.
Sin dejar de restarle valor a la responsabilidad de las autoridades en algo que afecta de manera tan severa a la salud pública hay algo que siempre me deja perpleja en el comportamiento de los españoles: el hecho de que el poder lo ostenten otros parece que nos exime de cualquier responsabilidad para remediar un problema que, en este caso, afecta, sobre todo, a los más débiles.
El Ayuntamiento de Madrid pide a los ciudadanos que procuren dejar el coche en casa por unos días. El resultado ha sido notable: un 0% de descenso.
Los mismos cacharros a las mismas horas. Los datos han aparecido en los periódicos y la respuesta de la ciudadanía cibernética, siempre dispuesta a la indignación, no se ha hecho esperar: "Mientras ellos minimicen el problema por qué voy a sufrir yo las consecuencias"; "no pienso dejar el coche en mi casa, eso es un parche"; "¡ja!, por una parte, se lavan las manos, por la otra, nos piden que lo arreglemos nosotros".
¡Un 0%! ¿Cómo es posible que no nos sonrojemos (un poco)?
Alguna vez le he leído al politólogo Fernando Vallespín que una de las condiciones para que la democracia funcione es que tenga ciudadanos a la altura de un sistema que nos plantea deberes que habrían de cumplirse voluntariamente.
La manera de demostrarle a las autoridades que la contaminación es un asunto que preocupa es, precisamente, siendo activo en rebajarla.
Y cuando se marche esa boina, no olvidarse del asunto. Dar la matraca. Otro deber.
De la contaminación suelen acordarse los Gobiernos cuando la boina ennegrece sobre nuestras cabezas; cuando un reglamento exterior llama al orden o cuando es imposible ocultar que han aumentado los ingresos hospitalarios.
Sin dejar de restarle valor a la responsabilidad de las autoridades en algo que afecta de manera tan severa a la salud pública hay algo que siempre me deja perpleja en el comportamiento de los españoles: el hecho de que el poder lo ostenten otros parece que nos exime de cualquier responsabilidad para remediar un problema que, en este caso, afecta, sobre todo, a los más débiles.
El Ayuntamiento de Madrid pide a los ciudadanos que procuren dejar el coche en casa por unos días. El resultado ha sido notable: un 0% de descenso.
Los mismos cacharros a las mismas horas. Los datos han aparecido en los periódicos y la respuesta de la ciudadanía cibernética, siempre dispuesta a la indignación, no se ha hecho esperar: "Mientras ellos minimicen el problema por qué voy a sufrir yo las consecuencias"; "no pienso dejar el coche en mi casa, eso es un parche"; "¡ja!, por una parte, se lavan las manos, por la otra, nos piden que lo arreglemos nosotros".
¡Un 0%! ¿Cómo es posible que no nos sonrojemos (un poco)?
Alguna vez le he leído al politólogo Fernando Vallespín que una de las condiciones para que la democracia funcione es que tenga ciudadanos a la altura de un sistema que nos plantea deberes que habrían de cumplirse voluntariamente.
La manera de demostrarle a las autoridades que la contaminación es un asunto que preocupa es, precisamente, siendo activo en rebajarla.
Y cuando se marche esa boina, no olvidarse del asunto. Dar la matraca. Otro deber.
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