La policía halló restos de sangre de Marta y los acusados en cuatro sitios
El dormitorio de Carcaño y el coche de la madre de El Cuco albergaron pruebas decisivas del crimen.
La policía halló restos de sangre en cuatro sitios diferentes de la habitación donde supuestamente murió Marta del Castillo y en el coche donde presuntamente fue trasladada tras fallecer.
Siete agentes han detallado en el juicio al menor acusado Javier G. El Cuco esos restos hallados bajo una silla, sobre el escritorio y la cama del dormitorio de la casa de Miguel Carcaño, donde supuestamente falleció Marta, además de en una puerta trasera del coche de la madre de El Cuco, que usaron los implicados en el crimen.
"En esa habitación hubo un episodio violento, así lo demuestra la sangre", ha afirmado la abogada de la acusación, Inmaculada Torres.
Los agentes de la Policía Científica han relatado el resultado de aplicar los reactivos para que aflore la sangre en el lugar del crimen, a pesar de que este había sido limpiado por los acusados.
"El trabajo de la policía mostrado hoy corrobora la versión de Miguel, aunque eran los agentes que tomaron las muestras, no los que las identificaron por perfiles de ADN", aclaró el fiscal del caso.
Además, los agentes han descrito cómo hallaron huellas dactilares en una botella de ron, la silla de ruedas y el tensiómetro que supuestamente utilizaron Miguel Carcaño y El Cuco para certificar la muerte de Marta.
Unos muchachos tienen en su casa un tensiómetro? y la sangre fria, pese a tantas sustancias, que dicen, se metieron , para ponerlo en un brazo y confirmar que estaba muerta? Me suena a otras cosas, ellos encubren a alguien, quizás creyeron que toda la historia se acabaria antes, pero no sé, no es que diga que no pueden ser ellos, no, tantas contradicciones y juegos hacen sospechar la sombra de otras personas adultas en todo ese drama.
En la quinta sesión del juicio a El Cuco hoy los policías describieron el hallazgo de los restos de sangre que avalan el relato de la violación y asesinato de la menor sevillana.
"El ministerio público está convencido de contar con pruebas firmes.
Había restos de sangre por toda la habitación", declaró la fiscal de menores.
31 ene 2011
Un juez ordena retirar de Mallorca el 'falso' piano de Chopin
Una sentencia decide cuál es la celda que habitó el músico Chopin con George Sand y descalifica la autencidad de uno de los dos instrumentos que se exhiben .
.¿Qué piano tocó Chopin durante su invierno en Mallorca? ¿Quién puede publicitar y sacar réditos de aquella simbólica huella del siglo XIX?
Los turistas y visitantes locales no pueden ser engañados, así lo afirma una juez de lo mercantil de Palma que ha ordenado, en sentencia recurrible, que se "retire el piano expuesto actualmente en la celda número 2 de la Cartuja de Valldemossa , ya que lo están mostrando como el pobre piano mallorquín [cita histórica] de manera fraudulenta".
El instrumento que se exhibe no había sido construido en 1838 cuando Chopin estuvo en Mallorca y por ello no pudo tocarlo el compositor.
En otra celda distinta se muestra otro, un pianianino Pleyel, que si usó en algun momento el célebre pianista.
No se puede hacer publicidad ilícita, reseña la jueza.
Dos empresas familiares patrimoniales insulares (los Quetglas, herederos del banquero radicado en Mallorca, Canut, que atendió al músico, y los Ferrà nietos promotores culturales Ferrà-Boutrox, relacionados con Joan Miró) disputan desde hace décadas el honor y el rédito comercial de poseer las celdas cartujas y el piano auténtico que usó Chopin, que viajó con la escritora George Sand.
Ambas compañías son titulares dos bloques de celdas -abandonadas por los monjes en la Desamortización del XVIII- la dos y la cuatro.
Los Ferrá, estipula la juez tendrán que "retirar toda la publicidad que referencia la estancia de Chopin y George Sand en cualquier de sus propiedades al haber morado en la actual celda 4 (la de los Quetglas)".
Ex votos, cartas, cabellos, partituras, dibujos de los hijos de Sand se muestran en visitas culturales, previo pago.
La tercera generación de los propietarios -ambos potentados patrimoniales- ha llevado a los juzgados su disputa que se ha traducido antes en libros censurados y desavenencias personales.
Los Ferrà que mantienen el célebre festival Chopin de los veranos de Valldemossa tienen una de las mejores colecciones chopinianas, pero el piano -según la juez- no.
Para Mallorca, Chopin es un gran gancho turístico por su estancia en Valldemossa en aquellas semanas de 1838-39 tan bien retratadas por su pareja la escritora feminista George Sand en Un invierno en Mallorca, un buen libro de viajes -polémico entre los nativos insulares antiguos- del que se han vendido cientos de miles de ejemplares en más de un siglo.
El flujo de cientos de miles de visitantes anuales genera en Valldemossa un negocio millonario.
Y también la disputa por el honor de poseer y exhibir la celda y el piano que el músico polaco usó en aquella estancia.
.¿Qué piano tocó Chopin durante su invierno en Mallorca? ¿Quién puede publicitar y sacar réditos de aquella simbólica huella del siglo XIX?
Los turistas y visitantes locales no pueden ser engañados, así lo afirma una juez de lo mercantil de Palma que ha ordenado, en sentencia recurrible, que se "retire el piano expuesto actualmente en la celda número 2 de la Cartuja de Valldemossa , ya que lo están mostrando como el pobre piano mallorquín [cita histórica] de manera fraudulenta".
El instrumento que se exhibe no había sido construido en 1838 cuando Chopin estuvo en Mallorca y por ello no pudo tocarlo el compositor.
En otra celda distinta se muestra otro, un pianianino Pleyel, que si usó en algun momento el célebre pianista.
No se puede hacer publicidad ilícita, reseña la jueza.
Dos empresas familiares patrimoniales insulares (los Quetglas, herederos del banquero radicado en Mallorca, Canut, que atendió al músico, y los Ferrà nietos promotores culturales Ferrà-Boutrox, relacionados con Joan Miró) disputan desde hace décadas el honor y el rédito comercial de poseer las celdas cartujas y el piano auténtico que usó Chopin, que viajó con la escritora George Sand.
Ambas compañías son titulares dos bloques de celdas -abandonadas por los monjes en la Desamortización del XVIII- la dos y la cuatro.
Los Ferrá, estipula la juez tendrán que "retirar toda la publicidad que referencia la estancia de Chopin y George Sand en cualquier de sus propiedades al haber morado en la actual celda 4 (la de los Quetglas)".
Ex votos, cartas, cabellos, partituras, dibujos de los hijos de Sand se muestran en visitas culturales, previo pago.
La tercera generación de los propietarios -ambos potentados patrimoniales- ha llevado a los juzgados su disputa que se ha traducido antes en libros censurados y desavenencias personales.
Los Ferrà que mantienen el célebre festival Chopin de los veranos de Valldemossa tienen una de las mejores colecciones chopinianas, pero el piano -según la juez- no.
Para Mallorca, Chopin es un gran gancho turístico por su estancia en Valldemossa en aquellas semanas de 1838-39 tan bien retratadas por su pareja la escritora feminista George Sand en Un invierno en Mallorca, un buen libro de viajes -polémico entre los nativos insulares antiguos- del que se han vendido cientos de miles de ejemplares en más de un siglo.
El flujo de cientos de miles de visitantes anuales genera en Valldemossa un negocio millonario.
Y también la disputa por el honor de poseer y exhibir la celda y el piano que el músico polaco usó en aquella estancia.
Semillas de Desdén...Indiferencia
Haciendo de la vida coartada, donde el criminal, donde la víctima, en el camino yace ya postrada,
la muerte anunciada de antemano.
Los cadáveres se suceden a lo largo y ancho del
camino, que el paso del tiempo ha ido sumiendo en
el olvido.
Armadura de indiferencia que cubre a aquel que
mira.
Osarío inmenso, calaveras y blancos cráneos, igual
que si fueran perros,
se les aparta del camino.
En el fragor de la guerra, al pisarlos se oyen los...
crujidos.
Los gusanos devoran la piel seca, que el viento ondu-
la como una bandera.
Las Balas de la competencia, han acabado su vida
efimera.
Su boca, dientes apretados, cruel ironía, lucen una
sonrisa permanente....
Que si fuera sonido, sería una carcajada.
(En Memoria de todas las víctimas del Holocuasto, que se rememora los 50 años, para que no vuelva a ocurrir semejante desatino entre los hombres.)
la muerte anunciada de antemano.
Los cadáveres se suceden a lo largo y ancho del
camino, que el paso del tiempo ha ido sumiendo en
el olvido.
Armadura de indiferencia que cubre a aquel que
mira.
Osarío inmenso, calaveras y blancos cráneos, igual
que si fueran perros,
se les aparta del camino.
En el fragor de la guerra, al pisarlos se oyen los...
crujidos.
Los gusanos devoran la piel seca, que el viento ondu-
la como una bandera.
Las Balas de la competencia, han acabado su vida
efimera.
Su boca, dientes apretados, cruel ironía, lucen una
sonrisa permanente....
Que si fuera sonido, sería una carcajada.
(En Memoria de todas las víctimas del Holocuasto, que se rememora los 50 años, para que no vuelva a ocurrir semejante desatino entre los hombres.)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


