El organismo dependiente de Economía sustituye dos operaciones de bonos a 10 años por una emisión sindicada para captar hasta 5.000 millones.- La noticia aumenta la presión sobre la deuda española.- Rusia anuncia que volverá a apostar por España .
El Tesoro Público ha decidido suspender las dos subastas de bonos a 10 años previstas para el 20 de enero por una emisión sindicada de deuda, que está teniendo lugar hoy, según ha anunciado en su web el organismo dependiente del Ministerio de Economía. Con esta operación, que frente a las subastas tradicionales solo está abierta a un número determinado de entidades y tiene un precio orientativo fijado de antemano, el Estado prevé captar entre 4.000 y 5.000 millones de euros de una vez.
Dada sus especiales características, el objetivo de las emisiones sindicadas es doble, ya que al mismo tiempo que diversifica la base de inversores, también permite colocar un importe de deuda más elevado.
La gran cita será en abril
China se compromete a comprar 6.000 millones de deuda española
Según fuentes del mercado citadas por Bloomberg, los bancos que están participando en la operación son Barclays, BBVA, Santander, BNP Paribas, Citigroup y Societe Generale. Su precio, añaden las mismas fuentes, es de 20 puntos básicos sobre el tipo del 4,85% de los bonos con vencimiento en octubre de 2020 ya existentes y que sirven como referencia. Aunque este tipo de subastas no se incluye en la programación oficial del Tesoro, suele realizar dos al año, generalmente a principios y a mediados del ejercicio.
Fuentes del Tesoro afirman que la sustitución de la emisión de obligaciones por este nuevo bono sindicado es una práctica habitual y no responde a las actuales presiones de los mercados sobre la deuda española, sino que el Tesoro no puede lanzar en el plazo de cuatro días dos emisiones a 10 años. España debe realizar a lo largo de 2011 un importante esfuerzo para financiarse, ya que tiene unas necesidades netas equivalentes a 41.000 millones de euros. En este periodo, afronta una primera prueba de fuego en abril, cuando tendrá que devolver más de 15.000 millones de euros en bonos. Se trata del vencimiento más voluminoso de 2011, solo comparable a los de julio yoctubre.
Por otra parte, España ha recibido hoy desde Rusia el anuncio de que volverá a apostar por la deuda española. Tras el apoyo explícito que China dio a España hace dos semanas y después de beneficiarse del respaldo que Japón dio al conjunto de la eurozona la semana pasada, hoy ha sido Moscú quien ha dado buenas noticias para el Tesoro. Según ha anunciado el primer viceprimer ministro ruso, Alexandr Zhúkov, el Ministerio de Finanzas del país va a revisar su decisión de no invertir en bonos del Tesoro, tal y como anunció a principios de noviembre al calor del recrudecimiento de los problemas de los Estados periféricos del euro por el descalabro de Irlanda.
"Creo que el Ministerio de Finanzas (de Rusia) tiene fundamentos para revisar su decisión (de suspender la compra de deuda soberana española)", ha asegurado Zhúkov en una conferencia de prensa dedicada al inicio del año dual de España en Rusia y Rusia en España. "Después de los difíciles años de crisis, la economía española se recupera paulatinamente y el éxito de la reciente emisión de deuda española ha demostrado la confianza en el crecimiento de su economía", ha añadido. "También en Rusia nos hemos dado cuenta de ello", ha reiterado.
El anuncio del Gobierno de Moscú ha cambiado la tendencia de primera hora en los mercados de deuda.
Así, la prima de riesgo de España, que equivale al sobreprecio exigido por los inversores para la deuda a 10 años frente al bono alemán, de referencia, ha empezado a bajar a media mañana tras llegar a tocar los 235 puntos básicos, cinco más que al cierre del viernes.
Además de Rusia y de la reunión en Bruselas entre los ministros de Finanzas de la eurozona para flexibilizar el fondo de rescate, el mercado está pendiente de la visita de una misión del FMI a España. El objeto de la misión es recopilar datos para elaborar un informe sobre la estabilidad financiera del país, dentro del nuevo programa de evaluación a 25 países acordado por el G-20. Según el Gobierno, nada tiene que ver con la situación de la economía española.
En las Bolsas, los inversores prorrogaban los descensos de los principales parqués, con excepción del español Ibex 35, del viernes.
Aunque hoy la Bolsa de Madrid también se ha sumado a los recortes, que los analistas vinculan con la recogida de beneficios.
Con la banca al frente de los descensos, el selectivo cedía cerca de un 1%. El euro también perdía posiciones con respecto al dólar y se intercambiaba a 1,32 unidades del billete verde.
17 ene 2011
16 ene 2011
"Subestimamos el impacto del cambio climático"
Nicholas Stern obtiene el premio Fronteras de BBVA .
Nicholas Stern fue el autor principal de un amplio estudio sobre el impacto económico del cambio climático encargado por el Gobierno británico y que lleva su nombre. El informe Stern tuvo una amplia repercusión en 2006 porque era el primero que evaluaba en profundidad las consecuencias del calentamiento en la economía mundial en el futuro. Sin embargo, ahora este economista británico cree que se quedaron cortos en sus estimaciones, para el supuesto de que no se tomen medidas para atajar el problema.
El experto subraya las ventajas de las economías bajas en carbono
"Subestimamos el daño económico del cambio climático", señaló ayer desde Londres, tras obtener el premio Fronteras del Conocimiento de Cambio Climático, de la Fundación BBVA. "Estimamos que la mayor probabilidad era un impacto de un 5% del PIB mundial y ahora creo que estará más cerca del 20%, que era nuestra estimación más pesimista", dijo. Como causas Stern cita que están aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero más de lo previsto y que se cree que los océanos tienen menor capacidad de absorción de la calculada antes.
Otro error que reconoce Stern es no haberse dado cuenta antes de lo atractivas que resultan las economías bajas en carbono, "una nueva revolución industrial llena de innovación y descubrimientos, una oportunidad para crecer en tiempos de crisis".
Por eso, el premiado considera necesario mantener un vivo debate social que plantee las ventajas de aprender de errores pasados, como las burbujas de las puntocom y la inmobiliaria, y sentar las bases de una nueva era económica también en los países ricos, basada en la limitación de emisiones.
El premio a Stern es el primero de los ocho a la excelencia en distintos campos (dotado cada uno con 3,2 millones de euros) que todos los años concede la Fundación BBVA. En este caso, el jurado lo presidió Edward S. Rubin, catedrático de Ingeniería y Política Pública en la Universidad Carnegie Mellon (EE UU). Le acompañaron los catedráticos españoles Sergio Alonso (Meteorología) y Miquel Canals (Geología); la directora del Centro del Clima del Laboratorio Nacional Risoe de Dinamarca, Kirsten Halsnaes; el director del Instituto Potsdam de Cambio Climático, Hans Joachim Schellnhuber, y el director del Instituto Max Planck de Meteorología, Bjorn Stevens. Este último recordó que el premio que juzgaron es el único del mundo "que reconoce contribuciones concretas a nuestra comprensión del cambio global y sus múltiples consecuencias".
"El cambio climático es, junto a la pobreza, el mayor desafío del siglo", concluyó ayer Stern, quien alertó de las graves consecuencias que tendrá no tomar medidas a tiempo, en forma de enormes movimientos de población: "Centenares de millones de personas tendrán que trasladarse".
Nicholas Stern fue el autor principal de un amplio estudio sobre el impacto económico del cambio climático encargado por el Gobierno británico y que lleva su nombre. El informe Stern tuvo una amplia repercusión en 2006 porque era el primero que evaluaba en profundidad las consecuencias del calentamiento en la economía mundial en el futuro. Sin embargo, ahora este economista británico cree que se quedaron cortos en sus estimaciones, para el supuesto de que no se tomen medidas para atajar el problema.
El experto subraya las ventajas de las economías bajas en carbono
"Subestimamos el daño económico del cambio climático", señaló ayer desde Londres, tras obtener el premio Fronteras del Conocimiento de Cambio Climático, de la Fundación BBVA. "Estimamos que la mayor probabilidad era un impacto de un 5% del PIB mundial y ahora creo que estará más cerca del 20%, que era nuestra estimación más pesimista", dijo. Como causas Stern cita que están aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero más de lo previsto y que se cree que los océanos tienen menor capacidad de absorción de la calculada antes.
Otro error que reconoce Stern es no haberse dado cuenta antes de lo atractivas que resultan las economías bajas en carbono, "una nueva revolución industrial llena de innovación y descubrimientos, una oportunidad para crecer en tiempos de crisis".
Por eso, el premiado considera necesario mantener un vivo debate social que plantee las ventajas de aprender de errores pasados, como las burbujas de las puntocom y la inmobiliaria, y sentar las bases de una nueva era económica también en los países ricos, basada en la limitación de emisiones.
El premio a Stern es el primero de los ocho a la excelencia en distintos campos (dotado cada uno con 3,2 millones de euros) que todos los años concede la Fundación BBVA. En este caso, el jurado lo presidió Edward S. Rubin, catedrático de Ingeniería y Política Pública en la Universidad Carnegie Mellon (EE UU). Le acompañaron los catedráticos españoles Sergio Alonso (Meteorología) y Miquel Canals (Geología); la directora del Centro del Clima del Laboratorio Nacional Risoe de Dinamarca, Kirsten Halsnaes; el director del Instituto Potsdam de Cambio Climático, Hans Joachim Schellnhuber, y el director del Instituto Max Planck de Meteorología, Bjorn Stevens. Este último recordó que el premio que juzgaron es el único del mundo "que reconoce contribuciones concretas a nuestra comprensión del cambio global y sus múltiples consecuencias".
"El cambio climático es, junto a la pobreza, el mayor desafío del siglo", concluyó ayer Stern, quien alertó de las graves consecuencias que tendrá no tomar medidas a tiempo, en forma de enormes movimientos de población: "Centenares de millones de personas tendrán que trasladarse".
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
