Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

30 jul 2009

Los libros arden mal y el serrucho suena bien

Los libros arden mal y el serrucho suena bien
Manuel Rivas ha conseguido acompasar la poesía con la narración de la memoria, y consiguió que esa convivencia incluyera la música.
La poesía es música, y cuando se encuentra con la música, si el encuentro es noble, interior, sentimental e íntimo, entonces la poesía y la música pueden alcanzar cotas sublimes de palabra y silencio. Su novela Los libros arden mal, un grueso volumen de memoria narrativa de los años de la guerra en A Coruña, su pueblo, consigue esos efectos para el lector, pero él los ha atraído también al mundo de la música de la poesía.
Acompañado de sus amigos músicos Marcos Meléndez (cantor de tangos), Gastón Rodríguez (guitarrista) y Pulpiño Viascón (acordeón, serrucho y voz), ha convertido la esencia de Los libros arden mal, un canto a la libertad, en una canción coral que apela a lo más hermoso de la nobleza sentimental que nos queda, aquella que aprecia la memoria como el filamento imperecedero de la dignidad de los hombres.
Con ellos vino Manuel anoche a Caixaforum, en Madrid, y allí los estuve oyendo, feliz de hallar en el sosiego de la noche una voz múltiple que me transportó a una danza armónica cuyo trasfondo fue una tragedia.
Aquella tragedia, la quema de libros, la metáfora más abyecta de la guerra civil en la que se quemaron las vidas y las palabras, resonó en el auditorio como un recuento insistente de lo que jamás debería pasar de nuevo.
Había emoción en la sala, y hubo emoción en los intérpretes. Rivas leyó recitando, Meléndez reprodujo los tangos que en aquellos tiempos escucharía en A Coruña un argentino inolvidable, Roberto Arlt, la guitarra fue pespunteando la narración y los tangos, y Pulpiño Viascón hizo del sonido del serrucho la expresión musical de una obra de arte.
Su interpretación de Negra sombra (esa letra de Rosalía de Castro que bordó Luz Casal) sonó en medio de la narración de Los libros arden mal como la luz inversa del tiempo. Una maravilla. Lo harán más veces; cuando ustedes lo vean convocado, vayan; merece la pena.

29 jul 2009

JOSÉ SARAMAGO 29/07/2009

JOSÉ SARAMAGO 29/07/2009



"Y sin embargo, se mueve". Estas palabras las diría como si fuera un susurro casi inaudible Galileo Galilei al terminar la lectura de la abjuración a que fue forzado por los inquisidores generales de la Iglesia católica el 22 de junio de 1633. Se trataba, como se sabe, de obligarle a desmentir, condenar y repudiar públicamente lo que había sido y seguía siendo su profunda convicción, es decir, la verdad científica del sistema copernicano, según el cual es la Tierra la que gira alrededor del Sol y no el Sol alrededor de la Tierra.


El estudio del texto de la abjuración de Galileo debería hacerse con conveniente atención en todos los establecimientos de enseñanza del planeta, fuese cual fuese la religión dominante, no tanto para confirmar lo que hoy es una evidencia para todo el mundo, que el Sol está parado y la Tierra se mueve a su alrededor, sino como manera de prevenir la formación de supersticiones, lavados de cerebro, ideas hechas y otros atentados contra la inteligencia y el sentido común.

No es, pese a la introducción, Galileo el objeto primero de este texto, sino algo más próximo en el tiempo y en el espacio. Me refiero al Barómetro Hispano-Luso del Centro de Análisis Social de la Universidad de Salamanca, publicado ayer, sobre las eventuales posibilidades de creación de una unión entre los dos países de la península Ibérica de cara a la formación de una Federación Hispano-Portuguesa. Los lectores que acompañan regularmente este y otros comentarios míos recordarán la polémica, adornada con unos cuantos insultos elegidos y unas cuantas acusaciones de traición a la patria, que mi pronóstico de una unión de ese tipo suscitó hace relativamente poco tiempo.
Pues bien, de acuerdo con el sondeo de la Universidad de Salamanca, 39,9% de los portugueses y 30,3% de los españoles apoyarían esa unión. Los porcentajes muestran un sensible avance, tanto en un país como en el otro, sobre los cálculos realizados en aquella altura. Los que rechazan la idea constituyen poco más del 30% de las personas consultadas, es decir, 260 de los 876 ciudadanos entrevistados durante los meses de abril y mayo de este año.

Al contrario de lo que generalmente se dice, el futuro ya está escrito, lo que ocurre es que nosotros no tenemos todavía la ciencia necesaria para leerlo. Las protestas de hoy pueden convertirse en los acuerdos de mañana, y, por supuesto, también podría suceder lo contrario, aunque una cosa es cierta, y la frase de Galileo tiene aquí perfecto encaje. Sí, Iberia. E pur si muove.

A FONDO



David Beckham vuelve a Madrid pero no para jugar al fútbol. El ex galáctico lo hace en forma de objeto artístico como protagonista de un vídeo, El sueño de David, de Sam Taylor-Wood (Londres, 1967) en el que se puede contemplar al jugador en una siesta de 67 minutos de duración. La pieza forma parte de la exposición Las lágrimas de Eros, que el próximo mes de octubre se podrá ver en la Fundación Thyssen. Serán 120 obras en las que los maestros antiguos se miden con los artistas contemporáneos.


Arriba, fotograma del vídeo El sueño de David, de Sam Taylor-Wood. Abajo, Las lágrimas, de Man Ray.-
Museo Thyssen


A FONDO

Sede: Madrid (España)



Comisariada por el director artístico del museo, Guillermo Solana, es la primera vez que la fotografía y el vídeo cobran categoría artística en este museo. Solana explica que ha tomado prestado el título de la muestra de un libro de Georges Bataille, Les larmes d'Éros, y que también ha incorporado algunas de sus ideas sobre el erotismo.

Dividida entre la sede del Museo Thyssen y Caja Madrid, el núcleo central de la exposición se sustenta sobre la pintura y la escultura europeas del siglo XIX con clásicos como Canova, Ingres, Delacroix, Millais, Moreau, Rodin... hasta llegar al surrealismo y toda la estela que este movimiento trajo consigo. La mitología clásica y la tradición judeocristiana han inspirado incontables obras maestras de fuerte carga erótica.

La exposición arranca con un espacio dedicado al nacimiento de Venus: la famosa fotografía de Man Ray, Las lágrimas, y la Venus de Amaury-Duvel, darán la bienvenida al recorrido. Después, se irán sucediendo las sorpresas. Junto a La encantadora de serpientes, de Henri Rousseau El Aduanero, se mostrarán las fotografías de gran formato de Nastassja Kinski, retratada por Richard Avedon, o de Rachel Weisz fotografiada por James White con una enorme serpiente recorriendo su cuerpo desnudo.

Otra de las grandes sorpresas de la exposición será la contraposición de las clásicas mujeres misteriosas de Courbet o Corot frente a la concepción que del mundo femenino tienen la escultora Louise Bourgeois o el fotógrafo Robert Mapplethorpe, quien firma un impactante retrato de la cantante Patti Smith en blanco y negro.

Pero sin duda, la gran sorpresa la constituirá la proyección del vídeo de David Beckham. Filmado en 2004 en un hotel madrileño por la videoartista Sam Taylor-Wood, se expuso ese mismo año en la National Portrait de Londres. La visión durante una hora larga del rostro y el torso del jugador resucitó entonces la polémica de hasta dónde llegan las fronteras del arte. Taylor-Wood explicó entonces que había querido mostrar una imagen vulnerable del jugador, una imagen alejada del triunfador. El resultado es una mezcla sorprendente entre erotismo y belleza.

La pasión erótica llenará el Thyssen


La pasión erótica llenará el Thyssen

Un tercer espacio abordará "las dos figuras sobrenaturales- esfinges y sirenas- de la femme fatale donde se podrá contemplar una escultura de Louise Bourgeois; la fotografía hecha por Mapplethorpe a Patti Smith y pinturas de Courbet o Corot. El tema clásico de las tentaciones de San Antonio lo abordan Furini, Cezanne, Picasso o Antonio Saura, mientras que "la esclavitud erótica, con figuras que sufren, en una especie de agonía voluptuosa" estará presente en la sala sobre San Sebastián "que se aborda desde la pintura del Renacimento como icono gay o icono del cuerpo masculino voluptuoso", con obras de Bronzino, Guido Reni, Ribera, Bernini, Moreau, Edouard Levé. Frente a San Sebastián, Andrómeda representada por Rubens, Doré, Dalí, Bellmer o la escultura de Hans Bellmer. En la imagen fotografía de Man Ray "Las lágrimas" (1930)-