Siempre entre las nubes hay esos huequitos de Sol que te dan valor.
Un Blues
Del material conque están hechos los sueños
23 abr 2018
La muerte es cosa de todos...........................Coordinado por GEMMA SOLÉS I COLL.
Julian
Abel es uno de los principales impulsores de las llamadas Compassionate
Cities, un sistema que promueve una red de apoyo en las ciudades para
que nadie acabe su vida solo.
¿Podemos elegir cómo morir? Si fuera posible, seguramente Agustín habría elegido otro final, igual que Rosario. Sus vecinos tardaron años en percatarse de que habían fallecido solos en sus casas. El juez Joaquin Bosch se preguntaba en Twitter
hace unas semanas a qué tipo de sociedad nos dirigíamos cuando cada vez
se encontraba más casos de este tipo en sus guardias. El experto en
cuidados paliativos Julian Abel propone redes de apoyo en las ciudades
para que todas las vidas tengan un final digno. Son las llamadas
Compassionate Cities.
En 2005, el profesor australiano Allan Kellehear, experto en salud pública, acuñó el término "ciudades compasivas".
El académico sostenía que los cuidados al final de la vida no era algo
que se pudiera reducir a los hospitales y centros de mayores, sino que
es un asunto de todos, una comunidad en la que la sociedad se pregunta:
"¿Cómo
podemos, como taxistas, profesores o estudiantes, propietarios de
tiendas, empleados y camareros, auxiliares de vuelo, académicos o amas
de casa, cómo podemos ayudar algunos de nosotros en la atención al final
de la vida?.
Julian Abel es director de las comunidades compasivas en Reino Unido y vicepresidente de Public Health Palliative Care International, una asociación internacional fundada en 2013 por profesionales de la sanidad de todo el mundo con el objetivo de "incorporar
un enfoque de salud pública a la práctica de los cuidados paliativos".
Abel visitó recientemente España para participar en una jornada
organizada por la Fundación Mémora.
Su sistema se basa principalmente en que los ciudados paliativos no
pueden resumirse en que un paciente tenga una cama en un hospital en un
momento determinado, sino que toda la sociedad se involucre de un modo u
otro en hacer mejor la muerte del conciudadano.
Esto incluye la red
familiar, el entorno social más cercano a la persona enferma, políticas
públicas y cuidados profesionales.
Abel pone ejemplos concretos: "Si tu
padre se está muriendo, deberías poder contar en el trabajo con un apoyo
determinado.
Lo que ocurre ahora es que cualquier cosa, poder salir
antes para acompañarle a una cita con el médico, es un problema".
El
sistema de las 'comunidades compasivas', con la persona enferma en la
base, las redes sociales en segundo y tercer lugar, la comunidad en
cuarto, los cuidados profesionales en penúltima posición y las políticas
públicas en última.Estudio 'Compassionate communities and end of life care' de Julian Abel
El
Consejo Nacional de Cuidados Paliativos, una organización que agrupa a
todos aquellos actores involucrados en el final de la vida de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, creó en 2015 la Carta de Ciudades Compasivas,
a la que cualquier ayuntamiento puede adherirse. Este documento
establece algunos pasos para conformar una sociedad que asume que "el duelo y la pérdida no es una tarea exclusiva de los servicios sociales y de salud, sino que es responsabilidad de todos". Algunos de los puntos que contempla son talleres en las escuelas para
que niños y jóvenes tengan herramientas para lidiar con la muerte, el
fomento de exposiciones en museos y centros cívicos, instrucción sobre
cómo afrontar esta situación en lugares de trabajo y sindicatos, foros y
conferencias en los que se hable sobre esta cuestión, y planes
específicos para los sin techo y encarcelados, entre otros.
El consultor cita un estudio de la universidad de Cambridge
sobre la importancia del contacto humano, para apuntar que un simple
gesto como tomar un café con una persona que afronta la muerte o
ayudarle a hacer la compra, pueden resultar cruciales. "Hemos puesto
muchas expectativas en que la medicina y la tecnología van a solucionar
todos nuestros problemas, pero las relaciones sociales tienen más
impacto sobre la mortalidad que otros factores como el tabaco o la
bebida", asegura el experto.
¿Cómo conseguir este propósito? "Los pequeños gestos de bondad humana son muchas veces los que cuentan", afirma. En su estudio,Compassionate communities and end of life care,
Abel recomienda el uso de software electrónico como Facebook, WhatsApp o
Jointly App para organizar una red. "Esto puede ayudar a mantener a las
personas informadas, sin tener que informar individualmente y para
solicitar ayuda de un grupo sin tener que pedirle a un individuo que
haga una tarea específica", detalla. "Los ciudados paliativos se han mejorado mucho en los últimos años, pero
muchos esfuerzos se ha centrado en los pacientes con cáncer, cuando el
cuidado en el final de la vida debe ser de la misma calidad a cualquier
edad y tras cualquier enfermedad", defiende Abel. Sobre la reciente
propuesta de la primera ministra de su país, Theresa May, de crear un
Ministerio de la Soledad, asegura que "habrá que ver en qué se concreta"
pero que al menos ha servido para que se hable del tema.
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