Siempre entre las nubes hay esos huequitos de Sol que te dan valor.
Un Blues
Del material conque están hechos los sueños
23 jun 2015
Malas noticias: por muchos zumos verdes y ensaladas de kale que tomes, no te vas a limpiar por dentro. No existen pruebas científicas que respalden las dietas desintoxicantes.
Demostrado: la evolución humana atrofia el cerebro y aumenta los
niveles de tontuna en sangre.
Sólo así se explica que las dietas detox
tengan más seguidores que nunca.
Yo mismo, hace unos años, hice la famosa limpieza hepática de Andreas
Moritz, que promete a sus víctimas la eliminación de cálculos
almacenados en el hígado.
Pues bien, es un timo. Esta entrada de El blog de Centinel
lo explica: los supuestos cálculos que uno expulsa tras hartarse de
zumo de manzana, sales de magnesio, aceite de oliva y zumo de pomelo
son, precisamente, la mezcla de ácido cítrico, magnesio y aceite.
¡Afortunadamente! Si un sólo cálculo de riñón puede ser tan doloroso
como afirman quienes lo han padecido, no quiero ni pensar qué cotas de
dolor podrían alcanzarse con decenas de piedrecillas verdes en el
hígado.
¿Por qué hice aquella dieta? Supongo que por motivos parecidos a los
de cualquiera que empieza una detox. Tenía un problema y muchas ganas de
creer que existía un atajo para solucionar algo que solucionó, más
tarde, un médico.
No, las dietas detox no funcionan, ni existen los superalimentos, y disciplinas como la psiconeuroinmunología son seudociencias.
A propósito de esta última, Julio Basulto, titulado en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Barcelona y autor de No más dieta,
afirma que “la psiconeuroinmunología no es una profesión sanitaria y
quien la practica no tiene por qué ser psicólogo, neurólogo o
inmunólogo”.
No hay superalimentos. Ni la kale, ni la espirulina, ni la quinoa
. El
Doctor Francisco Botella Romero, profesor asociado de Nutrición en la
Universidad de Castilla La Mancha, desmonta algunos tópicos al respecto:
"La col rizada o kale; antes la llamábamos berza, nombre menos
glamouroso; tiene mucho hierro y calcio, pero estos minerales se
encuentran en forma poco asimilable por el intestino humano.
La quinoa,
que es muy buen alimento, podemos sustituirla perfectamente por
cualquier humilde legumbre de consumo habitual.
Y la espirulina, más
allá de ser una excelente fuente de yodo, que podemos obtener del
pescado o la leche, no tiene un valor nutricional especial.
No tenemos
necesidad de gastar más o tomar alimentos exóticos para que nuestra
dieta sea sana, apetecible y barata”.
En términos médicos y fisiológicos la palabra detox es un sinsentido
.
El cuerpo humano es un gran filtro que sintetiza y excreta las
sustancias nocivas que entran en él. Si estás sano, tu cuerpo eliminará
lo que no necesite.
Pero a su ritmo, nada puede acelerar el proceso. JM Mulet, profesor de bioquímica en la UPV y autor de Medicina sin engaños,
apunta que "lo único detox que conozco es un lavado de estómago, una
diálisis o una inyección de quelantes, que son los tratamientos típicos
para intoxicaciones. De normal no estamos intoxicados.
Y, si realmente
lo estamos, tenemos un problema serio que no se cura bebiendo zumos”.
En
el mismo sentido, el presidente de la Fundación Alimentación Saludable,
el Doctor Jesús Román, dice que “el cuerpo humano inventó hace milenios
un buen sistema detox: hígado, riñones, sudor, heces, orina… todos los
días nuestro cuerpo se va depurando sin necesidad de hacer dietas
desintoxicantes, cuya eficacia sería más que dudosa.”
Las dietas detox que prometen remediar nuestros excesos son la mejor
manera de autoengañarnos. “No existen las dietas detox”, dice el Doctor
Francisco Botella Romero, “existe la alimentación saludable, que es
aquella que se asocia con una menor incidencia de problemas
cardiovasculares, diabetes mellitus, obesidad, etcétera e incluye una
amplia variedad de alimentos”.
Es así de duro: para evitar que tu hígado termine como el de un pato
de las Landas, reduce la ingesta de alcohol y otras drogas. Pero si
prefieres seguir el consejo de renombrados expertos en la materia como Gwyneth Paltrow, Patricia Montero o Mariló, adelante.
ampliar foto Típico posado desinteresado con té detox /. KYLIE JENNER
Lo peor, sin embargo, no es que muchos crédulos sean víctimas de la
patraña de las detox y la industria que las rodea.
Lo peor son los
supuestos profesionales que las difunden, soltando barbaridades como “la alimentación es una gran aliada para tratar el cáncer”.
Sobre afirmaciones como esta, Julio Basulto indica que “contradicen al mayor panel de expertos en cáncer, el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer, que repite una y otra vez que no hay dieta que cure esta enfermedad”.
No seré yo quien te recomiende que salgas a comer un chuletón de kilo
pero, si lo haces, no te tortures. Disfrútalo.
Y el resto de la semana
procura mantener una dieta regida por algo que no tienen las dietas
detox o los supuestos nutricionistas que las defienden: sentido común.
No hay comentarios:
Publicar un comentario