Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

30 mar 2016

Susan Sarandon prefiere a Donald Trump que a Hillary Clinton................................. El País

La actriz, activista de izquierdas y que apoya a Berni Sanders, descarta votar a la candidata demócrata.

 


Susan Sarandon, en un acto de apoyo a Bernie Sanders. REUTERS

Susan Sarandon es seguidora de Bernie Sanders. Tanto que rechaza votar Hillary Clinton si es ella quien finalmente representa a los demócratas en las elecciones presidenciales frente a Donald Trump en el bando republicano. La actriz, que siempre se ha declarado una mujer de izquierdas y una activista, ha sorprendido con su visión sobre las elecciones estadounidenses y ha abierto la polémica con una de sus respuestas que ha dado en el programa de Chris Hayes en MSNBC.
Después de argumentar por qué apoya al senador de Vermont y citar su historial de políticas en lo relativo al libre comercio, las prisiones y los alimentos genéticamente modificados, entre otras cosas, el presentador del programa le preguntó si votaría por Clinton en una hipotética elección general en la que la demócrata enfrentaría a Donald Trump. "Creo que hay mucha gente que pensará: 'Lo siento, pero no puedo votar por Hillary Clinton (contra Trump)'".

Un anillo como una casa.................................................. Anatxu Zabalbeascoa

Georg Jensen presenta una colección de la arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid.


Una de las piezas diseñadas por Zaha Hadid.
Durante décadas, la arquitecta Zaha Hadid (Bagdag, 1950) diseñaba, cosía y vestía su propia ropa. Luego, cuando despegó profesionalmente, pasó a vestirse recurriendo a los diseños de sus dos modistos favoritos: el belga Martín Margiela y la Premio Nacional de la Moda 2015 Sybilla. Con todo, Hadid continuó dibujando sus osadas joyas, generalmente piezas para las manos, prototipos que, gracias a una impresora 3D ahora produce en su propio estudio. Eso fue lo que dio origen a los ocho diseños de la nueva colección para la casa Georg Jensen que acaba de presentar en la feria de joyería Baselworld, celebrada en Suiza. La unión entre la centenaria firma danesa y los audaces diseños de Hadid marca un hito en la trayectoria de ambos porque el resultado se reconoce a la vez como un georg jensen y como un hadid. Y no es habitual que esto suceda.
En sus numerosas incursiones en el mundo del diseño, de mobiliario o del vestir, Hadid siempre gana. No es que las piezas nazcan con voluntad de imponerse sobre la marca para la que trabaja, es más bien que la fuerza de sus dibujos difícilmente puede ser acotada en unos parámetros que no son los suyos. Se diría que la arquitecta diseña siempre para sí misma y todo en ella —su talento, su osadía y hasta su físico— resultan extraordinarios.
Así, no es esta la primera vez que la arquitecta pionera en recibir el Premio Pritzker (en 2004) utiliza las líneas sensuales de su arquitectura para idear diseños para vestir y ornamentar el cuerpo. Para Adidas firmó una colección de calzado deportivo, para Louis Vuitton diseñó un bolso y la austriaca Swarovski olvidó sus mosaicos de vidrio para lanzar enormes pulseras coloreadas (colección Glace) con el sello de Hadid. En esta ocasión, la arquitecta cuenta que durante la inauguración de las tres sinuosas torres del proyecto Wagnjing Soho que ha construido en Pekín, el diseñador jefe de la firma danesa David Chu admiró sus joyas. Hadid le dijo que eran prototipos y la semana siguiente Chu viajó al estudio londinense de la arquitecta: quería ver todas las pulseras.
Con 112 años de historia esta firma danesa tiene reputación de clásico moderno. Su catálogo está repleto de abalorios y objetos de plata que nacen rompedores y, sin embargo, se establecen como piezas fuera del tiempo. Es difícil ponerles fecha. Puede que eso suceda porque todos aluden a más a líneas de la naturaleza que a las modas. Eso vio Chu en Zaha: la traducción de sus edificios en joya.
Hadid asegura que la arquitectura no se puede traducir. Pero admite que todo en su trabajo son interpretaciones. La colección de cinco anillos y tres brazaletes ideada ahora para Georg Jensen es eso, un viaje de regreso inspirado en el proyecto chino que emplea las estrías para fraccionar la contundencia de las piezas. Las estrías que suavizan la fachada de las tres torres están presentes en las pulseras y los anillos. Es curioso que una firma audaz pero discreta como Jensen apueste por una de las proyectistas más rompedoras. Pero ese es, precisamente, el valor de estas piezas. Realizadas en plata o en radio, con pequeños diamantes incrustados, los brazaletes escapan a la rigidez, la dureza y la estética cartesiana que, salvo Cleto Munari u Oscar Tusquets, los arquitectos ha asociado tradicionalmente a la orfebrería. Hadid habla de un círculo de referencias. Asegura que su proyecto de tres torres redondeadas remite a un montaña. En los anillos ideados para Jensen es fácil volver a ver esa montaña erosionada. Los brazaletes corren otra suerte, atentos a la anatomía femenina, su audaz diseño consigue que un gran objeto se adapte a los brazos como una segunda piel.
¿Es importante que un arquitecto demuestre su pericia en todas las escalas? Puede serlo en el momento en el que sus edificios proliferan por el mundo. Que Hadid tiene más mano que sello, es decir, que recurre más a un talento para el diseño que a una receta estilística lo demuestra su capacidad para trasladar con soltura su peculiar mundo curvilíneo a todo cuanto diseña.

 

 

El marido de Mar Flores: “La última decisión la he tomado yo”........................................ Mábel Galaz.

Tras su separación el empresario Javier Merino rompe el silencio para dar su versión de la inesperada ruptura con la modelo.

 

Javier Merino y Mar Flores, que se acaban de separar. CORDON PRESS
Javier Merino durante dos décadas ha llevado muy mal ser objetivo de la prensa
. El empresario no quería fama y, menos aún, que sus negocios se pudieran ver perjudicados por ella. Pero el estar casado con Mar Flores, de 46 años, una de las grandes famosas del panorama social español, tenía este inconveniente.
 Por eso sorprende que quien buscaba discreción haya concedido una entrevista exclusiva a la revista ¡Hola! para dejar claro cómo fue su separación anunciada, vía comunicado, el pasado viernes.
  "La última decisión la he tomado yo", ha proclamado para a continuación añadir: "La separación es un hecho y ya está firmada"
. Mar Flores, siempre más asequible para los medios de comunicación, guarda silencio.
La versión que da Merino sobre los motivos de su separación tiene que ver con lo que él denomina "desgaste" de una relación de casi 20 años y cuatro hijos —ella tiene otro de su primer matrimonio—. Y viene a decir que cuando se discute por todo y todo el tiempo lo mejor es separarse. Hasta el momento del comunicado Mar Flores siempre aseguró que su matrimonio iba bien y cerró filas cuando su esposo tuvo problemas con sus negocios que le llevaron a los tribunales.
 
Javier Merino y Mar Flores, que se acaban de separar. CORDON PRESS
Javier Merino durante dos décadas ha llevado muy mal ser objetivo de la prensa. El empresario no quería fama y, menos aún, que sus negocios se pudieran ver perjudicados por ella. Pero el estar casado con Mar Flores, de 46 años, una de las grandes famosas del panorama social español, tenía este inconveniente. Por eso sorprende que quien buscaba discreción haya concedido una entrevista exclusiva a la revista ¡Hola! para dejar claro cómo fue su separación anunciada, vía comunicado, el pasado viernes. "La última decisión la he tomado yo", ha proclamado para a continuación añadir: "La separación es un hecho y ya está firmada". Mar Flores, siempre más asequible para los medios de comunicación, guarda silencio.
La versión que da Merino sobre los motivos de su separación tiene que ver con lo que él denomina "desgaste" de una relación de casi 20 años y cuatro hijos —ella tiene otro de su primer matrimonio—. Y viene a decir que cuando se discute por todo y todo el tiempo lo mejor es separarse. Hasta el momento del comunicado Mar Flores siempre aseguró que su matrimonio iba bien y cerró filas cuando su esposo tuvo problemas con sus negocios que le llevaron a los tribunales.
En los últimos años, los problemas judiciales se habían convertido en una constante en la vida del empresari
o. En abril de 2014 fue condenado a pagar más de un 1,5 millones de euros por usar información privilegiada en relación con una venta de acciones
. Los hechos sucedieron en 2006 cuando Merino era miembro del Consejo de Administración de Cartera Hotelera S. A. y vendió su paquete de acciones a un valor de 7,71 euros por título cuando sabía que su precio unitario de venta estaría en el entorno de los 4 euros cuando se realizara la operación.
Anteriormente, Merino también estuvo imputado por otro presunto delito de cohecho en la trama de corrupción municipal de Estepona (Málaga), denominada Operación Astapa.
 El marido de Mar Flores tiene intereses urbanísticos en esta ciudad, en zonas conocidas como La Dalena, Loma Redonda y Las Canteras.
 Merino figura en la lista de morosos que Hacienda hizo pública en diciembre del año pasado.
Mar Flores, en una de sus últimas apariciones públicas. CORDON PRESS
Por si alguien duda de que Mar Flores se ha distanciado de él porque su situación económica ya no es tan buena como en el pasado.
Él lo desmiente y sostiene que aunque en el pasado tuvo algunos problemas sus negocios van viento en popa.
 Con la misma rotundidad niega que haya terceras personas.

El Congreso Mundial Judío investiga la colección Thyssen................................ Miguel Ángel García Vega

Ronald Apertura
Ronald S. Lauder, 71 años, es un hombre muy poderoso.
 
 Se siente incluso al teléfono. Por ser uno de los mayores mecenas del planeta arte, por tener una fortuna que supera los 3.100 millones de euros, por ser hijo de la legendaria Estée Lauder —la fundadora del coloso de los cosméticos que lleva su nombre— y por ser el presidente del Congreso Mundial Judío.
 Pero desde hace 25 años también persigue con un tesón discreto pero incesante el arte expoliado por los nazis a las familias judías. 
No quiere hablar de arte “perdido” sino “robado”.
 Ese empeño le ha llevado hasta el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, cuya colección están “inventariando”. Y advierte: “Habrá sorpresas”.
Pregunta. ¿Hay una fuerte resistencia en los museos a la hora de devolver las obras expoliadas?
Respuesta. No. Existe gente que sostiene que compraron las piezas de buena fe y por lo tanto deberían quedárselas.
 La única resistencia que puedes encontrar es en personas ajenas al mundo del arte que piensan que no habría que devolver ni una sola obra.
 Pero creo que la gente en general —y también los museos— entiende que la propiedad robada debe devolverse.
P. Puede ser así, pero hay museos y colecciones europeas y estadounidenses que lo ponen difícil.
R. Hay resistencia en algunos museos, pero no en muchos
. Quienes se resisten es porque quieren conservar obras que piensan que son importantes o porque no quieren admitir que tienen piezas que no deberían tener.

P. Muchos museos se escudan en el concepto de compra de “buena fe” para no devolver las obras.
R. La buena fe nunca puede ser una excusa. 
A veces escandaliza esa separación entre buena y mala fe.
 P. Muchos museos se escudan en el concepto de compra de “buena fe” para no devolver las obras.
R. La buena fe nunca puede ser una excusa. 
A veces escandaliza esa separación entre buena y mala fe.

P. ¿Y por qué Suiza se ha quedado con la colección Gurlitt?
R. La realidad es que aceptaron una colección que no sabían qué contenía. 
 Primero porque pensaban que era mucho más valiosa de lo que es.
 Y segundo, porque creían que serían capaces de averiguar qué piezas fueron robadas y cuáles no. Pero muchos de los dibujos y los grabados que contiene es muy difícil saber de dónde fueron expoliados.
  Ya que cuando los nazis robaban de los hogares registraban las pinturas y las esculturas, pero nunca las obras en papel.

Thyssen Pissarro
La familia judía Cassirer reclama a la colección Thyssen desde hace años el cuadro (en la imagen) Calle St. Honoré por la tarde. Efecto de lluvia de Camille Pissarro.
 Por ahora, la Justicia le ha dado la razón al Gobierno español. Sin embargo, el Congreso Mundial Judío insiste en su restitución.
P.
¿Manejan alguna cifra de obras expoliadas en el mundo?
R. Hay peticiones de búsqueda sobre unas 25.000 piezas. 
Y estas son solo las que están registradas [en la base de datos www.lostart.de]. Algunas fueron destruidas en la guerra, por ejemplo durante los bombardeos.
 Pero el grueso está intacto y muchas en colecciones privadas.
P. ¿Manejan alguna cifra de obras expoliadas en el mundo?
R. Hay peticiones de búsqueda sobre unas 25.000 piezas.
 Y estas son solo las que están registradas [en la base de datos www.lostart.de]. Algunas fueron destruidas en la guerra, por ejemplo durante los bombardeos.
 Pero el grueso está intacto y muchas en colecciones privadas.

P. ¿El Museo Thyssen-Bornemisza debería devolver el pissarro?
R. Sin duda.
 La colección Thyssen es fabulosa y tiene un prestigio internacional.
 El pissarro [una tela reclamada desde hace años por la familia judía Cassirer] es una de las pinturas menos importantes que tiene
. ¿Por qué no debería devolver algo que sabe que es expoliado?
 Perjudica a la imagen de la institución.
 También cuando la colección dejó Suiza hubo varios expertos que ya advirtieron que podría contener obras robadas a los judíos.
 Estamos ahora mismo haciendo el inventario para ver qué piezas entraron durante la guerra y cuáles después.

P. ¿Cuándo terminarán ese inventario?
R. En los próximos 12 o 18 meses.

P. ¿Habrá sorpresas?
R. Creo que habrá sorpresas para mucha gente. 

Foto de apertura: Ronald Lauder delante del retrato de Adele Bloch-Bauer en una imagen de 2006. AP.
Ronald Lauder compró (por la entonces cifra récord de 106 millones de euros) en 2006 el retrato de Adele Bloch-Bauer I. Una obra que creó Gustav Klimt en 1907 y que hoy cuelga en la Neue Galerie (un museo que fundó el propio Lauder en 2001) de arte austriaco y alemán, en el Upper East Side de Nueva York.