Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

2 may 2015

Cinco idiomas con Natasha Yarovenko



Natasha Yarovenko es menos alta de lo que uno espera por las fotos.
 Y eso es bueno, porque tiene porte de maniquí de pasarela, pero no ese aspecto de flamenco rosa metido dentro de la piel de un ser humano que poseen la mayor parte de las modelos.
 A pesar de su presencia espectacular, frente a ella uno no se siente como si no perteneciera a la misma especie, algo que pasa la mayor parte de las veces que un homo sapiens se enfrenta a uno de esos seres con el físico que tendría un extraterrestre venido de un planeta en el que la gravedad es tres veces menor que en la Tierra.
Además, esos cinco centímetros de menos dan un tremendo aplomo a los movimientos de una persona que de por sí desprende seguridad en sí misma. Ucrania de Odessa, a Yarovenko lo mismo es posible imaginarla enamorando a un duque en un refinado baile de la corte zarista como amamantando a su hija en las barricadas de Stalingrado, mientras con la mano que le queda libre dispara su fusil contra las tropas de asalto nazis.
Barcelona se parece a Odessa. Las dos son ciudades a la orilla del mar, y las dos son cosmopolitas
Y sin embargo, está mujer de 31 años que parece cualquier cosa excepto frágil, pide nada más sentarse a contestar la entrevista que se la trate con cuidado porque dice sentirse “muy sensible”. Ante la cara de sorpresa del interlocutor, aclara esa afirmación
. “Debes entender que he dado a luz hace pocos meses, y cuando la mujer da a luz se vuelve muy instintiva, muy sensible. Es muy animal y muy poco cerebral.
 Para mí es muy raro. Yo, que siempre he sido lo contrario. Sufría de tanto pensar y ahora tengo la sensibilidad a flor de piel”, calla y suelta una carcajada.
“Estoy muy feliz. La niña es muy divertida. Estoy contenta de no haber sido madre antes.
 En mi país se tienen hijos muy pronto y yo siempre quise ser madre, pero supe esperar y ahora soy una madre consciente”.
Tengo la mitad de la familia en Rusia y la otra mitad en Ucrania. Fue terrible ver la separación de ambos países. De repente, todo el imperio, todo el cuento que nos contaron, se derrumbó
Creo que [la serie 'Alastriste'] era un producto de calidad. Jamás en mi vida he mantenido una relación con el reparto tan cercana
Esa maternidad prudente le llevó por ejemplo a elegir México para dar a luz y residir allí los primeros meses de vida de su hija.
 “Sigo en México. Me he mudado solo una temporada. Fui porque tenía la ilusión de que los primeros días de mi hija fueran en la naturaleza.
 Fui a Tulum, es un un sitio paradisiaco, donde no necesitamos ropa ni zapatos. No quería meterla en un apartamento.
 Creo que el parto es algo muy natural.
 Quería dar a la luz en un sitio en el que hubiera contacto con la tierra”. Yarovenko practica la meditación trascendental, una disciplina con origen en India, creada en los cincuenta por el Maharishi Mahesh Yogi, traída a occidente por los hippies y popularizada por los Beatles. “Es mi pasión”, dice, y explica que le interesa hasta el punto de que cuando en 2012 la reclamaron para rodar Aftershock, una película chilena de terror, estaba inmersa en un curso en Onenes University, un centro de meditación regido por un conocido gurú llamado Sri Braga situado a unos 70 kilómetros de Chennai (la antigua Madrás), en la costa del Oceano Índico
. “Es un lugar para retirarse a crecer
. En ese momento estaba haciendo un curso de un mes. Lo he hecho varias veces.
 De hecho, es lo único de la India que conozco. Me gusta porque cada vez descubro más y más de mi ser y del universo.
 Creo que gracias a la meditación podemos llegar a un lugar donde no haya sufrimiento. Es difícil, pero está en nuestro interior, y podemos lograrlo”.
Ha llegado con su hija y su suegra en taxi a la sesión
. Ha decidido comenzar con la entrevista antes que con el maquillaje para las fotos, y mientras responde, la madre de su pareja da un paseo al bebé por los alrededores de una lonja reconvertida en estudio fotográfico que parece poseer la cualidad de potenciar la temperatura exterior.
 En verano esto debe de ser un horno, pero estamos en invierno y si en las calles de Madrid hace un frío considerable, en el interior del local hay varios grados menos.
Natasha Yarovenko viste un body de punto de Chanel. Si la piel tiene este efecto mate, pero luminoso, es debido a que hemos aplicado el tono número 30 de los polvos compactos Les Beiges, de Chanel / Pablo Estévez y Javier Belloso
El estilista planeaba tomar instantáneas en ropa interior, lo que en estas condiciones y en algunos países civilizados podría considerarse atentado contra la salud de los trabajadores.
 Cuando se lo comentan, ella hace notar, tan educada como firme, que no es la mejor de las ideas. Nadie intenta convencerle de lo contrario.
 Parece más sensato comenzar un zafarrancho para calentar el plató.
Habla español perfectamente. Emigró con sus padres a Barcelona cuando tenía 18 años, hace ahora 13. “No sabía nada del país, ni conocía el idioma, pero me ayudó que Barcelona se parece a Odessa. Las dos son ciudades a la orilla del mar, y las dos son cosmopolitas. Odessa era, incluso cuando pertenecía a la Unión Soviética, una ciudad turística, donde había gente de 40 nacionalidades, y eso hace que estuviera acostumbrada a ver personas de otros países, de otras razas, que hablaban en lenguas distintas a la mía”.
Odessa, en la península de Crimea, fue el primer lugar en el que estalló el conflicto en 2013 que ha desembocado en algo que hoy es guerra abierta entre las nuevas autoridades ucranias y el gobierno de Moscú.
Tras unas semanas de confusión, Rusia se anexionó la zona y, poco después, la población local, en su mayor parte de origen ruso, como Yarovenko, aceptó esa decisión en un referéndum considerado ilegal por la comunidad internacional.
Una guerra que es consecuencia de la desintegración de la URSS a principio de la década de 1990. “Me acuerdo perfectamente de la transición de la URSS a ser parte de Ucrania
 Fue muy duro percibir todo el estrés de mis padres.
Tengo la mitad de la familia en Rusia y la otra mitad en Ucrania. Fue terrible ver la separación de ambos países.
 De repente, todo el imperio, todo el cuento que nos contaron, se derrumbó. Ahora mismo estoy viviendo otras cosas, pero me entristece la situación. Aunque intento no ver las noticias, tengo familia por la que me preocupo”.
Lo que está ocurriendo en Ucrania es, en principio, tan absurdo como que Cataluña y Aragón se enfrentasen con tanques por la posesión de una comarca de Girona. Resulta difícil creer que se abstraiga del conflicto.
 “Es que en la vida suceden siempre cosas que no esperas. Nunca sabes, así que aprovecha el presente porque no sabes lo que va pasar en el futuro. No es que sea pesimista, pero es lo que hay”, dice escabulléndose, y da la impresión de que, a pesar de lo que dijo al principio, cuando es necesario la parte cerebral se impone sobre la emocional .
Cuando habla de que su vida ha dado giros inesperados se refiere a que apenas habían pasado dos semanas de su llegada a Barcelona cuando un fotógrafo la abordó frente a la Sagrada familia. “Me invitó a un concurso. Yo no entendía nada. Pero me presenté y lo gané”.
Asegura que no le costó aprender castellano (“a los tres meses ya hablaba como un loro”), algo que atribuye a su facilidad para los idiomas, domina cinco
. “Después del ruso todo es fácil. Muy pocos rusos lo hablan bien”.
En estos momentos es la protagonista de Alastriste, una de las producciones más complicadas de la televisión en España, de esas que de tanto manosearlas para que sea para todos los gustos se han convertido en algo que no convence a nadie.
Pero ella lo defiende con uñas y dientes. “Terminamos de rodarla en diciembre de 2013, más o menos.
 Para mí fue un regalo. Creo que es un producto de calidad. Jamás en mi vida he mantenido una relación con el reparto tan cercana.
 Éramos una familia”. Hace ya más de una década que debutó en una serie de la televisión autonómica catalana.
“Lo veía como un juego, hice dos películas y después empecé a tomármelo en serio. Pero desde el primer día de rodaje me encantó esta profesión.
 Porque todo el mundo tiene sus temores y este trabajo me permite ser otra persona”.
Pero el gran salto de su carrera llegó en 2010, cuando protagonizó con Elena Anaya Habitación en Roma, la historia de un breve y tórrido idilio lésbico.
 La historia, dirigida por Julio Medem, le proporcionó una nominación al Goya a actriz revelación. “Siempre fue mi sueño trabajar con Medem. Cuando me llamaron me hizo mucha ilusión. Pero cuando llegó el guion cada página que leía me alejaba de ese sueño.
 Aunque viendo la película no lo creas, soy muy pudorosa.
 No he hecho topless en mi vida. Y claramente la historia no me hacía mucha ilusión
. Pero pensé que Medem es un director tan magnífico que tenía que darle la oportunidad de hablarme. Necesitaba explicaciones.
 A partir de ahí fue todo como un cuento.
 Cuando nos encontramos estaba Julio con Elena. Llevaban seis meses tratando de dar con la otra chica. Habían pasado un mes en Moscú buscándola.
Una que vieron les gustó mucho. Ella aceptó, y al final, el día que tenía que viajar a Madrid llamó y dijo que su marido no le permitía venir.
 Le tengo que mandar un jamón a esta… al marido”, se ríe de la malicia de su chiste y continúa con la historia. “Quedamos en un bar en Madrid.
Cuando nos vimos parecía que nos conocíamos de toda la vida. Charlamos un par de horas. Al final hicimos la prueba y allí mismo dijo que sí”.
Y sí, considera que aceptar fue una de las mejores decisiones de su vida.
“Me parece que la película es muy sutil. Para mí fue un trance de felicidad. Estuve en un nivel de alteración muy fuerte.
Se me pedía soltarme mucho. Al final, desnudarme físicamente no fue tan duro como desnudar mi alma.
Ahí hay mucha Natasha".

El discurso desnudo..............................................................Boris Izaguirre

Existen dos tipos de personas: los verdaderos profesionales y los presuntos. Jennifer López es de los primeros. Igual de desnuda que Monedero y Sebastien Thiery, ella es la magia que añora Pablo Iglesias.

Jennifer Lopez
Jennifer Lopez en la entrega de los premios Billboard 2015. / Alexander Tamargo (WireImage)

El actor y dramaturgo francés Sébastien Thiery apareció desnudo durante los 27º premios Molière para reivindicar los derechos laborales de los autores teatrales
. Durante cuatro minutos, a veces detrás del atril, otras descendiendo hacia platea, Thiery desgranó sus motivaciones y se dirigió frontalmente a la ministra de Cultura francesa, Fleur Pellerin, que unas veces se tapaba la cara y otras miraba con atención al saberse vigilada por las cámaras de televisión.
El desnudo siempre llama la atención. ¿Por qué?
 Por lo inesperado, podría concluir después de haberlo practicado varias temporadas en televisión. Por las mismas razones también puedo afirmar que su reiteración desgasta su efecto y te aparta de la lista de los mejor vestidos
. Hay que reconocerle a Thiery que no tiene mal físico, por momentos su discurso recuerda un momento de Edward Norton en Birdman cuando empieza una discusión interminable completamente desnudo durante una prueba de vestuario. Norton no consiguió el Oscar por esa escena , pero Thiery sí consiguió que viéramos la cultura francesa de otra manera.
Como con más flema británica, que es la que al final demostraron tanto la ministra como el presentador del acto que terminó pidiendo un aplauso para el autor nudista como si estuviera animando un programa de José Luis Moreno.
Desnudarse puede ser también un striptease emocional, que es lo que estamos viviendo con Juan Carlos Monedero, cofundador de Podemos, que empezó anunciando que necesitaba apartarse de la vorágine para en 48 horas dejar el partido como lo quieren sus adversarios, desnudo y superdespeinado.
 Como buenos latinos, Pablo Iglesias y Monedero han cruzado cartas y declaraciones cargadas de profundas emociones y superficiales explicaciones. ¿Quién iba a decirle a Iglesias que su partido sería el primero en convertirse en uno de esos reinos inmersos en batallas internas de su serie favorita, Juego de tronos? Se constata que por mucho que pretendas vestir de otra manera, al final estás desnudo y nunca puedes cambiar nada
. El discurso político del partido se tiñe de cursi en las palabras escogidas. Monedero le reconoce “magia” a Iglesias y el líder resumió la separación como “profundamente dolorosa”.
 Puede que Podemos tenga que debatirse entre la osadía y la institucionalidad , pero queda claro que su lenguaje de rupturas le debe mucho al ¡Hola!
Siempre recordaremos a Monedero cuando decidió mantener una amistad con Carmen Lomana
. Ella misma nos lo contó en casa durante la cena de Año Nuevo y mientras mencionaba a Monedero cada dos palabras, los presentes creíamos que se refería a Enrique Monereo, el cirujano plástico, porque quizás con prejuicio lo asimilábamos más afín a Lomana.
 Lomana se puso seria: “No me estoy equivocando, os estoy hablando de Monedero, es mi nuevo mejor amigo”. Fue el momento en que sentimos que Podemos había entrado definitivamente en nuestras vidas
. Y que estaba en muy buena dirección.
Al final, somos un país tan distinto y con un concepto tan alocado de las agendas que Monedero se volvió disidente y Lomana superviviente.
Álvaro Pérez, El Bigotes, al igual que Monedero, podría considerarse como un cofundador, pero este de la trama corrupta Gürtel.
 Sus declaraciones en El Mundo y Un Tiempo Nuevo la semana pasada consiguieron casi ponerlo en la misma franja de popularidad que al Pequeño Nicolás, solo que El Bigotes no tiene la desnuda fotogenia del espía y confidente telefónico de importantes empresarios de los noventa.
Pese a que llevamos más de un lustro con esta trama, El Bigotes consiguió ofrecernos algunas novedades, como la de que el reloj que regaló a la esposa de Francisco Camps era un Cartier descatalogado de 2.000 euros
. Una declaración complicada, porque vimos, en el único día del juicio, a Correa, el jefe de la presunta trama, lucir un Santos de muchisisisimos más ceros
. Es decir, hubo un criterio discriminatorio en la administración de regalos.
 A la esposa del expresident, una antigualla fuera de catálogo, por la que sin embargo ella se deshizo en esos agradecimientos ya históricos, “te has pasado 20 pueblos”, mientras que al jefe un peso pesado originalmente diseñado por la casa francesa para conmemorar las hazañas del célebre pionero de la aviación brasilero, Alberto Santos Dumont
. Quizás en Gürtel, como en tantas otras empresas, se manifieste poca igualdad entre hombres y mujeres.
 Quizás pueda ser que Correa se vea a sí mismo como un pionero, de momento bastante incomprendido, que quizás intentó transformar lo presunto en política financiera.
Prácticamente desnuda, Jennifer Lopez avanzó con seguridad extrema en la alfombra blanca de los premios Billboard latinos en Miami
 Acompañó su jumpsuit de encaje blanco con una capa vainilla que manejaba con precisión torera.
La humedad le obligó a sacudirse la melena delante de los fotógrafos, como una leona acalorada. El gesto de una diva, capaz de lo inesperado ante sus mayores enemigos.
 Al verlo pensé que existen dos tipos de personas, los verdaderos profesionales y los presuntos.
Los que saben construir un imperio de sí mismos y los que parecieran complacerse en ver cómo se desmorona. Jennifer es de los primeros.
 Igual de desnuda que Monedero y Thiery, la Lopez es, en silencio, la magia que añora Iglesias.
 Y no necesita más discurso que ser estrella.

 

Monederos se sintió guerrillero y no político

Íñigo Errejón, Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero. / ULY MARTíN

Monedero cayó tras un pulso con Errejón en la dirección de Podemos

Siento pena, y lo vi venir cuando leí a Monederos diciendo, prefiero a Galeano que Juegos de Tronos, ahí se veía rencor y amargura.                                                            no supo , con lo listo que es, darse cuenta que no era el Ché despidiéndose de Cuba con una carta que leyó Fidel, y el Ché fue asesinado en su lucha guerrillera en Bolivia, mucho más joven que Monederos, en la lucha política no se puede desir en seco o este o yo.

El caso es que nos deja a todos con un amargo sabor de , y podemos no sé si cruzarára el Rubicón.

3 eran tres los que nos hizo ver otras caras nuevas, ahora vuelven los de siempre, o Derecha o izquierda dsgastada por la erosión.

La hora más difícil de Podemos............................................................ José Ignacio Torreblanca

El partido corre el doble riesgo de romperse intentando llegar al centro y, para empeorar las cosas, de aterrizar tarde en un centro ya ocupado por otros, o de atrincherarse en la izquierda para sobrevivir.

NICOLÁS AZNÁREZ

La decisión de Juan Carlos Monedero de abandonar la dirección del partido que fundara en compañía de Pablo Iglesias sitúa a esta joven pero exitosa formación ante su hora más difícil
. El duro aldabonazo que han significado sus declaraciones criticando la corrupción ideológica y estratégica del proyecto originario de Podemos, sólo levemente matizadas con posterioridad en una epístola titulada A mi amigo Pablo, podrían marcar el comienzo del fin del proyecto de esta formación.
 Las predicciones sobre lo que le pudiera ocurrir a Podemos a partir de ahora dependen de qué tesis de las dos siguientes uno considere más plausible.
La primera tesis sostiene que Podemos sólo es un estallido de ira que se ha alimentado de la concatenación de una serie de circunstancias extraordinarias pero irrepetibles: la dureza y profundidad de la crisis económica, la frustración con el bipartidismo de una mayoría de ciudadanos, la sucesión de escándalos de corrupción y, por último, la debilidad de las alternativas existentes (UPyD o Izquierda Unida) para movilizar dicha insatisfacción.
 Agitada esa mezcla, ciertamente explosiva, en la coctelera de las elecciones europeas —idóneas por su configuración en un único distrito y un sistema electoral estrictamente proporcional— Podemos habría sido catapultado hacia los cielos en los sondeos llevados a cabo en el otoño de 2014.
 Pero, continuaría esa tesis, desaparecidas en parte o en su totalidad esas circunstancias (sea por el repunte de la economía, el cambio de liderazgo en el PSOE o la aparición de Ciudadanos), el proyecto habría tocado techo y comenzado a retraerse, quedando condenado a desempeñar un papel secundario y marginal, cuando no a desaparecer, por la radicalidad de sus propuestas ideológicas, las divisiones internas y la pérdida de centralidad en el debate y tablero político.
 
 
Hay, sin embargo, una tesis alternativa que sostiene que la aparición de esta formación no puede explicarse simplemente como un estallido de ira ciudadana, sino como la traducción política y electoral de la crisis institucional, económica y social en la que hemos vivido en los últimos años en gran parte de Europa.
 Ello permitiría explicar no sólo la aparición de Podemos, sino la emergencia en toda Europa, por la izquierda o por la derecha, de fuerzas que se ofrecen como alternativa a la política y a los consensos tradicionales en torno al modelo económico, la desigualdad, la integración europea o la inmigración.
Desde esta tesis, Podemos se apoyaría en la fractura de los acuerdos entre generaciones, clases sociales y territorios en los que se basó el consenso del 1978, supuestamente agotado.
Esta acumulación de fracturas, visible tanto en la emergencia de una nueva clase de jóvenes con valores y aspiraciones sustancialmente distintos a los de la generación de sus padres como en la aparición de nuevas formas de desigualdad, significaría que en la sociedad sí que habría hueco para una oferta como Podemos; máxime con una izquierda fragmentada entre un PSOE que, tras la debacle del zapaterismo, todavía no habría encontrado su identidad ni posición ideológica; y una Izquierda Unida tercamente empeñada en no conquistar el territorio disponible a la izquierda del PSOE.
Una tesis defiende que se trata de un fenómeno que ha tocado techo y va hacia la marginalidad
¿Cuál de las dos tesis nos permite anticipar mejor qué es lo que va a pasar a partir de ahora? En mi opinión, las dos contienen elementos de análisis útiles
. De hecho, mientras que la primera tesis explicaría la enorme elasticidad del techo electoral de Podemos en los sondeos, la segunda explicaría la más que probable robustez de su suelo electoral. Por tanto, mientras que la combinación de factores coyunturales (especialmente la corrupción y la frustración con el bipartidismo) habría empujado el techo de Podemos hasta situarlo como primera fuerza gracias a una muy eficaz estrategia de comunicación, los factores estructurales serían los que sostendrían su suelo a pesar de las adversidades y prevendrían una desintegración tan fulgurante como su ascenso.
 El resultado sería una solidez que, junto con el éxito de Ciudadanos y la persistencia de los problemas de PSOE y PP para reconquistar la credibilidad del electorado, especialmente entre los jóvenes y las clases medias urbanas, nos permitiría anticipar un sistema formado por cuatro partidos con pesos muy similares en el que Podemos ocuparía, además de los nuevos espacios de representación, el espacio a la izquierda del PSOE que IU nunca fue capaz de conquistar.
Que ese nuevo espacio esté disponible para ser conquistado no quiere decir que Podemos lo tenga garantizado: al contrario, la tarea que tiene por delante es de una magnitud considerable.
 Hasta ahora, Podemos ha llevado adelante una guerra relámpago, un blitz tremendamente exitoso basado en un liderazgo carismático, un mensaje transformador y unas herramientas de comunicación sumamente potentes.
Pero, por seguir con las analogías bélicas que tanto gustan a sus líderes, Podemos se parece hoy mucho al Ejército alemán que, tanto en la I como en la II Guerra Mundial, logró, mediante tácticas novedosas y ataques por sorpresa, desbordar a sus enemigos para luego pararse en seco y verse obligado a atrincherarse o a acampar para sobrevivir a un largo invierno.
Como ha puesto de manifiesto la dimisión de Monedero y las declaraciones de apoyo que le ha brindado su líder andaluza, Teresa Rodríguez —no por casualidad proveniente de Izquierda Anticapitalista—, al igual que el Ejército alemán en 1914, la principal debilidad de Podemos es su flanco izquierdo.
Desde sus orígenes, ha habido en Podemos una incompatibilidad manifiesta entre la izquierda radical proveniente de los movimientos sociales y aquellos que, como Pablo Iglesias, han querido conectar transversalmente con unas clases medias desideologizadas, pero muy enfadadas con el bipartidismo. La apuesta de Iglesias, Íñigo Errejón, Carolina Bescansa y el propio Juan Carlos Monedero siempre fue aprovechar la ventana de oportunidad de la crisis para insertar en el centro político, donde están la mayoría de los votantes, una propuesta de cambio político de carácter radical.
 La deserción de Juan Carlos Monedero, y su apelación a Eduardo Galeano, un icono de la izquierda que prefiere ser auténtica antes que ganar elecciones, en contraposición a la serie Juego de Tronos, paradigma de una ética política de excepción donde el fin (llegar al poder) justifica los medios empleados, ha debido ser un duro mazazo para Iglesias, siempre hostil al conformismo electoral de la izquierda y a la autosatisfacción ideológica.
La otra cree que es la alternativa a las fuerzas tradicionales en España y en la UE tras la crisis
El núcleo de Podemos tiene ahora que decidir qué hacer. Una opción es continuar con la estrategia relámpago e intentar seguir su camino hasta ocupar la centralidad del tablero político. Esta estrategia se enfrenta a dos dificultades.
 Una primera es que, como prueba la dimisión de Monedero, el estiramiento ideológico puede romper Podemos por la izquierda y sumir a sus cuadros en una guerra civil que los electores sin duda penalizarán
. Y una segunda es que mientras Podemos se desgasta en peleas internas y se agota en el largo camino al centro, ese espacio está siendo tomado por Ciudadanos, un partido que no tiene ningún camino que recorrer hasta llegar al centro porque nació directamente allí.
Adoptando esta estrategia, Podemos corre, pues, el doble riesgo de romperse intentando llegar al centro y, para empeorar las cosas, de llegar tarde a un centro ya ocupado por otros.
 La segunda estrategia que Podemos podría adoptar sería atrincherarse en la izquierda, cavar defensas profundas y prepararse para una guerra de desgaste cuyo objetivo sería, en el mejor de los casos, anular al PSOE e Izquierda Unida o, en el peor, simplemente sobrevivir electoralmente
. Esta estrategia podría garantizar la supervivencia de la formación y, especialmente, de sus cuadros, que lograrían parcelas de poder institucional desde las que seguir haciendo política con minúscula, es decir, con escasa o nula capacidad transformadora.
Aunque es difícil saber quién prevalecerá en esta pugna, está claro que la opción personal de Pablo Iglesias se identifica más con la primera, el relámpago; y que, forzado a adoptar una estrategia conformista, seguramente sería él quien tuviera la tentación de marcharse.
Si eso finalmente ocurriera, casi seguro que las palabras de despedida que dedicaría a sus críticos serían: “No han entendido nada”.
José Ignacio Torreblanca es profesor de Ciencia Política en la UNED y autor de Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis (Debate, 2015).