Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

31 ago 2014

EN EL TÚNEL DEL TIEMPO | Albert Boadella “El nacionalismo español no existe”................................ Lola Galán


Albert Boadella, director de los Teatros del Canal, el pasado julio. / álvaro garcía

Albert Boadella (Barcelona, 1943) defiende con entusiasmo el papel desacralizador del teatro.
 El que fuera director durante más de medio siglo, hasta 2012, del grupo catalán Els Joglars, está al frente, desde 2008, de los Teatros del Canal, buque insignia de las artes escénicas de la Comunidad de Madrid. En su amplio despacho de esta sede, Boadella, que vive a caballo entre su casa del Ampurdán y diversos hoteles de la capital española, responde con su habitual franqueza a las preguntas.
¿Va a votar en las próximas elecciones?
Febrero de 1996, vísperas de las elecciones
generales:
Voy a votar al PSC porque soy un convencido socialista.
 Es decir, me gusta ir contra natura, la naturaleza hace a la gente desigual, y no sólo no estoy por aprovecharme de estas diferencias, sino todo lo contrario, estoy por tratar de atenuarlas.
2014:Sí, siempre voto
. Jamás me he abstenido. Más que una obligación como ciudadano, es una contribución personal al colectivo. Si uno se abstiene, no puede decir nada, hay que callar.
¿Sería éste un buen momento para el teatro?Agosto de 1992:
La función que el teatro ha tenido hace 2.000 años, la de ser un rito de la inteligencia donde se pueda clarificar y visualizar el caos, incluso el caos que existe en la mente del espectador, hemos de recuperarla. Y tenemos que evitar el mecenazgo del Estado, que, finalmente, crea un vasallaje.
2014:Si hubiera vivido con los griegos, en la época de Molière, de Shakespeare o del Siglo de Oro, quizá diría que no
. Pero en este momento sí que hay un aspecto muy importante del teatro que es la recuperación del rito directo, frente a la cantidad de medios enlatados que hay.
Todo nos viene por ondas, por píxeles…, por tanto este ritual directo toma una nueva dimensión que no había tenido en la historia. En ese aspecto sí es un buen momento.

¿Cómo ve la evolución del teatro catalán desde 1979?
Diciembre de 1984:Creo que antes era mucho más divertido; claro que siempre existe el peligro de decir que todo iba mejor con la dictadura.
 Ciertamente, había menos público, pero era mucho más apasionado.
 Hoy hay más público, hay más medios, quizá han surgido más iniciativas; pero se ha desarmado pasionalmente al teatro y ha tomado la función de la cultura con mayúsculas, y a mí me cabrea que el teatro sea cultura.
 Me da una sensación museística, de sarcófago; no me gusta estar en el apartado cultural, preferiría que el teatro estuviera en las páginas políticas o de sociedad.
2014:
El teatro catalán arranca en la Transición con muy buen equipaje, porque ha cambiado la forma empresarial de producción
. Los grupos somos nuestros propios empresarios
. Hay un momento de gran expansión.
 Renacen grupos que practican expresiones teatrales muy distintas, pero todo eso acaba cuando pasa a ser más importante lo catalán que lo artístico.
 Y a partir de aquí, esta expansión que tuvo una repercusión muy grande en el conjunto de España se va empequeñeciendo y entramos en un círculo cerrado donde las cosas tienen que ver con lo que llamamos principios fundamentales del movimiento.
 Los que no tienen estos principios, pasan a ser cosas marginales. Es decir, que hay un retroceso en la libertad.
¿Hay que subvencionar el teatro?
Diciembre de 1984:
Pienso que es necesario entender el teatro como una cosa no obligatoriamente ruinosa
. El dinero público ha de invertirse en un proceso de reconversión del teatro; para una política de infraestructura, por ejemplo, que libere a las compañías del peso de disponer de locales. Hay que ir cada vez más a subvencionar menos, si no será trágico.
 Hay que acostumbrar al espectador a que pague lo que en realidad cuesta el teatro
. Prefiero entenderme directamente con el espectador y decirle: “Mire, usted tendrá que pagar el doble, pero tendrá una ventaja, que a mí no me subvenciona nadie y que, por tanto, puedo decir lo que me dé la gana”.
2014:
Es muy difícil decir que no cuando todo está subvencionado.
 Yo soy más partidario de las ventajas fiscales, que tienen una enorme cualidad, y es que son democráticas.
Es decir, si tenemos un IVA reducidísimo, o igual a cero, ese IVA es para toda la gente que hace teatro.
Por tanto, yo sería partidario de cambiar la ley de mecenazgo que hay ahora, que es un auténtico desastre, por una nueva que diera a las empresas la posibilidad de desgravaciones importantes en los temas culturales y al mismo tiempo que el propio Estado tuviera en cuenta estas cuestiones desde el punto de vista fiscal.
 La subvención directa acaba implantando lo que yo llamo el tributo de vasallaje del artista hacia el poder.
Albert Boadella, en 2000. / Paco Elvira (Getty)
Si su objetivo es ir contra el poder, ¿cómo ha podido sobrevivir?
2010, director de los Teatros del Canal de Madrid:
Es cierto que hoy tenemos que tener todos los artistas un alto sentido de la diplomacia, porque se produce una convivencia complicada con los nuevos mecenas, que son las Administraciones públicas.
No siempre es fácil encontrar un equilibrio, no se puede morder constantemente la mano que te da de comer.
De ahí que hayamos intentado siempre ser muy autosuficientes. No hay que olvidar que sólo un 6% de nuestro presupuesto anual es subvencionado.
Por otra parte, no sabríamos hacer una obra sin hacer un reparto de personajes justo. Y ahora casi somos censores de la realidad, porque si la contamos tal cual es, igual no nos creen.
2014:
Se sobrevive gracias al público.
Cuando uno hace un producto que seduce a una clientela, por hablar en términos comerciales, pues es difícil que no tenga éxito.
 Yo pasé 52 años dirigiendo Els Joglars.
 Teníamos una subvención muy baja, pero llenábamos los teatros y era el público el que nos pagaba y eso te daba libertad.
 Claro, el público condiciona mucho también.
 De hecho, es el peligro más grande para la libertad del artista. En una sala de teatro es muy fácil reírse de los que están fuera, pero es mucho más complicado satirizar a los que están dentro.
 El público se vuelve adicto a lo que haces y si cambias te puede abandonar.
 Yo lo sé bien porque a mí me ocurrió en Cataluña. Me enfrenté a una sociedad y lo pagué con mi destierro
. Pero es el precio de la libertad. Ahora el 90% de los artistas están de acuerdo todos en lo mismo, ellos y el público.
 Eso lo encuentro trágico.
 No hay ningún artista que defienda el orden público, por ejemplo
. Luego hay un problema de libertad, del artista que no quiere enfrentarse a su propio público.

¿Le agobia más el nacionalismo catalán que el español?
Julio de 1999:
Hoy, sí. Tenemos un himno nacional que no tiene letra. ¿Cabe mayor civilización?
2014:
El nacionalismo español no existe, es una cosa residual.
 Al que lleva el escudo de España en el coche le llaman facha.
 En cambio, hay una emergencia de estos nacionalismos periféricos, el catalán y el vasco.
 Yo creo que lo que ha emergido tiene que ver con lo que sucede en Europa.
 Emerge el mundo reaccionario, esa vinculación con la tierra, la insolidaridad como elemento esencial.
 Lo estamos viendo con Le Pen, con los holandeses…, el nacionalismo forma parte de esta misma corriente.
 Lo paradójico es que la gente piense que el nacionalismo catalán es de izquierdas.
Si algo define a la izquierda es esa idea de solidaridad plurinacional.
La posición nacionalista es enormemente reaccionaria.
!!Ayyy Boadella, sencillamente, quién te ha visto y quién te ve!!!!!

30 ago 2014

Mágnifica Película, no te la pierdas hay veces que te ries y otras ves como es de drámatico vivir en ese lugar, o eres narco, y fuerte, corrupto o incluso eres un niño que se atreve con todo y que ojos y que morritos....

El Niño


Película: El Niño. Dirección: Daniel Monzón. Países: España y Francia. Año: 2014. Duración: 130 min. Género: Thriller. Interpretación: Luis Tosar (Jesús), Jesús Castro (El Niño), Sergi López (Vicente), Ian McShane (El Inglés), Bárbara Lennie (Eva), Eduard Fernández (Sergio), Jesús Carroza (El Compi), Said Chatiby (Halil), Mariam Bachir (Amina). Guion: Jorge Guerricaechevarría y Daniel Monzón. Producción: Álvaro Augustin, Ghislain Barrois, Javier Ugarte y Edmon Roch. Música: Roque Baños.  Fotografía: Carles Gusi. Montaje: Mapa Pastor. Dirección artística: Antón Laguna. Vestuario: Tatiana Hernández. Distribuidora: Hispano FoxfilmEstreno en España: 29 Agosto 2014. Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.

EL NIÑO.....Película

Título original
El Niño
Año
2014
Duración
130 min.
País
 España
Director
Daniel Monzón
Guión
Daniel Monzón, Jorge Guerricaechevarría
Música
Roque Baños
Fotografía
Carles Gusi
Reparto
Luis Tosar, Jesús Castro, Eduard Fernández, Sergi López, Bárbara Lennie, Ian McShane, Luis Motilla, Jesús Carroza, Moussa Maaskri, Mariem Bachir, Saed Chatiby, José Manuel Poga
Productora
Ikiru Films / La Ferme! Productions / Maestranza Films / Telecinco Cinema / StudioCanal
Género
Thriller. Acción. Drama | Drogas. Policíaco
Web oficial
http://www.elniñolapelicula.es/
Sinopsis
Dos adolescentes, El Niño y El Compi, quieren iniciarse en el mundo del narcotráfico en el estrecho de Gibraltar.
 Riesgo, adrenalina y dinero al alcance de cualquiera capaz de atravesar esa distancia en una lancha cargada de hachís volando sobre las olas. Por su parte Jesús y Eva son dos agentes de Policía antidroga que llevan años tratando de demostrar que la ruta del hachís es ahora uno de los principales coladeros de la cocaína en Europa. Su objetivo es El Inglés, el hombre que mueve los hilos desde Gibraltar, su base de operaciones.
 La violencia creciente de las advertencias que reciben les indica que sus pasos van por buen camino.


 Los destinos de estos personajes a ambos lados de la ley terminan por cruzarse para descubrir que el enfrentamiento de sus respectivos mundos era más peligroso, complejo y moralmente ambiguo de lo que hubieran imaginado. (FILMAFFINITY)

Ni Sandra ni Christine................................................................................................ Boris Izaguirre


Carmen Cervera (con sombrero), a bordo de su embarcación el pasado julio. / EUROPA PRESS

A pesar de que el yate Fortuna ya no surca las cálidas aguas de Mallorca, el verano no podía terminar sin una acción naval trascendente
. En una muestra de su empeño y eficacia, agentes de Hacienda y de la Guardia Civil, a finales de julio, efectuaron, sin víctimas mortales, un abordaje al MataMua, la artística embarcación propiedad de Carmen Cervera, que se orquestó como una “visita” que recordó una escena cumbre de la película El lobo de Wall Street.
La operación fue realizada en hora punta en el puerto de Ibiza, delante de los turistas que fotografían la embarcación como si fuera la Victoria de Samotracia
. Porque a Hacienda le fascinan estas puestas en escena para meternos miedo.
 La baronesa, la más importante mecenas de España, molesta por el incidente, escribió una carta al presidente Rajoy
. En su entorno, tras este verano azul que incluyó la reunificación familiar con Borja y Blanca, se dijo que el espectáculo fue bochornoso.
 Poco después, Tita anunció que se marchaba a Lugano, donde tiene su residencia y su residencia fiscal
. Hacienda ha explicado que solo quiere saber si pasa allí el tiempo exacto para ser considerada residente.
Pero lo que seguramente consiga es que Tita engorde la lista de españoles que abandonan nuestro país por la falta de modales del fisco.
Tampoco ha sido una buena semana para otras grandes damas. Christine Lagarde, la chaperona de las finanzas internacionales, ha sido acusada de corrupción por la justicia francesa que la culpa de haber participado en un arbitraje compensatorio al empresario Bernard Tapie tras la confiscación de la empresa deportiva Adidas. La millonaria compensación se habría hecho con fondos públicos cuando Lagarde era ministra de Economía.
 O sea, el típico trapicheo entre “amigos” poderosos.
A la justicia francesa esto no le ha parecido de recibo pero a nosotros, ay, a nosotros que hemos visto de todo en la familia Pujol, en la familia del Partido Popular y en la familia del PSOE andaluz y hasta en la Familia Real, lo que de verdad nos calza es Adidas. ¡La histórica zapatilla europea!
 Desde Cristiano Ronaldo, con su nueva zapatilla verde galáctico, pasando por Mariano Rajoy durante su trote con Angela Merkel en el camino de Santiago, sin olvidarnos de Fidel Castro y Hugo Chávez que se reunían para planificar el socialismo de este siglo vestidos con chándales y chancletas de Adidas.
 Este escándalo, podría posicionar, otra vez, en ridículo al Fondo Monetario Internacional, que es una meta francamente peligrosa para sus presidentes. Rodrigo Rato salió corriendo de allí mientras, ese hombre insaciable, Dominique Strauss Kahn perseguía a las camareras por los hoteles.
Ahora le toca a Christine Lagarde
. Una señora que ha roto moldes. Delgada (sigue dieta rica en alcalinos y apartada de cualquier comida procesada), enemiga de la falda y defensora del pelo sin teñir, en este siglo esclavo del tinte. Ante la acusación de corrupción, declaró con los brazos cruzados que no piensa dimitir.
¡Esa es mi Lagarde! Más que una directora, su aspecto es el de una sheriff de Johnny Guitar.
Así, inamovible, estuvo declarando más de 15 horas con poquísimo maquillaje, alhajas de oro blanco y americana, en todo momento dejó muy claro que a ella no le gustan ni los colorines ni las etiquetas que le ponen otros.
Siempre dentro de la zona euro, este agosto que acaba, hemos visto florecer la declaración pública de la homosexualidad femenina
. A nuestra Miss España se le ha unido Miss Irlanda.
 La declaración se hace a través de imágenes, no se emplea la palabra lesbiana. ¿Por qué? ¿Sigue teniendo mala prensa? Ya desde los tiempos de Greta Garbo y Marlene Dietrich había ese rechazo no reconocido hacia la palabra “lesbiana”, que hoy en día se mantiene.
Es solo una palabra más. “Es que sonaba como a aspirina”, me comenta una cantante de boleros muy apreciada en el mundo lésbico de Miami. ¿De verdad? A mí me parece muy bonita
. ¿Qué diferencia hay entre decir soy lesbiana a soy gay? “Las mujeres homosexuales se pueden sentir doblemente heridas, por mujeres y por homosexuales, por eso las misses prefieren que sean las imágenes las que hablen por ellas”, me explica la cantante.
Quizás por esa coincidencia, Sandra Barneda, la presentadora del programa Hable con ellas, se desmarcó este lunes con un discurso sobre el final de los armarios, el orgullo, el amor y el no creer en las etiquetas:
“No creo en etiquetas, creo en las personas”, dijo. Y en eso coincide con Christine Lagarde.
Telecinco envió el vídeo a una serie de colaboradores para que apoyáramos a Barneda. Pero sinceramente había tantos elementos en el sermón de Sandra que no supe a cuál apoyar.
 Por faltar algo, eché en falta una mención a las primas de riesgo, de las que nadie habla ahora
. Mi marido me confesó que tuvo que verlo dos veces. “Yo entendí que estaba asumiendo públicamente su bisexualidad”, confesó. Para muchos el discurso de Barneda, aunque funcionó bien a nivel de audiencia, fue emocional pero insuficiente.
 “Si vas a reivindicar, tienes que decirlo todo lo claro posible”, señaló una conocida militante. Por eso, la próxima vez hay que intentar hacerlo con más humor.
Porque en el fondo ya nada es tan serio. Ni la sexualidad, ni hacienda, ni el FMI. Ni siquiera Adidas.