Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

28 jun 2013

La buena estrella de Iker

Navas conduce a La Roja a Maracaná, donde le espera Brasil el domingo, tras un partido extenuante y de máxima igualdad contra Italia solo decidido después de 14 penaltis.

Jesús Navas bate a Buffon en el penalti decisivo. / Felipe Trueba (EFE)

España está consagrada, en un estado de gracia tal que en los grandes campeonatos se mueve entre partidos embriagadores y encuentros de emoción infinita
. De esta guisa fue el que le condujo hasta Maracaná tras ser llevada al límite, en lo físico y en lo futbolístico, por una Italia muy competitiva.
 Una Italia ya harta de esta España que se cruza y se cruza en su camino, y que lo mismo le golea con un título por el medio como le deja en la cuneta del trono en los penaltis. Ya sucedió en los cuartos de final de la Eurocopa de 2008, con Iker Casillas de héroe
. Se repitió en la Confederaciones; esta vez, con otro paladín de por medio, Jesús Navas, un tímido futbolista sevillano de Los Palacios que primero fue decisivo en el remonte español en el segundo tiempo y luego anotó el penalti decisivo.
 Solo falló Bonucci, y hasta 14 hubo que lanzar, señal de la extrema igualdad de un choque con un primer asalto para Italia, un segundo equilibrado y un tercero, ya en la prórroga, para los españoles.

ESPAÑA, 0 (7) - ITALIA, 0 (6)

España: Casillas; Arbeloa, Ramos, Piqué, Jordi Alba; Xavi, Busquets, Iniesta; Pedro (Mata, m. 79), Silva (Navas, m. 52) y Torres (Javi Martínez, m. 94). No utilizados: Valdés, Reina; Azpilicueta, Monreal, Albiol, Cesc, Cazorla, Soldado y Villa.
Italia: Buffon; Maggio, Barzagli (Montolivo, m. 46), Bonucci, Chiellini, Giaccherini; Candreva, De Rossi, Pirlo, Marchisio (Aquilani, m. 80); y Gilardino (Giovinco, m. 93). No utilizados: Sirigu, Marchetti; De Sciglio. Astori, Abate, El Shaarawy, Cerci y Diamanti.
Penaltis: 0-1. Candreva. 1-1. Xavi. 1-2. Aquilani. 2-2. Iniesta. 2-3. De Rossi. 3-3. Piqué. 3-4. Giovinco. 4-4. Ramos. 4-5. Pirlo. 5-5. Mata. 5-6. Montolivo. 6-6. Busquets. 6-6. Bonucci lanza fuera. 7-6. Jesús Navas.
Árbitro: Howard Webb (Inglaterra). Amonestó a De Rossi.
Unos 57.000 espectadores en Estadio Castelao de Fortaleza. Los jugadores italianos lucieron brazalete negro en memoria del exfutbolista Stefano Borgonovo, fallecido por la ELA.
España disputará el domingo su tercera gran final consecutiva, la cuarta en los cinco últimos grandes eventos. Una racha solo interrumpida por Estados Unidos en la pasada Confederaciones.
 En esta, con gran fútbol ante Uruguay y sin púrpura, pero con los dientes apretados frente a una huesuda Italia, ya está donde soñaba: en Maracaná y ante Brasil, cuya torcida volvió a airear claramente su afiliación indisimulada por todo adversario español
. Un homenaje al equipo que se teme.
 Eso parece del clima sembrado contra el campeón del mundo, sin que se adivinen motivos para semejante animadversión. Deportiva, se entiende de momento.
El choque nada tuvo que ver con la final de Kiev de hace un año. Como ya hiciera en la primera fase de la última Eurocopa, que concluyó 1-1, Prandelli volvió a enredar a España, de inicio encomendada a Casillas. La Azzurra alistó a tres centrales, lo que podía destilar un tufillo defensivo.
 Falsa impresión. Con dos laterales como Maggio y Giaccherini aplicados para defender y extremos con la pelota a favor, sumados a dos volantes centrados como Candreva y Marchisio, España se quedó a la intemperie.
 El equipo azzurro se perfiló de maravilla con un sistema acordeón: tensa las filas cuando el rival está al mando, pero su juego es expansivo y sin especulaciones con el balón en propiedad.
 Como prueba, al llegar a la prórroga, la posesión española era del 53%, bajo mínimos tratándose de este equipo. Esta Italia tiene otro manual y no afloja, pese al varapalo del último Europeo.
No es una selección que derroche talento, pero tiene interesantes recursos tácticos y no rehúye el protagonismo. Es un conjunto que sin perder oficio le busca el gusto al juego. La Liga italiana ha perdido pujanza y sus futbolistas locales siempre fueron reacios a emigrar.
 Puede que por ello le falte cartel en la actualidad, pero Prandelli ha estructurado un grupo de notables sin recurrir a la tradicional fortificación del calcio.
Empecinados en enjaularse en el embudo central italiano, los españoles no hicieron la lectura correcta del choque hasta pasar por el intermedio. Con su formato, Italia lograba superioridades en todas las zonas. Alba y Arbeloa padecían en las orillas, sin auxilios de Pedro y Silva, sobre todo del canario, fuera de pista. Tampoco hubo remedios para Busquets, aislado frente a los interiores de Prandelli.
 La Roja no encontraba el camino, obligada muchas veces al saque en largo de Casillas, un chollo para los centrales adversarios.
 Cada asistencia a las bandas, y Pirlo es catedrático en el pase preciso, veloz y a un toque, era un suplicio para el campeón del mundo.
Gilardino dio el primer susto a Casillas, con un remate cruzado. Incomparable con el que se llevó poco después la Roja. Maggio, cómo no, arrancó desde el extremo en diagonal a la portería española. Recibió un servicio larguísimo y cabeceó cara a cara con Casillas.
 En situaciones extremas, Casillas, el de antes y el de ahora y, seguramente, el de siempre
. Sus extraordinarios reflejos ante Maggio dieron vidilla a España. Por si hubiera dudas sobre el capitán español, repitió con éxito en una jugada muy similar ante el mismo protagonista.
España estaba aturdida, sostenida por Casillas y un imperial Sergio Ramos, y sin más dictado en ataque que el de Iniesta.
 Hasta que Navas puso el turbo, el único capaz de ventilar adversarios.
 No era la España fluida de costumbre, las respuestas adecuadas eran italianas.
 Tan solo Fernando Torres, en un giro muy coordinado dentro del área de Buffon, logró inquietar al veterano capitán, pero el disparo esquivó la red por dos dedos.
Los españoles no hicieron la lectura correcta hasta el intermedio
Del Bosque corrigió al equipo tras el descanso.
 Era elocuente ver a Del Bosque dando instrucciones a los suyos hasta el último segundo en el túnel de vestuarios.
 Síntoma de lo mucho que había que repasar la lección, porque no es este seleccionador alguien que agobie a los suyos
. Pedro cumplió la ordenanza y se ocupó de cerrar el carril de Maggio; Silva, de puntillas desde el inicio, no tardó en dejar el partido
. Con Navas en su lugar, España cogió impulso, por fin remó por los laterales y puso freno a los italianos. Bajo el sofoco de Fortaleza —a la prórroga se llegó por encima de los 30 grados y casi un 70% de humedad—, el segundo tiempo se emparejó.
Nunca estuvo la España de altos vuelos, pero al menos consiguió un equilibrio.
 El bochorno poco a poco fue derritiendo el partido, y a unos y otros se les hizo extenuante, una asfixia. Los dos conjuntos se protegieron, a la espera de algún episodio favorable.
Italia, al pie de Pirlo, apuró sus opciones en las jugadas a balón parado. España, a un sprint de Torres y Navas. En uno de ellos, Piqué, en cruzada, irrumpió ante Buffon para disparar alto, en la mejor oportunidad de los de Del Bosque hasta llegar a la prórroga con los dos equipos sudando como regaderas.
Buffon y Casillas se abrazan tras el duelo. / Claudio Villa (Getty Images)
En el tercer tiempo, Piqué y Ramos se aproximaron al gol.
 Con los equipos con el depósito vacío, las acciones con la pelota retenida se convirtieron en capitales. Así lo entendió Del Bosque, que sorprendió al personal con la entrada de Javi Martínez como ariete en detrimento de Torres y antes que envidar por Villa
. Lo del nueve español es un algoritmo sin solución vigente.
 En el Castelao, sin nueve auténtico llegó el mejor momento de España, en una prórroga que controló por completo tras el susto de Giaccherini y su remate al poste
. Igualado posteriormente por otro de Xavi muy lejano. Con Navas y Mata de agitadores, y un pelotón de italianos acalambrados, la Roja se quedó al borde de evitar los penaltis.
 No fue así y de nuevo la lotería. De las víctimas y verdugos de Viena solo repitieron Casillas, Buffon y De Rossi. Todos embocaron salvo Bonucci. Navas cantó el bingo final e Italia ya piensa en algún tipo de maldición.
 Ni en las buenas, como en esta ocasión, ni en las malas, como en Kiev. Mientras, esta España, fascinante o sufridora, no tiene punto final.
 Al menos hasta Maracaná, donde no pocos forjaron sus leyendas y donde, en caso de derrota, en un año tendrá otra opción.

 

La directora de Hacienda dimite tras los errores con las fincas de la Infanta


EL PAÍS-LIVE (el)

La hasta ahora directora general de la Agencia Tributaria, Beatriz Viana, ha dimitido de su cargo un año y medio después de asumir la gestión de este organismo y en pleno escándalo por los errores cometidos sobre las fincas de la infanta.
 Según ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, Viana ha presentado su renuncia por motivos personales.
 Su sustituto es Santiago Menéndez Menéndez.
"Ha dejado el cargo a petición propia y es de una profesionalidad y honorabilidad extraordinaria", ha subrayado el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, sobre Viana.
Hacienda admitió haber cometió dos errores al incorporar la información de su base de datos al informe que remitió al juez de Palma, José Castro, sobre los bienes de la hija del Rey.
 Sus errores, sumados a los de los notarios, provocaron que la Agencia Tributaria acabara atribuyendo la venta de 13 fincas por un valor de 1,4 millones de euros a la infanta Cristina
. Ningún responsable político dio explicaciones hasta diez días después de que se remitiera el informe a Palma.
El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre explicó que con cáracter general cuando se remiten datos a los juzgados y tribunales no se verifica la información proporcionada por terceros. Sin embargo, Hacienda se había comprometido ante el juez a supervisar el informe de la Infanta, su "veracidad y exactitud". El caso es que, incluso habiendo admitido que ninguno de los bienes atribuidos a la Infanta era suyo, Hacienda no envió un informe de rectificación, con lo que fue el propio juez quien tuvo que reclamarlo.
Viana, veterana inspectora de Hacienda, ya trabajó con el responsable de este Ministerio, Cristóbal Montoro, durante las legislaturas del Gobierno de José María Aznar.
 Su nombramiento fue relacionado con el grupo de tecnócratas con los que el presidente, Mariano Rajoy, quería completar su Gabinete.
La hasta ahora directora general de la Agencia está licenciada en Derecho por la Universidad de Zaragoza y nació en 1963.

27 jun 2013

El PP dedica 17 palabras al extesorero

La reacción del PP al encarcelamiento de su extesorero Luis Bárcenas ha sido más que escueta. Solo 17 palabras
. Un comunicado en el  que no cita ni siquiera el nombre del hombre que manejó sus cuentas.
 "El Partido Popular manifiesta, como ha hecho siempre, respeto a las decisiones judiciales en todos los procedimientos",
 reza la nota emitida a última hora de la tarde. 118 caracteres: un mensaje más breve que los tuits a través de los que se han pronunciado algunos cargos
. El resto es un folio en blanco, sin firma ni órgano interno que lo apadrine.
Nada que ver con los cuatro párrafos del comunicado que la dirección nacional del partido emitió en julio de 2009, tras forzar la dimisión del antiguo responsable de finanzas por su imputación.
Entonces, la cúpula manifestó que "el PP confía en la inocencia de Luis Bárcenas y que así se demostrará en los Tribunales de justicia
 El partido quiere expresar su reconocimiento a los más de 28 años de servicios de Luis Bárcenas a nuestro partido, que han sido ejemplo de profesionalidad y buen hacer”. 
La decisión de escudarse en el silencio y en el obvio mensaje de respeto a los procedimientos judiciales refleja el clima que se respira en el partido y puede tener una explicación interna: hay dirigentes que exigen explicaciones y otros que temen la reacción de Bárcenas
. Es, en definitiva, una solución de mínimos para tratar de contentar a todos.
El primer miembro del PP y el único ministro que ha hablado sobre el encarcelamiento de Bárcenas ha sido el titular de Justicia.
 Aun en términos suaves e institucionales, Alberto Ruiz Gallardón.ha ido más allá que la dirección del partido.
 “Puedo asegurar que no hay nadie en el PP ni en ningún sector de la sociedad española que pueda estar en contra de todos y cada uno de los hechos que la justicia pueda entender que hay que investigar”, ha asegurado Gallardón en un acto en Tarancón.
Mientras hoy y en los últimos días otros dirigentes han hecho propia la expresión de Arantza Quiroga, que el pasado lunes calificó el caso Bárcenas de “vomitivo” y afirmó ante el propio Mariano Rajoy que “los militantes están asqueados” por este escándalo, el ministro de Justicia ha hecho hincapié en el respeto al estamento judicial. Se dirigió a los ciudadanos para pedirles que “tengan la confianza plena en el Poder Judicial y en los jueces y magistrados”.
 El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, preguntado tras la reunión del Consejo de Política Fiscal por el encarcelamiento del extesorero del PP, ha despachado el tema con otra frase escueta:
 "Desde el punto de vista del Gobierno no tengo que valorar una acción judicial de esa naturaleza", informa María Fernández.
El lunes, la dirección popular trasladó un mensaje opuesto a través de su número tres, Carlos Floriano, quien cargó contra la investigación del caso denunciando una “causa general” contra el PP. “Una causa”, agregó, “que se basa en una insidia”
. Y que hoy ha llevado a la cárcel al antiguo responsable de finanzas, uno de los dirigentes más defendidos por Mariano Rajoy.

El dinero perdido en el PIB, nueva estrategia para defender la propiedad intelectual

El escritor Antonio Muñoz Molina. / efe

¿El dinero tendrá la clave? Los derechos de autor, la protección de la propiedad intelectual, no solo beneficia a los creadores, ni es una defensa de ellos, sino a toda la cadena de valor de la creación respectiva hasta que llega al público, y especialmente al Estado porque contribuye al Producto Interno Bruto del país. Esta es la cara B de este debate que desvela al mundo de la cultura y las industrias culturales debido a la revolución que ha generado la espiral vertiginosa de Internet.
 Pero, ahora más que nunca, "el consumidor debe poner de su parte para que la cultura siga", según Antonio Muñoz Molina
La estrategia del dinero, de lo que un Estado y un país dejan de percibir si permite la destrucción de modelos creativos y de negocio, es la penúltima forma en que los expertos del sector buscan reconducir el debate en Europa
. La experiencia de Reino Unido, según Ian Hargreaves, profesor de economía digital en la Universidad de Cardiff y asesor del primer ministro británico David Cameron, va en esa dirección.
Si su decálogo de recomendaciones se cumpliera, en dicha dirección, afirma el experto, su país crecería entre un 0,3% y un 0,6% del PIB, es decir unos seis mil millones de euros.
Este análisis lo hizo en la Jornada sobre Propiedad Intelectual, organizada en Madrid por el Centro de Estudios Garrigues
. Un debate sobre propiedad intelectual en el entorno de Internet en el que participaron Antonio Muñoz Molina, escritor y premio Príncipe de Asturias de las Letras 2013; Nuria Cabutí, consejera delegada del grupo Random House Mondadori; Carlos Biern, de BRB Internacional; y Carolina Pina, socia de Propiedad Intelectual e Industrial del despacho Garrigues.
Las diferentes intervenciones condujeron al tema del dinero, además del valor de la creación como aporte al desarrollo cultual y del ser humano.
 Explicaron que sin garantizar los derechos de autor no solo pierde un creador y la industria que está detrás sino que el país pierde en crecimiento económico
. “En Europa vamos tarde y colonizados por Estados Unidos en estas cuestiones”, resumió Birn
. Hay una necesidad urgente, alertó Cabutí, de paliar y contrarrestar el fraude de la piratería.
Los cambios, según Carolina Pina, deben estar dirigidos a una mayor seguridad jurídica (hay muchos casos que no están claros) con el fin de que el emprendimiento no conlleve tantos riesgos, establecer leyes sencillas que se puedan cumplir, reducir costes y armonizar la Propiedad Intelectual y la Unión Europea.
Educar a la ciudadanía y crear pedagogía en estos aspectos es el otro tema en el cual coincidieron los conferenciantes.
 Explicar mejor a la gente que no se trata de si una persona, el autor, gana o no dinero con su obra, sino que hay una serie de personas que trabajan para que ese producto llegue a la gente con la calidad merecida.
 “La sociedad está confundida”, advirtió Carolina Pina, “no percibe bien qué es lo que pretende proteger la propiedad intelectual”.
El caso de España es único, y agudizado, respecto al resto de Europa
. Las descargas ilegales son mayores, solo en libros se calcula que en 2012 se habría dejado de percibir tres mil millones de euros. “Cuando se dice defender a los creadores”, afirma Muñoz Molina, “lo específico del debate en España es su bajeza, porque durante años la clase política promulgó la demagogia de lo gratuito”. Recordó, también, que este es un país con “una larga tradición de desprecio con todo aquello que tiene que ver con la propiedad intelectual. Del desprecio por el saber, por el conocimiento a la hora de tener prestigio público”
, Según el autor de obras como El jinete polaco o Sefarad, la deriva que ha tomado esta actitud hacia el saber es igual en la gente conservadora o de izquierdas, en los primeros porque quien tiene conocimiento es sospechoso de “tener ideas", como algo negativo; y en los segundos por que son sospechosos de elitistas. “En España”, advierte Muñoz Molina,
 “la inteligencia y la creación se mueven en un punto de vista muy difícil”.
Al margen del dinero que reciben o dejan de recibir los autores, las personas que trabajan para ese producto y el Estado, para Muñoz Molina hay un tema más profundo y delicado: “La sociedad, el consumidor tiene que reflexionar sobre si aquello que le interesa quiere que siga existiendo y si es así tendrá que contribuir. El consumidor debe poner de su parte para que la cultura siga. No hay que confundir libertad con gratuidad. La libertad cuesta dinero”.