Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

9 oct 2019

Nobel de Física para los descubridores de los primeros planetas extrasolares

Michel Mayor, Didier Queloz y James Peebles son los primeros en recibir el premio de la academia sueca por el hallazgo de exoplanetas y los terceros por el estudio de la evolución del cosmos.

 

James Peebles, Michel Mayor y Didier Queloz, premios Nobel de Física, en un dibujo distribuido por la Fundación Nobel. En vídeo, la Academia anuncia a los ganadores del premio.
La Real Academia de las Ciencias de Suecia ha otorgado el Premio Nobel de Física 2019 a Michel Mayor, Didier Queloz y James Peebles. Los dos primeros fueron los responsables del descubrimiento de los primeros planetas fuera del sistema solar.
 El tercero es uno de los padres de las teorías cosmológicas que explican cómo surgió el universo y cuál ha sido su evolución. 
En su anuncio desde Estocolmo, la academia sueca justifica su galardón por las aportaciones de los premiados al conocimiento humano sobre la evolución del cosmos y el lugar que ocupa en él la Tierra.
Hasta hace menos de 30 años, la existencia de planetas fuera del sistema solar era solo un planteamiento teórico, algo que era muy probable, pero que nadie había sido capaz de comprobar con observaciones directas. 
 En 1992 Aleksander Wolszczan y Dale Frail anunciaron el descubrimiento de los primeros planetas extrasolares de la historia. Orbitaban una estrella de neutrones, algo que de algún modo devaluó el descubrimiento. 
Tres años después, los suizos Michel Mayor y Didier Queloz descubrieron el primer planeta extrasolar en torno a una estrella “normal” y han sido ellos los que han recibido el reconocimiento de la academia sueca. 
Hoy ya se han descubierto más de 4.000 planetas fuera del sistema solar, se han empezado a estudiar algunas de sus atmósferas y pronto se buscará en ellas señales de actividad biológica.
Si Mayor y Queloz nos recordaron que nuestro planeta es solo uno más entre los miles de millones que vagan por el universo, el canadiense James Peebles elaboró teorías hace décadas para explicar cómo empezó todo. 
En 1964, Robert Wilson y Arno Penzias, dos ingenieros de la compañía Bell Labs, descubrieron mientras construían una antena de telecomunicaciones un ruido de fondo que no eran capaces de eliminar y cuya procedencia desconocían.
Aquella señal molesta fue identificada finalmente como el fondo cósmico de microondas, una radiación fósil que era como una especie de eco del Big Bang.
 El descubrimiento, que también mereció el Nobel de Física, daba la razón a los científicos que habían defendido la idea de que el universo comenzó en un pequeño punto extremadamente caliente y denso desde el que se expandió. 
Más de medio siglo después, Peebles, uno de los científicos que había predicho la existencia de aquella radiación de fondo, ha recibido también el Nobel.
Más aún que la mayoría de los hallazgos científicos, el impacto de las teorías y los descubrimientos de Peebles, Mayor y Queloz tiene una vertiente existencial evidente.
 En 1600, el astrónomo Giordano Bruno fue quemado en la hoguera por defender, precisamente, que el sol era una estrella más y que en torno a los astros que se veían en el firmamento orbitaban planetas habitados por seres inteligentes. 
La segunda parte no se ha comprobado aún, pero ya sabemos que existen infinidad de planetas y que no es tan descabellado pensar que alguno acoja a seres que piensan.
 El trabajo de Peebles se acerca al misterio por excelencia, al origen de todo.
 Pese a la confirmación de muchas de sus ideas, él mismo duda de que algún día ese misterio deje de serlo.
El lunes, los estadounidenses William Kaelin y Gregg Semenza y el británico Peter Ratcliffe ganaron el premio Nobel de Fisiología o Medicina por su descubrimiento de "cómo las células sienten el oxígeno disponible y se adaptan a él".
El premio Nobel de Física está dotado con nueve millones de coronas suecas, unos 940.000 euros. 
Este premio es el segundo anunciado esta semana después del de Medicina.
 Mañana se conocerá el de Química, el jueves el de Literatura, el viernes el de la Paz y, finalmente, el de Economía, que se dará a conocer el lunes de la semana que viene.




 

Muere el productor de cine, teatro y televisión José Sámano

Estuvo detrás de las adaptaciones teatrales de la obra de Miguel Delibes, de los programas de entrevistas de Mercedes Milá y de las películas de Josefina Molina.

   


jose samano
Jose Sámano, con Pilar Bardem, Lola Herrera y Natalia Figueroa, en la presentación de las memorias de Herrera 'Me quedo con lo mejor' en 2013. Efe
José Sámano, productor de cine, teatro y televisión, falleció ayer sábado a los 76 años.
 Llevaba varios días ingresado en un centro hospitalario madrileño. El productor poseía un larguísimo y exitoso currículo, como la adaptación del clásico de Miguel Delibes, Cinco horas con Mario, protagonizada por Lola Herrera, que sigue representándose 38 años después de su estreno.
 En la actualidad tiene en cartel Señora de rojo sobre fondo gris, otra adaptación de Delibes, que dirigía y producía en el teatro Bellas Artes de Madrid, con José Sacristán como protagonista.
Nacido en Santander en 1943, en el cine Sámano empezó como productor con Vera, un cuento cruel (1974), de Josefina Molina, y Retrato de familia (1976), de Antonio Giménez-Rico. 
Hace solo 15 días, al recoger Molina el Premio Nacional de Cinematografía, la galardonada recordó que sus películas -Vera, un cuento cruel (1974), el sobrecogedor documental Función de noche (1981), Esquilache (1989) y Lo más natural (1991)- se hicieron porque Sámano apostó por ella, "y empujó porque se hicieran los filmes en las mejores condiciones posibles". 
"Yo hice cine porque él quiso", confesaba.
Durante más de 40 años de carrera profesional, Sámano ha tenido tanto éxito de crítica como de público.
 Anoche fue un compañero suyo, el director y productor teatral Jesús Cimarro, quien anunció su fallecimiento. 
"Era un productor completo, que hizo cine y televisión sobre todo aunque en los últimos años estaba centrado en el teatro.
 Habíamos coproducido juntos varias obras.
 Era un gran profesional, meticuloso en su trabajo y perfeccionista", ha subrayado Cimarro en declaraciones a la agencia Efe.


Si en el cine estuvo detrás de Operación Ogro (1979), de Gillo Pontecorvo; Chatarra (1991), de Félix Rotaeta; Magical Girl (2014) -como productor asociado se llevó parte del mérito de la Concha de Oro del filme de Carlos Vermut- o de Hablar (2015), de Joaquín Oristrell, en televisión también obtuvo bastantes éxitos. Pareja de Mercedes Milá durante dos décadas, produjo programas como Buenas noches; De jueves a jueves; Dilluns, dilluns; Queremos saber; Como la vida misma o Iñaki, los jueves.
Como guionista, escribió o coescribió en el cine Vera, un cuento cruel; Retrato de familia; Función de noche, Esquilache y ¡Arriba Hazaña! (1978), de José María Gutiérrez Santos.
En teatro el listado de obras que levantó es enorme. “Se me ha partido el alma. 
Conocí a José Sámano cuando tenía 62 años. Hoy nos ha dejado con 76.
 En este tiempo no he conocido a nadie igual en ninguno de los aspectos fundamentales de la vida. Espero no defraudarte nunca y que siempre te sientas orgulloso de mí. Te querré siempre”, ha escrito en Twitter el actor Miguel Ángel Muñoz, porque con Sámano hizo El cartero de Neruda en 2005-2006. 
 Además de las mencionadas adaptaciones de Delibes, Sámano produjo Las guerras de nuestros antepasados (otro Delibes), Cartas de amor, Esa dama, Almacenados, Concierto para 48 voces, El evangelio según Pilatos o Guillermito y los niños, ¡a comer!, por citar algunas de las más destacadas.



8 oct 2019

Mercedes Mila durante un acto en Madrid en marzo de 2018. Mercedes Mila durante un acto en Madrid en marzo de 2018. GtresOnline Mercedes Milá, éxito, amores y dolorosas despedidas

Mercedes Milá, éxito, amores y dolorosas despedidas.

La periodista, que confesó haber sufrido la "pesadilla de la depresión por un desamor", se enfrenta a la muerte de quien fue su pareja durante 20 años, el productor José Sámano.

Mercedes Mila durante un acto en Madrid en marzo de 2018. En vídeo, tráiler de 'Scott y Milá'.

O la quieres o la odias. Mercedes Milá no deja indiferente a nadie porque es distinta.

 Ella misma, para bien y para mal.

 A veces histriónica, a veces genial. A veces desbordante, a veces al límite de sus fuerzas. 

Así ha sido la vida profesional y personal de una de las mujeres que ha marcado hitos en la televisión española. 

Hace más de 30 años que su rostro se convirtió en sinónimo de gancho de audiencias.

 La primera vez que ocurrió lo hizo compartiendo pantalla con Isabel Tenaille en un programa de entrevistas que se bautizó Dos por dos.

 Ahí, una joven Milá ya dibujó el carácter irreverente que marcaría su forma de acercarse a los personajes para destripar sus secretos y, a veces, sacarles de quicio. 

Así ocurrió en 1993 en Queremos saber, otro de los programas que condujo la periodista, con el escritor Francisco Umbral que, en pleno debate sobre si la época de oro de Felipe González estaba de capa caída, soltó aquella frase que se ha convertido en deje popular: 

"Yo he venido aquí a hablar de mi libro", harto de hablar de política y sin haber colado su nueva publicación cuando el programa estaba ya a punto de acabar. 

Milá ha diseccionado a cantantes, actores, políticos, escritores, deportistas... y mientras lo hacía dejaba ver también algo de lo que era ella misma.
 Y en el 2000 llegó Gran Hermano y el asombro para la audiencia de verla en un reality ejerciendo de jefa de pista de una fauna que nadie entendía, porque el formato de ver a unos desconocidos encerrados en una casa era totalmente nuevo. 
Si los espectadores sintieron asombro entonces, más lo causó que la periodista se rebajara, a juicio de algunos, a presentar un programa que poco tenía que ver con su trayectoria profesional. 
Ella dijo que tenía que pagar la hipoteca, consiguió vender el discurso del gran espectáculo sociológico que representaba el programa y comenzó a transformarse en la mujer espectáculo que en el fondo siempre había sido. 
Desde que dejó atrás esa etapa en 2015 su perfil es más bajo frente a las cámaras, pero su vida personal continúa tan viva como siempre. 
En febrero de este año presentó su nuevo proyecto, Scott y Milá, con Movistar.
Mercedes Mila en la presentación del programa 'Scott Y Mila' en Madrid el pasado septiembre.
Mercedes Mila en la presentación del programa 'Scott Y Mila' en Madrid el pasado septiembre. Cordon Press

Scott es su perro y también su compañero en una propuesta atípica e íntima que consiste en contar lo que ella ve y siente después de que confesara que se desmoronó. 

Ella lo anunció como su "renacer" y la cadena afirmó que no buscaba una periodista sino a Mercedes Milá, el personaje.

 Su caída en la depresión tuvo que ver con el ritmo de trabajo que se autoimpuso o que le impusieron y con sus pérdidas amorosas.

 Hasta ahora eran ausencias físicas, pero sus amores estaban ahí, como amigos. 

Desde este sábado incluye una partida definitiva, la del productor de cine, televisión y teatro José Sámano, que fue su pareja durante más de dos décadas y falleció a los 76 años.

 "Ha sido una muerte tristísima y totalmente inesperada.

 Me enteré de todo ayer, de que estaba muy grave… Habíamos hablado relativamente hace poco tiempo… me estuvo contando que estaba enfermo, pero para nada pensar que podía morirse tan rápido y de esta manera tan dura.

 Estoy muy triste", dijo Milá a Europa Press este domingo durante su funeral. 

Las confesiones sobre la depresión que le llevó a apartarse de Gran Hermano llegaron a mediados de 2018.
 Primero fue en una entrevista con Jordi Évole en Salvados y después en las revistas que quisieron hacerse eco de sus palabras. Milá explicó que cayó en la "pesadilla de la depresión por un desamor". 
Después de separarse de José Sámano, la periodista empezó una relación con el empresario Carlos Castillo, 16 años menor que ella. Aquello duró cuatro años, él se marchó y ella llegó a la década de los 50. 
"Entré en barrena", explicó Milá con el desparpajo que la caracteriza.
 Se volcó en el trabajo.
 "Fue una liberación empezar el reality. Allí empezó una recuperación larga y horrorosa", contó a la revista Semana tres años después. 

Según su propia confesión, empezó a sentir miedos que nunca había experimentado.
 Se fue a vivir con su madre, que también murió este verano, y logró salir de aquel momento tan duro y doloroso gracias a la ayuda médica, a los fármacos, la lectura, el yoga y la meditación. 
 "Hablo con los muertos todo el rato", dijo animada cuando presentó el programa que marcaba su regreso a televisión.
 "Los muertos no hablan, solo escuchan y te dan fuerzas y energía, lo que necesitas. 
Sobre todo, cuando has pasado una depresión y has conocido aquel agujero negro".

Mercedes Milá se ha enfrentado en pocos meses a dos pérdidas importantes en su vida: su madre, Mercedes Mencos, que murió hace apenas dos meses, y ahora José Sámano, uno de los grandes amores de su vida.

 Un hombre con quien nunca llegó a casarse, pero que durante más de 20 años fue lo que para ella era el concepto de marido. "La persona que he escogido para vivir con ella, a ser posible, hasta que la muerte nos separe", según dijo en una antigua entrevista.

 

7 oct 2019

La vida profesional de Christian Gálvez es algo más que ‘Pasapalabra'

El presentador de Telecinco escribe libros, se declara experto en Leonardo Da Vinci, da conferencias como 'coach' y tiene una productora.

La vida profesional de Christian Gálvez es algo más que ‘Pasapalabra'

 

En paralelo a su éxito profesional, Christian Gálvez, también tiene una vida personal feliz y estable junto a la gimnasta olímpica Almudena Cid, a quien conoció precisamente cuando participó en Pasapalabra en 2007.
 Se casaron en agosto de 2010 y viven en un chalet en Boadilla del Monte.
 Cid, que desde que tenía siete años vio claro que la gimnasia rítmica era el deporte que quería convertir en parte de su vida, disputó cuatro finales olímpicas en esta disciplina en Atlanta, Sídney, Atenas y Pekín.
 Tras retirarse de la competición en 2008 mantiene su afición por el deporte actuando como comentarista para RTVE en las retransmisiones de gimnasia rítmica, ha publicado una colección de cuentos y hace sus pinitos como actriz.
Cid ha participado en algunos capítulos de series de televisión como Frágiles, Gym Tony y en un par de obras de teatro. 
Pero al mismo tiempo que su marido espera tranquilo la resolución de los conflictos legales de la cadena para ver si retoma su exitoso programa, Almudena parece lanzada a consolidarse en televisión: es una de las concursantes de la última edición del reality de gastronomía MasterChef y se incorpora al elenco de actores de la serie El secreto de Puente Viejo, donde dará vida al ama de llave de la casona en la que vive la familia Solozábal.