Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

26 sept 2019

Clitoridianas........................................... Luz Sánchez-Mellado

Bien está que los publicistas nos vendan como empoderador de mujeres un cacharro a pilas, hermanas.Otra cosa es que les compremos el relato.

clitoris satisfyer
Getty/ S Moda
Vale que con la edad debo de estar volviéndome resistente a los cambios, pero el último grito en juguetería sexual femenina me parece más de lo mismo.
 Se trata de un estimulador de clítoris que promete orgasmos en dos minutos sin ni siquiera tener que entrar en contacto con la zona gracias a la generación de ondas electromagnéticas.
 Dos minutos para el clímax, presume el aparato, como si fuera una plusmarca olímpica, cuando cualquier mujer con cierta práctica en la disciplina sabe que puede correr más rápido y sin ayuda técnica. Y como si la celeridad en alcanzar la meta fuera un plus en ese deporte.
 Debo de estar mayor, ya digo, porque el invento está arrasando entre las millenials y ya hay quien lo califica como el nuevo y revolucionario vibrador feminista dado que, al manejarlo una misma y no precisar introducirse en ningún sitio, nos libera por fin del yugo de la secular falocracia.
 Como si no hubiera clitoridianas de toda la vida.
Aunque personalmente el onanismo a solas me aburre que me mata, no seré yo quien le ponga pegas a todo adelanto que sirva para darle alegría a nuestro cuerpo, Macarenas. 
No siempre se puede o se quiere tener compañía y la autosuficiencia es un grado. 
Ahora, que no me vengan con que el Satisfyer, poético nombre del utensilio, es el totem del feminismo de la cuarta ola y la abolición de la falodependencia cuando es poco más que un chirimbolo para autosatisfacernos rapidito y seguir produciendo, porque me entra la risa.
 En ese sentido, encuentro mucho más revolucionario el método de una amiga que, en épocas de sequía, se deja el sueldo en masajes terapéuticos solo para que unas manos humanas la toquen. 
Bien está que los publicistas nos vendan como empoderador de mujeres un cacharro a pilas, hermanas.
 Otra cosa es que les compremos el relato.
 El cacharro ya lo voy reservando, que nunca vendrá mal para unas prisas. 

 

Muere Jacques Chirac, expresidente de Francia, a los 86 años

El político conservador encabezó la oposición a la guerra de Irak y llevaba varios años retirado de la vida pública tras un problema cerebrovascular en 2005.

Jacques Chirac, en un discurso en 2007. En vídeo, el perfil del expresidente de Francia. REUTERS | Vídeo: Europa Press
El expresidente francés Jacques Chirac ha fallecido este jueves a los 86 años, tras una larga enfermedad que lo tuvo los últimos tiempos alejado de los focos que durante tantas décadas atrajo. Personaje clave e imprescindible de la política francesa desde la segunda mitad del siglo XX, Chirac, que conoció casi todas las esferas del poder —fue ministro y primer ministro antes de llegar al Elíseo, tras usar la alcaldía de París como trampolín político, aunque también le valió una condena jurídica— era un personaje sumamente carismático, valorado tanto por sus seguidores como detractores, que le reconocieron, entre otros, su firme oposición a la guerra de Irak.

La noticia de su deceso fue transmitida por su familia. 
“El presidente Jacques Chirac murió esta mañana rodeado de su familia. En paz”, declaró su yerno Frederic Salat-Baroux, esposo de Claude, la única hija del expresidente que lo sobrevive.
El mundo político francés rindió inmediatamente homenaje a Jacques Chirac, sobre quien el actual presidente, Emmanuel Macron, hablará en un discurso solemne esta tarde a las 20.00 horas, según ha adelantado el Elíseo.
La Asamblea Nacional, que se encontraba reunida cuando se conoció la noticia, saludó la vida de Chirac con un minuto de silencio. 
 “Jacques Chirac forma parte de la historia de Francia. Una Francia a su imagen, fogosa, compleja, a veces atravesada por contradicciones, siempre animada por una incansable pasión republicana”, dijo el presidente del hemiciclo, Richard Ferrand. Chirac “encarnó el alma de Francia”, corroboró el presidente del Senado, Gérard Larcher.
El político de centroderecha (París, 1932) ocupó el Elíseo entre 1995 y 2007.
 Una época convulsa en la que, entre otros, alcanzó fama internacional con su firme no a la Guerra de Irak lanzada por el presidente estadounidense George W. Bush en 2003. 
El ultimátum norteamericano “compromete el futuro de un pueblo, el futuro de una región, la estabilidad del mundo.
 Es una decisión grave”, advirtió, en vano, el 18 de marzo de 2003, unos días antes de que comenzara el conflicto bélico cuyas consecuencias lastran la actualidad internacional.
También fue el primer jefe de Estado francés que, en 1995, reconoció la responsabilidad de Francia en la deportación de judíos durante la Segunda Guerra Mundial, algo eludido por todos sus predecesores de la V República francesa.
 Chirac también supo ver, mucho antes que otros, el peligro que suponía el cambio climático.
"Nuestra casa arde", dijo en referencia al planeta dijo en su ya famoso discurso durante la Cumbre de la Tierra en Johanesburgo, en 2002. 
 Pasará asimsimo a la historia por haber sido el político que se enfrentó por primera vez en una segunda vuelta electoral a la ultraderecha, en las presidenciales de ese mismo 2002 en las que logró derrotar al entonces líder del Frente Nacional, Jean-Marie Le Pen, tras conseguir aunar a todas las fuerzas, incluidas las de la izquierda, en un “frente republicano”.
Pero Jacques Chirac será recordado, también, como el único expresidente francés en haber sido condenado por la justicia por malversación de dinero público y abuso de confianza.
 Cuando se conoció el veredicto, en 2011, Chirac ya estaba muy enfermo —sufrió un problema cardiovascular en 2005— y retirado de la vida pública y no tuvo que cumplir los dos años de prisión a los que fue condenado por las decenas de empleos ficticios que autorizó durante su periodo al frente del ayuntamiento de París que, paradójicamente, fue el trampolín a su salto al Elíseo. 

Antes de su etapa como alcalde y como presidente de la República, Chirac fue ministro del Gobierno de Georges Pompidou a principios de los setenta (de Relaciones Parlamentarias, de Agricultura y de Interior). 
Durante su primer mandato como presidente, tuvo que gobernar en cohabitación con un Gobierno socialista liderado por Lionel Jospin. Pese a que fueron duros rivales políticos, este destacó hoy su labor. “Tuve el privilegio de gobernar Francia bajo su presidencia. 
Fue un periodo políticamente complejo (…) pero en política extranjera, nos cuidamos siempre de hablar con una sola voz”, recordó en la emisora France Inter.

El también socialista y expresidente François Hollande resaltó asimismo su visión internacional. 
“Mucho antes que otros, comprendió el desafío del calentamiento global, el desarrollo de África y de la paz en Oriente Próximo. 
Por ese motivo, rechazó en 2003 que nuestro país entrara en la guerra de Irak cuyas consecuencias trágicas vemos hoy”, dijo en un comunicado, en el que también valoró su capacidad de “establecer un vínculo con los franceses”.
“Chirac quedará como el hombre del discurso de Vel d’Hiv, el presidente que se opuso a la guerra en Irak, el apasionado de las civilizaciones y el hombre por el que voté en 2002. 
Sé que ocupa ya un bello lugar en el corazón de los franceses”, afirmó en Twitter el ex primer ministro socialista francés y excandidato a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls.
“Hoy desaparece una parte de mi vida”, declaró por su parte el también expresidente Nicolas Sarkozy, que lo sucedió en el Elíseo y que fue ministro de Interior bajo Chirac.
La actual líder de la ultraderecha Marine Le Pen, a cuyo padre derrotó Chirac en 2002, también reconoció el valor de un político con el que mantuvo “muchas divergencias” pero que, subrayó, “fue capaz de oponerse a la locura de la guerra de Irak”.

Los reconocimientos también llegaban desde el extranjero.


“Europa pierde hoy una de sus figuras destacadas, Francia pierde a un gran hombre de Estado y yo a un amigo fiel”, lamentó el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, para quien Chirac era “un hombre de fuertes convicciones, de valores humanistas de fraternidad, respeto y tolerancia”. 
“Perdemos un gran hombre de Estado y europeo”, lamentó por su parte el ministro de Exteriores alemán, el socialdemócrata Heiko Maas.
Jacques Chirac nació en París el 29 de noviembre de 1932. 
Era hijo de un administrador de sociedades y su familia era de clase media acomodada.
 En 1954 se graduó en el Instituto de Estudios Políticos de París, hizo el servicio militar como oficial de caballería del ejército francés en Argelia entre 1956 y 1957, y en 1959 finalizó sus estudios en la Escuela Nacional de Administración (ENA), siendo el 16º en el ranking de su promoción.
 Entró en la política nacional a mediados de los años 60, de la mano del primer ministro Georges Pompidou, de quien empezó siendo encargado de misión en su gabinete privado. 
En la década de los años 70 ocupó varios cargos ministeriales antes de convertirse, en 1977, en el primer alcalde de París elegido por sufragio universal. 
En 1995 colmó su ambición, conquistar el Elíseo, tras dos intentos frustrados, en 1981 y 1988, en los que fue derrotado por François Mitterrand. 
 Para la posteridad ha quedado la demoledora respuesta que el socialista le dio a su entonces primer ministro conservador durante un debate presidencial televisado.
 "Permítame decirle que, esta noche, yo no soy el primer ministro y usted no es el presidente.
 Somos dos candidatos en igualdad que se someten al juicio de los franceses, el único que cuenta. 
 Permítame por tanto llamarle señor Mitterrand", le dijo Chirac en un intento de igualar los campos. 
"Tiene usted toda la razón, señor primer ministro", le respondió Mitterrand.
A sus 86 años, Jacques Chirac estaba totalmente retirado de la política. 
Estaba casado con Bernadette Chodron de Courcel y tuvieron dos hijas.
 La mayor, Laurence, murió en 2011 a los 58 años, tras una vida marcada por depresiones, anorexia e intentos de suicidio que marcó a toda la familia.
 Además, los Chirac acogieron en 1979 en su casa a la vietnamita Anh Dào Traxel, que entonces tenía 21 años.
 Nunca la adoptaron oficialmente, pero para ellos fue una hija más. Aunque se distanció los últimos contacto de su familia adoptiva, Dào Traxel lamentó este jueves la muerte del hombre que la "protegió" y le "permitió tener una segunda oportunidad".
 "Como ciudadana digo que hemos perdido a un gran hombre en Francia (...) eso quedará en la memoria de los franceses, que siempre quisieron mucho a Chirac. 
Era un gran corazón", declaró la "hija del corazón" del exmandatario, como la llamaba Chirac.


 

25 sept 2019

Has visto alguna vez la lluvia - Subtitulado

Mila Ximénez de periodista a personaje de ‘reality’

La colaboradora de Telecinco se paseó por las fiestas de la 'jet set' de la mano del tenista Manolo Santana, con quien ha firmado la paz en 'Gran Hermano VIP'.

 

Mila Ximenez
Mila Ximénez durante una de sus apariciones televisivas. GtresOnline
 
 
 
 
Entre 25.000 y 30.000 euros por semana es el caché que la prensa especializada ha publicado que cobra Mila Ximénez por haberse convertido en concursante y batuta entrenada en el arte de hacer televisión en la última edición de Gran Hermano VIP.
  En las dos semanas escasas que han pasado desde que empezó el reality de Telecinco, quien es una de sus colaboradoras estrella, ha llorado, ha amenazado con abandonar, ha discutido hasta el paroxismo con alguno de los otros concursantes y ha conseguido lo que se pretendía con su participación: generar audiencias para ese nutrido grupo de espectadores que al llegar a casa esperan las miserias y los conflictos de famosos y famosillos como agua de mayo para desconectar de los propios.  
A lo largo de sus 67 años de vida, muchos ni siquiera recordarán que Ximénez estuvo casada con el tenista Manolo Santana, una de las figuras más destacadas del deporte español de los años 60, el único que hasta la llegada de Conchita Martínez en 1994 y Rafa Nadal en 2008 había conseguido ganar el torneo de Wimbledon, aunque lo hiciera en categoría no profesional. 
Su relación comenzó a principios de los años 80, se casaron en 1983 y tuvieron a su única hija en común, Alba, en 1984.
 Durante los años que duró su pareja –se separaron definitivamente en 1986– Mila Ximénez se convirtió en una asidua de las fiestas de la alta sociedad patria e internacional. 
Ir del brazo de Santana le abrió numerosas puertas de aquellas élites que se movían como pez en el agua en los veranos de Marbella. "Cometí el error de querer vivirlo todo durante aquellos años.
 Él me daba mucha libertad, pero la gestioné mal", afirmó este martes mientras explicaba en directo la curva de la vida que había hecho durante la gala de Gran Hermano Vip.
 Durante años, Ximénez ha arremetido en público contra el tenista. Ahora parece haber cambiado: "Me estoy reconciliando con esa etapa de mi vida.
 Ambos veníamos de dos relaciones muy complicadas, pero ninguno de los dos estábamos preparados para ello".
Mila Ximénez comenzó su relación con la cadena en la que ahora es concursante en el año 2000 y sabe mucho de lo que se espera de ella, pero también ha confesado en alguna ocasión que el papel que representa como colaboradora a veces la desborda. 
Tanto como en algún momento lo ha hecho la vida de esta mujer que nació en Sevilla el 21 de mayo de 1952 y que comenzó su andadura en los medios de comunicación colaborando en revistas de tenis.
 Algo más tarde, en 1986 lo hizo con el diario ABC donde se encargó de una sección semanal, Café con Mila Santana, en la que entrevistaba a personajes famosos. Entremedias trabajó en La Revista y también en el programa radiofónico de la COPE Directamente Encarna, donde conoció a Encarna Sánchez. 
Una relación que a Mila Ximénez le ha proporcionado después grandes momentos televisivos y sonados enfrentamientos con figuras como Isabel Pantoja, que llegó a demandarla en varias ocasiones por los comentarios que realizó sobre ella y su amistad especial con la periodista radiofónica. 
Mila Ximénez con su hija Alba Santana, después de su participación en 'Supervivientes' en 2016.
Mila Ximénez con su hija Alba Santana, después de su participación en 'Supervivientes' en 2016. GtresOnline
Su separación del tenista marcó un antes y un después en el sentido vital y también en el profesional. 
Los paseos por las playas andaluzas y las fiestas interminables dieron paso a un agrio divorcio que se contó con pelos y señales en las revistas del corazón. 
Su hija Alba se quedó junto a su padre y ella se convirtió en madre a ratos, menos de los que siempre ha dicho que quiso. 
Su situación económica empeoró y durante unos años el brillo de antaño dio paso a momentos de penumbra e incluso de penurias monetarias. 
No hace mucho, ya convertida en habitual de los distintos formatos de Sálvame, contó en un blog que publica en la revista Lecturas, que la vuelta a la actualidad de Jesús Gil, que fue alcalde de Marbella, le había refrescado la memoria sobre aquellos años: 
"He vuelto a revivir la Marbella de la jet set que me hizo feliz durante un tiempo y que me trae recuerdos gratos. Pero también es cierto que me retrotrae a otros donde soy arrastrada por un tsunami del que nunca he podido superar sus secuelas", escribía. Los oropeles de algunas noches quedaron eclipsados por lo que vivió como madre ausente con su hija Alba y a ella sigue haciendo referencia en esa publicación de su blog: "No quiero volver al pasado, aunque daría años de mi vida por volver a pasear con Alba por la playa, ajena a los años que, después, me arrebatarían esto.
 Así que las fotos de un tiempo que la gente piensa que me lleva al paraíso perdido, para mí siguen siendo, de alguna manera, una derrota. 
En este momento, aunque he librado batallas duras, la recompensa del triunfo me ha compensado. 
 Ahora disfruto cada día de los míos e intento que sea lo más frecuente posible".
 En la gala del concurso en el que participa, reconoció entre lágrimas que perdió el timón de su vida, tuvo que renunciar a la persona que más quería, su hija, y que durante más de 10 años pensó que no iba a levantar cabeza. "No recuerdo bien esos años", le confesó a Jorge Javier Vázquez la noche del martes.
 "No recuerdo bien ni cómo entré ni cómo salí pero sí que durante ellos no hubo ni un solo momento en el que fuera feliz", añadió. 
"Mi primera relación amorosa", explicó en referencia a un médico con el que convivió en su juventud, "me hizo mucho daño, y el padre de Alba también y nunca entendí el porqué. 
Lo único bueno es que mi hija recuerda su niñez con amor y paz. 
Yo sabía que me quería y Ana, la persona que la cuidaba entonces, se preocupó de que yo estuviera en su vida". 
Mila Ximénez y Manolo Santana en los años ochenta, cuando eran pareja.
Mila Ximénez y Manolo Santana en los años ochenta, cuando eran pareja. GtresOnline
Los años dejaron atrás la noche y las relaciones sentimentales de quien afirma que su rebeldía y su necesidad de ir por libre probablemente le han impedido encontrar una persona en la que encontrar reposo.
 Se la relacionó con el periodista Julián Lago, con los actores José Sacristán y Pepe Sancho y con Antonio Arribas, un vividor habitual de Marbella a quien también se le conocieron romances con Lolita, la hija de Lola Flores, Carmina Ordóñez o  Linda Christian, y que fue encontrado muerto en 1994 en un apartamento de Puerto Banús (Málaga), cuando tenía 49 años.
 Ella ha confesado recientemente que solo ha tenido un amor con mayúsculas y que se trató de Rafael Aguilera, un millonario empresario marroquí que falleció en febrero de 2018.
Ahora vive en el barrio de Salamanca, en Madrid, pero su corazón se asienta en Ámsterdam, donde reside su única hija junto a su marido y los dos nietos de la periodista, Alexander y Victoria, que tienen 12 y 6 años.
 En sus propias palabras ellos son los responsables de que su felicidad haya subido al máximo.
 "Nunca pensé volver a tener gente que me quisiera así", le dijo a Jorge Javier Vázquez.
 "Por eso, y aunque me regañes, me pregunto por qué cuando estoy bien tengo que cambiar las cosas. 
Por qué si todo estaba bien me estoy asfixiando aquí dentro", se preguntó sobre su decisión de participar en el reality en el que ahora se encuentra.
Mientras llega el día en el que por fin deje de soñar con estar cerca de ellos a diario, sigue copando portadas de revistas con sus declaraciones, sus operaciones de cirugía estética y gracias a su papel de azote de famosos en televisión.
 Como ocurre ahora, mientras concursa en Gran Hermano Vip, a veces amenaza con abandonar y dedicarse a esa vida privada que trata de proteger mientras desgrana las de otros. 
De momento, la fórmula de los programas de televisión en los que trabaja la tiene atrapada y las tardes y algunas noches de su vida se desgranan en ese formato que ha convertido los conflictos y las reconciliaciones en una fórmula televisiva de éxito que a veces parece va a engullir a quienes ejercen como sus jefes de pista.
Mila Ximénez pasó de famosa a entrevistadora de famosos; de colaboradora de televisión a concursante de Supervivientes en 2016 y de afirmar que abandonaba Sálvame hace solo unos meses a maestra de ceremonias en Gran Hermano Vip
Hay que esperar para ver si esta es su última pirueta o todavía le quedan saltos mortales para seguir haciendo historia de la televisión.