El
director de cine afirma que se encuentra a una película de retirarse,
pero, antes de que llegue ese momento, valoramos las nueve cintas que
han encumbrado al estadounidense.
Quentin
Tarantino, que acaba de estrenar su novena película 'Érase una vez
en... Hollywood', durante un evento celebrado en agosto de 2017 en Los
Ángeles.Foto: Getty
Frases lapidarias, una sarta de homenajes, canciones inolvidables e imágenes indelebles. Con Érase una vez en... Hollywood
(en cines desde el 15 de agosto), su novena y penúltima película -el
realizador lleva tiempo afirmando que tras la décima se retirará de la
dirección-, Quentin Tarantino (EE UU, 1963)
promete no defraudar a aquellos fans que devoran su filmografía desde
1992. Pero, ¿la convierte esto en el mejor trabajo de su carrera? En ICON hemos valorado sus nueve películas de la peor a la mejor y el resultado es el siguiente:
La peor: 'Los odiosos ocho' (2015)
Veredicto. Con la que de momento es su penúltima
película, Tarantino intentó recuperar el espíritu de sus inicios en una
especie de vuelta de tuerca que situaba su debut, Reservoir Dogs,
en el nevado salvaje Oeste . Es decir, volvió a encerrar a una panda de
indeseables en un espacio mínimo. ¿Lo peor? Este filme se cierra con un
giro inesperado algo tramposillo. Sería una película excelente para
cualquier otro director, pero de Tarantino uno siempre espera más… y nos
supo a poco. Frase por la que la recordamos. “Vamos a morir,
blanquito. No tenemos control sobre eso. Pero hay una cosa en la que
tenemos control. Y es cómo mataremos a esta perra”. La canción que sobresale.Apple Blossom, de
The White Stripes. Pese a que la banda sonora es de Ennio Morricone,
Tarantino no pudo resistirse a incluir un tema contemporáneo. Lo hizo de
la mano de otro apasionado del pasado como Jack White, que puso este
hilo musical a la escena de la diligencia.
8. 'Kill Bill (Vol I y II)' (2003 y 2004)
Veredicto. El director las considera una misma película, y nosotros no seremos los que le llevemos la contraria. Kill Bill
es, por glosar uno de sus títulos, un Tarantino desencadenado: todo lo
hiperbólico, iconoclasta y heterodoxo concentrado en la venganza
descarnada de La Novia, una Uma Thurman reconvertida en Bruce Lee. El
empacho de referencias es considerable y el espectador tiene problemas
para asimilar tanta información. Eso sí, escenas como las de los 88 maníacos son magistrales. Frase por la que la recordamos. “Cuando la fortuna
te sonríe al llevar a cabo algo tan violento y terrible como una
venganza, es una prueba irrefutable no solo de que Dios existe, sino de
que estás cumpliendo su voluntad”. La canción que sobresale. El rapero RZA estaba a los
mandos, pero todos recordaremos la suave elegancia de Nancy Sinatra
interpretando su célebre canción My Baby Shot Me Down.
7. 'Malditos bastardos' (2009)
Veredicto. Con ella, Tarantino recuperó el pulso… y el favor de la taquilla. Se trataba aquí de homenajear a un género llamado macaroni combat, que básicamente es la serie z del cine bélico. Con Malditos bastardos,
Tarantino descubrió que uniéndose con una gran estrella como Brad Pitt
se vendían más entradas. También que la historia solo es un cuento más, y
que parte de la magia del cine está en reescribirla. Un valioso
aprendizaje que ha aplicado de nuevo en su recién estrenada Érase una vez en... Hollywood.
De paso, descubrió al mundo el talento de Christoph Waltz, Oscar al
mejor cctor de reparto por su brillante interpretación del coronel Hans
Landa. Frase por la que la recordamos. “En el infierno hay una planta reservada para quien desperdicia el whisky”. La canción que sobresale.Cat People (Putting Out Fire),
de David Bowie. Extraña elección para un director que suele preferir a
cantantes más minoritarios. Pero lo cierto es que su apología pirómana
encajaba a la perfección con el clímax del filme.
Frases lapidarias, una sarta de homenajes, canciones inolvidables e imágenes indelebles. Con Érase una vez en... Hollywood
(en cines desde el 15 de agosto), su novena y penúltima película -el
realizador lleva tiempo afirmando que tras la décima se retirará de la
dirección-, Quentin Tarantino (EE UU, 1963)
promete no defraudar a aquellos fans que devoran su filmografía desde
1992. Pero, ¿la convierte esto en el mejor trabajo de su carrera?
En ICON hemos valorado sus nueve películas de la peor a la mejor y el resultado es el siguiente:
La peor: 'Los odiosos ocho' (2015)
Veredicto. Con la que de momento es su penúltima
película, Tarantino intentó recuperar el espíritu de sus inicios en una
especie de vuelta de tuerca que situaba su debut, Reservoir Dogs,
en el nevado salvaje Oeste. Es decir, volvió a encerrar a una panda de
indeseables en un espacio mínimo. ¿Lo peor? Este filme se cierra con un
giro inesperado algo tramposillo. Sería una película excelente para
cualquier otro director, pero de Tarantino uno siempre espera más… y nos
supo a poco. Frase por la que la recordamos. “Vamos a morir,
blanquito. No tenemos control sobre eso. Pero hay una cosa en la que
tenemos control. Y es cómo mataremos a esta perra”. La canción que sobresale.Apple Blossom, de
The White Stripes. Pese a que la banda sonora es de Ennio Morricone,
Tarantino no pudo resistirse a incluir un tema contemporáneo. Lo hizo de
la mano de otro apasionado del pasado como Jack White, que puso este
hilo musical a la escena de la diligencia.
Tráiler de 'Los odiosos ocho'.
8. 'Kill Bill (Vol I y II)' (2003 y 2004)
Veredicto. El director las considera una misma película, y nosotros no seremos los que le llevemos la contraria. Kill Bill
es, por glosar uno de sus títulos, un Tarantino desencadenado: todo lo
hiperbólico, iconoclasta y heterodoxo concentrado en la venganza
descarnada de La Novia, una Uma Thurman reconvertida en Bruce Lee. El
empacho de referencias es considerable y el espectador tiene problemas
para asimilar tanta información. Eso sí, escenas como las de los 88 maníacos son magistrales. Frase por la que la recordamos. “Cuando la fortuna
te sonríe al llevar a cabo algo tan violento y terrible como una
venganza, es una prueba irrefutable no solo de que Dios existe, sino de
que estás cumpliendo su voluntad”. La canción que sobresale. El rapero RZA estaba a los
mandos, pero todos recordaremos la suave elegancia de Nancy Sinatra
interpretando su célebre canción My Baby Shot Me Down.
Tráiler de 'Kill Bill: Vol. 1'.
7. 'Malditos bastardos' (2009)
Veredicto. Con ella, Tarantino recuperó el pulso… y el favor de la taquilla. Se trataba aquí de homenajear a un género llamado macaroni combat, que básicamente es la serie z del cine bélico. Con Malditos bastardos,
Tarantino descubrió que uniéndose con una gran estrella como Brad Pitt
se vendían más entradas. También que la historia solo es un cuento más, y
que parte de la magia del cine está en reescribirla. Un valioso
aprendizaje que ha aplicado de nuevo en su recién estrenada Érase una vez en... Hollywood.
De paso, descubrió al mundo el talento de Christoph Waltz, Oscar al
mejor cctor de reparto por su brillante interpretación del coronel Hans
Landa. Frase por la que la recordamos. “En el infierno hay una planta reservada para quien desperdicia el whisky”. La canción que sobresale.Cat People (Putting Out Fire),
de David Bowie. Extraña elección para un director que suele preferir a
cantantes más minoritarios. Pero lo cierto es que su apología pirómana
encajaba a la perfección con el clímax del filme.
6. 'Django desencadenado' (2012)
Veredicto.Tras el éxito de Malditos bastardos, Tarantino regresó con su película más política y en la que es más evidente la omnipresente influencia del spaghetti western. También es su encuentro con un Leonardo DiCaprio al que convierte en un superlativo psicópata. Frase por la que la recordamos. “Están escapando. Los cobardes siempre hacen eso”. La canción que sobresale. Todo en este filme es un
homenaje al compositor Ennio Morricone, incluida la mitad de la banda
sonora que compuso en 1970 para la película Dos mulas y una mujer, cuyos temas son reutilizados en esta película.
5. 'Death Proof' (2007)
Veredicto. Cuando Harvey Weinstein todavía era el sheriff
de Hollywood, Robert Rodríguez y Quentin Tarantino fueron capaces de
sacarle el dinero para un proyecto completamente majareta: resucitar las
sesiones dobles con Grindhouse. Rodríguez dirigió una fantasía de ciencia ficción llamada Planet Terror y Tarantino la road movie titulada Death Proof. Estrenar las dos películas simultáneamente y en pack fue un fracaso, claro, pero el largometraje de Tarantino, Death Proof, debería ser de visión obligada para aquellos que ahora mismo lo están lapidando por misógino. Una vendetta femenina contra el psicópata Stuntman Mike que apesta a cuero, Jack Daniel’s, keroseno y Sam Peckinpah. Frase por la que la recordamos. “El alcohol solo es el lubricante para todos los encuentros individuales que un bar ofrece”. La canción que sobresale.Chick Habit, de April March, versión anglosajona del Laisse tomber les filles que Serge Gainsbourg escribió para France Gall.
4. 'Érase una vez en... Hollywood' (2019)
Veredicto. Con ella parece que el chico rebelde
acaba por hacer las paces con Hollywood. La novena película de
Tarantino, en cines desde el 15 de agosto, es un homenaje del director a
esa industria de la que tan alejado se sintió en sus inicios. De paso,
nos ofrece a dos estrellas como Brad Pitt
y Leonardo DiCaprio reflexionando sobre envejecer en un negocio que los
quiere cada vez más jóvenes, con menos arrugas y más depilados. Frase por la que la recordamos. “¿Alguien pidió chucrut frito?”, pasará a la antología culinario cinéfila de Tarantino. Al tiempo. La canción que sobresale. Pese a la omnipresencia de Paul Revere and the Raiders y la sorprendente inclusión de Los Bravos y su Bring a Little Lovin, tal vez la canción que mejor capte el ambiente entre pesadilla y sueño del filme sea California Dreamin’, en versión de José Feliciano, por supuesto.
3. 'Reservoir Dogs' (1992)
Veredicto. Con cuatro duros, mucha imaginación y una
buena dosis de ideas robadas del cine oriental (de Ringo Lam a Seijun
Suzuki), Quentin Tarantino -un desconocido empleado de videoclub por
aquel entonces- irrumpió como un ciclón en el panorama cinematográfico
dirigiendo su primera película. Eran los maravillosos noventa, una
década en la que todo parecía posible y todo estaba por hacer, y allí
estaba Quentin para demostrarlo. Frase por la que la recordamos. “Like a Virgin es una metáfora sobre las pollas grandes”. La canción que sobresale.Stuck in the Middle With You, de Stealers Wheel, también conocida como el himno oficial de los rebanadores de orejas.
2. 'Pulp Fiction' (1994)
Veredicto. El segundo filme de Tarantino es,
probablemente, el que figurará en todos los libros de la historia del
cine. Tras el impacto de Reservoir Dogs,
el director se encerró en un hotelucho de Ámsterdam a escribir una
película en la que todo, desde las interpretaciones a los personajes, es
sobresaliente. Construyó icono tras icono: del señor Lobo a Mia
Wallace, y recuperó a John Travolta para el séptimo arte. Ganó el Oscar
al mejor guion y la Palma de Oro en Cannes. Genio y figura, al subir a
recoger la Palma de Oro,Tarantino respondió con una peineta a un miembro
del público que le gritó: “Scandal! Fasciste!”.
Frase por la que la recordamos. “¿Sabes cómo llaman
al cuarto de libra con queso en París?”, con accésit para la mítica:
“Tranquilícense caballeros, no empecemos a chuparnos las pollas
todavía”. La canción que sobresale.You Never Can Tell,
de Chuck Berry. Difícil elegir entre todas las canciones que aparecen
en una de las mejores bandas sonoras de la historia. Pero si a eso le
sumamos una de las mejores escenas de baile de los noventa, con Mia
Wallace (interpretada por Uma Thurman) y Vincent Vega (encarnado por
John Travolta) dándolo todo, nos quedamos con Berry.
Y la mejor: 'Jackie Brown' (1997)
Veredicto. Incomprendida en su momento, tal vez por
tratarse de una adaptación del escritor estadounidense Elmore Leonard y
no de una idea original, es la más atípica de las películas de
Tarantino. Mucho más que un homenaje al blaxploitation (movimiento cinematográfico formado por películas con intérpretes, directores y artistas afroamericanos), frente al director furiosamente cínico que maltrata a sus personajes, Jackie Brown despliega una inusual ternura reflejada en la historia de amor tardía entre Pam Grier y Robert Foster.
Frase por la que la recordamos. “Este es el AK-47, si quieres matar a todos los hijos de puta de una habitación, no aceptes imitaciones”. La canción que sobresale.Didn’t I (Blow You Mind This Time), de The Deftonics. Porque nunca nadie en albornoz ha sido tan cool como Pam Grier escuchando su música.
"¡QUÉ SOLOS SE quedan los muertos!”, decía Bécquer en un poema memorable. El animal acababa de ser sacrificado en una matanza celebrada en un pueblo de Toledo,
según rezaba el pie de foto. Tal vez agonizó sobre el mismo banco de
madera sobre el que ahora descansa, desprovisto al fin de las tensiones
propias de la vida. Sorprende que no haya nadie alrededor del cadáver,
como si hubieran ido todos a cambiarse de ropa, pues tenemos entendido
que los cochinos, además de gritar como cerdos, sangran mucho cuando se
les corta la yugular, y lo ponen todo perdido con la agitación y los
estertores que preceden al óbito. En ocasiones, cuatro o cinco hombres
no bastan para mantenerlos quietos. Quizá los ejecutores estén, pues,
recuperando el resuello o echando un cigarrillo mientras comentan las
incidencias del holocausto. La ventana de la derecha tiene el párpado
echado, como si fuera la hora de la siesta. Combinan bien la siesta y la
muerte, sobre todo en los días de calor durante los que conviene
mantener la casa oscura. También los colores de la pared, con sus
manchas de humedad y la textura del suelo, algo grosera, colaboran a
crear esa atmósfera de soledad a la que nos referíamos más arriba. Nada que decir, pues, de la composición, del diseño, ni del punto de
vista elegido para obtener la imagen. De hecho, el día que tropezamos
con ella en una página del periódico dedicada a la triquinosis, nos
detuvimos un rato en su contemplación, en parte conmovidos por el
sentido artístico del fotógrafo y en parte identificados con el abandono
del puerco. La vida es difícil para todos
Puedes perder una carrera extraordinaria, 50 años de talento y prestigio por 50 minutos de placer exprés.
Plácido Domingo, en su papel de Otelo, en la ópera de Milán.Andrea TamoniAP
Este verano he vuelto a Menorca. Lo considero una buena señal, que
los pasos regresan al buen camino. Y que la isla que he recuperado
mantiene su mezcla tranquila entre lo remoto y lo cercano. Están los
payeses de siempre y esos forasteros que empezaron a poblarla desde los
años 70, pero también los hipsters, de Barcelona y Madrid, que
acuden bronceados a galerías de arte, talleres de ceramistas o a locales
reunidos en un par de calles de Mahón. “Menorca puede ser muchas
cosas”, me dice un chico que parece francés pero en realidad es
asturiano, “lo que está claro es que no es Ibiza”. Sin embargo, algunos temas de conversación se reproducen casi miméticos en ambas islas. El impase provocado por la posible recontratación de Neymar en el Barça o que de fallar esta se traslade al Real Madrid,
es una de esas conversaciones. Un grupo de entusiastas seguidores del
Barça plantea el tema en una cena en Roto, el nuevo restaurante en el
puerto de Ibiza. Los del Barça preferirían que si Neymar regresa al
equipo, sea para jugar y ganar. No para pasarse su contrato víctima de
las lesiones, como consensúan su etapa en el Paris Saint Germain. A mi
otro lado de la mesa, una señora muestra curiosidad porque me interese
tanto el fútbol. “Solo durante el verano”, aclaro. Y la discusión se
acrecienta. “Si se lo queda el Madrid, que se hunda como jugador”,
sentencian los blaugrana entre grandes risotadas. Contratos, fútbol y verano siempre avivan y ponen briosos a los
caballeros y a las cenas. Me gusta. Aunque piense que Neymar se equivocó
marchándose de la protección del Barça. Todo lo que le pasó en París,
empezando por esos selfies narcisistas enseñando sus tatuajes, la fiesta de cumpleaños de tres días hasta el vídeo grabado con cámara oculta enseñando una extraña relación con una bloguera sexy,
resultaron muy malas experiencias. El Neymar que regresa tiene un punto
de muñeco roto, que es lo que intentan decir en la conversación en
Roto. “Lo del supuesto interés del Real Madrid es un bluf”, me comentan. “La negociación va camino de parecerse a la investidura de Pedro Sánchez”, agregan. “¿Cómo se dice bluf en francés?”, exige otro comensal. “Bleuf”, responde una de las damas. ¿Y en español? Farol.
damas. ¿Y en español? Farol.
Neymar de vacaciones en Algarve, una playa de Portugal. INSTAGRAM
Cuando al fin llego a Menorca, después de una escala en Mallorca, lo que encuentro es el shock por las acusaciones de nueve mujeres contra Plácido Domingo por supuestos abusos. “Eso es imposible”, se escucha clamorosamente. “Domingo es un español
internacional, una carrera intachable, incapaz de hacerle daño a nadie. Y
Ainhoa Arteta y Paloma San Basilio lo han defendido públicamente”,
argumentan. Alguien matiza que las acusaciones de las entrevistadas por
la agencia Associated Press dejan bastante claro la probabilidad de un
patrón de conducta complicada: que abusaba de su propio poder,
sobre todo desde el momento que Domingo es nombrado Director Artístico
de la Ópera de Los Ángeles. Por ese cargo, escoge directamente los
elencos y el repertorio. “¿Y por qué esperar 30 años para denunciarlo?”,
insisten los cuestionadores. “¿Y por qué esperar 30 años para denunciarlo?”, insisten los
cuestionadores. Prefiero callar porque esta autonegación me ha pasado
con otras personas señaladas por la misma acusación. Por ejemplo: Woody Allen.
Intento explicarme que el genio, el artista o el deportista tiene que
separarse del hombre, el padre, el ciudadano. Pero reconozco que cada
vez me resulta más difícil. Cada vez pienso más en quienes presentan la
acusación. Me detengo a analizar ese momento en que se ven obligadas a
ceder ante el acoso del más fuerte. Y una vez consumado, se quedan
solas. Para ese momento ni Allen, ni Domingo ni el financiero Epstein, están presentes. Solo las acompañan esos largos minutos, que se vuelven años para intentar olvidar. O denunciar.
El caso Epstein, una posible trama de tráfico sexual de menores en aviones privados en Nueva York, también genera acalorados debates en Menorca. Uno de los posibles implicados es el príncipe Andrés de Inglaterra
y otro un presidente “que habla en español”. Figuran entre los
pasajeros de ese avión privado cargado de favores llamado Lolita
Express. Hombres, poder y sexo. Detenido ante el puerto de Mahón,
reflexiono. Los hombres tenemos que revisarnos. La mala educación
machista nos hace débiles. Puedes perder una carrera extraordinaria, 50
años de talento y prestigio por 50 minutos de placer exprés. La única
compensación es intentar repetirlo, otros 50 minutos de mentira. Para
volver a cualquier aeropuerto o escenario, sintiéndote satisfecho.
La
modelo Irina Shayk ha disfrutado de unos días en las playas de Ibiza
junto a su hija Lea, de dos años, y unos amigos en su primer verano tras
su separación de Bradley Cooper.
Baleares, destino favorito para los famosos de todo el mundo
19 fotos
Ibiza y
Formentera son las islas elegidas para descansar en verano por estrellas
internacionales como Rita Ora, Oprah Winfrey, Irina Shayk o incluso los
duques de Sussex
1La
modelo Irina Shayk ha disfrutado de unos días en las playas de Ibiza
junto a su hija Lea, de dos años, y unos amigos en su primer verano tras
su separación de Bradley Cooper.gtresonline
La
cantante, compositora y actriz británica de ascendencia kosovar Rita
Ora, de 28 años, llegó a principios de agosto a Ibiza con un grupo de
amigos, con quien disfrutó de unos días de playa y diversión donde no
faltó el flotador con forma de unicornio.
James Blunt ya es un habitual de Ibiza en estos
meses de verano, pues el músico británico posee una casa en la isla. Junto a su mujer, Sofia Wellesley, con la que se casó en Mallorca en
2014, y su hijo, de tres años, aprovecha las vacaciones para navegar en
una lancha por aguas pitiusas.
El
exjugador de la NBA Shaquille O'Neal ha disfrutado de unos días en
Ibiza, donde pinchó como DJ en una sesión de música celebrada en la isla
balear a finales de julio.
La nadadora Gemma Mengual también ha pasado unos días en las playas ibicencas junto a sus amigas.