Alejandro Sanz, en Santiago de Compostela, en julio.GtresonlineHace más de un año que Alejandro Sanz
llevaba intentando vender su espectacular casa de Madrid, situada en la
lujosa urbanización La Finca. Por fin lo ha logrado. Ha sido el nuevo
fichaje del Real Madrid, Eden Hazard quien la ha adquirido, según
informa la revista Semana. El cantante pedía por su residencia,
de 5.151 metros cuadrados, 11 millones de euros. Se trata de una de las
más lujosas de la zona conocida como la casa negra por el color de su
fachada. Sanz
compró la mansión cuando planeaba pasar largas temporadas en Madrid,
algo que nunca se materializó. El cantante reside de manera habitual en
Miami, a donde llegó hace 16 años. Cuando está en España suele refugiarse en su finca de Extremadura. A todo ello se une la reciente separación del artista de su esposa Raquel Perera
y la necesidad de repartir su ingente patrimonio. Tras días de rumores,
el 13 de julio la pareja se abría a contar en sus redes sociales que se separaban. “Somos una familia y siempre lo seremos”, escribía cada uno en su
perfil. El mismo mensaje, la misma foto, junto a sus hijos, entre pompas
de jabón y corazones. “El mundo cambia, nosotros también, siempre
amorosamente”.
Perera
ha sido estos años una figura no solo en la vida personal de Alejandro
Sanz, también en la profesional. Se conocieron cuando ella trabajaba
para él como ayudante. Con el paso del tiempo pasó a administrar muchas
de las empresas del artista además de crear sus propios negocios. Desde
2017, es la presidenta del consejo de Gazul Producciones, la sociedad
limitada que gestiona los negocios de Sanz y de la que también es
apoderada, es decir, puede tomar decisiones en nombre de la misma. La
empresa se dedica a las artes escénicas, a “la producción, programación,
diseño, estudio y preparación de actuaciones musicales” o a “la edición
y distribución de publicaciones especializadas relacionadas con la
música ligera”, como puede leerse en sus últimas cuentas públicas, de
2015. Eso sí, Raquel Perera siempre se ha mantenido en un discreto
segundo plano en la vida pública del cantante.
La exesposa de Alejandro Sanz está pasando sus vacaciones en Ibiza con sus dos hijos
—Dylan y Alma, de ocho y cinco años, respectivamente— y con Elena
Tablada, expareja de David Bisbal. El cantante prepara su próximo tour
que llevará LaGira por varias ciudades de Estados Unidos en una primera
etapa y luego por Latinoamérica. Alejandro Sanz también se enfrenta a la reclamación de quien fue su representantes durante 25 años, Rosa Lagarrigue, con la que rompió en 2016
y quien le reclama nueve millones de euros. El juicio está a la espera
de sentencia después de que no se llegara a un acuerdo entre las partes.
Alfred Hitchcock, 120 años de uno de los mayores genios del cine Este martes se han cumplido 120 años del nacimiento de Alfred Hitchcock, uno de los mayores genios en la historia del cine, autor de películas para la eternidad, considerado como el gran maestro del suspense y aún plenamente vigente como influencia de los más brillantes autores modernos del género. Desde Jordan Peele ('Déjame salir', 'Nosotros') hasta David Fincher ('Perdida', 'La habitación del pánico'), pasando por Martin Scorsese ('El cabo del miedo', 'Shutter island'), gran parte de la trayectoria de Brian de Palma e incluso David Lynch ('Mulholland drive'), las referencias al cine de Hitchcock se suceden en tramas que convierten al espectador en voyerista, con falsos acusados, víctimas rubias e identidades dobles.
François Truffaut aseguraba, incluso, que Hitchcock se
encontraba al nivel de artistas como Kafka, Dostoyevsky y Edgar Allan
Poe a la hora de describir la ansiedad del hombre. Psicosis'Nominado al Óscar en cinco ocasiones como mejor director
('Rebeca', 'Náufragos', 'Recuerda', 'La ventana indiscreta' y
'Psicosis'), únicamente recibió el reconocimiento de la Academia de
Hollywood con la estatuilla honorífica que se le hizo entrega en 1968 de manos de Robert Wise. Además, cuatro de sus obras obtuvieron la nominación como mejor película ('Enviado especial', 'Sospecha', 'Recuerda' y 'Rebeca', que se llevó el galardón). El orondo realizador de papada prominente, nacido en Essex el 13 de agosto de 1899, construyó una filmografía sin parangón a lo largo de seis décadas. Sus inicios en la época del cine mudo dejaron perlas como 'El enemigo de las rubias', en la que comenzó a labrar su peculiar capacidad para crear tensión y suspense
(el denominado estilo "hitchcockian"), esta vez con una historia en la
que una mujer sospecha que uno de sus huéspedes es un temido asesino en
serie conocido como 'El vengador'. Además, la cinta es recordada por ser la primera ocasión en que el director hizo acto de presencia en la pantalla, una seña que se convertiría en característica de su cine.
El actor francés, de 83 años, sufrió hace un par de semanas un accidente cerebrovascular.
Alain Delon sufrió hace unas semanas un ictus.
El actor francés Alain
Delon, de 83 años, sufrió hace un par de semanas un accidente
cerebrovascular y una ligera hemorragia cerebral por los que fue operado
en París y ahora se recupera en una clínica suiza, según ha informado a los medios franceses su hijo Anthony Delon.
Ha sido trasladado tras pasar tres semanas en cuidados intensivos
Tras
la intervención, el mítico intérprete de 'Rocco e i suoi fratelli'
('Rocco y sus hermanos'), 'La Piscine' ('La piscina') y 'L'Eclisse' ('El
eclipse'), entre otros títulos, pasó tres semanas ingresado en cuidados intensivos en el hospital Pitié-Salpétrière de París. Una vez que mejoraron sus funciones vitales y su estado se estabilizó, el actor se fue a Suiza donde se recupera ahora en una clínica.
Anthony Delon ha aclarado que su hermana, residente en Suiza, sigue de cerca su estado de salud y mantiene a la familia al corriente de su progreso. La
revista 'Closer' y 'Voici' habían publicado en las últimas semanas esta
información, que el entorno de Delon no ha confirmado hasta ahora, y
citaron otros problemas médicos que lo habían llevado al hospital en las últimas semanas como mareos y vértigos.
Recibió la Palma de Oro de honor en Cannes
El intérprete recibió el pasado mes de mayo la Palma de Oro de honor en el Festival de Cannes, que le fue entregado por su hija Anouchka.
La actriz
vasca viaja por todo el mundo con la serie 'La casa de papel', pero
ahora se ha instalado en el barrio madrileño de Lavapiés
En vídeo, cuestionario a la actriz de 'La casa de papel' Itziar Ituño.
Itziar Ituño (Basauri, Bizkaia, 45 años) se hizo idealista a fuerza de
los vaivenes que fue viendo en su barrio.
Aunque su personaje en La casa de papel
(Raquel, la policía que cambia de bando) le haga rodar por todo el
mundo, sigue siendo vecina del lugar donde nació, aunque ahora se haya
instalado un tiempo en el barrio madrileño de Lavapiés.
Allí le bajan de
la nube con el chollo que ha encontrado después de haber trabajado en
Fagor preparando neveras, como hizo su padre toda la vida.
Sus dos
especialidades en Sociología le hacen consciente de la realidad y no
quedarse en la nube del exitazo que vive ahora.
Respuesta. Sí, menos mal. Sí puedo. A veces resulta un poco de agobio lo de los selfis, por el efecto llamada. P. ¿Y en Basauri, también? R. Síííí… Allí me ponen en mi sitio: “¡Te quejarás tú, que aquí está medio barrio en paro y has encontrao un chollo!”. P. ¿Qué fue aquello de que le apartaron de hacer
promoción porque se pronunció a favor de reagrupar a los presos de ETA
en Euskadi? R. Ah, ya… Firmé contra la dispersión. Es algo que
en el País Vasco es más o menos habitual. Pero sí, eso te deja medio
tocada. Un mal trago. No sé a quién le dio por intentar un boicot a la
serie, pero ya ves cómo les fue. Estamos rodando la cuarta temporada y
me da en la nariz que no se acaba ahí.
P. Sobre todo, quien lo planteara se quedaría alucinado viéndola a usted como inspectora de la Policía Nacional. R. O de ertzaina o de monja franquista. He hecho de todo. P. ¿Cuándo cree que le ofrecerán un papel que se parezca a usted? ¿Cómo sería? R. Tímida, de las que se ponen rojas de repente. Tranquila, nada seria, despistada, torpe con la tecnología,
desorientada. Siempre me ofrecen mujeres duras, quizás por la voz o la
cara angulosa que tengo. P. ¿Cuántos años estuvo sin salir de Basauri? R. Siempre hago la misma jugada: ida y vuelta. Vivo
en la casa que era de mi abuela. Vuelvo y riego mi plantita. No es que
sea un sitio espectacular, pero echo de menos a la gente. P. ¿Qué le da ahora Lavapiés? R. Una sensación de casa. No había salido del País
Vasco para quedarme en otro sitio antes y Madrid me parecía como un
abismo. De pronto, llegué aquí y me encanta. P. ¿Qué es La casa de papel? ¿Lo saben? R. Es la puerta al mundo. Un tsunami. Empezó como
una ola y ahora es un tsunami que tienes que surfear. Al fin y al cabo,
¿qué es? Una cuadrilla que se junta para hacer en la fábrica de dinero
el suyo propio, como hacen los bancos cuando les da la gana. La gente
quiere que les salga bien. Es una pedrada muy bonita. Y eso se ha
convertido en fenómeno. P. ¿Un fenómeno que puede volver un poco loco? R. ¿Por loco quieres decir tonto? Sí, un poco. Aunque a mí, con más de 40 años, no tanto. Hay que tener cuidado, no
perder la perspectiva, ni la autoestima. Vuelvo al barrio, me dan una
toñeja, mi madre, por ejemplo, y ya. P. ¿Por toñeja quiere decir colleja? R. ¿Aquí como decís? ¿Colleja? Allí decimos toñeja. P. ¿A partir de la serie se las dan más fuertes? R. No, son las mismas. Es metafórico eh. Bueno, algún profesor ya nos daba. Algún cocoteco, así, taca… Cuando te quejas un poco y ves la realidad, te callas la boca y piensas: “Menuda suerte que tengo”. P. ¿Y cómo es la realidad que ve usted que es socióloga? R. Paro, ERE, trabajo eventual de dos meses y
después, al bar. Tengo un montón de amigos que lo pasan mal en mi
barrio, que se llama El Calero. Mi padre trabajaba en Fagor y yo
también. P. ¿Y qué hacía? R. Neveras, como en Tiempos modernos, de
Chaplin. En una cadena que no para. Después de estudiar dos ramas de
Sociología, industrial y política, no tenía trabajo y me metí ahí. Luego, los compañeros me tapaban como compinches para hacer pruebas de
actriz. Siempre he tenido gente ahí, que me ha cubierto en la vida. Como
era eventual hacía de todo. En turnos de noche, el congelador, neveras
pequeñitas, la puerta, el fuelle.. Soy una experta en fuelles. P. Bueno para la profesión. ¿Y cómo es que acabó de actriz? R. Yo me apuntaba a todo: “Ama, que me he
metido en esto”. Cuando dije teatro, les pareció raro. Lo compaginé con
los estudios desde BUP. Pensaron: “¡Madre mía, con lo tímida que es!”
Fue terapia de choque. Cuando venían a verme, alucinaban. “Hija mía,
pero ¿cómo lo haces?”. Y yo: “Son técnicas”. P. ¿Se siente un poco perdida en este mundo de color? R. Sí, claro. Esto se ha desmadrado. Pero el
fenómeno ha dado para que cada persona conecte con alguno de nosotros.
Somos como avatares. P. Y con su personaje, ¿en qué conectan? R. Me vienen mujeres maltratadas o desautorizadas en el trabajo, por ese lado. P. O las que se han enamorado del enemigo. R. También. Supongo que eso ocurre. P. ¿Usted se ha enamorado alguna vez del enemigo? R. ¿Yo? No… No me ha pasado. Aunque a veces piensas que la persona que tienes al lado, lo es, eh.