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13 ago 2019

Itziar Ituño: “Nunca me he enamorado del enemigo”

Nueve mujeres acusan a Plácido Domingo de acoso sexual

La agencia Associated Press publica los testimonios, que se remontan a los años 80, de ocho cantantes y una bailarina sobre el presunto comportamiento inapropiado del tenor

   

placido domingo
Plácido Domingo, durante la represenación de 'I due Foscari' de Verdi, en el Teatro Real de Madrid, en julio de 2016.

Nueve mujeres acusan al tenor español Plácido Domingo, una de las figuras más importantes de la historia de la ópera, de supuesto acoso sexual.
 Los testimonios han sido publicados en la madrugada del martes por la agencia Associated Press, que solo identifica por su nombre a una de las víctimas, la mezzosoprano Patricia Wulf. Según la agencia estadounidense, 
Domingo presionó a las supuestas víctimas, mujeres jóvenes en los inicios de su carrera, para que mantuvieran relaciones sexuales con él a cambio de trabajos y llegó a castigar profesionalmente a las que se negaban.
 Los hechos se remontan a principios de los años ochenta y se extienden durante tres décadas
 "Es doloroso oír que he podido molestar a alguien", ha respondido el tenor, pese a calificar las acusaciones de "inexactas". "Las reglas y valores por los que hoy nos medimos, y debemos medirnos, son muy distintos de cómo eran en el pasado", ha añadido. 
 
Domingo, de 78 años, es uno de los tenores más admirados de todos los tiempos y uno de los hombres más poderosos de la música clásica en el mundo.
 Comenzó su carrera hace cinco décadas. 
Ha interpretado más de 150 papeles en más de 4.000 actuaciones. Actualmente, sigue cantando y dirigiendo y ejerce como director de la Ópera de Los Ángeles, en California.
Ocho cantantes y una bailarina aseguran a la agencia de noticias que fueron acosadas por Domingo, en una actitud calificada como un "secreto a voces" en el mundo de la ópera.
 Una de ellas asegura que Plácido Domingo le metió la mano por debajo de la falda y otras tres aseguran que las besó a la fuerza en lugares como un camerino, una habitación de hotel y una comida de negocios.
 “Que alguien te esté intentando coger de la mano durante una comida de negocios es raro, o que te ponga la mano en la rodilla”, describió una de las cantantes. 
“Siempre te estaba tocando de alguna forma, siempre besándote”.
Aparte de estos nueve testimonios de acoso sexual explícito, otra media docena de mujeres han relatado a la agencia que Domingo les hizo proposiciones incómodas.
 Una cantante cuenta que le pidió insistentemente salir con ella después de haberla contratado para una serie de conciertos en los años noventa.
 Además, otras tres docenas de profesionales, desde músicos hasta tramoyistas, han contado a la agencia que fueron testigos del comportamiento sexual inapropiado de Domingo y de que perseguía a mujeres jóvenes impunemente.
Domingo no contestó a un cuestionario detallado de AP sobre episodios concretos, pero ofreció la siguiente respuesta a la agencia: 
“Las acusaciones de estas personas anónimas que se remontan hasta tres décadas atrás son profundamente preocupantes y, tal como se presentan, inexactas. 
Aún así, es doloroso oír que he podido molestar o hacer sentir incómodo a alguien, da igual cuánto tiempo haga de ello y a pesar de mis mejores intenciones. 
Creía que todas mis interacciones y relaciones fueron siempre bienvenidas y consentidas.
 La gente que me conoce o que ha trabajado conmigo sabe que no soy alguien que pueda hacer daño, ofender o avergonzar a alguien de manera intencionada”.
“Sin embargo”, continúa la respuesta de Domingo, “reconozco que las reglas y valores por los que hoy nos medimos, y debemos medirnos, son muy distintos de cómo eran en el pasado.
 He sido bendecido y privilegiado de haber tenido una carrera de más de 50 años, y me ceñiré al más alto estándar”.

Siete de ellas creen que su carrera se vio afectada por rechazar a Plácido Domingo. En algunos casos, las actuaciones prometidas nunca llegaron a concretarse. 
En otros, no volvieron a trabajar para el tenor. Solo Wulf, que trabajó con Domingo en la Ópera de Washington, ha autorizado a AP a dar su nombre. 
Las demás exigieron anonimato, argumentando que aún siguen en la industria y temían represalias o ser humilladas o acosadas públicamente.
 Sin embargo, según AP, contaron sus casos animadas por el movimiento #MeToo, al sentir que hacer público el comportamiento de la figura más prominente de la ópera era la forma más efectiva de acabar con este tipo de conductas.
La cantante de ópera Patricia Wulf, una de las nueve mujeres que acusan a Plácido Domingo.
La cantante de ópera Patricia Wulf, una de las nueve mujeres que acusan a Plácido Domingo. AP
 

La mayoría de las nueve mujeres eran jóvenes que empezaban en su profesión. 
Sus historias muestran un patrón de conducta por parte del tenor. Las contactaba con insistencia, a menudo con llamadas repetidas a casa durante la noche, mostraba interés por sus carreras e insistía en que se citaran en privado para una copa o una comida, o en su apartamento u hotel, bajo la excusa de ofrecerles consejos profesionales.
Siete de ellas creen que su carrera se vio afectada por rechazar a Plácido Domingo.
 En algunos casos, las actuaciones prometidas nunca llegaron a concretarse. 
En otros, no volvieron a trabajar para el tenor. Solo Wulf, que trabajó con Domingo en la Ópera de Washington, ha autorizado a AP a dar su nombre.
 Las demás exigieron anonimato, argumentando que aún siguen en la industria y temían represalias o ser humilladas o acosadas públicamente.
 Sin embargo, según AP, contaron sus casos animadas por el movimiento #MeToo, al sentir que hacer público el comportamiento de la figura más prominente de la ópera era la forma más efectiva de acabar con este tipo de conductas.
Dos de las mujeres aceptaron sus proposiciones porque sentían que no podían decir que no al hombre más poderoso de su entorno. 
Una de ellas relató que se acostó con Domingo dos veces, una de ellas en el hotel Biltmore de Los Ángeles, que está a cuatro manzanas de la sede de la ópera de la ciudad. 
Cuando Domingo se fue, le dejó 10 dólares diciendo: “No quiero que te sientas como una prostituta, pero tampoco quiero que tengas que pagar por aparcar”.

Siete de ellas creen que su carrera se vio afectada por rechazar a Plácido Domingo. En algunos casos, las actuaciones prometidas nunca llegaron a concretarse.
 En otros, no volvieron a trabajar para el tenor. Solo Wulf, que trabajó con Domingo en la Ópera de Washington, ha autorizado a AP a dar su nombre.
 Las demás exigieron anonimato, argumentando que aún siguen en la industria y temían represalias o ser humilladas o acosadas públicamente. 
Sin embargo, según AP, contaron sus casos animadas por el movimiento #MeToo, al sentir que hacer público el comportamiento de la figura más prominente de la ópera era la forma más efectiva de acabar con este tipo de conductas.
Muchas de estas mujeres relatan que sus compañeros de profesión les advirtieron de que nunca se quedaran a solas con Domingo, ni siquiera en un ascensor. 
"Hay una tradición oral de advertir a las mujeres sobre Plácido Domingo", aseguró una mezzosoprano que trabajó en la Ópera de Los Ángeles, que no es una de las nueve denunciantes.
 El consejo era, según relataron muchas mujeres, "evitar la interacción con él a toda costa".
 Si las invitaba a comer, debían evitar el alcohol y encontrarse siempre en un lugar público y a almorzar, nunca a cenar.
 Así, para evitar coincidir con el tenor, tomaban medidas como no usar el baño más cercano a su despacho, pedir a otras cantantes o personal del teatro que las acompañaran y no contestar llamadas en casa.

Ninguna de las mujeres pudo ofrecer documentación de algún tipo que sustentara sus acusaciones, pero la agencia habló con “muchos” colegas y amigos a los que relataron lo sucedido en su momento. Además comprobó que efectivamente trabajaron en los lugares de los hechos y que Plácido Domingo coincidió con ellas.

Arquéologos en la bahía de Villa Rica, durante la búsqueda de los barcos de Hernán Cortés. Arquéologos en la bahía de Villa Rica, durante la búsqueda de los barcos de Hernán Cortés. César Rodríguez En busca de los barcos de Hernán Cortés

Diana, el musical llega a Broadway para recordar a la princesa del pueblo

La obra contará el día en que conoció a Carlos de Inglaterra, el divorcio de la pareja 16 años después, las infidelidades y su muerte en un trágico accidente de tráfico.

musical lady di
Diana de Gales. GTRES
La mitomanía por Diana de Gales sigue en lo alto pese han que han transcurrido casi 22 años de su muerte en un trágico accidente de coche en las calles de París. 
Una prueba es el musical que a principios de año se estrenó en San Diego (California) y que ha tenido tanto éxito que llegará a Broadway (Nueva York) el próximo año.Titulado Diana, el musical repasa la vida de Lady Di y su periplo como princesa de la casa real británica: 
el día en el que conoció a Carlos de Inglaterra siendo una adolescente, el divorcio de la pareja 16 años en adelante entre titulares de infidelidad y su muerte en 1997. 
Quien encarna a la princesa Diana es la actriz Jeanna de Waal, y asegura que asumir este papel ha sido una verdadera responsabilidad pero a la vez “un gran privilegio”.
 La obra no rehuye ninguno de los desafíos a los que se enfrentó Diana: desde las complicadas relaciones con la familia real o con la propia Camilla Parker Bowles, hasta su separación de Carlos de Inglaterra a principios de los noventa –aunque fue en 1996 cuando se hizo oficial el divorcio–, entre otros. 
“Realmente no conocía ninguno de los detalles ni entresijos de la historia. 
Es complicado porque hay momentos divertidos pero también momentos oscuros, y es un gran sueño para los actores explorar la vida de alguien de esta manera tan intensa”, cuenta la intérprete en una entrevista con el portal Broadway World.
  La actriz admite, además, que ha sido la faceta más personal de Lady Di la que más le ha marcado para crear al personaje.
 “Me siento un poco intimidada por las reacciones pero espero que la gente que no la conocía o que no fuese consciente de su vida, se vaya del teatro con una idea de lo que ella hizo por el mundo. Consiguió que todo el mundo se sintiese especial, desde la persona con más clase a la que menos”, explica.
De Waal, de 31 años, era apenas una niña cuando se celebró la boda real entre la princesa Diana y el príncipe Carlos el 29 de julio de 1981, pero lo que sí recuerda con más detalle fue la muerte prematura de Lady Di
 “Creo que su fallecimiento fue el primer gran momento que se imprimió en mi memoria, simplemente porque fue un gran problema para mi madre y mi abuela. 
Soy británica, así que solo recuerdo que nuestra familia estaba muy dolida aquel día”, dice sobre el accidente que acabó con la vida de la princesa de Gales la madrugada del 31 de agosto de 1997.

La obra está escrita por Joe DiPietro con música de David Bryan (teclista de Bon Jovi) y dirigida por Christopher Ashley, ganador del premio Tony 2017 a la mejor dirección de un musical por Come from away, el sorprendente musical canadiense sobre el 11-S.
 Era de sobra conocido el gusto por la moda de la princesa, por lo que el vestuario también tiene un papel importante en la obra y está a cargo del prestigioso diseñador de vestuario famoso en Broadway, William Ivey Long.
Roe Hartrampf hará su debut en Broadway como el príncipe Carlos de Inglaterra después de poner rostro al futuro monarca en La Jolla Playhouse.
 Y la veterana Judy Kaye será Isabel II.