Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

3 ago 2019

El renacer Pantoja........................................ Boris Izaguirre

Isabel Pantoja, cantante, fotografiada la noche de la gala de la final del concurso 'Supervivientes' en la sede de Mediaset en Madrid.
Isabel Pantoja, cantante, fotografiada la noche de la gala de la final del concurso 'Supervivientes' en la sede de Mediaset en Madrid.
Isabel Pantoja ha conseguido agregar a su medallero artístico la condición de fenómeno. 
Después de su millonaria contratación por Telecinco y su paso por Supervivientes, no solo aporta audiencia a su cadena sino a cualquier medio donde se la mencione. Siendo una magnífica entrevista la realizada por Jesús Ruiz Mantilla a la cantante para este diario, se volvió mediática por ofrecer a la Pantoja encantadísima en su nueva piel. Triunfadora sobre miles de obstáculos e incluso sobre sí misma. 
“Llevo 45 años siendo Pantoja y la luz la tengo dentro”.
Ha optado por ser desafiante, divertida y soberbia olvidando ese tono cursi, propio de las folclóricas, para alimentar el animal televisivo que ella, y casi todos, llevamos dentro.
 Esos 45 años de pantojismo también nos han hecho proclives al drama, al morbo, con una intensidad sin fondo ni fin. 
Prefiero cien veces una vida y un país con Pantoja dentro que sin ella. Si los 40 años de Franco fueron cemento gris, Pantoja nos ha cubierto de un tecnicolor abrasivo, a veces exasperante pero siempre democrático.
 Tenemos que agradecerle que en tiempos políticos tan bobos ella brille para hacernos sentir como un barco velero con miles de bombillas, navegando de tormenta a tormenta sin perder ni el ego ni la necesidad vital de alimentar al público con su propia vida.
Me ha encantado que para su cumpleaños haya organizado dos fiestas.
 Una para la familia. Y otra para los amigos. 
Cantora, esa finca que debería ser declarada Parque Nacional, fue el escenario para ambas convocatorias.
 La idea es genial por pragmática y rentable. La lista de invitados y las dos fiestas se han convertido en una versión cañí de la célebre fiesta Black and White organizada por Truman Capote en los años sesenta.
 En esa ocasión, se creó la jet set internacional.
 En las fiestas de Pantoja también se ha creado un nuevo “quién es quién”. 
Entrevistando a las componentes de Azúcar Moreno en el debate de Lazos de Sangre, me interesé por saber si estaban invitadas.
 Dijeron que no, pero Toñi Salazar, que es rapidísima, dijo: “Estarán nuestras canciones. Solo se vive una vez es un temazo para cualquier fiesta de cumpleaños”.
Cristiano Ronaldo y Florentino Pérez, el pasado lunes 29 de julio en Madrid. 
Cristiano Ronaldo y Florentino Pérez, el pasado lunes 29 de julio en Madrid. REUTERS
Pantoja se renueva y el desfile de Victoria's Secret se agota. No se emitirá más en la televisión estadounidense después que su audiencia se desplomara en el 2018.
 Muchos piensan que es un triunfo del MeToo: la exhibición de cuerpos femeninos sin rastro de grasa podría resultar ofensiva, aparte de cosificar mucho la imagen femenina. 
Yo he presentado algún Miss Venezuela con el polémico desfile en bañador, recitando las medidas de la candidata, generalmente acompañadas por unas licenciaturas universitarias que rozan lo increíble.
Muchos piensan que es un triunfo del MeToo: la exhibición de cuerpos femeninos sin rastro de grasa podría resultar ofensiva, aparte de cosificar mucho la imagen femenina. Yo he presentado algún Miss Venezuela con el polémico desfile en bañador, recitando las medidas de la candidata, generalmente acompañadas por unas licenciaturas universitarias que rozan lo increíble.
 Cuando lo presentas, te sientes raro porque es ridículo reducir una persona a unas medidas. 
Hay un momento en que el sujetador y la braga, pegados a una piel estirada brillante, dejan de provocarte y más bien te fastidian. 
Y cambias de canal. Y aparece Pantoja, que por cierto, ha adelgazado en la isla hasta conseguir un cuerpo que no es renovado sino completamente nuevo.
 Sin molestar. En Oriente Medio y en Europa, el divorcio de la princesa Haya Hussein y el emir de Dubái está convirtiendo un culebrón en otro reclamo feminista.
 La hija del rey Hussein demanda ante la justica inglesa millones, la custodia de sus hijos y un poco más de respeto hacia las mujeres de una parte del mundo profundamente machista.
 El emir responde con poemas amenazantes y cursis mientras se genera un incómodo conflicto diplomático entre Dubái y Londres, donde todos los millonarios árabes prefieren vivir cómodamente.

Millonario y ceñido reapareció Cristiano Ronaldo en Madrid para recoger un premio de una publicación deportiva.
 El aspecto del jugador es tan perfecto y pulcro que tiene algo de irreal. 
 La camisa se ajusta como cortada al láser a su envidiable silueta. 
Los pantalones parecen una segunda piel de microfibra. Necesito encontrar un sastre que me replique esa ropa y un entrenador que me enseñe cómo ponérmela. 
Pero lo mejor fue asistir al saludo entre el ex jugador del Real Madrid y el presidente que firmó su salida, Florentino Pérez

Ronaldo rió los comentarios del hombre que lo perdió como estrella, sirviendo venganza dulce en directo. Florentino alcanzó a balbucear algunas loas tópicas sobre Ronaldo mientras que el astro departía deportivamente con unos niños sonriendo como Pantoja
. Como sugiriendo que ha aprendido de ella el dulce arte de permanecer.

Leonard Cohen y Marianne: la historia de dos pájaros libres y en armonía

Un documental recupera la relación del músico y su musa en una isla griega.

   

Leonard Cohen, con Marianne Ihlen, en Grecia, en 1960
Leonard Cohen, con Marianne Ihlen, en Grecia, en 1960 The LIFE Picture Collection/Gett
Hay historias que, por mucho que se hayan contado, nunca se desgastan. 
La de Leonard Cohen y Marianne Ihlen es una de ellas.
 No porque sea la historia de una tragedia griega, aunque sucedió en una islita del país heleno, sino porque permanece viva como el cuento de dos jóvenes libres y en armonía en el transcurso de su amor cotidiano, como “pájaros sobre la alambrada”, tal y como cantaba el músico canadiense en Bird on a Wire.
Bird on a Wire es la canción inspirada en el cuento que Leonard Cohen y Marianne vivieron en la isla de Hydra en los primeros sesenta, pero no la única. 
 El músico también compuso So Long, Marianne, esa dulce elegía a una relación que marcó al que por entonces era un poeta sin un duro en el bolsillo, pero maravillado por esa atractiva mujer noruega y el radiante sol mediterráneo.
 Una historia que ahora vuelve a ser contada en el documental Marianne & Leonard: Words of Love, dirigido por Nick Broomfield, cineasta británico que ya tiene experiencia en otros filmes musicales sobre Whitney Houston (Whitney: Can I Be Me) y Kurt Cobain (Kurt & Courtney). 
Según palabras de su creador al periódico The Times, la cinta “está intoxicada de la belleza de la relación”, mostrando el calidoscopio de dos seres que, incluso en el fin de su amor, guardaron un carisma romántico.
Cohen llegó a Hydra en 1960. 
El poeta había oído hablar de la existencia de una colonia de artistas procedentes de todos los rincones del mundo.
 Al desembarcar, se encontró con un viejo puerto de pescadores, un par de tabernas en el paseo marítimo y una imponente montaña que acogía un paisaje de casas encaladas
 Los coches tenían prohibido el acceso y los burros y las mulas eran el único medio de transporte. 
Había gatos por todas partes y la música sonaba todo el día en las terrazas.
 Quedó fascinado hasta de sus penurias. “No había agua corriente. Tenías que recogerla gota a gota, conocías las gotas una a una. Todo cuanto utilizabas era rico”, dijo en una entrevista el músico, que pasó las primeras dos semanas estirado sobre una roca tomando el sol.
 “Grecia fue donde sentí el calor en mi interior por primera vez”, añadió. 

En Grecia también fue donde conoció un amor distinto a todos los demás. 
Llegó acompañado de su guitarra, su característica gabardina azul y su Olivetti verde: la misma en la que se ve escribiendo a Marianne en la contraportada de su disco, Songs From a Room.
  Fue en la terraza de la tienda de comestibles del muelle donde el poeta invitó a Marianne por primera vez a compartir su mesa. Hacía tres años que la joven había llegado a Hydra, en compañía de Axel Jensen, un escritor noruego, con quien se casó y tuvo un hijo, Axel.
 Pero él se fugó con otra mujer y Cohen aprovechó la oportunidad.
Marianne y su hijo se fueron a vivir con el poeta, que heredó de su abuela 1.500 dólares y se compró en Hydra una casa encalada de tres pisos, cuatro habitaciones, una cocina con comedor y una gran terraza.
 En una isla donde reinaba el sol y la paz y las noches se iluminaban con lámparas de aceite de oliva o queroseno, Cohen y Marianne fueron felices.
 Como escribió el canadiense a un amigo en una carta: “La manera de vivir de Marianne en la casa es puro alimento.
 Cada mañana me pone una gardenia en la mesa de trabajo […] Cuando hay comida en la mesa, cuando se encienden las velas, cuando fregamos juntos los platos y acostamos juntos al niño.
 Eso es orden, es orden espiritual, y no hay otro”. En compañía de Marianne, Cohen escribiría cuatro libros de poemas y la novela Los guapos perdedores.
El orden monástico, tan propio de un Cohen que mucho después abrazaría el budismo zen, solo se alteraba cuando la pareja bajaba las empinadas calles de la isla en busca de la diversión del puerto. El amor libre de los hippies había llegado a Hydra antes de lo esperado y existía una gran permisividad sexual. 
Tal y como contó más tarde Cohen, “el sexo era metafísico”.
La relación de ambos duró seis años, interrumpida en ocasiones por la necesidad del músico de atender a sus “afiliaciones neuróticas”. Afiliaciones como las mujeres.
 Cohen era incapaz de atarse a nadie. “Nadie puede poseer a Leonard”, declararía su amiga canadiense Nancy Bacal. 
También la afiliación a su arte. 
En Hydra dio su primer concierto formal. Fue en una taberna. Lo hizo porque, como reconocería, “necesitaba dinero”.
 “Vi que llevaba diez años escribiendo y no podía pagar la factura del tendero, así que pensé en cantar”.

Cuando Cohen llegó a Nueva York, gracias al dinero prestado por un amigo, tenía 32 años y seis libros publicados.
 En 1967, publicó su primer disco, Songs of Leonard Cohen, y, un par de años después, el segundo, Songs from a Room.
 En el primero incluyó la canción So Long, Marianne mientras que en el siguiente Bird on a Wire. 
 Para entonces, llegaba a su fin su relación con Marianne, que le acompañó algún tiempo en su nueva vida en el hotel Chelsea de Nueva York y que reconoció que decir adiós a Cohen le dolió mucho:
 “Me destruyó un tiempo”. En el último momento antes de grabarla, Cohen cambió la letra de la canción So Long, Marianne que iba a llamarse Come On Marianne.
 Añadió ese so long —hasta pronto—. Un “hasta pronto, Marianne” que terminó convirtiéndose en un hasta siempre para la historia de estos dos pájaros libres, que vivieron el cuento de su amor en una remota isla griega en plena armonía.
Esta historia fue la de muchos que quisimos vivir y luchar en la forma de vida.
 Teníamos amores llenos de luces e intensos pero luego aunque nadie te cantara una canción pensabas que eras feliz y que si nosotros podíamos los demás lo harían
El orden monástico, tan propio de un Cohen que mucho después abrazaría el budismo zen, solo se alteraba cuando la pareja bajaba las empinadas calles de la isla en busca de la diversión del puerto. El amor libre de los hippies había llegado a Hydra antes de lo esperado y existía una gran permisividad sexual. Tal y como contó más tarde Cohen, “el sexo era metafísico”.
La relación de ambos duró seis años, interrumpida en ocasiones por la necesidad del músico de atender a sus “afiliaciones neuróticas”. Afiliaciones como las mujeres.
 Cohen era incapaz de atarse a nadie. “Nadie puede poseer a Leonard”, declararía su amiga canadiense Nancy Bacal.
 También la afiliación a su arte. En Hydra dio su primer concierto formal. Fue en una taberna.
 Lo hizo porque, como reconocería, “necesitaba dinero”. “Vi que llevaba diez años escribiendo y no podía pagar la factura del tendero, así que pensé en cantar”.
Cuando Cohen llegó a Nueva York, gracias al dinero prestado por un amigo, tenía 32 años y seis libros publicados. En 1967, publicó su primer disco, Songs of Leonard Cohen, y, un par de años después, el segundo, Songs from a Room. En el primero incluyó la canción So Long, Marianne mientras que en el siguiente Bird on a Wire.
  Para entonces, llegaba a su fin su relación con Marianne, que le acompañó algún tiempo en su nueva vida en el hotel Chelsea de Nueva York y que reconoció que decir adiós a Cohen le dolió mucho: “Me destruyó un tiempo”.
 En el último momento antes de grabarla, Cohen cambió la letra de la canción So Long, Marianne que iba a llamarse Come On Marianne. Añadió ese so long —hasta pronto—. Un “hasta pronto, Marianne” que terminó convirtiéndose en un hasta siempre para la historia de estos dos pájaros libres, que vivieron el cuento de su amor en una remota isla griega en plena armonía.
Luego ese sueño como un despertar lento supimos que soñabamos y era otra etapa de una vida que siempre quisimos fuera feliz si erámos capaces de quitar los obstáculos que permanecian.
 Luz del sol trabajo muy organizado amor que a veces dolía y entusiasmo por cada cosa que aprendiamos nueva. 
El movimiento hippi fue una ilusión.
 La vida no era solo Paz y Amor porque siempre había guerras. Nuclcear No Gracias ,eramos ecologistas pero aprendimos que la naturaleza tiene sus normas y disciplina mucho más en todo. 
Y no era incompatible cn una era moderna que te facilitaba la vida más allá que un desatino de carga. 
Solo por el recuerdo en nuestra memoria quien no ha vivido eso no tienen nada en común con los que lo hicimos pero eso es ya otra historia.
 


2 ago 2019

La Reina y doña Sofía con Leonor y Sofía, en el cine para ver ‘El rey León’

Tras presenciar la jornada de regatas en la que participó don Felipe, las cuatro compartieron la tarde y se dejaron ver por las calles de Palma.

reina letizia y reina sofia
La reina Letizia, con sus hijas y la reina Sofía, por las calles de Palma. Europa Press
La reina Letizia junto a sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, acudieron acompañadas por doña Sofía a ver la película El Rey León en el céntrico cine Rívoli de Palma en la tarde de este jueves. 
En su primer día de vacaciones en la isla las cuatro se dejaron ver llegando juntas a la sala de cine para ver uno de los estrenos del verano y después recorrieron la peatonal calle Blanquerna, plagada de tiendas y restaurantes, antes de subir al coche que les llevó de regreso al palacio de Marivent.

La Reina emérita ya acudió el pasado martes a ver la misma película en esta sala de cine con sus nietas Victoria Federica e Irene, que como ya es tradicional pasan estos días de verano en la isla con su abuela y algunos de sus primos.
 Sin embargo, la reina Letizia y sus hijas llegaron a Palma la tarde del miércoles y el jueves por la mañana acudieron al Real Club Náutico de Palma para acompañar a Felipe VI en la jornada de regatas de la Copa del Rey de Vela que se disputa en aguas de la bahía. 
 Los cuatro miembros de la familia posaron en las escaleras de entrada del club en su primera aparición juntos en la isla este verano.
 

La reina Letizia junto a sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, acudieron acompañadas por doña Sofía a ver la película El Rey León en el céntrico cine Rívoli de Palma en la tarde de este jueves. 
En su primer día de vacaciones en la isla las cuatro se dejaron ver llegando juntas a la sala de cine para ver uno de los estrenos del verano y después recorrieron la peatonal calle Blanquerna, plagada de tiendas y restaurantes, antes de subir al coche que les llevó de regreso al palacio de Marivent.
La Reina emérita ya acudió el pasado martes a ver la misma película en esta sala de cine con sus nietas Victoria Federica e Irene, que como ya es tradicional pasan estos días de verano en la isla con su abuela y algunos de sus primos. 
Sin embargo, la reina Letizia y sus hijas llegaron a Palma la tarde del miércoles y el jueves por la mañana acudieron al Real Club Náutico de Palma para acompañar a Felipe VI en la jornada de regatas de la Copa del Rey de Vela que se disputa en aguas de la bahía. 
Los cuatro miembros de la familia posaron en las escaleras de entrada del club en su primera aparición juntos en la isla este verano.
La salida de las reinas junto a Leonor y Sofía, que fue recogida por numerosos fotógrafos, recuerda a la visita al mercado del Olivar que realizaron el verano pasado y que intentó acallar los rumores de distanciamiento entre suegra y nuera destapados tras el encontronazo que mantuvieron a cuenta de una fotografía a las puertas de la catedral de Mallorca durante la misa de Pascua de 2018. 
El que estaba llamado a ser el acto para escenificar el regreso del rey emérito a las actividades públicas de la familia real quedó eclipsado por el rifirrafe entre la reina Letizia y doña Sofía.
Doña Sofía, con la infanta y la princesa.

 

La agenda oficial de la familia real en Mallorca estas vacaciones continuará el sábado con la entrega de los premios de la Copa del Rey por parte de don Felipe.
 Está previsto que el domingo tenga lugar el tradicional posado veraniego de los reyes con sus hijas, mientras que el lunes podrían desarrollarse las audiencias que Felipe VI ofrece a las principales autoridades de las islas. 
El miércoles, los reyes han convocado en el palacio de la Almudaina a los principales representantes de la sociedad balear, así como a los actores políticos y autoridades para la recepción que sustituyó a la cena de gala ofrecida por don Juan Carlos y doña Sofía.
 Ese mismo días está previsto que Felipe VI despache con el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en el palacio de Marivent.

La Reina emérita fue la primera en aterrizar en la isla. El jueves de la semana pasada acudió a visitar la embarcación científica Toftevaag que realiza labores de limpieza de microplásticos y basura en el mar dentro del proyecto Libera. El viernes acudió con el rey emérito a visitar la academia de tenis de Rafael Nadal en Manacor. La visita fue de carácter privado, aunque ambos estuvieron guiados en todo momento por el tenista y su novia, María Francisca Perelló. Después, junto a los padres de ambos, acudieron a comer a un restaurante de la zona. Por el momento, se desconoce si todos los nietos de la reina emérita coincidirán estos días en Palma.

El actor Micky Molina atropella a una niña en Ibiza cuando conducía ebrio

La policía realizó dos pruebas de alcoholemia al conductor, ambas dieron positivas y consideradas delito penal.

accidente micky molina
El actor Micky Molina, en una imagen de archivo.
El actor Micky Molina, de 55 años, atropelló el jueves a una niña de nueve años en un aparcamiento de un restaurante de Santa Eulària, al oeste de Ibiza. 
Molina dio positivo en la prueba de alcoholemia.
 El suceso se produjo a las 14.15, según informa Diario de Ibiza, que relata cómo el hombre, al volante de un Jeep, "se puso en marcha a toda velocidad" sin percatarse de que a su lado había una menor que salía de un vehículo en el que viajaba acompañada de su madre, de 49 años, y de sus abuelos, de 84 y 80 años.

"La niña ha quedado aprisionada entre los dos vehículos", han explicado fuentes de la Policía Local a Diario de Ibiza.
 El coche dio marcha atrás rápidamente y después hacia adelante embistiendo al coche de la familia. 
La menor cayó entonces al suelo y sufrió contusiones en las rodillas. "Ha habido un ángel de la guarda", ha declarado su familia tras conocer que la niña no sufrió ninguna fractura. 
La policía hizo dos pruebas de alcoholemia a Molina. Ambas dieron positivo. La segunda de ellas con un valor de 0,91, una alcoholemia "positiva, penal".
 El actor no fue detenido pero está investigado por un delito contra la seguridad vial.
En declaraciones recogidas por el periódico ibicenco, la niña ha afirmado que el conductor "parecía que estaba preocupado". Además, varios testigos relataron que Molina "estaba súper apurado y pedía que no llamasen a la policía".
 Al lugar de los hechos acudieron una patrulla de la Policía Local y una ambulancia que trasladó a la menor al hospital Can Misses.
No es la primera vez que el actor tiene problemas de este tipo.
 En 2004, el hijo de Antonio Molina sufrió un accidente cuando se estrelló contra el coche de un ciudadano británico, este supuestamente agredió con un punzón al actor al producirse una fuerte discusión por la colisión.
Micky Molina es el sexto de los ocho hijos del cantante y actor Antonio Molina; hermano de Ángela, Paula, Mónica y Noel y tío de Olivia Molina. 
Tiene cuatro hijos, Andrea, nacida de su relación con la actriz Lydia Bosch, Clara y Adrián, nacidos de su relación con la modelo Kirsa van Pallandt y Antonio, nacido de su relación con la islandesa Katrin Olafsdóttir. 
El actor vive una gran parte del año en Ibiza donde los Molina posee una casa familiar.

Micky Molina ha dirigido su primera película, Un tiempo precioso, que incluye canciones de su padre.