"Yo aquí ya no soy nadie", dice a su llegada al Ayuntamiento para entregar el documento.
La exalcaldesa de Madrid Manuela Carmena sale de la sede del Ayuntamiento en la plaza de la Villa tras presentar su renuncia.EP
La exalcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha llegado a las nueve de
la mañana de este lunes al registro de la plaza de la Villa para
renunciar a su acta de concejal en el Consistorio de la capital. La ha
recibido el secretario del pleno del Ayuntamiento, Federico López de la
Riva, a quien ha entregado el documento que la acredita como
representante de los madrileños. Carmena,
que quería que la renuncia a su cargo fuera "discreta", ha dado las
gracias a los medios y ha señalado: "Ya está, ya está, se ha acabado". "No voy a hacer declaraciones, queridos amigos, yo aquí ya no soy nadie.
Hoy aquí renuncio", ha dicho.
Carolina Pulido es la candidata de Más Madrid que
ocupará el escaño que deja libre Carmena en el primer pleno que tiene
que convocar el nuevo ejecutivo. Este se formó el pasado sábado y lo
dirige el popular José Luis Martínez-Almeida, quien tras un pacto con Ciudadanos y Vox será el alcalde de Madrid los próximos cuatro años. Almeida aún no ha especificado qué parte de poder cederá al partido de extrema derecha en los distritos, algo que Ciudadanos ya asume que ocurrirá.
"Debemos cuidar la democracia y me seguirán oír decirlo siempre donde
esté, porque los que sabemos lo que nos costó traer a este país la
democracia, fue tanto esfuerzo, fueron vidas, que no lo podemos
olvidar", dijo Carmena el sábado en su discurso de despedida en el Ayuntamiento, tras la toma de posesión de Almeida. El grupo municipal de Más Madrid anunciará esta semana su configuración,
ya que el reglamento del pleno establece que se deben comunicar los
cargos de secretario del grupo y portavoz en los cinco primeros días
hábiles desde la constitución de la nueva corporación. Quien fuera
primera teniente de alcalde con Manuela Carmena, Marta Higueras, ha
asegurado en Twitter que no tiene intención de renunciar: "Quienes
piensen que voy a renunciar a liderar el legado de Manuela Carmena es
que no me conocen. Creo en un proyecto y creo en la defensa de los
derechos de los ciudadanos. Por eso estoy en política", ha zanjado.
Vox ha suspendido este lunes las negociaciones con el PP para
investir como presidenta de la Comunidad a Isabel Díaz Ayuso al
considerar que la formación conservadora ha incumplido el acuerdo que alcanzaron ambas formaciones a nivel capitalino, puesto que José Luis Martínez-Almeida no ha cedido ninguna concejalía
al grupo de Javier Ortega Smith. Así lo ha anunciado Rocío Monasterio,
líder autonómica del partido de ultraderecha, en una comparecencia en la
Asamblea de Madrid. Los votos de Vox son imprescindibles para que PP y
Cs logren que salga adelante el acuerdo de gobierno que negocian.
"Hay
un incumplimiento del contrato entre el PP y Vox", ha especificado
Monasterio.
"He cancelado las reuniones. La prioridad ahora es que los
socios en la coalición de gobierno del Ayuntamiento, que es lo que
tenemos con el PP y con Ciudadanos, cumplan su parte del acuerdo", ha
añadido.
"En el acuerdo, lo que hay estipulado es que PP y Cs darán a
Vox la parte correspondiente en concejalías de gobierno y presupuesto [a
los cuatro decisivos votos del partido para que Almeida lograra el
sábado el bastón de mando]", ha seguido.
"Lo que estamos pidiendo, es
que cuando uno firma un acuerdo se cumplan las partes del acuerdo,
porque si no, si estamos hablando de socios que no son fiables, no
tendrá ningún sentido volverse a sentar", ha argumentado.
Y ha
subrayado: "Es una cancelación sine die.
Tenemos que estar seguros de que cuando uno firma un acuerdo, es fiable".
Como informó este diario,
el PP no aclaró en ningún momento los términos del acuerdo municipal
que alcanzó con Vox en la madrugada del sábado, solo unas horas antes de
que hubiera que votar el nombramiento de Almeida como alcalde. Así, la
formación conservadora intentó retrasar el estallido del conflicto entre
los tres partidos de derechas, que ha llegado este lunes. Vox asegura que el documento, que no es público, especifica que
tendrá concejalías en el gobierno municipal. Almeida ha rechazado dar
detalles sobre el mismo: "Es un acuerdo a nivel nacional y por tanto yo
ahí me someto a las directrices que se den a nivel nacional en relación a
los acuerdos que se han suscrito con Vox. Poco más puedo añadir", ha
zanjado en la rueda de prensa posterior a su primera Junta de Gobierno.
Jennifer Lawrence, sobre su prometido: “En cuanto le conocí supe que quería casarme con él”
La
actriz, que asegura que es "demasiado vaga" para agobiarse con su boda,
reconoce que lo que le ocurrió con Cooke Maroney fue amor a primera
vista
Jennifer Lawrence, en el estreno de 'Dark Phoenix', en Hollywood, el pasado 4 de junio. Axelle/Bauer-GriffinFilmMagic
Jennifer Lawrence supo que su novio y actual prometido, Cooke Maroney,
era el hombre de su vida desde el primer día que lo conoció. Así lo ha
asegurado la actriz, quien no acostumbra a hablar de su vida privada, en
una entrevista con Catt Sadler para el podcastNaked,
emitido el pasado jueves. “Es la mejor persona que he conocido. Sé que
suena realmente estúpido, pero es así. Me siento muy honrada de
convertirme en señora Maroney”, revela. Lawrence,
de 28 años, y Maroney, de 34, se conocieron el año pasado gracias a que
una de las mejores amigas de la actriz, Laura Simpson, les presentó. Desde entonces no se han separado y fue el pasado mes de febrero cuando
se supo que la protagonista de Los juegos del hambrese había comprometido con el prestigioso galerista. Algo
que pilló por sorpresa hasta a la propia actriz. “Era un momento de mi
vida en el que no estaba ubicada, no me consideraba preparada para
casarme. Pero fue conocer a Cooke y ya quería casarme con él. Los dos
queríamos comprometernos plenamente. Él es mi mejor amigo, así que
quiero vincularlo legalmente conmigo para siempre”, explica Lawrence. “Encuentras a tu persona favorita en el planeta y dices: ‘No puede
irse’. Afortunadamente, existe el papeleo para estas cosas”, añade en
tono de humor. Al ser preguntada por su boda, de la que se desconoce la fecha y el lugar,
la intérprete asegura que todo ha sido “muy fácil”. “No me he puesto
nada neurótica planeando la boda. Creo que soy demasiado vaga para eso. Vi un vestido que me gustaba y dije: ‘¡Ese es el que quiero!’. No busqué
mucho. Y con el lugar donde voy a celebrarla igual. Lo vi, me encantó y
lo reservé”, afirma, sin desvelar más detalles.
Jennifer Lawrence y su prometido, Cooke Maroney, en Nueva York, el pasado mayo.
GTRES
No ocurrió lo mismo, sin embargo, con la despedida de soltera. “Al
principio no quería despedida, pero en el último minuto me di cuenta de
que sí”, explica la actriz. “Pero claro, nadie estaba disponible para
celebrar porque lo decidí muy tarde y empecé a llorar sin saber por qué. No sabía que deseaba tanto tener una despedida de soltera. Me sentía
patética. Menos mal que mi futuro marido me dijo que no había razón para
ello”, sentencia. Finalmente, la novia tuvo su celebración, aunque más
que una despedida de soltera al uso se trató de una fiesta de compromiso. El pasado 11 y 12 de mayo la pareja decidió reunir a sus familiares y amigos, entre los que se encontraba la actriz Emma Stone, y disfrutaron juntos de un fin de semana en Nueva York.
La cuatro veces nominada al Oscar y una vez ganadora de la estatuilla —por El lado bueno de las cosas, en 2013— decidió tomarse un respiro de Hollywood el año pasado
para centrarse en sí misma, algo que, dice, le ha sentado muy bien. “Este último año ha sido muy saludable y satisfactorio, porque pensaba
que si no trabajaba me iba a deprimir, y no fue así. Encontré otros
intereses y realmente llegué al fondo de las cosas que realmente me
apasionan y que no tenían que ver con la interpretación. Siento que me
he conocido a mí misma”, cuenta. Ahora, después de casi un año alejada de la actuación, Jennifer Lawrence ha vuelto con más fuerza que nunca en lo profesional, con varias superproducciones como X-Men: Fénix Oscura y la serie Bad Blood, como en lo personal: “Fue genial. Conocí a alguien, me enamoré y comencé una nueva vida en Nueva York”. Maroney, que procede de una familia de granjeros, es un galerista con sede en el Upper East Side, en la zona este de Manhattan
(Nueva York, Estados Unidos). Fundada en los años noventa por Barbara
Gladstone, marchante de arte y productora de cine, su galería representa
a artistas como el escultor británico Anish Kapoor, el suizo Ugo
Rondinone, el realizador de vídeos Matthew Barney (pareja de la artista Björk) o el pintor Carroll Dunham, padre de la actriz, directora y guionista Lena Dunham.
Hay
ingredientes que nos hacen sentirnos llenos por más tiempo, y una
clasificación para saber cuáles son. Con ellos puede ser más fácil
mantener el peso a largo plazo.
Sin esta señal del organismo, no
sabríamos cuándo llenar el depósito, nos quedaríamos sin energía y, en
el peor de los casos, con una salud preocupantemente menguante.
Pero, en
un entorno en el que abundan los alimentos
altamente calóricos, el recordatorio de que estamos vivos puede
convertirse en un compañero traidor, en una sombra que conspira para que
no deje de crecer la talla del pantalón. Neutralizar su complot
requiere tener buena información nutricional, y, probablemente, saber
sacar partido a una característica de los alimentos que no siempre se
tiene en cuenta a la hora de elegir el menú: la saciedad que producen.
Es la idea que subyace al proyecto de un equipo de investigadores que
puso a prueba las virtudes de una dieta basada en comida altamente
saciante en 69 hombres obesos. Los científicos los separaron en dos
grupos, uno que siguió un régimen saciante durante 16 semanas y otro que
hizo dieta restrictiva estándar.
O sea, que su peso, previsiblemente, se mantendría a largo plazo, todo un éxito para cualquiera que haya probado las dietas adelgazantes durante unos pocos meses.
Solo es un estudio, sí, pero hay más.
Y la realidad respalda la
conclusión de esta investigación. Piensa en lo que pasa cuando comes un
sándwich mixto de pan de molde blanco y qué sucede cuando optas por una
rebanada de pan integral untada de humus.
Lo normal es que, en el primer
caso, hayas tenido que levantarte a por más comida mucho antes que en
el segundo. Si aplicas este patrón a toda la dieta, e imaginas cómo será
tu alimentación a lo largo del tiempo, no debería sorprenderte la idea
de que, si prefieres los alimentos poco saciantes acabarás comiendo mucho más.
Pero es que, probablemente, comerás peor.
Según la profesora del departamento de Tecnología de la Alimentación y
Nutrición de la Universidad Católica de Murcia Carmen Lucas Abellán, "lo
que sacia no son las calorías sino el volumen y el tipo de digestión de
los alimentos.
Sí, sobran los motivos para
conocer cuáles son los alimentos de una dieta saciante.
Fruta, yogur, patata cocida y pasta al dente
La experta en desgranar la composición nutricional de las viandas con
las que vestimos la mesa conoce los nombres de este tipo de alimentos,
que destacan por estar mínimamente procesados. "Los
huevos, el pescado, la sopa de avena, el pan integral de trigo, las
legumbres, los frutos secos, las naranjas, los kiwis, las manzanas, las
fresas, los arándanos, la verdura de hoja verde, el vinagre (que
favorece el control de la glucemia al bajar el índice glucémico de los
alimentos), el yogur natural, la sopa casera y las infusiones (muchas
son diuréticas y relajantes, por lo que aumentan la saciedad y reducen
el hambre)", enumera. Y hay muchas más. La bioquímica de la Universidad de Sydney Susana Holt y su equipo desarrollaron en 1995 un índice de saciedad que clasifica los alimentos por su capacidad para saciar el hambre,
basándose en los nutrientes de cada uno. Dicho índice se expresa en un
porcentaje que, cuanto más alto, más poder saciante otorga al alimento. La tabla que recoge estos alimentos, que aún se usa como referencia, pone en primer lugar a las patatas cocidas, con un porcentaje de saciedad del 323%. La misma cantidad de patatas fritas baja al 116%. El segundo puesto es
para el pescado, con un 225%. También destacan alimentos como los huevos
(150%), la avena (209%), la pasta integral (188%), la ternera (176%),
el pan integral (157%), las naranjas (202%) y las manzanas (197%). Entre
los que probablemente te hagan picar algo solo 30 minutos después de
comerlos están el cruasán (47%), las bolsas de patatas fritas (91%) y
las barritas de chocolate (70%).
No es la única referencia, hay numerosos
trabajos que analizan la capacidad de saciar el apetito de muchos
alimentos concretos, pero muchos de los resultados de estos estudios han
sido controvertidos o, por lo menos, no se han hecho suficientes
investigaciones como para generalizar sus conclusiones.
En todo caso, no parece conveniente usar este índice como única guía para confeccionar el menú diario.
"Primero, hay que tener en cuenta que no se han estudiado todos los
alimentos y, segundo, que estos índices de saciedad se han hecho con
alimentos aislados, pero lo que normalmente comemos son mezclas de estos
alimentos (a las que además añadimos aliños), que pueden modificar la
sensación de saciedad", explica la profesora de nutrición de la
Universidad Complutense de Madrid (UCM) Ángeles Carbajal.
Pero no hay duda de que comer un plato de pescado con patata cocida es
mejor que dar cuenta de un cruasán con patatas fritas y los científicos
coinciden en las características que tienen que tener los alimentos para ser altamente saciantes.
"Dilatan las paredes del estómago y envían señales al cerebro de
plenitud.
Llenan, dependiendo del volumen de alimentos que se consuman,
por el contenido en agua, fibra dietética (que ralentiza el vaciamiento
gástrico, lo que produce más sensación de llenado) y macronutrientes
(especialmente proteínas, que modifican la secreción de algunas hormonas
relacionadas con el hambre y la saciedad y aumentan el gasto
energético)".
Estos alimentos suelen ser poco procesados, integrales
(con menos grasa, azúcar y calorías) y requieren masticación.
Su
estructura es, normalmente, sólida, dura y viscosa, tienen un alto
contenido en proteína, que es el macronutriente más saciante (aunque no
se sabe bien si lo es más la animal o la vegetal), mucha fibra y almidón
resistente a la digestión, que se comporta como fibra y está, por
ejemplo, en la pasta al dente.
Estar alerta para detectar estas características no está de más, pero hay que tener en cuenta que la saciedad no lo es todo.
Si tu apetito es por ansiedad, pueden no beneficiarte
Las investigaciones señalan que la composición de nutrientes es uno
de los factores que afectan a la sensación de saciedad, pero esta es
solo una de las numerosas influencias que determinan la ingesta de
energía y el peso corporal. En realidad, es el resultado de numerosas
señales hormonales, neuronales, físicas y nutricionales
que convergen en el cerebro para controlar el apetito y la ingesta de
alimentos, y todos estos factores no actúan de la misma forma en todos
los individuos. Hay personas que nunca se sienten llenas y otras que
comen sin hambre, debido, por ejemplo, a un estado de ansiedad. Para
quienes no controlan las cantidades, aplicar la lógica de la dieta
saciante podría llegar a ser contraproducente. “Hay que tener en cuenta la predisposición individual, ya que hay
personas fenotípicamente con bajos niveles de saciedad”, explica la
profesora de la UCM. Estudios como uno publicado recientemente en la
revista Nutrients demuestran que hay gente con baja capacidad de respuesta a la saciedad,
más proclive a comer en respuesta a señales externas, como el simple
olor de la comida o el mero hecho de ver el alimento. La investigación
también relaciona esta circunstancia con las personas que tienen un sueño de mala calidad y un mayor estado de ansiedad. Así que no se puede confirmar que una determinada dieta e ingerir determinados alimentos asegure una pérdida de peso
(aunque la idea de elegir alimentos saciantes es más la de mantenerlo
que la de perderlo) porque "los requisitos de cualquier dieta de
adelgazamiento o mantenimiento de peso son cambiar los hábitos
alimentarios, pero también los hábitos de vida", recuerda Carbajal. Otro
detalle importante es que no deberíamos dejarnos llevar por el reclamo
"incrementa la saciedad". Parece que todos quieren apropiarse de él,
pero la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas
en inglés) ha rechazado que numerosos productos puedan mostrarlos. El motivo es que, como señala Carbajal, "es cierto que cuando un
alimento se publicita con una virtud o atributo relacionado con la salud
lo que generalmente hacemos en comer más de él sin quitar otro de la
dieta. Al final estaremos comiendo más calorías, por lo que habrá un
aumento de peso".
Por su parte, Lucas Abellán concluye que "este tipo de dieta saciante es, en definitiva, la dieta equilibrada que cualquier persona debería llevar, y que, a priori, no supone ningún riesgo para la población". Pero también señala que, para aquellas personas que necesitan reducir
la ansiedad, deben introducirse este tipo de dietas de forma progresiva
(aunque sin ser restrictivo). "Hay que reeducar a las personas para que
reciban una educación nutricional adecuada y poco a poco se adapten a lo
que es una dieta equilibrada, que terminará siendo un hábito
nutricional que podrán mantener en el tiempo". ¿Y quién no firmaría por
semejante reeducación?