Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

16 jun 2019

Sergio Ramos y Pilar Rubio se casan en una boda rockera flamenca

Niña Pastori, Marc Anthony y Antonio Carmona, flores negras y un vestido de novia de inspiración 'gipsy' han combinado las pasiones del futbolista y la presentadora.

Pilar Rubio y Sergio Ramos tras contraer matrimonio. 
Pilar Rubio y Sergio Ramos tras contraer matrimonio.

 Ella tan maquillada parece mucho mayor que Ramos.

Ha sido una boda de símbolos.

 Desde el unicornio que ha sobrevolado por los preparativos del evento durante toda la semana -figura que ha llevado impresa en la muñeca cada uno de los invitados y que lucía como emblema en invitaciones, banderolas y photocalls- hasta la indumentaria de los contrayentes -un traje de novia de inspiración gipsy, del diseñador libanés Zuhair Murad, y unas calas negras en la solapa del novio y el ramo de la novia, rareza de la botánica-, nada se dejó al azar en la boda entre el futbolista Sergio Ramos y la presentadora Pilar Rubio, que tuvo lugar este sábado en Sevilla.

El lleno, como se esperaba, fue hasta la bandera. 
Se contaban por centenares las personas que han colapsado, literalmente, los accesos a la catedral de Sevilla para poder otear, apenas de lejos, a los invitados al acontecimiento social con mayor control de seguridad de cuantos se han celebrado en la capital hispalense en los últimos años. 
 Un doble cordón de vigilancia ponía distancia entre el público y la Puerta del Príncipe del templo metropolitano, que abrió a las 16.20 para acoger a los cerca de 500 invitados que han visto consagrarse en Sevilla la relación entre el futbolista y la presentadora.
David Beckham y Victoria Bekcham, a su llegada a la catedral.
David Beckham y Victoria Bekcham, a su llegada a la catedral. AFP
El desfile previsto, que atravesaba el triángulo peatonal conformado por el Archivo de Indias, el Real Alcázar y la catedral -declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,- sucedió a cuenta gotas y fue eminentemente futbolístico. 
Ante el júbilo de los presentes, que jalearon y aplaudieron cada una de las llegadas a la catedral, desfilaron varias generaciones de deportistas del Real Madrid: encabezadas por el presidente Florentino Pérez -que actuó como testigo- y Emilio Butragueño, actual director de Relaciones Institucionales del club, la comitiva madridista contó con personajes como los futbolistas Roberto Carlos, Fernando Hierro, Julio Baptista, Pedja Mijatovich y David Beckham -junto a su mujer, Victoria-, que provocó un verdadero delirio entre la muchedumbre.
 A estos les siguieron los actuales compañeros de vestuario del novio, como Keylor Navas, Luka Modric, Nacho, Marco Asensio y Lucas Vázquez.
 El de Camas no se olvidó de su condición de capitán de la selección nacional, por la que acaba de recibir un premio al ser el jugador en activo del mundo con más partidos ganados con el combinado, 122: Jordi Alba, Sergio Busquets y el guardameta Pepe Reina también quisieron acompañar a los novios en una tarde en Sevilla que no fue intensa en calor, lo que propició una avalancha de público excepcional.
 
Pepe Reina y su esposa Yolanda Ruiz.
Pepe Reina y su esposa Yolanda Ruiz. GTRES
Los invitados más mediáticos por parte de la novia se resumieron en sus compañeros del programa de televisión en el que colabora actualmente. 
El director de El hormiguero (Antena 3), Pablo Motos, acudió a la catedral, como también lo hicieron Nuria Roca, Jorge Salvador y el resto del equipo.
 Por lo demás, personajes del mundo de la música, como Antonio Carmona, el cantante sevillano DMarco y Niña Pastori, y representantes de la vida social como Nati Abascal -que rompió el protocolo de vestuario con un tocado y traje rosa- y Manuel Díaz El Cordobés y Virginia Troconis aliviaron a los presentes la espera de la llegada de los novios, que hicieron presencia en el templo pasadas las seis de la tarde.
 Las ausencias más comentadas fueron las del actual entrenador del Real Madrid, Zinedine Zidane, y el matrimonio formado Iker Casillas y la periodista Sara Carbonero.
 Tampoco se vio a Piqué y a Shakira.

Lucas Vázquez y Macarena Rodríguez.
Lucas Vázquez y Macarena Rodríguez. GTRES
Uno de los aspectos más comentados fue la indumentaria femenina, fuertemente restringida por las normas expresadas en la invitación al enlace: las invitadas no podían vestir de blanco, verde, rosa, rojo ni naranja, por lo que la pasarela habilitada hasta la catedral se pobló de largos vestidos oscuros y, para las más atrevidas, dorados y plateados. 
 Excepciones como las de Nuria Roca y Niña Pastori, de morado, dieron algo de color al desfile prenupcial.

 

Nati Abascal, al llegar a la catedral.
Nati Abascal, al llegar a la catedral. GTRES
Tras la llegada del novio del brazo de su madre, Paqui García -vestida por Vicky Martín Berrocal-, la verdadera apoteosis se produjo con la aparición de la novia: escote pronunciadísimo, una larga trenza, pendientes XXL y un ramo de calas negras que sorprendió a todos los presentes (y que curiosamente coincidía en el color con las flores que lucía el novio en la solapa del chaqué). Subida en un Cadillac de colección, la novia se saltó el guion previsto -habían informado de que llegaría en coche de cristales tintados hasta la misma puerta- y recorrió a pie el último tramo, donde disparó el entusiasmo colectivo de una ciudadanía que ha vivido esta boda con la misma intensidad que los enlaces reales más sonados de la ciudad.
El matrimonio lo ofició el deán de la catedral, Francisco Ortiz. 
Los tres hijos de la pareja actuaron como pajes en la ceremonia. Luego, el nuevo matrimonio y sus invitados se dirigieron a la finca propiedad de Sergio Ramos en la localidad sevillana de Bollullos de la Mitación, donde el chef malagueño Dani García se encarga de la cena.

El matrimonio lo ofició el deán de la catedral, Francisco Ortiz. Los tres hijos de la pareja actuaron como pajes en la ceremonia. Luego, el nuevo matrimonio y sus invitados se dirigieron a la finca propiedad de Sergio Ramos en la localidad sevillana de Bollullos de la Mitación, donde el chef malagueño Dani García se encarga de la cena.
Florentino Pérez, presidente del Madrid, y testigo de la boda.
Florentino Pérez, presidente del Madrid, y testigo de la boda. GTRES
Para la monumental fiesta habilitada en la Finca La Alegría, se han preparado atracciones tan extravagantes como una noria gigante, pista de coches de choque y jaimas al estilo sahariano cuyo montaje han podido captar los medios de comunicación desde principios de semana. 
A partir de ahí, habrá baile y mucha música.
 Los novios, efectivamente, no han dejado nada a la improvisación. 
Una escaleta que incluye actuaciones como la de Marc Anthony y una banda de rock, que aún a última hora del sábado se especulaba si podría ser AC/DC (el grupo favorito de Pilar Rubio) y que actuaría pasadas las tres de la madrugada.
 La fiesta se prevé larga, puesto que el último autobús desde la finca para trasladar de vuelta a los invitados saldrá en la tarde de este domingo, 24 horas después del enlace.
Para la monumental fiesta habilitada en la Finca La Alegría, se han preparado atracciones tan extravagantes como una noria gigante, pista de coches de choque y jaimas al estilo sahariano cuyo montaje han podido captar los medios de comunicación desde principios de semana. 
A partir de ahí, habrá baile y mucha música.
 Los novios, efectivamente, no han dejado nada a la improvisación. 
Una escaleta que incluye actuaciones como la de Marc Anthony y una banda de rock, que aún a última hora del sábado se especulaba si podría ser AC/DC (el grupo favorito de Pilar Rubio) y que actuaría pasadas las tres de la madrugada. 
La fiesta se prevé larga, puesto que el último autobús desde la finca para trasladar de vuelta a los invitados saldrá en la tarde de este domingo, 24 horas después del enlace. 


Pilar Rubio y Sergio Ramos se besan, a la salida de la catedral de Sevilla, tras la ceremonia. En vídeo, los
Pilar Rubio y Sergio Ramos se besan, a la salida de la catedral de Sevilla, tras la ceremonia. En vídeo, los novios llegan a la catedral de Sevilla.
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Miriam Saavedra pierde los papeles y dice a Rafa Mora lo que muchas mujeres piensan

Ambos protagonizaron un tenso enfrentamiento en 'Sábado Deluxe'.

Telecinco
Rafa Mora es uno de los colaboradores más polémicos de Sálvame ySábado Deluxe (Telecinco).
 Los espectadores critican con demasiada frecuencia la actitud de macho alfa que muestra en televisión y la acusación que más se repite es aquella que lo señala como machista.
Este sábado, el colaborador protagonizó un duro enfrentamiento con Miriam Saavedra, ganadora de la sexta edición deGH Vip y expareja de Carlos Lozano.
 Aunque la peruana perdió los papeles, como es habitual en ella, los espectadores interpretaron lo que le dijo como una especie de justicia divina.
Mora acusó a la invitada de engañar a la audiencia al vender sus problemas de pareja con Lozano y ella se defendió aconsejándole que aprendiese a amar a alguien para ser mejor persona.

Mora, mostrando una vez más su ego, replicó:
 “Tú deja de hacerme ojitos por los pasillos y venir luego aquí a criticarme, ¿eh?”.
Saavedra se levantó y señalándole con el dedo le dijo: 
“Esa es la actitud de un machista [...] Tú lo que necesitas es una mujer como yo, con un par de ovarios, que te pare los pies. 
Pero no la vas a tener, en tu vida. Tendrías que besar el suelo para tener 
¿Que me voy yo a fijar en ti? Ni es tus sueños... Venga y sueña, Satanás”.
Esta respuesta de la peruana fue muy aplaudida en redes por los espectadores, que aprovecharon para insultar con dureza al colaborador (de ahí que no reproduzcamos los comentarios).

 

Ciudadano Ortega...................................... Miguel Ángel Noceda..

El propietario de Inditex ha destinado más de 550 millones a tareas filantrópicas, fundamentalmente contra el cáncer y educativas.

Amancio Ortega y su hija Marta Ortega en julio de 2018 durante una competición hípica.
Amancio Ortega y su hija Marta Ortega en julio de 2018 durante una competición hípica. Getty Images
Seguramente, si fuera americano, algún productor habría propuesto hacer una película sobre su vida e, incluso, él mismo la habría financiado: Ciudadano Ortega
Pero Amancio Ortega Gaona, hijo de un ferroviario vallisoletano, es de Busdongo (León), se crio en Tolosa (Guipúzcoa) y se hizo hombre en Galicia, donde se afincó definitivamente y creó Inditex, el imperio textil que domina el sector en todo el planeta, y con el que se ha convertido en una de las tres personas más ricas del mundo, con un patrimonio de más de 75.000 millones de euros, según Forbes, y que le han permitido desarrollar una labor filantrópica por toda España.
 Un poderío suficiente para emular de sobra al Citizen Kane de Orson Welles.
 Pero todo indica que el autohalago ni ha pasado por la cabeza.

En efecto, Amancio Ortega, cuando materializó parte de su riqueza virtual con la salida a Bolsa de Inditex (se quedó con el 60%), diversificó sus negocios a otros dominios como Pontegadea, patrimonial a través de la que aglutina sus negocios inmobiliarios y de inversión, y la Fundación Amancio Ortega (FAO), desde la que ha destinado más de 550 millones de euros (ejecutados o comprometidos), fundamentalmente a acciones contra el cáncer en hospitales públicos y la concesión de becas de estudio y escuelas infantiles desde su creación en 2001.

 Todo sin olvidar la evolución de Inditex, que al fin y al cabo es la que le aporta los dividendos que le han permitido crear una multinacional inmobiliaria y dedicarse a la filantropía. 

Una tarea que, al parecer, no convence a algunos políticos de su país, a juzgar por los furibundos ataque de Unidas Podemos durante la campaña electoral, se supone que buscando votos y empezando por su líder, Pablo Iglesias, que calificó de “limosna” las donaciones de Ortega. 
También llegó a sugerir que lo hacía para compensar fraudes fiscales que, al menos que se sepan, no existen.
 Lo que se sabe es que con sus actividades han aportado al fisco 1.200 millones de euros y da trabajo a más de 174.000 personas en todo el mundo.

Amancio Ortega y su hija Marta Ortega en julio de 2018 durante una competición hípica.
Amancio Ortega y su hija Marta Ortega en julio de 2018 durante una competición hípica. Getty Images
Seguramente, si fuera americano, algún productor habría propuesto hacer una película sobre su vida e, incluso, él mismo la habría financiado: Ciudadano Ortega.
 Pero Amancio Ortega Gaona, hijo de un ferroviario vallisoletano, es de Busdongo (León), se crio en Tolosa (Guipúzcoa) y se hizo hombre en Galicia, donde se afincó definitivamente y creó Inditex, el imperio textil que domina el sector en todo el planeta, y con el que se ha convertido en una de las tres personas más ricas del mundo, con un patrimonio de más de 75.000 millones de euros, según Forbes, y que le han permitido desarrollar una labor filantrópica por toda España.
 Un poderío suficiente para emular de sobra al Citizen Kane de Orson Welles. Pero todo indica que el autohalago ni ha pasado por la cabeza.
Rápida reacción de la ministra Ribera. Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica, no perdió ni un segundo en reaccionar ante la noticia de que Noruega, a través de su fondo soberano, va a desinvertir de las compañías que explotan combustibles fósiles para volcarse en las energías renovables.
 Reafirma su apuesta por el cambio climático y le da confianza en el plan diseñado para potenciar esta industria en España.
 Por eso, salió a manifestar que tiene muchas esperanzas de que el citado fondo (el mayor fondo soberano del mundo) destine parte de los 17.000 millones de euros que prevé invertir a proyectos en España. Por pedir que no quede.
Las eléctricas tradicionales se reivindican. Tras 75 años de historia, la patronal eléctrica Aelec, denominación que sustituyó a la antigua Unesa hace solo dos años, ha celebrado su primer congreso.
 El tema fue las redes, imprescindibles para la necesaria electrificación con el aumento de las renovables; pero fue una forma por parte de la asociación que preside Marina Serrano de reivindicar la presencia de las eléctricas tradicionales en un momento en el que el sector eléctrico ha experimentado un cambio radical y existen otros actores (muchos) que tienen mucho que decir.
El Tribunal de Cuentas vigila la vida de las nucleares. 
 El tribunal de Cuentas, que preside María José de la Fuente, se ha fijado en las centrales nucleares y ha concluido en un informe que alargar la vida de las instalaciones no basta y advierte que faltarán fondos para financiar el desmantelamiento, aunque el aumento de su vida útil permita reducir el déficit, que la empresa pública Enresa (encargada de gestionar los residuos) cuantifica en 2.350 millones de euros.
 Hace cuatro años sugería revisar anualmente su financiación. Ahora plantea revisar las tasas que gravan la tarifa eléctrica.
En efecto, Amancio Ortega, cuando materializó parte de su riqueza virtual con la salida a Bolsa de Inditex (se quedó con el 60%), diversificó sus negocios a otros dominios como Pontegadea, patrimonial a través de la que aglutina sus negocios inmobiliarios y de inversión, y la Fundación Amancio Ortega (FAO), desde la que ha destinado más de 550 millones de euros (ejecutados o comprometidos), fundamentalmente a acciones contra el cáncer en hospitales públicos y la concesión de becas de estudio y escuelas infantiles desde su creación en 2001.
 Todo sin olvidar la evolución de Inditex, que al fin y al cabo es la que le aporta los dividendos que le han permitido crear una multinacional inmobiliaria y dedicarse a la filantropía.
Después todo ha sido crecer y crecer. Zara se extendió por toda España.
 Engordó. Se salía de las costuras. Acumuló riqueza. Así que en 1985 se lanzó con Inditex (Industria del Diseño Textil), que sirvió de catapulta para salir al exterior y aglutinar nuevas marcas (unas adquiridas y otras de nuevo cuño: Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Pull and Bear, Uterqüe…).
Lo más probable (y desde luego deseable) es que las acometidas no afecten a Ortega y que continue con su labor.
 La mayoría piensa, dentro de la órbita política, que ojalá hubiera muchas limosnas como las de Ortega, que siempre son bienvenidas porque complementan lo que puede asumir el Gobierno. 
También opinan así fuentes empresariales, que subrayan que hay que incorporar el componente social a la actividad de las empresas, como ya lo hicieran las cajas de ahorros con su obra social, que ahora normalmente hacen las fundaciones que crearon.
 Es la tendencia mundial que también está haciéndose hueco en España a través de los códigos de buen gobierno corporativo.
La expansión de Ortega ha sido objeto de admiración y de envidias. Causa estas de que surgieran acusaciones de explotación en el tercer mundo, algo que resultó ser malintencionado pero que cundió en algunos círculos contra este visionario del negocio textil, que descubrió que el secreto estaba en fabricar y vender lo que producía.
Había comenzado a trabajar a los 14 años (nació en marzo de 1936) en una tienda de ropa de A Coruña. A los 27 años creó Confecciones GOA (sus iniciales en sentido contrario) y comenzó con batas y albornoces que vendía por todas las ltidudes que podía, incluido Francia.
 Le salió bien y, con esa política, fundó Zara, en 1975. 
Abrió la primera tienda en el centro de A Coruña y montó una planta en el vecino pueblo de Arteixo, donde ahora está el cuartel general delgrupo.

Lo más probable (y desde luego deseable) es que las acometidas no afecten a Ortega y que continue con su labor. 
La mayoría piensa, dentro de la órbita política, que ojalá hubiera muchas limosnas como las de Ortega, que siempre son bienvenidas porque complementan lo que puede asumir el Gobierno.
 También opinan así fuentes empresariales, que subrayan que hay que incorporar el componente social a la actividad de las empresas, como ya lo hicieran las cajas de ahorros con su obra social, que ahora normalmente hacen las fundaciones que crearon. 
Es la tendencia mundial que también está haciéndose hueco en España a través de los códigos de buen gobierno corporativo.

Fatiga de la compasión.................................... Elvira Lindo

El relato mítico del triunfo y el fracaso ha contaminado nuestra manera de ver a los excluidos; ahora, los juzgamos.

Una protesta contra la pobreza energética en julio de 2018 en Barcelona.
Una protesta contra la pobreza energética en julio de 2018 en Barcelona.
Los pobres ya no son lo que eran. 
Los pobres que veíamos los que no somos pobres estaban en la puerta de las iglesias con la mano tendida.
 Eran los mendigos galdosianos que formaban parte de la comedia humana.
 Eran personajes y actuaban como tales. En algunos casos, hasta respondían a un nombre propio.
 Ocurre que cuando Cáritas hace público su informe sobre la pobreza no podemos dar crédito a las cifras que nos presentan: más de ocho millones de personas en España están en peligro de exclusión o viven en ella de manera persistente desde hace años. Un 18% de la población.
 Pero no reparamos en ellos porque no responden al estereotipo imaginario del pobre. 
A nosotros nos gusta que los pobres vistan como tales. Son tan invisibles a nuestros ojos que debiendo haber sido esta la noticia de la semana nos hemos dedicado casi exclusivamente a informar sobre el mamoneo de los pactos.
No me sale otra palabra, lo siento: mamoneo.
 Cuando los 120 expertos que han elaborado el Informe FOESSA nos advierten de que el ascensor social se ha roto en nuestro país, de que el que nace pobre morirá pobre, de que España es un buen lugar para vivir, pero no lo es para procrear, trabajar, ni para que se tenga en cuenta a los desamparados en las decisiones políticas; cuando se reitera que el problema que más preocupa a los trabajadores precarios es la vivienda y que perderla significa sumergirse de lleno en la exclusión; cuando el problema es perder un techo, y sin embargo solo se debate en estos fatigosos días sobre la repartición de sillones, presagias que algún día pagaremos por este olvido vergonzoso.
Contaba en la radio Guillermo Fernández, coordinador del informe sobre exclusión, que cada mañana, cuando sale de su casa en el barrio popular de Manoteras (Madrid), distingue a esos vecinos que perdieron su trabajo hace tiempo, los observa bastante deteriorados. Salen a la calle temprano, como si fueran a un trabajo, andan buscando algo, recuperar vínculos, establecer nuevas relaciones.
 Él sabe que son pobres. Los reconoce.
 Y entonces entiende su desgana a la hora de ir a votar. Están cabreados.
 Se sienten excluidos de la agenda política. 
Su indignación puede en algún momento encontrar un desahogo reivindicativo o convertirse en esa ira de la que se sirven los líderes tramposos.
 Luego están los pobres que trabajan, aquellos que se descabalgaron del mileurismo y llevan a casa 500 o 600 euros al mes.
 No pueden tener proyectos vitales. ¿Qué le supone a un ser humano no poder hacer planes, ni imaginar una perspectiva mejor para sus hijos?
 El discurso dominante, ese relato mítico del triunfo y el fracaso ha contaminado nuestra manera de ver a los excluidos; ahora, los juzgamos: en alguna medida se les considera responsables de su fracaso, y más aún si no votan aquello que deberían. 
Se merecen su futuro de mierda. 

Una parte de la sociedad, aquella que cree tener anticuerpos contra la enfermedad de la pobreza porque han nacido en el privilegio, se olvida de los pobres.
 Hay también un cansancio, una fatiga de la compasión.
 Tal vez por eso el debate se centra en el tira y afloja de lo territorial, que encubre lo urgente. 
Pero ellos están ahí, salen cada mañana de casa, esperan un milagro, trabajan por una miseria, temen perder el techo.
 Y de momento no han perturbado nuestro bienestar. 
No nos han castigado por tan humillante olvido.