Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

9 may 2019

Ali MacGraw vuelve a ser imagen de Chanel

Ali MacGraw vuelve a ser imagen de Chanel 40 años después de que un anuncio de la fragancia Nº 5 le abriera las puertas de Hollywood.

 La actriz Ali MacGraw es mundialmente conocida por su interpretación en la película Love Story pero, ¿sabías que nunca habría encarnado el papel de Jenny Cavalleri de no haber sido una de las musas más históricas de Chanel?

Por tanto, no es de extrañar que haya estado presente en el desfile de la firma francesa en el que se ha presentado la primera colección sin Karl Lagerfeld.

MacGraw ahora es además imagen de la nueva edición de su reloj J12, junto a las modelos Claudia Schiffer y Naomi Campbell, la actriz Vanessa Paradis y su hija Lily-Rose Depp
A los 80 años, la actriz repite lo que ya hizo con gran éxito en los años 70 al ser el rostro del perfume Chanel Nº 5. Algo que, de forma totalmente inesperada, le valió su entrada a Hollywood

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 A finales de los años 60, Ali era una estilista de moda novata. Había realizado alguna editorial para la revista Harper's Bazaar  y trabajaba junto al fotógrafo Melvin Sokolosky cuando se pusieron en contacto con ella desde Chanel. 

La invitaban a posar como modelo en una sesión de fotos en Puerto Rico.

Aquella sesión se convertiría en una campaña de los productos de baño Chanel Nº 5 que empapelaría Nueva York, donde un agente la vio, la contactó y el resto es historia.Ali Macgraw For Chanel 1966 

 

 

La vida a los 80 años de Ali MacGraw, la eterna protagonista de ‘Love Story’

La actriz, marcada por su tormentoso matrimonio con Steve McQueen, vuelve a ser imagen de una campaña de Chanel, la marca que la lanzó a finales de los años sesenta.

Ali MacGraw  en la presentación de la colección crucero de Chanel, el pasado viernes en París.
Ali MacGraw en la presentación de la colección crucero de Chanel, el pasado viernes en París. GtresOnline
A lo largo de la historia existen personas a las que un hecho les marca para siempre.
 En el caso de Ali MacGraw su vida cambió cuando Chanel decidió que su rostro protagonizara la campaña de sus cosméticos en 1966. Aquello desencadenó una sucesión de circunstancias que hicieron que la joven que nació en Nueva York en el seno de una familia de artistas bohemios se convirtiera solo cuatro años después en la protagonista de Love Story, la película en la que tuvo como compañero de reparto a Ryan O'Neal y cuyo éxito la ha perseguido hasta nuestros días.

MacGraw cumplió el pasado 1 de abril 80 años y, en una de esas carambolas a los que nos tiene acostumbrados el devenir de los años, ha vuelto a ser noticia por convertirse de nuevo en el rostro de Chanel, esta vez para una campaña de relojes.
 Atractiva y serena en la madurez de su avanzada edad, la actriz ha vuelto a despertar la curiosidad de aquellos que se reencuentran con quien se convirtió en icono del amor con mayúscula. 
Y también ha descubierto a los más jóvenes que reivindicar una imagen menos sofisticada y más natural no es un invento de esta época porque ella ya convirtió en bandera, hace varias décadas, esa forma de presentarse.
 “En los últimos años de la década de los sesenta, los códigos de vestimenta ya estaban rotos para fotos, ya fueras rico o no, famoso o anónimo. 
Se apreciaba la individualidad y si te construías un look y te sentías cómodo con él, a tu propio rollo, a todo el mundo le parecía estupendo”, afirmó en una entrevista en 2017. 
“Tener que regirse por una perfección absoluta es asfixiante, y en los sesenta por primera vez se rompía esa idea.
 Para las chicas de internado y uniforme que siempre habíamos querido ser perfectas la elección era fácil. 
Aquello era mucho más divertido”, añadió.

 Lo fue entonces pero durante los primeros años de su vida Ali MacGraw se empeñó en ser perfecta para tratar de controlar el caos que existía en su vida familiar. 

Sus padres la criaron, junto a su hermano Richard, en una reserva natural en Pound Ridge, próximo a Nueva York, donde vivían en una casa pequeña con una pareja de ancianos. 

No había mucho dinero pero sí esa fuerza creativa que habituó a sus hijos a ser sensibles al asombro

. La forma de ser de sus padres la empujó a estudiar Historia del Arte en el Wellesley College de Cambridge (Massachusetts), pero ver a su padre golpear violentamente a su hermano también generó ese afán suyo por salir del caos.

Ali MacGraw y Ryan O'Neal, en la escena de su boda en la película 'Love Story'.
Ali MacGraw y Ryan O'Neal, en la escena de su boda en la película 'Love Story'.
En 1960 fue asistente durante seis meses de la famosa columnista y editora de moda Diana Vreeland en la revista Harper’s Baazar. Después llegó la campaña de Chanel y de ahí su salto al cine. 
Su primera película conocida fue Goodbye Columbus, en 1969, y después llegó Love Story que tuvo siete nominaciones a los Oscar y por cuya interpretación Ali MacGraw recibió el Globo de Oro en la categoría de actriz revelación. 
El melodramático personaje que encarnó en el filme, un amor sublime hasta su temprana muerte, no se repitió en su vida real. En 1961 McGraw se había casado con Robin Hoen, un guapo estudiante de Harvard de quien se divorció solo un año después.
 En 1971 volvió a pasar por el altar con Robert Evans, un ejecutivo del estudio Paramount Pictures a quien había conocido durante el rodaje de Love Story y que fue el padre de su único hijo, Josh, que en la actualidad tiene 48 años y también trabaja en el mundo del cine como guionista y actor.
 Poco después su marido producía una nueva película en la que contó de nuevo con ella, La huida, y el nombre pareció profético, porque durante el rodaje se enamoró perdidamente de Steve McQueen y con él llegó a su tercer matrimonio en 1973.
El caos volvió a la vida de Ali MacGraw que durante cinco años se convirtió en la sumisa esposa de un marido infiel, celoso y sumido en adicciones que en la vida real le alejaban de la imagen de hombre seguro y triunfador que tenía para los amantes del cine. “Era tremendamente inseguro y peligroso”, confesó MacGraw en el documental I am Steve McQueen, producido por Chad, el hijo pequeño del actor. 
“Cuando era bueno, era muy bueno. Pero cuando era malo… se volvía horrible”, explicó entonces la actriz.

Ali MacGraw y Steve Macqueen durante el rodaje de 'La huida', el filme durante el que se enamoraron.
Ali MacGraw y Steve Macqueen durante el rodaje de 'La huida', el filme durante el que se enamoraron.
Se separaron en 1978, pero esos años fueron su dicha y su trampa. Ella dejó casi todo para permanecer en un segundo plano y tratar de ser la mujer perfecta para aquel hombre que hacía furor entre las féminas de la época y, aunque tras el divorcio volvió al cine, ninguno de sus siguientes títulos la situaron en el lugar que había alcanzado a principios de los setenta.
Aun así nadie ha olvidado a la protagonista de Love Story
En 1986 ingresó en la Clínica Betty Ford en California. 
Se presentó así: “Me llamo Ali, soy alcohólica y dependiente de los hombres”. 
En 1991 la revista People la proclamó “una de las bellezas más destacadas del mundo” en su portada. 
En 1993 se trasladó a vivir a Santa Fe (Nuevo México) después de que un incendio arrasara su casa de Malibú, el único bien que poseía.
 Debutó en Broadway a los 67 años y participó en la serie Dinastía. Retirada del cine desde hace años, sigue relacionada con el mundo del arte a través de la moda, con una marca artesanal que bautizó Ibu y, ahora, con su retorno como imagen de Chanel.
 Fiel a su estilo volvió a enamorar a sus fieles el pasado viernes en el desfile de la colección crucero de la marca, donde volvió a demostrar con su estilismo que los excesos los dejó atrás y a la hora de vestir es fiel seguidora del “menos es más”.

 

La partícula de oro que devolvió la luz a ‘La Anunciación’ de Fra Angelico

El cuadro se expone en el Prado tras una restauración de más de un año que ha permitido rescatar sus colores originales.

'La Anunciación', de Fra Angelico, tras su restauración, este miércoles en el Prado.
'La Anunciación', de Fra Angelico, tras su restauración, este miércoles en el Prado.

 

Carmena ganaría las elecciones y podría gobernar con el PSOE

Madrid en Pie quedarían fuera del Ayuntamiento al no llegar al 5% de apoyos.

   

Manuela Carmena en una entrevista con EL PAÍS en 2018.
Manuela Carmena en una entrevista con EL PAÍS en 2018.
Manuela Carmena ganaría las próximas elecciones municipales del próximo 26 de mayo, con el 33,8% de apoyos, según la macroencuesta del CIS publicada este jueves.
 La izquierda sumaría y podría gobernar en el Ayuntamiento, con un 52,2% de votos.
 Las derechas se quedan por debajo de la mayoría necesaria, con un 43,8% de estimación de voto. 
Madrid en Pie no consigue llegar al umbral del 5% y se quedan fuera del Ayuntamiento.
 Vox sí lograría superar el mínimo necesario para tener representación, pero muy justo, con el 5,8% de votos (frente 0,6% de 2015) y entre dos y tres concejales.

Más Madrid, la plataforma con la que Carmena se presenta para revalidar su mandato, obtendría al menos un concejal más que en 2015, según la encuesta, que le otorga entre 21 y 23 representantes y el 33,8% de las papeletas, dos puntos más que en las municipales anteriores.
 El PP, que ahora tiene 20, caería a 13-15 concejales y perdería 11 puntos, de 34,85% a 23,8%.

En 2015, con Esperanza Aguirre al frente, fue el ganador de las elecciones, pero no logró sumar los apoyos necesarios para gobernar.

Ciudadanos gana casi tres puntos, de 11,41% en 2015 a 14,2% ahora, pero Begoña Villacís vería alejarse la posibilidad del sorpasso a PP.
 Ganaría algún concejal y pasaría de los siete que tiene a entre ocho y nueve.
Las encuestas del CIS se hicieron entre el 21 de marzo y el 23 de abril de 2019, antes de las elecciones generales, por lo que los resultados no reflejan cómo pueden influir los resultados de esos comicios en la intención de voto en las municipales.
 Las elecciones generales del pasado 28 de abril presentaron un panorama en el que el PSOE ganaba en la ciudad por primera vez desde 1986 y el PP perdía su hegemonía.
 El bloque de derecha (PP, Ciudadanos y Vox) superaba, sin embargo, al de la izquierda: 995.995 votos frente a 809.471, 186.524 más.

El PP sacó el peor resultado de su historia en la capital, con 389.046 votos, 307.758 menos que en 2016, cuanso obtuvo 696.804. El PSOE ganó 172.655 apoyos comprado con las elecciones anteriores y contó 502.602 votos, y Ciudadanos subió también en estos comicios, de 287.711 a 370.117, 82.406 más.