El de Bradley Cooper y Lady Gaga es uno de los momentos eróticos del año.
Lady Gaga y Bradley Cooper, en la gala de los Oscar 2019.MIKE BLAKEREUTERSFinaliza febrero con dos ferias, la MWC en Barcelona, dedicada a la tecnología móvil. Y Arco, dedicada al arte contemporáneo,
en Madrid. Una compañera que asistió a ambas ferias por motivos
profesionales, me confesó que había sufrido un ataque de ansiedad en el
AVE entre las dos ciudades. “¿Por la mala señalización en los andenes de
Sants, en Barcelona, o por la lentitud de la salida de Atocha, en
Madrid?”, pregunté. “No”, me dijo respirando aún sofocada: “Viví un
momento como fuera de mí, y a mi alrededor todo el mundo subía y bajaba
cosas en las redes. Unos para que Trump decidiera una intervención
militar en Venezuela ahora mismo. Algunos pocos preguntándose qué
ponerse para el cóctel en casa de Pascua Ortega. Y otros vaticinando que el fabricante chino Huawei le dará a Trump una sorpresa
demostrando la inconsistencia de sus acusaciones de espionaje”. La
abracé en plan solidario. Y murmuró: “¡Tanta información al mismo tiempo
solo trae histeria y frenesí!”.
La acompañé a la sala vip, o lounge a secas como se dice ahora, de Arco y la perdí de vista envuelta en el frenesí de la feria. Todo el mundo me sugería que viera el ninot del Rey firmado por Santiago Sierra,
que puede ser adquirido con la condición de incinerarlo antes de un
año. Mientras muchos se proclamaban molestos, otros proponían un
indulto, pero nadie olvidaba hacerse el selfie con la famosa
figura hiperrealista de cuatro metros. Solo pude verla en los Instagram
de amigos. Asombrosamente, se hablaba poco de arte porque todo el mundo
quería opinar sobre la realidad que, un año más, lo supera todo. Un grupo de señoras colombianas obstaculizó mi avance, preguntándome por Venezuela,
gesticulando con sus manos llenas de sortijas y copas de champán. “Estamos abrumadas, con un nudo en el corazón”, me aseguraron, mirando
hacia los lados esperando atisbar un famoso más famoso que yo. Intenté
explicarles que para mí era también abrumador porque mi padre vive en
Caracas, sin poder conseguir medicinas necesarias para su tratamiento. Ya no me oían, o estaban más interesadas en el frenesí circundante.
“Tiene que haber intervención militar ya”, exclamaron mientras saludaban
a otras contemporáneas y confundían sus móviles para hacerse
autoretratos que confirmasen su presencia hiperreal en la feria. ¿Qué
está pasando en el mundo que todo necesita ser inmortalizado por un selfie? Nos gustaría que se acabara la dictadura y que Venezuela recupere los
alimentos y medicinas cuya falta castiga miles de vidas que jamás
estarán en sitios como Arco, a menos que sea en fotografías cruentas y
denunciadoras que después aparecen como fondo contemporáneo de esos selfies. Otro tema muy contemporáneo, la ciudadanía quiere comentar cómo
encajan los simpatizantes de Ciudadanos la irrupción de la ciudadana Malú en la vida y campaña de Albert Rivera. En una fiesta en Madrid el tema paralizó el jolgorio porque muchos
seguidores del partido naranja no lo son tanto de la cantante sobrina de
Paco de Lucía. Puede ocurrir que en un entorno liberal conservador se
presenten simpatías clasistas, básicamente porque son tics que forman
parte de la educación que muchas familias neo liberales han preferido no
erradicar del todo. Una asistente muy influencer a esa fiesta,
alertó: “Eso tiene pinta de terminar no Malú, sino sencillamente Mal”.
“¿Antes o después de las elecciones?”, pregunté en plan Mercedes Milá. “Veníamos muy bien, no necesitábamos este tipo de prensa”. Está claro
que Albert Rivera no piensa igual
¿Entonces lo de Malú y Albert es amor o política? La reaparición estelar de Soraya Sáenz Santamaría y Mariano Rajoy en el decoradísimo Tribunal Supremo,
con muy buen aspecto y el cinismo intacto, recordó la de Lady Gaga y
Bradley Cooper en los Oscar. Necesito un calmante. O un maleficio como
el de La bella durmiente para dormir cien años y despertarme en otro siglo menos revuelto. Y que al despertarme, repitan esa actuación de Lady Gaga y Bradley Cooper cantando Shallow en los Oscar. Lady Gaga es mi nueva ídolo, pero me encantaría hacer con mi lengua lo que Cooper hace con la suya cuando entona la la laaa. Ya es uno de los momentos eróticos de este año. Durante un segundo sentí a miles de mujeres deseando ese la la la.
Y esa lengua. Y si Bradley pudiera complacernos a todos, ¡ay!, por un
instante olvidaríamos a Maduro, a Trump, a Huawei y dejaríamos atrás la
histeria hueca y el frenesí hiperreal.
Marta Ortega en la feria Arco, en Madrid, el pasado jueves. GTRES
La hija de
la fallecida duquesa de Alba reitera que el que fue segundo marido de
su madre "era una mala persona" y que su progenitor, Luis Martínez de
Irujo, fue el verdadero impulsor de la Casa de Alba.
Eugenia Martínez de Irujo en una imagen de finales de 2017-Cordon Press
Eugenia Martínez de Irujo
está feliz desde que conoció a su marido Narcís Rebollo, presidente de
Universal Music en España y Portugal.
Y esa sensación se refleja en su
forma de estar en los actos públicos a los que asiste, más abierta y
directa que nunca.
La menor de los hijos de la fallecida duquesa de
Alba, Cayetana Fitz James Stuart sorprendió a todos, incluso a sus
propios hermanos, cuando se abrió en canal durante su participación en el programa Planeta Calleja y desveló que Jesús Aguirre, el segundo marido de su madre, "era muy culto pero cero humano".
Eugenia no dejó lugar a la duda y dijo que su llegada a la vida de su
madre fue "pésima para nosotros", en referencia a cómo se comportó con
ella y sus hermanos. Días después, algunos de ellos apoyaron sin reservas esta versión.
Otros prefirieron decir que no sabían por qué Eugenia lo había contado. La que desde luego no se ha arrepentido ni tiene ninguna intención de
retractarse de sus palabras es ella. La duquesa de Montoro acudió esta
semana a un acto en Madrid para presentar una camiseta para la Fundación
Querer, con la que lleva un tiempo colaborando y allí y en algunas de
las entrevistas que concedió con posterioridad se reafirmó en sus
palabras.
Luis
Martínez de Irujo (izquierda) con Jacquiline Kennedy y Cayetana Fitz
James Stuart durante una visita al palacio de Dueñas en Sevilla.GtresOnline
"Lo volvería a repetir. No era buena persona",
contestó Eugenia Martínez de Irujo a El Confidencial cuando le
preguntaron sobre la opinión que había expresado sobre Jesús Aguirre. Y
continuó: "Mi padre fue el verdadero impulsor de la Casa de Alba y no
él. Lo que me costó entender es por qué mi madre apoyó tanto a Jesús en
algo que no era cierto". La hija menor de los Alba también desveló en
este acto que próximamente aparecerá un libro en el que realmente se
podrá valorar el verdadero papel que su padre tuvo en la historia de la Casa de Alba. "Él era un hombre discreto con ausencia total de ego a diferencia del
otro. Nunca presumió de nada y ahí quedo", remató la duquesa de Montoro
sobre este asunto durante la misma entrevista. Luis Martínez de Irujo, ingeniero industrial y abogado fue el duque
consorte de Alba, pero él mismo era hijo de los duques de Sotomayor y
marqueses de Casa Irujo. Murió con 52 años, en 1972, cuando llevaba
casado 25 años con Cayetana Fitz James Stuart
y su hija pequeña no había cumplido cuatro años. Fue presidente de la
Asociación Española de Amigos de los Castillos y de la Real Academia
Catalana de Bellas Artes de San Jorge, además de asumir durante años el
cargo de tesorero general de Cáritas España. Y el mismo año en el que
murió, se le nombró presidente del Instituto de España –institución que
agrupa varias reales academias– aunque su fallecimiento impidió que
pudiera asumir el cargo.
El actor
de la serie 'Beverly Hills, 90210', de 52 años, fue trasladado de
urgencia desde su casa de Los Ángeles hasta el hospital más cercano,
donde permanece con pronóstico reservado.
Luke Perry, en Los Ángeles, en marzo de 2018.gtresonline
Unas horas después de que Fox anunciara el regreso de la serie Sensación de vivir, se ha conocido que el actor Luke Perry,
quien saltó al a fama por su papel de Dylan McKay en la famosa serie de
los noventa, ha sido ingresado el miércoles tras sufrir un derrame
cerebral.
Según informa el portal estadounidense TMZ, los
cuerpos sanitarios llegaron por la mañana del miércoles al domicilio del
intérprete, de 52 años, en Los Ángeles, en respuesta a una llamada que
llegó al departamento de bomberos alertando de que una persona estaba
sufriendo un ictus, y lo trasladaron al hospital más cercano, donde
permanece con pronóstico reservado.
"El señor Perry está bajo
observación en el hospital", se limitó a comunicar un representante del
actor a la revista People.
Por el momento se desconocen si esta situación retrasará los planes de rodaje del remake
de la serie, aunque la presencia de Perry aún estaba en el aire. Quienes sí habían confirmado su regreso han sido el resto de sus
compañeros de entonces como Jason Prestley (Brandon), Jennie Garth
(Kelly), Brian Austin Green (David), Tori Spelling (Donna), Ian Ziering
(Steve) y Gabrielle Carteris (Andrea). Otra presencia que todavía está
en el aire es Shannen Doherty, conocida durante años como "la mala" de Sensación de vivir y pareja de Perry en la ficción, y que en 2015 confirmó que padecía cáncer de mama En 90210, los actores no encarnarán a sus personajes en la
ficción sino que se interpretarán a sí mismos tratando de sacar adelante
una nueva versión de Sensación de vivir, un intento que dará
lugar a conflictos y líos personales de todo tipo entre ellos. Tendrá la
forma de una serie limitada y contará con seis episodios. Sensación de vivir, que contó con casi 300 episodios y se emitió desde 1990 a 2000, dio pie a varias series derivadas entre las que destacó Melrose Place (1992-1999). Después de alcanzar la fama con Sensación de vivir, Perry
continuó apareciendo en docenas de espectáculos y películas y es uno de
los actores de televisión más prolíficos de Hollywood. Actualmente
participaba en la serie Riverdale, donde interpreta al padre de Archie, Fred Andrews. Tiene dos hijos con su exesposa, la actriz Rachel Sharp.
La batalla entre Arantxa Sánchez Vicario y su exmarido Josep Santacana
se ha recrudecido en los últimos días conforme se acerca el 4 de marzo,
fecha en que una juez de Espluges (Barcelona) determinará si procede
que la demanda de divorcio de la pareja se resuelva en su tribunal. La tenista quiere que el proceso de divorcio se decida en Estados
Unidos, donde viven ambos, mientras que el empresario pretende que sea
en Cataluña. Santacana impulsó inicialmente el proceso de divorcio en
Miami y pidió la custodia de los hijos con el argumento de que Sánchez
Vicario padece problemas psicológicos y no puede hacerse cargo de ellos. Pero posteriormente inició acciones legales en Barcelona. En el
trasfondo de la separación y de la disputa económica entre Sánchez
Vicario y Santacana está la querella impulsada por el Banco de
Luxemburgo y que investiga un juzgado de Barcelona. La entidad se
querelló contra la tenista y contra el empresario por una deuda
pendiente de pagar de 7,5 millones de euros y llegó a pedir su ingreso
en prisión, que fue rechazado. La pareja tiene dos niños que están al cuidado de su madre. Un
portavoz de la tenista ha asegurado a este periódico que Santacana hace
año y medio que no ve a sus hijos y que nunca ha mostrado interés por
tener su custodia. Cuando se casaron, en 2008,
los padres y hermanos de la tenista le advirtieron contra Santacana:
trataron de que el hombre firmara un acuerdo matrimonial para renunciar
al patrimonio de Sánchez Vicario e incluso encargaron una investigación a
detectives privados. Si la demanda se resuelve en España, Santacana puede librarse de la
otra batalla que tiene por delante Arantxa y que tiene que ver con su
patrimonio y las deudas que ha contraído al haberse casado en régimen de
separación de bienes. Por el contrario, si el matrimonio se disuelve en
Miami, donde ambos residen desde hace años, la juez podrá pedir que se
investigue dónde ha ido a parar el patrimonio de la tenista. La defensa de la tenista intentó paralizar el proceso en Barcelona
con el argumento de que ya existía un proceso anterior abierto en Miami. La juez, sin embargo, lo rechazó y concluyó que era competente
para seguir con el proceso teniendo en cuenta que ambos tienen la
nacionalidad española. Sea cual sea la decisión de este juzgado cabe
todavía la posibilidad de un recurso. Dentro de dos semanas está previsto el juicio patrimonial de Sánchez
Vicario. Todo comenzó en 2009, cuando el Tribunal Supremo condenó a la
campeona de Roland Garros a pagar una abultada multa (5,2 millones) por fraude fiscal. Pese a su prolífica carrera como tenista, Sánchez Vicario aseguró que no tenía dinero para afrontar el pago. La Agencia Tributaria cobró gracias a un aval del Banco de Sabadell
que, a su vez, recuperó la cantidad de otro aval suscrito con el Banco
de Luxemburgo, donde la jugadora depositó durante años —por consejo de
sus asesores— el dinero acumulado con sus triunfos. Al no poder cobrar, el Banco de Luxemburgo dirigió sus acciones contra Sánchez Vicario, pero también contra Santacana. Entre medias, la tenista acusó a sus padres de haber malgastado su fortuna. Ahora Arantxa ha retomado las relaciones con su familia, que la apoya en estos duros momentos. Hace tres años que Arantxa Sánchez Vicario
y Josep Santacana hacen vidas separadas. De hecho, él convive con una
nueva pareja en Miami. Él, a través de personas cercanas, niega a este
periódico que se haya llevado todo el patrimonio de la tenista,
incluidos los trofeos. Quien ha sido marido de Sánchez Vicario durante 10 años era, además, su apoderado en todas las sociedades.