Rosa María Mateo pide disculpas por este "inadmisible" vídeo de TVE sobre Leonor.
Leonor junto a su padre.
Rosa María Mateo, administradora única provisional de la
Corporación RTVE, ha pedido disculpas por la difusión a través de la
plataforma PLAYZ de un "tuit inadmisible sobre la primera comparecencia de la Princesa de Asturias". Mateo
asegura que "siente profundamente" la difusión de este tuit en PLAYZ,
una plataforma digital de contenidos audiovisuales interactivos y
transmedia de RTVE. En el tuit hay un montaje de vídeo
en el que, en un primer momento, se ve a la Princesa Leonor leyendo La
Constitución, y a continuación, una imagen del expresidente de Estados
Unidos, Barack Obama, tirando un micrófono al sueloEn un comunicado, Rosa María Mateo ha expresado sus disculpas por "la
interpretación a que puede conducir su visión" y ha lamentado que
"desgraciadamente, muchos usuarios de las redes sociales, entre los que
también puede haber profesionales, no son conscientes del daño que se
puede cometer a través de ellas". Tras
asegurar que siente un profundo respeto por la libertad de expresión,
Mateo subraya que "de igual manera un medio de comunicación tiene que
respetar a su vez a las instituciones y a la sociedad en la que
desarrolla su trabajo". Ante la imagen difundida, PLAYZ ha
manifestado por su parte que ese tuit no ha tenido ninguna intención de
ofender ni ridiculizar: Según la plataforma, "muy al contrario el "mic drop" (dejar caer el
micrófono) es un gesto que en el lenguaje digital actual expresa que
alguien acaba de tener una gran intervención", por lo que pide disculpas
si se ha interpretado como algo ofensivo. Mateo ha asegurado que
entiende la explicación de la plataforma, pero ha reiterado que lamenta
profundamente la difusión del citado tuit.
Jamal Khashoggi, durante una conferencia de prensa en Manama, la capital de Bahréin, en 2014.MOHAMMED AL-SHAIKH (AFP) / REUTERS
Jamal Khashoggi fue “asfixiado hasta la muerte” nada más entrar en el consulado de Arabia Saudí el pasado 2 de octubre, “de acuerdo con un plan ideado de antemano”
y posteriormente “su cuerpo fue descuartizado”, también de manera
"planificada", para hacerlo desaparecer. Estas son las conclusiones
preliminares hechas públicas este miércoles por la Fiscalía General de
Estambul, que instruye la investigación sobre el caso del periodista saudí desaparecido hace casi un mes. La declaración de la fiscalía turca llega después de constatar la
falta de cooperación de las autoridades saudíes en el caso y de tres
días de reuniones con el fiscal general de Arabia Saudí, Saud Al Mojeb,
que se desplazó a Estambul el domingo y regresó a su país este
miércoles. En ese tiempo, Al Mojeb se reunió en dos ocasiones con el
fiscal general de Estambul, Irfan Fidan, y con representantes de los
servicios secretos turcos, además de inspeccionar el consulado saudí. Los investigadores turcos solicitaron del fiscal saudí las declaraciones de los 18 detenidos hasta el momento en Arabia Saudí
en relación con el caso, así como que respondiese a las siguientes
cuestiones: “Dónde está el cadáver de Khashoggi”, “si la investigación
saudí ha descubierto algo en relación con la planificación del
asesinato” y “quién es el supuesto 'colaborador local” que han
mencionado funcionarios saudíes en privado como la persona a la que se
entregó el cuerpo del periodista para deshacerse de él.
Excepto a esta tercera pregunta, que Al Mojeb contestó desmintiendo
que las autoridades saudíes se hayan referido nunca a un “colaborador
local”, el resto de interrogantes fueron dejados sin respuesta. “Pese a
nuestros bienintencionados esfuerzos para revelar la verdad, ningún
resultado concreto ha salido de estos encuentros”, afirma la Fiscalía
General de Estambul en su comunicado, y por eso se siente “obligada” a
hacer públicas las conclusiones alcanzadas hasta ahora por la
investigación.
“No hemos tenido la impresión de que tuviesen prisa por cooperar
sinceramente con la investigación”, aseguró un responsable turco citado
por la agencia AFP, que alegó que los saudíes intentan “obtener las
pruebas” de que dispone la investigación turca contra los presuntos
culpables. Por ejemplo, el fiscal Al Mojeb pidió autorización para
acceder al teléfono móvil de Khashoggi, algo a lo que se negaron los
investigadores turcos, según la televisión turca NTV. La fiscalía turca también reiteró al fiscal saudí su petición de extradición de los 18 detenidos
para que sean juzgados en Estambul ya que considera que “de acuerdo con
las leyes turcas y los principios del derecho internacional, Turquía
tiene jurisdicción sobre el caso al haberse producido el asesinato en
territorio de la República de Turquía”. El razonamiento de las
autoridades turcas es que la Convención de Viena sobre las Relaciones
Diplomáticas otorga “inviolabilidad” a los consulados extranjeros pero
no extraterritorialidad ni inmunidad ante la comisión de crímenes como
el asesinato de Khashoggi. Pero, de momento, Riad ha rechazado cualquier
tipo de extradición y ha dicho que los sospechosos serán juzgados por
tribunales saudíes.
Durante el proceso de instrucción, la Fiscalía General de Estambul ha
tomado declaración a 38 empleados del consulado saudí, incluidos
chóferes, técnicos de mantenimiento, el contable y los encargados de
seguridad.
Además, la policía científica ha recogido muestras
en el consulado, la residencia del cónsul y los vehículos de matrícula
diplomática utilizados el día de la desaparición de Khashoggi, que están
siendo analizadas por los laboratorios.
Esta respuesta saudí llegó a la Fiscalía General de Estambul este
miércoles por vía escrita (poco antes de que Al Mojeb enfilase hacia el
aeropuerto para regresar a su país) y en ella se insta a los
investigadores turcos a que viajen a Arabia Saudí con todas las pruebas
recogidas. “Añadieron que lo ocurrido con el cuerpo de Khashoggi y si el
asesinato fue premeditado solo puede descubrirse interrogando (a los
sospechosos) junto a los investigadores saudíes”, añade el comunicado
turco. En varias comparecencias, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha instado al Gobierno de Riad
a que haga público quién dio la orden de asesinar al periodista saudí,
exiliado de su país desde el año pasado por su oposición a las políticas
del príncipe heredero y hombre fuerte del régimen wahabí, Mohamed bin
Salmán.
La reina
de las revistas del corazón también asegura que “no ha sido la gran
beneficiada por el reparto de la herencia” de Miguel Boyer.
Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa en los últimos premios Princesa de Asturias en Oviedo. Isabel Preysler
estaba de fiesta en el palacio de Buckingham por el setenta cumpleaños
del príncipe Carlos de Inglaterra y el ambiente y la confianza con ¡Hola!,
la revista que ha seguido su vida desde que llegó a España y se casó
con Julio Iglesias en 1971, han dejado algunas declaraciones personales
que arrojan luz sobre el actual estado de la reina de corazones
española.
Preysler,
de 67 años, desvela en la entrevista que, si quisieran, ella y el
escritor Mario Vargas Llosa, de 82 y con quien mantiene una relación
sentimental desde 2015, podrían casarse. “Mario ya es soltero,
todos los papeles están en regla, incluso el último que faltaba de
Perú… Podríamos casarnos en cualquier momento, pero estamos
maravillosamente bien como estamos”. Pese a sus palabras nadie descarta
un próximo enlace de la pareja porque también Preysler ha dicho en más
de una ocasión que el Premio Nobel de Literatura
le ha pedido casarse en muchas ocasiones y lo reafirma una vez más:
“Mario nunca tira la toalla en nada, pero reconoce que estamos
maravillosamente bien como estamos”.
Isabel Preysler, que ha estado casada otras tres veces anteriormente —con el cantante Julio Iglesias; con Carlos Falcó, marqués de Griñón; y con el exministro socialista Miguel Boyer— afirma que los años no han cambiado la forma de enamorarse. “La única diferencia”, afirma, “es
que te dan más experiencia para disfrutarlo mejor y para apreciar
muchas cosas a las que de joven no les das la importancia que tienen y
las recibes como si las merecieras”. Quien es imagen de la firma Porcelanosa
se deshace en halagos hacia su pareja: “Mario es una persona muy
romántica que me sigue sorprendiendo y emocionando con sus cartas”. Pero
ella deja a un lado al literato famoso para centrarse en la persona: “Convivir con Mario es vivir con una persona muy inteligente, muy culta y
con mucho mundo. Tiene un enorme sentido del humor y con él aprendo
cosas nuevas cada día”, dice en la entrevista, “Es como estar en una
maravillosa universidad”.
Miguel Boyer e Isabel Preysler en 2011 en Madrid.GtresOnline
Por otra parte, la socialité ha sido noticia en los últimos días por el cierre de la herencia de su último marido, Miguel Boyer, fallecido hace cuatro años. Según se supo recientemente, el reparto de los bienes del exministro de
Hacienda se cerró el pasado 13 de febrero, momento en el que se firmó
la escritura de partición de la herencia en la que estaban implicados la
propia Isabel, como su viuda, y sus tres hijos, Laura y Miguel, nacidos
de su primer matrimonio con la ginecóloga Elena Arnedo, y Ana, la hija que tuvo en común con Isabel Preysler. Pese a las controversias sobre el reparto de los bienes y el retraso
de años en cerrar un asunto que puede solucionarse en meses, Isabel
Preysler y sus abogados tienen el mismo discurso: “No he sido la gran
beneficiada en el reparto. He recibido lo que dice la ley para cualquier
viuda y lo que reciben las viudas en la mayor parte de los casos”. El
último testamento de Miguel Boyer establecía que su herencia se
repartiera a partes iguales entre sus tres hijos y que el tercio de
libre disposición fuera para su viuda.
El mayor bien de la herencia de Boyer
era su biblioteca, compuesta por más de 6.000 libros, que según los
expertos pierde valor cuando se divide. Tres coches, un busto de
Benlliure y efectos personales como relojes y cuadros son los modestos
bienes que deja a sus herederos.
Pese a las palabras de Isabel Preysler, el reparto no ha estado
exento de polémica durante los años que han pasado desde la muerte de
Boyer. Su hija Laura renunció a la herencia en favor de sus propios
hijos y manifestó que lo hacía “en vista de que no nos deja nada”. Y su
hijo Miguel llegó a decir refiriéndose a Preysler: “Dejó a mi padre
pelado en vida”.
Antes de reincorporarse a la vida civil, los soldados pasan un tiempo
en las instalaciones de Homecoming, una agencia secreta del Gobierno en
la que se preparan para regresar al día a día. Ahí trabaja Heidi
Bergman, psicóloga a la que acude el recién llegado Walter Cruz. Unos
años después, Heidi lleva una vida muy diferente como camarera y un
trabajador del Departamento de Defensa acude a ella para preguntarle por
un suceso que tuvo lugar en Homecoming implica a Walter Cruz y Heidi y
que supuso el cierre del proyecto.
La psicóloga que tiene la clave de este thriller conspiranoico de 10 capítulos de 30 minutos, y que estrena este viernes 2 de noviembre Amazon Prime Video, está interpretada por una nueva estrella de Hollywood que se pasa a la pequeña pantalla: Julia Roberts. Aunque se trata de su primera serie como protagonista, la actriz de Pretty Woman se resiste a describir Homecoming
como tal. "Yo no estaba buscando una serie en realidad. Solo buscaba,
como siempre, buenos guiones, algo valioso e interesante. El hecho de
que fuera una serie ha sido algo muy secundario para mí", dice la
actriz. "Además lo grabamos como una película. Me sentía como en una
película y se parece a una película. Tuvimos un solo director, que es la
mayor diferencia con las series, donde casi en cada capítulo hay un
director diferente. Eso es algo en lo que no me involucraría, y menos
con este material, que es tan complejo. Mi gran petición a Sam [Esmail]
fue que él dirigiera todos los capítulos", explica en una entrevista con
varios periodistas de diferentes países en un evento de presentaciones
de series de Amazon en Londres.
Esmail comparte su firma como creador de la serie con Eli Horowitz y Micah Bloomberg, autores del podcast de ficción en el que se basa. Roberts, amiga de la actriz protagonista del podcast,
Catherine Keener, lo había escuchado antes incluso de que se colgara. Por su parte, Sam Esmail también lo escuchó y comentó a sus autores su
interés de convertirlo en serie. "Luego descubrimos que Julia también
era fan del podcast. Así que hablamos por Skype y el resto es historia", resume Esmail sobre los primeros pasos de la serie. La actriz conocía el anterior trabajo de Esmail, Mr. Robot, otro thriller conspiranoico en este caso protagonizado por un hacker. "Además, yo conocía a Rami [Malek, protagonista de Mr. Robot] porque interpretó a uno de mis estudiantes en Larry Crowne,
la película que dirigió Tom Hanks. Muchos caminos me conducían a Sam
Esmail", cuenta la intérprete. "Cuando nos encontramos fue como si
estuviéramos alineados. Desde la primera conversación fue como, ya está,
estoy dentro", añade.
La historia de Homecoming se desarrolla en dos momentos
temporales diferentes y en dos instantes distintos en la vida de la
protagonista. "Es como si fuera dos personajes diferentes, fue muy
divertido pero también difícil saber dónde estoy en cada momento",
contaba la actriz en la presentación. "Lo que no tuvo precio para mí fue
ver hacia dónde deriva nuestra serie a partir del podcast y
cómo se expande. Teníamos todo el guion desde el principio. Sabíamos a
dónde íbamos desde el principio, era como tener un mapa completo, toda
la información, y entonces no me preocupó nada, ni los límites de tiempo
para grabar ni nada. Sam es muy eficiente y le da mucho impulso a todo,
lo que para mí como actriz es muy importante", remata sobre su trabajo
en la serie.