La actriz firmó hace un mes su divorcio de Ben Affleck con quien tuvo tres hijos, tras casi una década de matrimonio.
La actriz Jennifer Garner.GTRES
Jennifer Garner tiene una nueva pareja. La actriz, que recientemente finalizó su proceso de divorcio de Ben Affleck,
está saliendo con el empresario John Miller, según informan varios
medios de Estados Unidos. "Llevan juntos seis meses y su relación se
está poniendo muy seria", cuenta una fuente a la revista Us Weekly.
Otra añade: “Jen saca lo mejor de John, y él está más feliz que nunca.
Es una relación amorosa y saludable". Amigos de la actriz habían
declarado recientemente que ella estaba lista para retomar su vida
amorosa. Miller, de 40 años, es el CEO de CaliGroup,
una compañía que posee Miso Robotics y una cadena de aproximadamente 50
restaurantes llamada CaliBurger. Como la actriz, él ha estado casado
anteriormente.
Garner y Affleck, de 46 años,
se casaron en 2005 y dieron la bienvenida a tres niños: Violet, de 12
años, Seraphina, de 9 y Samuel, de 6. La pareja anunció su separación un
día antes de su décimo aniversario de boda, y ambos solicitaron el
divorcio en abril de 2017. El proceso finalizó el pasado 4 de octubre. Pese a ello la actriz ha sido y sigue siendo una figura indispensable en
la vida de Affleck y en el proceso de recuperación de su adicción al alcohol. De hecho, fue ella quien lo convenció de que ingresara en una clínica
de rehabilitación hace un mes cuando volvió a caer en la bebida. Affleck siempre ha estado seguro de las cualidades de quien fue su
esposa. "Es una madre increíble, toda una señora. Capaz de ser madre, ir
a trabajar, hacer películas, volver a casa y hacer tres veces lo que yo
hago", reconoció el actor a este diario, en noviembre de 2017. Garner, además del amor, ha recuperado su carrera. Desde que se separó en 2015 ha rodado diez películas, entre los que destacan Los regalos del cielo y Feliz día de la madre, donde compartió pantalla con Jennifer Aniston y Julia Roberts.
Reía siempre, y cuando no reía simulaba
reír, como si consiguiera del fondo de sus risas un remanente que le
afloraba en la boca.
Carmen Alborch, durante una entrevista en 2004.JESÚS CISCAR
Imposible imaginar esa risa en pasado. Reía siempre, y cuando no reía
simulaba reír, como si consiguiera del fondo de sus risas un remanente
que le afloraba en la boca, y ahí se quedaba, como un abrazo para los
instantes tristes.
Cuando
la nombraron ministra de Cultura, cuando en ese sitio no había ni un
duro en caja, convocó a un amigo para preguntarle qué se hacía en la
penuria. “Vete a los sitios”. Ella tomó el consejo al pie de la letra y
su estadía en ese potro que viste mucho pero que da tantos disgustos fue
un incesante ir y venir por conciertos, rockeros y de los otros, por
cárceles a las que llevó flamenco y poesía, por librerías que ella
atestaba con su presencia; elaboró en el aire fórmulas para atraerse a
los sabios del lugar a todos los comités que antes estaban tan serios, y
contagió a España, también al Parlamento circunspecto y gritón, de su
espíritu de fallera civil, de mujer que no para de reír a la vez que
instruía, seriamente, sobre los caminos que debe seguir la libertad
cuando es la consecuencia de la cultura.
Desensilló sin ruido el potro de tortura que ella montó con tanta
alegría, siguió en la política, aspiró a otras eventualidades de la
burocracia de partido, pero sobre todo se hizo, quizá, la primera
feminista que se tomó en serio que escribir sobre la mujer no es decir
cuatro bobadas. Escribió libros, los fue a presentar por todas partes, y
fue la capitana trueno de lo que luego sería celebrado en todo el mundo
como el MeToo o como el malva de las manifestaciones del 8 de marzo. Donde quiera que fue, y donde quiera que estuvo sentada, basaba su
autoridad en la responsabilidad de explicar con hechos su alegría:
alegría del futuro, alegría de estar con otros, alegría de proponer una
vida distinta para un país en el que nos disputamos, unos y otros, la
hegemonía de la cicatería. Era la misma mujer alegre siempre, cuando estaba con los grandes, la
recuerdo animando a Paul Bowles en la última enfermedad de aquel hombre
que ya parecía un pájaro en estado de grave despedida, y la recuerdo en
sus charlas con las presidiarias a las que llevó poemas como abrazos, y
la recuerdo hablando (por última vez, en este caso) del porvenir de la
mujer, y de la vida, en las aulas de la Universidad de Valencia. Más allá en la historia ella está revolucionando el IVAM, que fue el
resultado de su mejor risa, la que adivinaba para Valencia un espléndido
porvenir, en el que ella instaló a su tierra hasta que otros ceñudos
administradores manirrotos convirtieron toda aquella ilusión en un
desperdicio. La risa de Carmen, su alegría. Es imposible ahora imaginar esa risa
en pasado, completamente imposible decir sin llorar que ha muerto esta
mujer que hizo de la cultura una peregrinación profunda y festiva, y
ahora ya simplemente eterna.
Vaya con ese imbecil que es Casado, dan ganas de romperle la cara facha amiguito de Aznar que lo saca como a un perro de paseo.
Lo que le dice a Pedro Sánchez como un golpista es justo para partirle esa careta en dos.
Ahora quiere resucitar el Golpe de Tejero es para llevarlo a un juzgado.
Debe ser familiar sobrino nieto o algo así de aquel desgraciado momento del Golpe en el Congreso. Se sienten coño!!!.
Macacaron a los que estaban en el congreso, meneó a Gutierrez Mellado, ahí dio tristeza ver a Suárez solo sentado. Tb a Carrillo. justo esos ya se murieron y Tejero sigue vivo y coleando. Parece que le va a suceder ese imbecil de Casado!!!,
Pablo
Casado, durante su intervención en el Congreso de los Diputados, este
miércoles. En vídeo, acusaciones y respuestas entre Sánchez y Casado.ULY MARTÍN | EPV
“Es usted partícipe y responsable del golpe de Estado que se está
perpetrando en España”. Con esta severa acusación al presidente del
Gobierno, el líder del PP, Pablo Casado, ha hecho abstracción este miércoles del apoyo de Pedro Sánchez, con los votos de su grupo, a que se aplicara en octubre del año pasado el artículo 155 de la Constitución
para que el Estado interviniera la comunidad autónoma de Cataluña. Esta
acusación ha tenido enorme trascendencia, ya que el presidente del
Gobierno le ha emplazado a retirarla. “Si no retira que yo soy un
golpista usted y yo no tenemos nunca nada más que hablar”. Se va a ir de rositas ese imbecil???La acusación es un delito.
Con esta severa acusación al presidente del Gobierno, el líder del PP, Pablo Casado, ha hecho abstracción este miércoles del apoyo de Pedro Sánchez, con los votos de su grupo, a que se aplicara en octubre del año pasado el artículo 155 de la Constitución
para que el Estado interviniera la comunidad autónoma de Cataluña. Esta
acusación ha tenido enorme trascendencia, ya que el presidente del
Gobierno le ha emplazado a retirarla. “Si no retira que yo soy un
golpista usted y yo no tenemos nunca nada más que hablar”.
Se
trataba de un pleno del Congreso para dar cuenta de los resultados del
último Consejo Europeo pero, al final, otra vez la crisis en Cataluña ha
invadido todo el espacio. Por dos veces el líder socialista ha
interpelado a Casado para que retirara la acusación de golpista, que
“llena de ignominia al grupo popular”, ha dicho, pero el líder del PP no
lo ha hecho. Simplemente ha matizado su declaración: “Su Gobierno es
responsable de no atajar el golpe al Estado que se está dando en
Cataluña”. “Acusarme de participar en un golpe de Estado no es
aceptable. Tiene usted una enorme oportunidad para retirar esa frase. Todo es asumible pero no me puede acusar de ser un supuesto golpista, le
pido que lo retire porque lo que ha dicho llena de ignominia a su grupo
parlamentario”. Sánchez ha calificado de “absoluto irresponsable” a
Casado mientras lo apuntaba con el dedo. Casado ha justificado sus palabras en que “el Gobierno presiona a
fiscales y jueces para favorecer a los dirigentes independentistas
presos” y, además, planea indultos una vez que sean condenados. En otro
momento, el líder popular ha añadido las situaciones de acoso que viven
dirigentes del PP y responsables de Ciudadanos. Antes de pedir a Casado que retirara la acusación, el jefe de
Gobierno le ha dicho: “Usted pide el artículo 155 de la Constitución
porque no tiene ningún tipo de discurso para Cataluña”. Sánchez ha
querido deslizar, como ha hecho en otras ocasiones, que no es
descartable en absoluto una nueva aplicación de ese artículo para
intervenir la comunidad catalana. "Si nos tenemos que ver en una
situación parecida como hace un año se necesitaría un amplio consenso
parlamentario”, ha prevenido, tras llamarle irresponsable. En el terreno
más partidista, ha señalado al líder popular: “Todo lo que usted está
diciendo sobre Cataluña beneficia a Ciudadanos y a Vox”. También le ha
preguntado “qué valores comparte con Vox”, en referencia a afirmaciones
de Casado en esa línea. El enfrentamiento ha continuado con Albert Rivera, que ha respondido
airado a la acusación del presidente de que ni él ni Casado tienen
escrúpulos. “Cuando acabe su mandato, que espero acabe pronto, y se
ponga la definición de sin escrúpulos saldrá su cara”. La acusación de golpista ha molestado a los grupos que apoyaron la
investidura de Sánchez. Aitor Esteban, portavoz del PNV, ha expresado
así su hartazgo: “No ha habido ningún golpe de Estado en Cataluña,
trivializan las palabras, banalizan lo que es un golpe de Estado; ya
está bien de mentir y engañar a la opinión pública”. Los requerimientos
de la portavoz socialista, Adriana Lastra, para que Casado rectificara
no fueron escuchados. “Va a ser usted el responsable de que dentro de
dos años haya en estos escaños diputados de extrema derecha. Modérese,
deje el radicalismo”, le ha pedido.
“Señor Casado, ustedes nos fusilarían. El
señor Rajoy no, nos metería en la cárcel, pero ustedes nos fusilarían”,
ha dicho. El político republicano cree que sus palabras las justifica
una intervención de Casado en octubre del año pasado, cuando el entonces
vicesecretario general del PP advirtió al expresidente Carles Puigdemont que podía acabar como Lluis Companys, presidente catalán en la Segunda República. El president
fue fusilado por el régimen de Franco en 1940. Sin embargo, Casado
aclaró que se refería a que fue encarcelado por la República en 1934,
cuando declaró el Estado catalán.
La entonces Ministra de Cultura Carmen Alborch
junto a los Reyes D. Juan Carlos y Dña. Sofía, habla durante la entrega
del Premio Cervantes al escritor Miguel Delibes, el 25 de abril de 1994. El ex presidente del Gobierno José Luis
Rodríguez Zapatero abraza a Carmen Alborch durante un mitin en Valencia,
el 28 de febrero de 2004. La ex ministra socialista de Cultura Carmen
Alborch, durante los actos conmemorativos del Día Internacional de la
Mujer Trabajadora en Valencia, el 5 de marzo de 1994. La ex ministra socialista, carmen Alborch, posa
antes de una entrevista en el Ayuntamiento de Valencia, el 17 de
septiembre de 2010.
El actor Alberto Closas es felicitado por la
ministra de cultura, Carmen Alborch, tras haber sido galardonado con el
XXIII premio de teatro 'Mayte', por su interpretación en la obra 'El
canto de los cisnes', el 2 de marzo de 1994. José Borrell y Carmen Alborch en un pasillo del Congreso, el 9 de junio de 1998. El ex
presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero abraza a Carmen
Alborch durante un mitin en Valencia, el 28 de febrero de 2004.
Carmen Alborch, ex ministra de Cultura, saluda
cariñosamente al poeta Rafael Alberti en la celebración de su 93
cumpleaños en El Puerto de Santa María (Cádiz), el 17 de diciembre de
1995. El ex presidente del Gobierno Felipe González,
junto a Carmen Alborch en un acto electoral celebrado en Quart de Poblet
(Valencia), el 21 de febrero de 2004. Carmen Alborch posa para una entrevista, el 27 de junio de 2014.