La cantante vasca acusa a la sobrina de Paco de Lucía de haberla insultado y la ataca en varios mensajes de Twitter.
Las cantantes Amaia Montero (izquierda) y Malú.GTRESONLINENo son cantes que me gusten, si una está gorda remedio tiene si quiere, la otra es una pija que canta por ser sobrina de quien es....pero vaya que me da igual su porte físico porque el que importa "Ser cantantes" no me gustan" y su físico me la trae al pairo... Amaia Montero ha entrado en guerra abierta con Malú. En un momento en el que las buenas palabras y la corrección absoluta priman en las redes sociales, la excomponente del grupo vasco La Oreja de Van Gogh
ha lanzado un duro tuit contra la sobrina de Paco de Lucía. Los ataques
de Montero a Malú llegan por una entrevista de la intérprete de Aprendiz
en la que, en lo que parecía un comentario sin maldad —de hecho era la
periodista quien sacaba a colación a la vasca, no la propia Malú—,
aseguraba que Montero no estaba delgada. Así, la de Irún se lo ha tomado
como un ataque y ha asumido que Malú la llamaba gorda, y que además ese calificativo era un ataque. "A la Victoria's Secret de Malú: ojalá todas fuéramos tan guapas y sobre todo tan delgadas como tú!", escribía en su cuenta de Twitter Montero el martes a las ocho de la tarde. En apenas 12 horas el comentario ha tenido más de 2.000 me gusta y de 900 retuits. La polémica la ha causado una entrevista de Malú en el diario El Español, donde
fue preguntada por Amaia Montero, que salió a relucir como un ejemplo
más. "¿Por qué a las cantantes mujeres se les cuestiona constantemente
su físico, su edad, por qué se fijan en su peso o en su ropa? Tenemos el
caso reciente de Amaia Montero, que se ha quejado de ese examen
constante porque ha llegado a pasarlo realmente mal", le pregunta la
entrevistadora a la cantante. "Ya", responde Malú. "pero es que a ver
cómo te lo explico. A Adele nadie le dice nada". A la pregunta siguiente de "¿Por qué sucede eso?", Malú responde tanto
sobre ella como sobre el canon en general, y asegura que "sigue estando
esa parte machista, porque porque luego hay muchos cantantes que físicamente no están para arañarte la cara y nadie los critica". Entonces asegura: "Yo
me he negado durante toda mi vida a ese tipo de canon, es que te
destruye. Y lo de Amaia Montero me parece genial: ¿por qué Amaia tiene
que estar delgada? ¿Por qué? ¿Por qué una cantante tiene que estar
delgada?"Montero, de 42 años, se ha tomado a la tremenda las
palabras de Malú y no ha dudado en contestarle, incluso citando a su
usuario en Twitter, para que ella lo vea. En las respuestas a su
comentario en la red social hay quien asegura que Malú no pretendía
atacarla, mientras que otros afirman que una respuesta así es
completamente lícita por parte de Montero. Lo que también le achacan
varios es que, gracias a esas palabras, ha logrado agitar la polémica y
llamar la atención: llegó a convertirse en trending topic
mundial, en el décimo puesto. Sin embargo, ella contesta a quienes la
acusan de ello, y no precisamente con buen tono: "Ni protagonismo ni
hostias, me ha llamado gorda y punto". Montero no se quedó ahí y lanzó un tuit aproximadamente una
hora más tarde. "Que hace 2 o 3 tallas que no entro en mis vaqueros...
y...???". Eso sí: entre un tuit y otro aprovechó para lanzar otro con un
enlace al videoclip de uno de sus últimos temas, Nacidos para creer. Por el momento, Malú no se ha pronunciado en sus redes sociales. No es la primera vez que Montero tiene salidas de tono similares. A principios del mes de septiembre, unos extraños tuits en los que anunciaba lo que parecía una despedida. "The game is over" (El juego ha terminado), escribía en su perfil, y después añadía: "Empezando
a despedirme y empezando por el principio". En ningún momento ni su
discográfica ni ella aclararon cual era el motivo de tales despedidas. Pero está claro que por el momento Montero no tiene intención de
callarse ni de marcharse a ninguna parte.
La esposa
del presidente abandona el perfil bajo tras su polémico nombramiento
como directora del Instituto de Empresa y cobra protagonismo en su
primer viaje oficial junto a Pedro Sánchez.
Pedro Sánchez, junto a su esposa Begoña Gómez, a su llegada este martes a la sede de la ONU.Foto: Ballesteros (EFE)ATLAS
Es un hecho que a Pedro Sánchez le interesa más la agenda internacional y los viajes oficiales que a sus antecesores. La novedad del viaje a Canadá y EEUU en el marco de la Asamblea General de la ONU es que también a su esposa, Begoña Gómez, parece interesarle más esta agenda que a otras parejas de anteriores presidentes españoles. Gómez, que ha sido recientemente fichada por el Instituto de Empresa para dirigir su África Center –que tiene como objetivo fomentar el emprendimiento, la innovación y el desarrollo de proyectos sociales en el continente– tuvo
un gran protagonismo en la etapa de Sánchez como secretario general del
PSOE pero desde que llegó a La Moncloa pasó a un segundo plano hasta
que estalló la polémica por su fichaje. Gómez ha decidido dejar ese
perfil bajo atrás y ha acompañado al presidente al viaje a Canadá y EEUU, donde su presencia no se limita a seguir a su esposo: también tiene agenda propia en el marco de la Asamblea General.
Los
periodistas descubrieron que la esposa del presidente le acompañaba en
el viaje, algo que no había sido anunciado oficialmente, cuando el
Gobierno de Canadá distribuyó las acreditaciones donde se señalaba que
se trataba de una visita de Pedro Sánchez y Begoña Gómez.
Ella estuvo presente en todos los actos protocolarios, como la pasada de revista a las tropas y el encuentro con Trudeau,
además de la rueda de prensa conjunta, y después acudió al encuentro
con la comunidad española en Canadá, donde estuvo departiendo con varios
grupos que se le acercaron mientras el presidente charlaba con otros.
Pedro Sánchez, junto a su esposa Begoña Gómez, a su llegada este martes a la sede de la ONU.Foto: Ballesteros (EFE)ATLAS
Pedro Sánchez y Begoña Gómez junto a Justin Trudeau en Montreal, Canadá, el pasado domingo.BallesterosEFE
El miércoles, Gómez acudirá a la recepción que ofrece la primera dama de EEUU, Melania Trump,
a los cónyuges de los mandatarios que acuden a la Asamblea General. Y
después, el jueves, Gómez ha organizado una visita a la Oficina
Económica del Ayuntamiento de Nueva York, que dirige una mujer y lleva a
cabo proyectos de innovación con financiación pública y privada, según
la información oficial. Desde Ana Botella, la esposa de Aznar,
que tuvo un gran protagonismo público mientras su marido estaba en La
Moncloa –tanto que acabó entrando en política y fue alcaldesa de
Madrid-, las mujeres de los presidentes españoles han tenido un perfil
público muy bajo. Sucedió con la de José Luis Rodríguez Zapatero,
Sonsoles Espinosa, y con Elvira Fernández, la de Mariano Rajoy.
Sin embargo, eso no quiere decir que el viaje de Gómez sea algo
extraordinario. Tanto Espinosa como Fernández viajaron con frecuencia en
el avión oficial en las visitas de varios días, casi nunca en los
saltos cortos en Europa. De hecho, fue en un viaje similar, en el marco
de la Asamblea de 2009, cuando saltó la polémica por la fotografía que distribuyó la Casa Blanca de Zapatero, Espinosa y sus hijas adolescentes posando con el matrimonio Obama. En esa ocasión había acudido toda la familia al viaje. La discreta Elvira Fernández,
que durante los años en La Moncloa pidió una excedencia y abandonó su
trabajo en Telefónica, siempre evitó cualquier polémica y huyó de las
cámaras. Pero viajaba con Rajoy con frecuencia en los desplazamientos
largos, aunque normalmente no tenía agenda propia y apenas aparecía
siquiera en las fotos oficiales, puesto que era muy reacia a cualquier
protagonismo. Begoña Gómez se estrena así en los viajes internacionales, pero ya
había aparecido en varias ocasiones en las fotografías en las visitas en
España, en especial este verano, cuando Angela Merkel y su esposo
acudieron a Doñana para compartir un fin de semana entero con el
matrimonio Sánchez.
Una imagen del Campo de San Francisco, en Oviedo (Asturias).WIKIPEDIA
El pasado 18 de septiembre se ejecutó en Oviedo un desahucio trágicamente silencioso. La comisión judicial que se presentó en la vivienda de un matrimonio
endeudado hasta el cuello con su casero se encontró con las llaves en la
puerta, la casa sin gente y todos los enseres de los inquilinos dentro. La pareja, de 74 y 72 años, había cogido “cuatro cosas” y se había ido a
una céntrica zona verde de la ciudad. Nadie en su entorno sabía nada y
les angustiaba que los enviados del juzgado destaparan su situación
límite reventando la cerradura. Durante las siguientes dos noches
durmieron sobre un banco del parque de San Francisco. La historia ha conmocionado a la ciudad de Oviedo e indignado a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH),
porque se produce a pesar de la existencia de un convenio en vigor en
Asturias que obliga a los juzgados a informar a los servicios sociales
cuando se va a desahuciar a una familia en situación de vulnerabilidad. Al tener más de 65 años, el matrimonio pertenece a uno de los grupos en
riesgo de exclusión citados expresamente en el acuerdo suscrito entre el
Consejo General del Poder Judicial, el Principado y la Federación de
Concejos. Pero el titular del juzgado de instrucción número 3 de Oviedo
no dio ese paso porque, según explica la magistrada decana, Pilar
Martínez, desconocía cuántos años tenían los afectados. La demanda,
señala, solo incluía un contrato de arrendamiento en el que constaba que
eran mayores de edad. El juzgado esgrime que, ante este desconocimiento y el silencio del
matrimonio sobre su crítica situación, no alertó a los servicios
sociales, ni a los del Ayuntamiento ni a los del Principado, a los que
la pareja tampoco había acudido nunca antes del desahucio. La PAH, sin
embargo, sostiene que el convenio, firmado el pasado marzo precisamente
para evitar estas situaciones, no se ha cumplido y pide que se depuren
responsabilidades. La presidenta de la organización, Pilar Galán,
recuerda que en ese pacto el Principado de Asturias se comprometía a
difundir en los juzgados, entre los jueces y el resto del personal, el
protocolo a seguir. “El hombre en agosto fue al juzgado a ver cómo podía
evitar el desahucio y le dijeron que el juez y la letrada estaban de
vacaciones y que en su caso no había nada que hacer porque no tenía
abogado de oficio y no se había opuesto al procedimiento”, explica
Galán.
La PAH cuenta que el matrimonio acumulaba una elevada deuda por
impago de alquiler en el piso que ocupaba desde hacía más de una década. Sobrevivía solo con la pensión no contributiva de ella, que ronda los
370 euros, y la renta superaba los 400. Él no cobraba nada después de
décadas de cotización debido a que durante su vida laboral, que duró
hasta los 70 años, fue autónomo y una mala racha durante la crisis le
causó una deuda con la Seguridad Social que le cerró las puertas a cobrar una pensión. “Es un círculo en el que entras y no sales; ellos se sentían culpables y
no querían comprometer a su familia”, lamenta Galán sobre el callejón
sin salida al que se ha tenido que enfrentar este matrimonio. No le confesaron a nadie lo que estaban sufriendo. El día marcado por
la comisión judicial dejaron silenciosamente su piso y sus enseres y se
fueron a dormir al raso durante dos noches en el parque de San
Francisco de Oviedo. “¿No le extrañó a la comisión judicial ver la llave
en la cerradura y todas sus cosas dentro?”, se pregunta la portavoz de
la PAH. “Aquí algo está pasando”. El pasado día 20, dos días después de ser desalojados, el matrimonio
acudió al Ayuntamiento y fue el grupo municipal de Somos Oviedo el que
alertó a la PAH. A última hora de la mañana y a contrarreloj porque ese
jueves era víspera de festivo en la capital asturiana y el Consistorio
estaba a punto de echar el cierre, la organización acompañó a la pareja a
los servicios sociales en busca de un alojamiento y avisó también al
Principado. Ambas instituciones informan de que el matrimonio no aceptó
las alternativas que les plantearon. Con la mediación de la plataforma
antidesahucios, que también les ofreció sin éxito pagarles a escote
entre sus miembros una pensión, se han alojado en una habitación de la
casa de unos amigos. “Los recursos ahí siguen a su disposición, pero no
los podemos forzar”, señalan desde el Ayuntamiento, mientras que en el
Gobierno autonómico insisten en que no pueden “intervenir para evitar
desahucio” si no conocen “las circunstancias de las personas”. Para la PAH, la historia de esta pareja de jubilados asturianos
ilustra “el completo desamparo que sufren los desahuciados por alquiler”
en España. Pese a los mensajes oficiales de recuperación económica, son
muchas las familias que siguen quedándose sin hogar, aunque “parece un
problema silenciado”. “Antes la PAH era muy mediática porque iba contra
la banca, pero ahora la mayoría de los casos son por impago del alquiler”,
explica la presidenta de la PAH de Oviedo. Según los datos del Consejo
del Poder Judicial, casi el 60% de los lanzamientos que ejecutaron los
juzgados el año pasado fueron en viviendas arrendadas, una cifra que
sigue en ascenso. “En España sigue habiendo un desahucio cada ocho
minutos”, subraya Pilar Galán. Fuentes del Gobierno del Principado han señalado que en la próxima
reunión de la mesa de seguimiento del convenio que la PAH se planteará
“ajustar los procedimientos para mejorar la detección y abordaje de esta
realidad”. La magistrada decana de los juzgados de Oviedo admite que
con este matrimonio “falló la información” y también se compromete a
“poner todos los medios” e “intentar mejorar el protocolo” para que un
caso así no se vuelva a repetir. “En estos juzgados llevamos mucho
tiempo preocupados por este tema y en 2017 ya teníamos un protocolo que
fue rebasado por el convenio firmado en marzo”, explica Pilar Martínez. “La España de 2018 no se puede permitir a dos mayores durmiendo en un
banco”.