Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

1 sept 2018

Amores, portadas y estilismos............................... Boris Izaguirre..

"Mientras Valls y Gallardo apuestan por el color, los jóvenes prefieren ser vampiros"

Manuel Valls y Susana Gallardo en portada de 'Paris Match'.
Manuel Valls y Susana Gallardo en portada de 'Paris Match'.

 Esta semana el amor ha compartido portadas.

 En la de Paris Match, Susana Gallardo junto a Manuel Valls, dándose una segunda oportunidad en todo. Menorca ha sido el punto de encuentro de esta nueva pareja que mezcla jet set con política, una combinación que recupera muchísima actualidad y que podría ser la respuesta a todo el conflicto independentista.

 Un ex primer ministro francés como alcalde de Barcelona apoyado por una de las grandes damas de su sociedad. 

Ya era un secreto a voces: Menorca es el nuevo Saint Tropez.

Sin embargo, nuestras revistas del corazón están más interesados en atraer al público joven y han reunido a un nuevo grupo de celebridades con tanto futuro como la Inteligencia Artificial. 

Es un trío de veinteañeros, Chabelita Pantoja, Felipe de Marichalar Borbón y Georgina Rodríguez

El grupito veinteañero está más unido por Louis Vuitton e Instagram que por cualquier religión o política.

 Me gustó Chabelita desde que la vi en una fotografía XL en la casa de El Rocío de su mamá, Isabel Pantoja.

 Allí te recibían sendos retratos de su hija, célebre desde que llegó a España y de Francisco Rivera, Kiko, su hijo, célebre desde la cuna.

 Chabelita parecía mirar como un cóndor desde ese retrato descomunal. 

En ese entonces Chabelita salía pixelada en las revistas. 

Cuando estaba a punto de abandonar ese tratamiento fotográfico, se descubrió que estaba embarazada de su primer novio, Alberto Isla, que llevaba en su nombre todo el aroma del culebrón andaluz.

Chabelita es mamá y se ha casado ya dos veces, igual que Manuel Valls.

 Esta semana ha habido rumores de que se casaría una tercera vez, con Omar Montes.

 De las islas a los montes pero siempre conservando esa melena que parece un guiño a la de su mamá y con un ojo atinado para los estilismos.

 Chabelita cambia de novios pero es fiel a las extensiones, las gafas maxi y unas chancletitas que hablaban por ella cuando intentaba pasar muda delante de la prensa

. Su nueva conquista y aporte es Omar.

 El rapero tiene las ideas claras en cuanto a estilo.

 Y también en cuanto a la tarifa por actuación, 7.000 euros por conciertos de 30 minutos, según Semana. Omar viste piezas de apariencia sencilla pero de marca grande.

 Le fascinan los básicos pero que se lea Gucci o, como en sus chanclas favoritas, Calvin, en una, y Klein en la otra. ¡Nos falta muchísimo por aprender de estos chicos! 

Georgina Rodríguez paseando por Milán.
Georgina Rodríguez paseando por Milán.
Georgina Rodríguez, novia de Ronaldo y madre de su hija, está volcada en su operación triunfo en Italia. 
Gio es un año y medio mayor que Chabelita. Esa madurez le facilita una mayor estabilidad en las relaciones, todavía no se ha casado, al contrario que Chabelita, que es reincidente. 
Ambas se dejan fotografiar con sus parejas, volviéndoles el mejor accesorio. Georgina mezcla estéticas y remata con un look que evoca la calle Serrano y alguna esquina del extrarradio, algo que para esta generación no es deplorable, es ese toque étnico que consigue que todo encaje, aportando autenticidad. 
Las nuevas parejas se comunican a través de su ropa, su verdadera pasión. 
Algo que antes hacían los monarcas o mujeres-símbolo como Jackie Kennedy o Diana de Gales.
  Ahora ves a Georgina y Ronaldo caminando por Turín, donde viven en dos villas conectadas entre sí, recurriendo a ese truco de los Beckham de combinarse en plan mimético.
 Ronaldo va de camisa blanca y vaqueros negros superajustados y Georgina se pone un top negro y shorts de infarto pero con una chaquetita blanca.
 Es un pelín asustante, verla atrapada en esa combinación de short que se canibaliza a sí mismo y chaquetita como para entrar a misa. Mientras Valls y Gallardo apuestan por el color, los jóvenes prefieren ser vampiros.
 Felipe de Marichalar apareció por Marbella con una bandana estilo Amante bandido. Felipe, cuarto en la sucesión a la jefatura del Estado, podría aprovechar la puesta de largo de su hermana Victoria Federica para invitar a Chabelita y Georgina y así reventar portadas y barreras sociales
. Pero quizás sea prematuro y poco aristocrático. 
Tienen que seguir girando un poco mas en sus respectivas órbitas antes que eso ocurra. 
Mientras esperamos, la influencer María Teresa Campos apuesta por la fuerza arrasadora del botín blanco.
 Las grandes cadenas de tiendas de moda están llenas de botines blancos para vender esta temporada y entre las primeras en ponérselos está Tere Campos caminando segura hacia el otoño.

En los dominios del Gatopardo

El legado literario de Lampedusa se atesora en un palacio en Palermo con habitaciones para el alquiler turístico. 

Su heredero, Gioachino Lanza Tomasi, vela por su recuerdo.

Gioacchino Lanza Tomasi, heredero de Lampedusa, asoma al balcón del palacio en el que este vivió sus últimos años.
Gioacchino Lanza Tomasi, heredero de Lampedusa, asoma al balcón del palacio en el que este vivió sus últimos años.

 

Lluís Pasqual dimite porque “la calumnia ha contaminado al Teatre Lliure”

 

El director dejará inmediatamente todas sus responsabilidades artísticas y de gestión en el teatro.

Lluís Pasqual, director del Teatre Lliure.
Lluís Pasqual, director del Teatre Lliure.
Lluís Pasqual tira la toalla y deja la dirección del Teatre Lliure. Después de la campaña en su contra del pasado julio en la que una joven actriz lo acusó en Facebook de vejarla en los ensayos y salió a la luz que parte de los trabajadores del teatro cuestionan su gestión y su trato, Pasqual inaugura el nuevo curso anunciando que se va y que lo hace de manera inmediata.
El director había recibido, en forma de manifiesto público con grandes nombres de la escena, el apoyo de buena parte de la profesión teatral, pero el Lliure, a instancias del comité de trabajadores, decidió estudiar las acusaciones, "para velar por la salud y la integridad" de los empleados, un proceso que debía iniciarse durante la nueva temporada.
En una carta enviada el viernes al presidente la Fundación Teatre Lliure/ Teatre Públic de Barcelona, Ramon Gomis, Pasqual, uno de los hombres de escena más prestigiosos de Europa, que fue uno de los fundadores del Lliure y lo ha dirigido los últimos siete años, señala: 
"Lo que ya empezó como una calumnia en las redes sobre mi comportamiento como director de escena y más tarde como director del Teatre Lliure se ha convertido en un debate público en el que se han mezclado muchas cosas, pero la consecuencia grave es que ha contaminado al equipo humano del Lliure, y se ha convertido en un debate interno".
 Y continúa: "Hasta ahora, siempre en los teatros que he dirigido, en el Lliure también, he tenido el pleno apoyo del equipo, absolutamente imprescindible para sacar adelante un proyecto que en las condiciones actuales me siento incapaz de liderar.
 No sería bueno para ningún teatro, no lo sería para el Lliure, tampoco para mí".
La campaña abierta contra Pasqual empezó con las quejas personales de la actriz Andrea Ros, que fueron recogidas por un anónimo colectivo feminista, Dones i Cultura, que vertió en un manifiesto sin nombres graves acusaciones sobre el comportamiento del director, describiéndolo como un déspota y mencionando abusos y malos tratos. 
La campaña se imbricó con las quejas de un sector de los trabajadores del Lliure descontentos y con las críticas privadas de miembros del Patronato históricamente opuestos a Pasqual por razones profesionales y personales.
 La aspiración de artistas jóvenes a cambiar el rumbo del Lliure y hacerse con sus riendas en un relevo generacional frente a una dirección y un modelo que consideran agotados juega un papel también la crisis, así como la situación política de Cataluña. 
Hay sectores, incluso en el Patronato del Lliure, del que forman parte las administraciones catalanas, que no ven con buenos ojos la equidistancia de Pasqual y lo que consideran escaso compromiso con el procés.
 Esos sectores consideran que el Lliure, ejemplo histórico de catalanismo y una de las puntas de lanza del arte escénico catalán, ha de ser una herramienta más que se posicione inequívocamente en la lucha por la independencia.
 Desde esa perspectiva, se ha visto mal que Pasqual no se sume con más énfasis a campañas como la del lazo amarillo o la petición de libertad para los políticos presos por el procés. 

Pasqual apunta: "Un teatro y un equipo son un espacio de encuentro dialéctico, no un lugar de confrontación.
 Y si yo soy el motivo de esta confrontación lo mínimo que puedo hacer por respeto al teatro y a mí mismo es dejarlo.
 No me interesa el poder.
 Lo tuve en las manos desde muy joven y siempre me ha parecido solo un peaje ingrato que permitía, si no otra cosa, arrancar proyectos artísticos".
La decisión abre una grave crisis en el Lliure pues se había previsto una transición ordenada y pausada para la salida de Pasqual
El director de teatro explica en su carta: 
"Comunico que renuncio a los dos años de prórroga de mi contrato que me fueron propuestos por el pleno del Patronato en su última sesión del 28 de junio". 
Y también comunica su dimisión a partir de este momento de todas sus responsabilidades, tanto de gestión como artísticas que contrajo con el Teatre Lliure para esta temporada 2018-2019.

Crisis en la institución

La decisión abre una grave crisis en el Lliure pues se había previsto una transición ordenada y pausada para la salida de Pasqual, que ya había dicho que era su última etapa, a lo largo de los dos años acordados (inicialmente eran cuatro).
 Pasqual además debía dirigir un espectáculo sobre Lorca en marzo.
En su carta, Lluis Pasqual agradece al presidente de la Fundación del Lliure su "apoyo y confianza, y también el de la Junta de Gobierno y el del patronato" en el período que han coincidido al frente del Lliure. 
También da las gracias "a todos los artistas, técnicos y teatros" que le han apoyado públicamente "en estos momentos graves y difíciles". 
Y finalmente agradece "profundamente a todas las personas de buena voluntad, técnicos, artistas y espectadores la magnífica aventura que hemos podido vivir juntos durante los pasados siete años".
El Lliure ha hecho público un comunicado ante la dimisión de Pasqual en el que informa que se mantiene la reunión del Patronato prevista para el 14 de septiembre, "cambiando la orden del día para tratar este asunto". 
 Mientras, "el equipo de dirección actual del Lliure continuará la tarea del día a día, con la voluntad de cumplir la programación de la temporada 18/19 y dar continuidad a la línea de éxitos mantenida durante estos últimos años bajo la dirección de Lluís Pasqual". 
La nota sigue: 
"El presidente del patronato y el equipo de dirección del Teatre Lliure lamentan las circunstancias que han hecho tomar esta decisión a Lluís Pasqual, reconociendo su excelente trabajo al frente del Teatre Lliure y deseándole lo mejor en su trayectoria profesional". 

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, escribió ayer en su cuenta de Twitter:
 "El Teatre Lliure seguirá siendo un referente imprescindible de la escena teatral mundial, como lo ha sido bajo la dirección de Lluís Pasqual, un imprescindible a quien Barcelona querrá y reconocerá siempre. Gracias Lluís".

 

 

31 ago 2018

Rumbo a la Normandía de Proust

Desde Illiers, el pueblo de la tía Léonie, hasta la playa de Cabourg, el Balbec de 'En busca del tiempo perdido', un viaje por los escenarios reales y literarios del gran escritor francés.

 

Rumbo a la Normandía de Proust

Desde Illiers, el pueblo de la tía Léonie, hasta la playa de Cabourg, el Balbec de 'En busca del tiempo perdido', un viaje por los escenarios reales y literarios del gran escritor francés


La playa de Houlgate, en Normandía (Francia).
La playa de Houlgate, en Normandía (Francia). Getty Images

 

La casa de la Tante Léonie, en Illiers-Combray. ampliar foto
La casa de la Tante Léonie, en Illiers-Combray. Getty Images

Los jardines de Swann

Así salgo yo del museo, medio mareada.
 Quiero perderme sola por los andurriales que Proust conoció, y enseguida los encuentro.
 El Jardin du Pré-Catelan, diseñado por tío Jules, y que sirvió de modelo para los jardines de la mansión de Swann.
 Y los caminos que bordean los campos de avena y trigo, cruces de caminos que dan a su vez a otros caminos que llevan a Méséglise, Tansonville, Guermantes…
 Los recorro en la más absoluta soledad y paso por el seto de flores de espino donde el niño Marcel se encuentra con Gilberta, la hija de Swann en su libro. 
Hay ahora allí un matrimonio de ancianos sentados en el mismo banco y recreándose con seguridad en la primera vez que se dieron la mano. 
En estos pensamientos transcurre mi paseo, entre el olor a paja y el sonido del agua que lleva el Loira.
 Estoy en pleno centro neurálgico del mundo desdoblado que nos presenta Proust en La Recherche, un mundo de dos caminos, el de Swann y el de Guermantes, el de la aristocracia y el ancien régime y el de la alta burguesía a la que él pertenece.
 Pero todo esto ocurre en un lugar perdido en el middle west
  francés.
 
Interior del museo de Proust, en Illiers-Combray.
Interior del museo de Proust, en Illiers-Combray. Alamy
A estas alturas ya me importa poco la iglesia y el campanario que aún no he visto, y la casa de sus abuelos, que me han dicho que está enfrente.
 He cruzado el río, he dejado atrás el camino de Vinteuil y me oriento otra vez hacia la plaza del mercado.
 En la oficina de turismo pregunto por la otra plaza, la de la iglesia. Con eso daré por cumplida mi visita. 
La encantadora joven que me atiende me explica que la iglesia está ahí, y me lleva de la manga a verla. 
¡Sí, claro, Saint-Hilaire!, y doy de bruces con ella.
 Parece toda una narración y no un templo cristiano. 
Me remite incluso a la cúpula del baptisterio de Florencia, donde Dante aprendió la estructura circular que daría lugar a su Divina comedia. 
 Hay algo en este lugar que abriga y contiene la totalidad del exterior, como si los campos de afuera, todo ese inmenso granero que es la región de Centro-Valle de Loira, viniera a almacenarse aquí. Y algo tiene además de desván nutricio, con sus compartimentos de madera separados para que no se mezclen la cebada y el centeno. 
No es una mala coincidencia, Proust y el pan. Y La Recherche, como un inmenso granero, un enorme clasificador
. Pero esa noche en Illiers no podré pegar ojo. 
Llevo todo el día con la foto de Man Ray en el bolso y ahora que estamos solos Proust y yo, él muerto y yo viva, me muero de miedo
Como no podía ser menos, allí me encuentro al atildado personaje del que vengo huyendo desde la casa de tante Léonie.
 Está tomando notas en su cuaderno, frente al pórtico de Saint-Jacques (el nombre real del santuario).
 Debería decirle algo a este hombre, hacernos amigos, pero opto por esquivarle y meterme en el templo.
 ¡Y de pronto me doy cuenta de que estoy en un granero! Un prodigioso granero de una sola nave cuyo interior me conmueve por su simplicidad. 
Al fondo, una luz, un foco arroja claridad sobre un segmento de muro donde un hombre trabaja minuciosamente decapando la pintura que cubre los frescos.
 Es un restaurador, un artista, pero también podría ser un agricultor, alguien concentrado en separar q211
La playa de Carbourg, en Normandía.
La playa de Carbourg, en Normandía. CRT Normandie

Viaje a la playa

Al día siguiente, mi querida Laurence me lleva a la estación.
 Mi ruta para el segundo día es desandar el camino en tren desde Illiers hasta Chartres, y desde allí en Blablacar hasta Cabourg, en Normandía: el Balbec de La Recherche. Si Centro-Valle de Loira es el granero de Francia, Normandía es la leche y el calvados. 
Pero antes, en Chartres, tengo tiempo para visitar una de las catedrales góticas más hermosas del mundo.
 La rodeo y la sensación que tengo es que sin esta catedral, sin estos entornos arquitectónicos que Proust conoció muy bien, La Recherche tal vez no hubiera existido.
  He reservado una habitación por un dinero que en mi vida he gastado. Nadie lo sabe aún, pero los sensitivos franceses de esta zona parecen vislumbrarlo: Proust y yo cumplimos años el mismo día. Cuando me encuentro con la conductora de mi Blablacar se lo cuento. Ah, qué bien, me dice, yo acabo de cumplir 24. Me siento sin pensarlo en el lugar del copiloto. Mi compañera de viaje me anuncia que aún vamos a buscar a otra pasajera, de quatre-vingt-quatre, precisa. La mujer de 84 se conserva muy bien y se mete detrás como una atleta.
La playa de Cabourg, en Normandía (Francia).
La playa de Cabourg, en Normandía (Francia). Getty Images
El camino de dos horas y media en coche, desde Chartres a Houlgate, resulta ser una travesía por el paisaje que va cambiando de las llanuras amarillas a las praderas verdísimas llenas de vides y de pastos. 
La mujer de quatre-vingt-quatre resulta ser normanda. 
Mientras el coche circula por la Nacional 154 que nos llevará hasta la costa, le pregunto si recuerda el desembarco de Normandía. “Sí, claro, yo tenía cinco años”, dice toda coqueta.
 Y también recuerda esta misma carretera invadida por los alemanes, con sus metralletas. 
Todo eso recuerda esta mujer, que además me habla de Proust como de un vecino.
 “Venía a Cabourg”, comenta, “pero cuando él murió, yo aún no había nacido”, me dice, para que no haya lugar a confusión. “¿Y va usted al Grand Hôtel?”
Sí, le digo. “Pues desde Houlgate a Cabourg aún hay una tiradita, y a la hora a la que llegamos no pasa el tren. Espera…”, dice. Entonces saca su móvil, llama a su hija y le da indicaciones de dónde recogernos y adónde me debe llevar.
 Y así es. Nada más llegar a Houlgate, la pasajera se agarra a mi brazo y le pide a su hija y a su yerno que me lleven a Cabourg. En el camino hablamos español.
 La hija y su marido han vivido varios años en Chile, y cuando me despido, delante del Grand Hôtel, tengo por un momento la sensación de haber vivido un encuentro poético.