Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

9 may 2018

Siempre reconocible y perturbador Farhadi..................Carlos Boyero

El arranque de Cannes, con 'Todos lo saben', ha sido notable

Penélope Cruz encarna admirablemente el vértigo de quien puede perder lo que más ama.

De izquierda a derecha, Javier Bardem, Asghar Farhadi, Penélope Cruz y Ricardo Darín, en la presentación en Cannes de 'Todos lo saben'. AFP
 
 

Mis razonados y sufridos prejuicios hacia el cine iraní, cuando era pecado no admitir que estaba bendecido en su totalidad por los dioses, se fueron al infierno al descubrir que, en esa aclamada cinematografía que me resultaba tan tediosa habitualmente, existía un director que podía colocarme el cabello de punta, remover mis sentimientos, donarme emoción al hablar de los vaivenes, sobresaltos, zonas de luz y de sombra, mezquindades y generosidad, ocultación y sentido de culpa que conviven en la naturaleza humana, de las mentiras y verdades que se entremezclan en función de las circunstancias y de situaciones al límite. 
Este señor tan sabio, lúcido e inquietante se llama Asghar Farhadi. Me intrigó con A propósito de Elly y me dejó profundamente conmovido con esa obra maestra titulada Nader y Simin, una separación.
Lo que Farhadi describe de la gente y de sus sentimientos es universal, pero podían albergarse dudas sobre si ese hombre se desenvolvería con idéntica fuerza expresiva fuera de su ambiente, si su lenguaje sería igual de penetrante al rodar en países e idiomas que le son ajenos. 
Se trasladó a Francia para crear la terrible El pasado y sus señas de identidad artísticas se mantuvieron intactas.
 También la fascinación y el temblor de los espectadores con paladar de cualquier parte ante los dilemas morales y los tormentos anímicos que retrata este auténtico y complejo humanista.
La lógica ha funcionado en los Oscar y en los infinitos premios internacionales que ha recibido su cine.
 Y desconozco los motivos por los que Farhadi decide ambientar en un pueblo de España su última historia, pero está claro que hará verosímil y apasionante lo que quiere contar, que su estilo, su voz y eso tan ampuloso (aunque cierto) conocido como universo propio serían identificables si rodara en Laponia, en Nigeria, en Nueva York o en Marte, que no hay fronteras para su arte.
En Todos lo saben desdeña utilizar estudios sofisticados para plasmar las emociones. 
Su cámara se mueve con convicción, destreza e intensidad en los interiores y los exteriores de un pueblo que inicialmente rebosa alegría ante la celebración de una boda.
 Tiempo de reencuentros, de dicha compartida, de familiares, amigos y vecinos celebrando una plenitud amorosa y deseándole que tenga futuro.
 Noche festiva, etílica, cantarina y danzarina. 
Todo se desmorona y hace explotar una tormenta anímica de consecuencias devastadoras cuando desaparece la hija de una mujer que emigró a Argentina, formó una familia y ha regresado a su pueblo natal para asistir a la boda de su hermana.
 A partir de algo tan enigmático y desasosegante, Farhadi despliega su poderío sentimental para hablar del pasado y de la huella imborrable que puede causar en los que lo padecieron o lo disfrutaron (o ambas cosas), de las simas de dolor y de pérdida que pueden ocultarse detrás de la aparente normalidad, de la incertidumbre y del miedo, de la necesidad de encontrar culpables, de complicidades sórdidas, de que la apariencia y la realidad pueden mantener una guerra ancestral, de secretos difícilmente confesables. 

Farhadi se rodea en su temible y melodramática (en el mejor sentido) exploración de un equipo de lujo, de la aristocracia de la interpretación en lengua castellana. 
También internacional en el caso de Javier Bardem y Penélope Cruz, una pareja que dirige su carrera con evidente inteligencia, poniendo su estrellato tantas veces al servicio del prestigio. También está otro monarca con causa llamado Ricardo Darín, la credibilidad y el magnetismo en cualquier registro de Eduard Fernández, la actriz por la que suspiran todos los guiones sobre mujeres atormentadas, o sea, Bárbara Lennie, una actriz de reparto que nunca falla llamada Elvira Mínguez, o una señora dotada de cierta luz como Inma Cuesta.
 Bardem, que puede aportar talento, morbo y autenticidad al personaje que le dé la gana, aquí hace de tío normal y legal, progresivamente perplejo y dolorido. 
Y Penélope Cruz encarna admirablemente el vértigo y la desolación de alguien que puede perder lo que más ama. 
Ese incalculable dolor aparece en algunos planos sin el menor maquillaje en su rostro.
 Y da mucha pena. 
Y da mucho miedo.
Observando la programación de la Sección Oficial de Cannes me asalta el escalofrío. 
Ojalá que sea infundado, que los presagios siniestros no se cumplan.
 Pero el arranque ha sido notable. 
Ves y escuchas con angustia Todos lo saben. Y sigues pensando en ella.
 El vocabulario de Farhadi para hablar de la mezcla que cohabita en el ser humano es poderoso. 
Y sospechas que además de tanto conocimiento, también es un buen hombre.

 

La mujer de Kiko Rivera afirma que el Dj tiene “un problema serio de salud”

La mujer de Kiko Rivera afirma que el Dj tiene “un problema serio de salud”.

A sus deudas con Hacienda podrían sumarse ahora las reclamaciones de los empresarios afectados por la cancelación de sus actuaciones.

Kiko Rivera y su mujer Irene Rosales en un evento en Madrid en 2016.
Kiko Rivera y su mujer Irene Rosales en un evento en Madrid en 2016. GETTY
Kiko Rivera sigue desaparecido desde que comunicó que se retiraba de todos sus compromisos laborales a causa de una depresión, pero tiene personas que hablan por él. 
Su mujer, Irene Rosales, ha concedido una exclusiva en la revista Semana en la que afirma que el Dj tiene “un problema serio de salud, un bajón más que físico, mental, psicológico” y que “necesita un parón profesional para poder estar bien”.

Según Rosales, su marido ha estado intentando poner parches a su situación bajando el ritmo de trabajo pero “necesita parar”.
 El hijo de Isabel Pantoja, según las declaraciones de su esposa, ha recibido el apoyo de toda su familia para tomar esta decisión. Y ni siquiera los posibles apuros económicos que puedan generar este paso atrás se anteponen porque “lo primero es la salud”.
 Irene Rosales descarta cualquier tipo de adicción de Kiko Rivera como causa de su situación psicológica o que haya tenido problemas con la banda gástrica que le colocaron y le ha hecho perder más de 30 kilos de peso.
 “Él jamás jugaría con una enfermedad”, dice su esposa, “le están haciendo pruebas y, por suerte, hemos podido cogerlo a tiempo para poder tratarse. 
El médico todavía no tiene un diagnóstico cerrado pero esperamos que llegue cuanto antes, para que Kiko se quede a gusto, sobre todo por los empresarios que han confiado en él para este verano”.
La familia del Dj de 33 años, pide que se le dé una tregua y que baje la presión mediática, a la que achacan parte de los problemas que sufre Rivera.
 “Él trabaja en el mundo de la noche desde que tenía 18 años y además tiene una presión mediática que hace que todo sea aún peor. Estaba descontrolado, agotado, con ansiedad.
 O lo hacía o le hubiese afectado la salud mucho más adelante y peor”. 
“La palabra grave es muy fuerte, pero esto es algo serio y no es nada inventado. 
Kiko necesita la desconexión total, tener una vida normal y estar relajado sin la presión mediática”, concluye Irene Rosales. 

Kiko Rivera, por su parte, ha borrado todas sus publicaciones en Instagram y en su cuenta de esta red social solo aparecen dos vídeos publicados hace cinco días en los que con rostro abatido agradece las muestras de cariño de la gente y afirma que para informar a quienes preguntan y sobre todo a los promotores que se han interesado por su salud “algunos bastante bien y otros no tanto”, que “en cuanto tenga los resultados de las pruebas médicas se dará ese parte médico”.
A pesar de la tranquilidad aparente de la mujer de Kiko Rivera sobre cómo afrontarán esta etapa de parón laboral, Kiko Rivera arrastra una deuda con Hacienda de unos 250.000 euros que todavía no está totalmente cancelada y deberá responder frente a los empresarios que habían contratado sus actuaciones como DJ.
 Por cada uno de los bolos de esta gira suspendida, casi todos en discotecas, le pagan unos 4.500 euros si los afronta en solitario y alrededor de 6.000 euros si lo hace junto a su banda. 
Pérdidas que se calculan en unos 50.000 euros, según las actuaciones que ya estaban cerradas, y que se suman a incumplimientos en los plazos para pagar a Hacienda, según manifiestan personas próximas al círculo del Dj
 Estas mismas personas apuntan a una posible futura exclusiva en compañía de Isabel Pantoja, para contar con ingresos que minimizaran el impacto económico de la decisión de retirarse del trabajo hasta que se encuentre bien de salud.
 El anuncio de esta desaparición laboral y mediática llegaba el 3 de mayo, pero Kiko Rivera ya ha tenido otros momentos en los que su salud le ha impedido cumplir con sus compromisos de trabajo. 
En 2011, el hijo de Isabel Pantoja y el torero Francisco Rivera, tuvo que abandonar Supervivientes, el concurso de Telecinco en el que participaba, por un fuerte ataque de gota.
En 2016 dejó plantado al público de una discoteca de Alicante alegando que estaba enfermo pero sin aportar ninguna prueba de la causa de su incomparecencia. 
Después tuvo que cancelar algunos de sus viajes de trabajo a causa de una diabetes y esta vez sí publicó un parte médico que evitó las críticas sobre su ya comentada “flojera laboral”.
 Y ahora él ha calificado su estado de depresión y el informe médico está por llegar. 
Sus fans piden comprensión, su familia reclama tranquilidad y los empresarios esperan antes de pronunciarse en uno u otro sentido, pero nada está aún cerrado porque falta un dictamen profesional que evite la multiplicación de los problemas. 

 

 

8 may 2018

La Vida es Sueñp

Pedro Calderón de la Barca
(1600-1681)
(Este es el soliloquio más famoso del drama español;
ocurre al final del primer acto, cuando Segismundo
piensa en la vida y en su suerte.)
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

En Primavera nos alegran la vista