La expresidenta regional presenta su renuncia al acta de diputada en la Asamblea de Madrid.
Cristina Cifuentes, el día que dimitió. CARLOS ROSILLO
Cristina Cifuentes
ha registrado este martes en la Asamblea de Madrid su renuncia al acta
como diputada del PP, al día siguiente de que el actual presidente en
funciones de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido,
haya sido designado por el Partido Popular para seguir al frente de la
región hasta las elecciones autonómicas de 2019. La decisión de
Cifuentes, que supone su abandono de la política, llega 13 días después
de su dimisión como presidenta tras días de polémica por las irregularidades de su máster y su supuesto hurto en un supermercado en 2011.
El presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido,
ha dicho hoy que las encuestas hechas en momentos no electorales
reflejan momentos puntuales o de situaciones "complejas" y ha
manifestado su convencimiento de que para 2019 ya habrá recuperado el PP
la confianza de los madrileños. En una entrevista con Antena 3 y a
propósito del último barómetro del CIS según el cual Ciudadanos se sitúa
a 1,6 puntos del PP, Garrido ha dicho que las encuestas muestran
momentos "que pueden hacen perder momentáneamente la confianza" de los
votantes, aunque "lo que cuenta es el momento en que se mete el voto en
la urna". (EFE) La ex presidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes aún
no ha solicitado la reincorporación a su plaza de funcionaria en la
Universidad Complutense y dispone de un mes para hacerlo, según fuentes
universitarias. Cifuentes, que hoy ha renunciado a su acta de diputada
en la Asamblea, dejando, por tanto, todos los cargos políticos tras
abandonar la Presidencia autonómica y el liderazgo del PP en la región,
es miembro del Cuerpo de Técnicos Superiores de la Universidad
Complutense. A los pocos meses de llegar a la Presidencia madrileña en
2015, Cifuentes impulsó una ley que, con los votos del PP y de
Ciudadanos, suprimió el Consejo Consultivo de la Comunidad de Madrid,
del que podían formar parte lo ex presidentes regionales que lo
solicitaran. (EFE)
Cristina Cifuentes ha renunciado este martes a su acta de diputada en la
Asamblea de Madrid y se ha retirado de la política tras casi 30 años
ocupando cargos públicos y orgánicos en el PP.
La expresidenta de la
Comunidad ha registrado su renuncia en la Cámara regional a las 10.30 y
ha puesto así punto final a una carrera que le vio ser diputada
autonómica, delegada del gobierno, presidenta y aspirante a suceder a
Mariano Rajoy como candidata de la formación conservadora a La Moncloa.
Tras dejar la presidencia regional y la del partido por el escándalo del máster
y la publicación de un vídeo de 2011 en el que protagonizaba un
supuesto hurto en un supermercado, la última renuncia de Cifuentes hace
que pierda el aforamiento que le correspondía como diputada.
La
renuncia de Cifuentes garantiza al PP que sus 48 diputados estarán
presentes en la Asamblea cuando se vote la investidura de Ángel Garrido
como presidente regional hasta las próximas elecciones. No hay margen de error para la formación conservadora en esa votación. Solo la suma exacta de sus 48 representantes con los 17 de Ciudadanos
alcanzará los 65 votos que marcan la mayoría absoluta. Y en la dirección
nacional había algo más que incertidumbre sobre la presencia en ese día
clave de Cifuentes, sometida a un gran "desgaste emocional" como
protagonista de la larga polémica que ha concluido con su salida de la
política. De hecho, como informó EL PAÍS,
los consejeros de Rajoy aventuraron en las últimas horas que la
expresidenta renunciaría a su acta para evitar que se la fotografiara
fuera de la bancada del gobierno, convertida ya en una diputada rasa sin
ningún tipo de poder en el partido que manejó con mano de hierro. La
marcha definitiva de Cifuentes supone un alivio para la dirección
nacional, donde se veía su permanencia como diputada como un
recordatorio diario e innecesario de la polémica que había llevado a su
dimisión, así como un elemento de continuo desgaste para las siglas del
PP a tan solo un año de las elecciones. "Esto es algo que podía ser esperado, era una decisión personal que
[la expresidenta] tenía que tomar cuando considerara que era el
momento", ha opinado sobre la renuncia de Cifuentes el propio Garrido en
la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de Gobierno. "No
ha hablado hoy con Cifuentes. En cada momento hay que tomar decisiones
en la vida y ella lo ha hecho cuando ha creído conveniente", ha seguido
el candidato a la investidura, que ha avanzado que hará cambios en el
Ejecutivo, renunciando a la consejería de presidencia para nombrar a un
nuevo consejero. "Las conversaciones con Cifuentes que tengo ahora son
de carácter personal, como una amiga. Para mí ha sido un honor ser el
número dos de Cristina Cifuentes".
Ahora será la Junta Electoral de Zona quien deberá designar un nombre
para sustituir a la expresidenta, que al dejar el acta también renuncia
a un sueldo base de 3.503,46 euros brutos al mes. Siguiendo el orden de
la lista electoral del PP de las elecciones autonómicas de 2015, el
remplazo sería Federico Jiménez de Parga, que está dispuesto a ocupa el
escaño. La ya expresidenta de la Comunidad, exlíder regional del partido y
exdiputada renuncia a su acta en un momento crítico para el PP de
Madrid. Su formación, que gobierna desde hace 23 años en esta Autonomía,
se arriesga a perder el poder en los comicios de 2019, a los que
Ciudadanos llegará impulsado por las encuestas. Sin un referente claro
en Madrid, Mariano Rajoy ha encargado al presidente del Senado, Pío García Escudero, que reconstruya el partido,
logre la paz interna y engrase la maquinaria electoral para acometer la
difícil tarea de mantener el gobierno regional y reconquistar el del
Ayuntamiento de la capital.
Casi cien
años después de la condena de un hombre por asesinato, sus nietos
aseguran que este fue cometido por la esposa del acusado y que fue para
defenderse del ataque de un hombre.
Guillaume Seznec con uno de sus nietos en 1950YVES FORESTIERGETTY IMAGES
El crimen que lleva casi un siglo trayendo de cabeza a la justicia
francesa acaba de dar otra sorpresa.
Guillaume Seznec siempre negó haber
matado en mayo de 1923 a su amigo y socio, Pierre Quémeneur.
Pero por
su muerte, a pesar de que nunca apareció su cadáver, Seznec fue
condenado a cadena perpetua, pena de la que cumplió 20 años de trabajos
forzados en un duro penal de la Guyana francesa antes de ser indultado.
Ahora, dos de sus nietos han roto el silencio sobre lo que llaman el
“secreto de familia”, una revelación que, efectivamente, exonera a su
abuelo, aunque no a la familia, ya que responsabiliza de lo que
califican de “homicidio involuntario” a su abuela, Marie-Jeanne.
El crimen que lleva casi un siglo trayendo de cabeza a la justicia
francesa acaba de dar otra sorpresa. Guillaume Seznec siempre negó haber
matado en mayo de 1923 a su amigo y socio, Pierre Quémeneur. Pero por
su muerte, a pesar de que nunca apareció su cadáver, Seznec fue
condenado a cadena perpetua, pena de la que cumplió 20 años de trabajos
forzados en un duro penal de la Guyana francesa antes de ser indultado. Su familia lleva desde entonces intentando que la justicia lo rehabilite a título póstumo, sin éxito. Ahora, dos de sus nietos han roto el silencio sobre lo que llaman el
“secreto de familia”, una revelación que, efectivamente, exonera a su
abuelo, aunque no a la familia, ya que responsabiliza de lo que
califican de “homicidio involuntario” a su abuela, Marie-Jeanne. Según Jean-Yves y Gabriel, nietos de Guillaume y Marie-Jeanne Seznec, todo fue un acto de “defensa” ante una agresión sexual. Así se lo transmitió su padre, el pequeño Guillaume, hijo
del condenado, a sus hijos, y estos lo han contado, 95 años después de
los hechos, en un programa de la televisión francesa. “Era un domingo, según él (Guillaume Seznec hijo)”, relató Gabriel en
la cadena France 2 la versión que escuchó de su padre. “Él estaba
jugando fuera, en el patio, cuando escuchó gritar a su madre, debatirse. En resumen, que la estaban agrediendo. Al ir a mirar por la ventana,
vio a Quémeneur en el suelo, encogido. La criada también estaba allí. Y
Quémeneur estaba muerto”. La versión oficial, por la que Guillaume Seznec acabaría purgando 20
años de su vida en un durísimo penal de la Guyana francesa, es que el
bretón mató a Quémeneur durante un turbio viaje de negocios de Bretaña a
París, donde se perdió su rastro. Ambos habrían estado involucrados en
un intento de vender en la Unión Soviética coches Cadillac abandonados
por las fuerzas estadounidenses en Francia durante la I Guerra Mundial. La maleta de Quémeneur apareció un mes después de su desaparición en la
estación de Havre. Dentro había un documento falsificado en el que
Quémeneur le dejaba unas tierras en caso de muerte a Seznec, lo que fue
considerado en el juicio prueba de su culpabilidad. “Ellos no querían su muerte, fue un homicidio involuntario”, insisten sus nietos casi un siglo más tarde.
La teoría de que fue la abuela la que mató a Quémeneur no es nueva. El primero en lanzarla fue el antiguo abogado de la familia, Denis
Langlois, en un libro publicado en 2015. Según relata, Marie-Jeanne
Seznec le habría atizado a Quémeneur con uno de los candelabros que
adornaban el salón de la chimenea de la casa –aquí la versión se desvía
de la de los nietos– para frenar los “insistentes avances” del amigo de su marido. Langlois asegura que así se lo confió el pequeño Guillaume
Seznec a su sobrino Bernard Le Her hace décadas, en 1978. “Es la misma
versión que la que han contado (sus hijos) Jean-Yves y Gabriel Seznec,
con algunas variaciones”, dijo el abogado, ya retirado, al diario Le Figaro. Langlois está convencido de que el cadáver de Quémeneur fue enterrado en
el suelo de una bodega aledaña a la casa. A comienzos de año, los
actuales dueños de la vivienda de los Seznec en Morlaix, en Bretaña,
dieron su permiso para que un grupo de voluntarios realizaran
excavaciones para buscar el cadáver. El descubrimiento de dos huesos
alentó las esperanzas, hasta que expertos determinaron que eran restos
animales. Sin embargo, Langlois y sus colegas no se dan por vencidos. En
las excavaciones se hallaron también unas “cenizas y escoria” que
todavía están por analizar. “Nos gustaría que la justicia examinara esos restos e iniciara un proceso de revisión” del caso, declaró el abogado a Le Figaro. Según Langlois, “nos acercamos a la verdad judicial”. Pero el caso no está aún cerrado.
“La abuela solo se defendió, hizo un gesto defensivo”, acotó su
hermano, Jean-Yves. “Nuestro padre no vio cómo cayó Quémeneur (…) su
madre le dijo que le levantó la mano porque Quémeneur la había agredido,
que la había manoseado”.
Cuando Guillaume Seznec llegó a casa y vio lo sucedido, llamó a un
amigo y ambos se llevaron el cuerpo a un lugar desconocido, después de
hacerle jurar a toda la familia que guardarían el secreto. Sin embargo,
según sus nietos, cuando la policía llegó tiempo después para llevarse
detenido a Seznec, su mujer se derrumbó y lo confesó todo. Pero nadie le
creyó.
El sarcófago dorado de Tutankamón en su cámara mortuoria, en las afueras de la ciudad de Luxor.MOHAMED ABD EL GHANY (REUTERS) / VÍDEO: REUTERS-QUALITYUn anuncio del Gobierno egipcio en 2015, secundado por un egiptólogo de prestigio, disparó las especulaciones de los medios
y las ilusiones de los apasionados de la arqueología. Un estudio hecho
con un radar apuntaba a la existencia de una cámara secreta en la tumba
del faraón Tutankamón, que podría ser nada menos que el lugar de reposo
eterno de la misteriosa reina Nefertiti. Las autoridades egipcias llegaron a cifrar en más del 90% las posibilidades de que se confirmara el que, sin duda, sería el descubrimiento del siglo. Sin embargo, un nuevo estudio descarta la teoría, que ahora queda en un simple espejismo. “Los
estudios han mostrado que no existe ninguna cámara, ni tan siquiera la
indicación de cualquier umbral o marco de una puerta, lo que contradice
la teoría anterior que asumía la existencia de pasajes o cámaras
adyacentes o dentro de la cámara mortuoria del rey Tutankamón", reza un
comunicado hecho este domingo por Mustafá Waziri, secretario general del
Consejo Supremo de Antigüedades. Esta es la conclusión que se desprende
de la investigación durante tres meses de un equipo de expertos en
geofísica liderado por Francesco Porcelli, de la Universidad Politécnica
de Turín, y que incluía especialistas de dos compañías privadas. Nefertiti reinó en Egipto hace más de 3.000 años, en uno de los
periodos menos conocidos y más convulsos de aquella antigua
civilización. Ella y su esposo, el faraón Akenatón, impulsaron una
revolución religiosa al pasar de unas creencias politeístas a venerar
una sola divinidad, el Atén, dios del Sol. Numerosos detalles de su vida
están envueltos en un halo de incertidumbre. Fue la madrastra de
Tutankamón, fue reina y existe el consenso de que fue incluso faraón,
con el nombre de Nefer-neferuaten y tal vez posteriormente como
Smenjaré, aunque este extremo está en disputa. La fama deriva del magnífico busto
que la representa, una de las piezas de arte más admiradas del Antiguo
Egipto y que está expuesto en el Museo Neues de Berlín. Es un busto
realista, que la refleja como una mujer madura de una extrema belleza,
que inspiro una de las novelas más conocidas de Terenci Moix.
El estudio de Porcelli es el tercero realizado con un radar para
evaluar la posible existencia de una cámara secreta. Sus resultados son
concluyentes, por lo que presuntamente acallará para siempre los
rumores. Según su informe final, al que ha tenido acceso el diario local
Al Ahram, su evaluación goza de “un alto grado de confianza”. Un análisis anterior, realizado también con tecnología de radar GPR por
parte de un equipo de la compañía National Geographic también había
desmentido la teoría inicial apoyada por el prestigioso egiptólogo
británico Nicholas Reeves.Su tesis se basa en los resultados de un primer examen con radar elaborado por un equipo de expertos japonés.
La opinión de Reeves fue puesta en tela de juicio
por otros reputados egiptólogos, como Zahi Hawass. Sin embargo, el
ministro de Antigüedades de la época, Mamduh el-Damaty, abrazó con
determinación la existencia de una cámara secreta, quizás con la
finalidad de promocionar la imagen exterior de Egipto con fines
turísticos. El sector sufrió un duro golpe en 2015 a causa de un
atentado que derribó un avión
de pasajeros rusos en la península del Sinaí provocando la muerte de
224 personas. En los últimos tiempos, el ministerio de Antigüedades se
ha esforzado en anunciar a bombo y platillo cualquier nuevo
descubrimiento arqueológico, a veces, exagerando su importancia.