Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

5 may 2018

Caroline Kennedy recuerda su tragedia................. Maite Nieto

Un documental sobre la boda de su hermano John F. Kennedy Jr., reaviva los momentos dramáticos de la única superviviente de la familia directa del presidente más carismático de Estados Unidos.

Caroline Kennedy y su hijo Jack en la gala del MET en Nueva York, en 2017. Caroline Kennedy y su hijo Jack en la gala del MET en Nueva York, en 2017. Getty Image

El 17 de julio de 1999, la maldición de los Kennedy volvía a golpear a la que era considerada ‘la familia real’ de Estados Unidos. 

El hijo de John F. Kennedy, el presidente estadounidense convertido en mito tras su asesinato en Dallas el 22 de noviembre de 1963, desaparecía junto a su esposa y su cuñada mientras pilotaba una avioneta desde New Jersey hasta la isla de Martha’s Vineyard, en Massachussets.

 Lo que era un viaje de trámite para asistir a la boda de una prima del inexperto piloto, se convirtió en una nueva tragedia que dejó absolutamente huérfana a su única hermana, Caroline.

 Por suerte, Jacqueline Kennedy, aquella primera dama vestida de rosa que estaba en el coche descubierto cuando la cabeza de su esposo se desplomó tras el disparo de un francotirador, no tuvo que volver a asumir esta nueva tragedia.

 Jacqueline Bouvier Kennedy Onassis había fallecido en 1994 víctima de un cáncer y su vida de consorte, primero de un presidente y después del multimillonario armador griego Aristóteles Onassis, no hubiera admitido más desdichas aunque sobre el papel pintara del color de los cuentos de hadas. 

Ahora el canal de televisión estadounidense TLC está trabajando en una película de cerca de dos horas sobre la glamurosa pareja que formaron John F. Kennedy Junior y Caroline Bessette, en quienes muchos quisieron ver la reencarnación del savoir fair de los padres del hombre que volvería a llevar el apellido Kenndy a la Casa Blanca. 

El filme incluirá imágenes inéditas de aquella boda blindada que se celebró el 21 de septiembre de 1996 en Cumberland, una isla del estado de Georgia a la solo se podía acceder en barco. Ocurrió como querían los contrayentes, ante un altar de madera, con la única presencia de familiares y amigos cercanos, y sin prensa que convirtiera el enlace en otro momento más de una vida expuesta desde la infancia. 

John F. Kennedy Jr. y su mujer , Carolyn Bessette Kennedy, llegando a una gala en Nueva York poco antes de su muerte en accidente de avioneta.
John F. Kennedy Jr. y su mujer , Carolyn Bessette Kennedy, llegando a una gala en Nueva York poco antes de su muerte en accidente de avioneta. Getty Images
Con el título provisional de JFK Jr. & Carolyn Bessette: A Camelot Wedding, la película recreará una historia de amor truncada por la fatalidad de un accidente y dejara al descubierto por primera vez detalles de aquel enlace tan privado que despertó aún más la curiosidad del público y aumentó la fama de la ‘pareja de América’.
En paralelo, hace solo unos días salía a subasta el diario de la niñera de Caroline y John Kennedy. 
La británica Maud Shaw, que comenzó a trabajar con los Kennedy poco antes del nacimiento de su primogénita, cuenta meticulosamente la infancia de los niños e incluye algunas de las cartas y postales que Caroline intercambió durante años con esa cuidadora a la que adoraba y que fue precisamente quien tuvo que hablar con los hermanos cuando asesinaron a su padre. 

El presidente John F. Kennedy con su mujer, Jacqueline, y sus dos hijos, Carolina (en el pony) y John Jr, en marzo de 1963.
El presidente John F. Kennedy con su mujer, Jacqueline, y sus dos hijos, Carolina (en el pony) y John Jr, en marzo de 1963. Getty Images
Recuerdos que para cualquier familia resultarían un repaso de su historia y que en este caso están salpicados de desgracias que volverán a abrir las heridas de la discreta Caroline.
 Desde 1989 está casada con el artista y diseñador Edwin Schlossberg con quien ha tenido tres hijos, Rose (29 años), Tatiana (28) y John Jack (25), que el año pasado acompañó a su madre a su insólita asistencia a una cita social, la gala del MET que organiza su amiga la editora de Vogue, Anna Wintour.
 El esculpido rostro, firma de la casa, de Jack le puso en la diana de los ávidos en buscar al nuevo ‘sex symbol’ de la familia. 
Su madre maneja el legado familiar desde un segundo plano, sin estar presente habitualmente en la vida social como hicieran sus padres y su propio hermano, y sin los vaivenes amorosos que también les caracterizaron.
 Pero Caroline lleva la política en la sangre y, aunque parecía que su vida estaría alejada de ella, en 2008 anunció su interés por el puesto en el Senado que ocupaba Hillary Clinton, aunque nunca llegó a ocupar este puesto porque las abiertas críticas que recibió la hicieron retirarse. 
En 2009 optó sin conseguirlo a ser embajadora de los Estados Unidos ante la Santa Sede, y finalmente sí ocupó este mismo cargo en Japón desde noviembre de 2013 hasta enero de 2017.
Su aparición en la gala del MET en Nueva York acompañada de su hijo y vestida con un llamativo vestido de la diseñadora japonesa Rei Kawakubo, se interpretó como una declaración de intenciones y un cerrojazo a la vida de luces y sombras de su familia.
 Su padre y su tío Robert, asesinados; dos primos fallecidos muy jóvenes en extrañas circunstancias; su propio hermano y su cuñada más la hermana de esta, muertos en accidente de avioneta… Demasiadas lágrimas para volver a recordar cuando uno quiere vestirse de colores. 

 

Muere José María Íñigo a los 75 años....................... Luis Alegre

Leyenda de la televisión española, ha mantenido una gran presencia en los medios de comunicación hasta el final de su vida.

José María Íñigo, en una imagen de 2003. Quality
José María Íñigo (Bilbao, 1942), una leyenda de la televisión en España, ha muerto este sábado en Madrid a los 75 años, según ha informado Pepa Fernández, presentadora del  programa de RNE No es un día cualquiera, en el que colaboraba. 
Sus años dorados correspondieron a la década de los setenta pero hasta el final de su vida mantuvo una gran presencia en los medios de comunicación. 
 Hace 50 años la complicidad de dos jóvenes de Bilbao, Pedro Olea y José María Íñigo, con uno de San Sebastián, Iván Zulueta, hizo posible un insólito programa musical de televisión, Último grito, un título que subrayaba su vocación vanguardista. 
Íñigo era el presentador y ese espacio le puso en el mapa a sus 25 años.
 Desde los 18 había desarrollado su pasión por el periodismo, sobre todo por la radio musical, en Bilbao, Madrid o Londres, donde se empapó de las últimas tendencias en unos años decisivos del pop y el rock. 
En 1969 condujo otro musical en TVE –Ritmo 70, realizado por Pilar Miró- y en 1970 comenzó a presentar el programa que le consagró, Estudio Abierto, basado en entrevistas, reportajes y actuaciones en directo. 
El éxito de Estudio Abierto facilitó que Iñigo fuera el encargado de presentar otros programasDirectísimo, Esta noche... fiesta, Fantástico- que hicieron de él un icono mediático de la Transición y de su mostacho el bigote más popular del país.
 Casi toda España devoraba esos espacios que potenciaron la fama de multitud de artistas, escritores, políticos, cómicos, boxeadores, toreros o seres anónimos que lo dejaban de ser de inmediato.
 Su modo de entrevistar- sentaba a su lado a los invitados y les miraba a los ojos- creó escuela.
 Uno no puede olvidar su entrevista a Jacqueline Bisset, en el esplendor de su belleza, y a Rita Hayworth, en plena tristeza de la suya. 
Algunos de los momentos de esos programas se han incorporado a la memoria colectiva.
 Uno de ellos fue el encontronazo en Directísimo entre dos ídolos nacionales, los toreros Paco Camino y Palomo Linares, cuando Camino llamó “musasho” a Linares; y otro, aún más impactante, fue el protagonizado el sábado 6 de septiembre de 1975 por Uri Geller, un ilusionista israelí que aseguraba ser capaz, sólo con la fuerza de su mente, de doblar cucharas o arreglar viejos relojes.
 Iñigo le provocó para que demostrara sus poderes y Geller no sólo no defraudó sino que contagió sus habilidades paranormales a muchos españoles que aseguraron haber doblado sus cucharas y arreglado sus relojes al ritmo de Geller. 
Al día siguiente, en España no se hablaba de otra cosa.   Directísimo también se vio sacudido por las circunstancias políticas. 
El 15 de noviembre de 1975, cuando la muerte de Franco parecía inminente, TVE decidió, como señal de respeto, suprimir del programa las actuaciones musicales; y el 7 de febrero de 1976, durante el gobierno de Arias Navarro, Iñigo le hizo a Cantarero del Castillo, líder de Reforma Social Española, la primera entrega de una serie de entrevistas que aspiraban a mostrar las virtudes de las asociaciones políticas.
 Se montó tal follón que ya no hubo una segunda entrega.  
Iñigo fue señalado como mejor presentador –en los Ondas o en los TP de Oro- en 1971, 1974, 1975, 1976, 1978, 1979 y en 1983, en la segunda época de Estudio Abierto.
 Esos premios retratan con precisión su época más brillante, la que le convirtió en un mito de la televisión y, por ejemplo, animó a Pedro Lazaga a ofrecerle Terapia al desnudo (1975), un espanto que protagonizó con Carmen Sevilla.
 Desde los 80 perdió protagonismo pero presentó programas en las recién nacidas ETB y Tele 5. 
Su afición por los viajes, el turismo, la música y la propia televisión le llevó a crear revistas y escribir varios libros.
 Fue, hasta última hora, un colaborador de lujo en televisiónEl show de Flo, Qué tiempo tan feliz, Aquí la tierra, Hora Punta- y radio.
 En Este no es un día cualquiera, que Pepa Fernández presenta en RNE, coincidió con otros españoles de bien como Forges o Labordeta.
 En 2011 la Academia de Televisión le concedió el premio Toda una vida.
 Desde ese año comentaba para TVE el Festival de Eurovisión, al que ya había permanecido ligado en los 70, en aquellos tiempos en los que toda España hablaba de él.

 

4 may 2018

Parte de los 'supervivientes', castigados tras ser descubierto su "chanchullo"

A la organización de Supervivientes (Telecinco) no le sentó nada bien que en el programa de este jueves algunos de los concursantes —el grupo compuesto por Romina Malaspina, María Jesús Ruiz, el Maestro Joao, Alberto Isla y el cantante Francisco— pactaran las nominaciones y se lo hizo pagar.
Como contó el presentador Jorge Javier Vázquez a la audiencia antes de que los supervivientes lo supieran, ante el "chanchullo" el programa había decidido castigarlos.
 "Vamos a hacer el paripé y lo decimos", anunció tras explicar que todos ellos habían votado a María Jesús porque ella lo había pedido "para largarse".
Una vez que comenzó la conexión con Honduras, Vázquez dejó que terminaran las nominaciones.
 Después de que Francisco nominara a Romina, Jorge Javier Vázquez comunicó al grupo la decisión de la organización.
"Como hemos detectado que os habéis puesto de acuerdo para nominar a María Jesús y los chanchullos no nos gustan en Supervivientes porque no consideramos que sea algo que aporte absolutamente nada a un formato tan épico como éste, la organización ha decidido que, salvo Francisco, que es el líder del grupo, todos estáis nominados", les notificó antes de desearles que pasaran una buena semana en su nueva localización, Cayo Paloma. Puedes ver el momento completo aquí.
La noche se saldó con la expulsión de Melissa Vargas y con María Jesús Ruiz, Romina Malaspina, el Maestro Joao, Alberto Isla, Raquel Mosquera y Sergio Carvajal nominados.
Y ¿Que pasa con esa concursante odiosa y grosera que se llama Sofia? tiene voz para acusar a alguien cuando ella solo está detrás de los chicos, fea y maleducada...¿por qué no la penalizan tb? le permiten que haga víctima a Mª Jesús y no se da cuenta que es insufrible. Echenla ya.
Me agota Raquel, me supera Saray no me gusta nadie, quizás tiene "mas educación " Logan....

La Policía rescata a una mujer que estaba suspendida de un sexto piso

La víctima colgaba de un aparato de aire acondicionado de un edificio de Fuenlabrada, en Madrid.

El momento del rescate.

La Policía Nacional rescató el pasado 1 de mayo a una mujer que se encontraba suspendida de un aparato de aire acondicionado en un edificio de Fuenlabrada, en Madrid, en torno a las seis y cuarto de la tarde.
 En el interior de la vivienda había una "nota de despedida" que suponen fue escrita por la propia víctima, según informó un portavoz de la Jefatura Superior de Policía.
 Los agentes la encontraron adormecida, por lo que entienden que había tomado algún tipo de medicamento.
 Una UVI se desplazó hasta el lugar de los hechos, en la Avenida de los Andes, y trasladó a la mujer al Hospital de Fuenlabrada para ser atendida.