Lone
Scherfig narra con inteligencia, matices, sensibilidad y gracia el
rodaje de una película de propaganda en la Segunda Guerra Mundial.
Sam Caflin y Gemma Arterton, en 'Su mejor historia'.
Siento notable pereza en estos meses casi desérticos en cuanto a
estrenos medianamente apetecibles para salir de casa y consumirme en los
cines.
Y tampoco me seduce abrasarme el cuerpo y los nervios (a lo peor
acabas entendiendo el arranque del extranjero camusiano: “Maté en la
playa de Orán a un hombre al que no conocía porque hacía calor")
pateando las calles en plan sonámbulo. Por lo tanto, intento hacer grata
la supervivencia mental viendo incansablemente en mi casa programas
doble o triples o cuádruples de películas antiguas en blanco y negro.
No
es casual, las programo con mimo y tampoco pienso recurrir al
psicoanálisis para que me lo explique.
Veo sucesivamente París,
bajos fondos, La evasión, Rocco y sus hermanos, Los viajes de Sullivan,
Una mujer para dos, El bazar de las sorpresas, Berlín Occidente, Con
faldas y a loco, El hombre que mató a Liberty Valance, El sueño eterno,
La noche del cazador, Anatomía de un asesinato, Bola de fuego, Los
sobornados, Plácido, Nazarín o La regla del juego.
Y así voy a seguir. Arcadia en blanco y negro para todo el verano.
Al repasar la lista de estrenos de esta semana observo que una de ellas, titulada Su mejor historia,
la dirige una señora danesa con cuyo cine he disfrutado antes. Se llama
Lone Scherfig y es la autora de películas que me gustan bastante, como Wilbur se quiere suicidar e Italiano para principiantes y otra que me conmueve especialmente, que es An Education. Y su nueva entrega no me decepciona. El guion habla con sutileza de
cosas variadas, los sentimientos que atan a la vida en tiempos
difíciles, los destrozos que pueden ocurrir en el corazón y su
progresiva cura, la solidaridad entre la gente cuando todo es guerra,
derrota y miedo, el oficio de actor. Pero sobre todo, el gran
interrogante es: ¿para que puede servir el cine?
El argumento principal se presta a discusiones. Un señor muy
listo, un maestro sin escrúpulos de la manipulación emocional llamado
Goebbels, sabía del enorme poder de la propaganda e impulsó hasta
límites delirantes los presuntos valores de la raza aria y del
nacionalsocialismo través de documentales, noticiarios y películas. Una
virtuosa fabricando imágenes como Leni Riefenstahl fue la perfecta
transmisora de esas siniestras apologías y loas. Vale, eran los malos
utilizando el cine para sus depredadores intereses. En Su mejor historia
el Ministerio de Información del gobierno británico durante los
bombardeos de Londres en la Segunda Guerra Mundial ordena hacer una
película que glorifique la supuesta hazaña real de dos hermanas gemelas
que van en un barquito hasta Dunquerque para ayudar salvar a los
acorralados soldados británicos. Esa película debe servir para exaltar el heroísmo, fomentar
la solidaridad, donar emoción, felicidad, esperanza y alegría a los
espectadores, convencerlos de que la justicia y la razón están de su
parte. Vale, aquí son los buenos utilizando la propaganda para su causa.
Volvemos al interrogante: ¿para que puede servir el cine en
determinadas circunstancias?
Lone Scherfig narra con inteligencia, matices, sensibilidad y
gracia el rodaje de esa trascendente película, la complicada labor de
una guionista en un universo regido por hombres, una historia de amor
muy bien contada. Es una compleja, pequeña, cálida, agridulce y bonita
película, un pretexto razonable para volver a la sala oscura en época de
sequía.
El
hallazgo de una mujer momificada después de cinco años en un gran
edificio de alquileres en A Coruña conmociona al vecindario. El escaso
olor impide que salten las alarmas en muchos de estos casos.
Edificio
de Culleredo donde ha aparecido una mujer momificada hace un lustro.
Las cuatro ventanas centrales pertenecen a su vivienda.A Rosario le murió la madre a finales de 2011 y enseguida
esos vecinos del edificio con los que solo cruzaba un hola, un adiós,
dejaron de verla. Nadie la echó demasiado de menos porque pasaba por la
vida de puntillas y no se relacionaba más que con Jesusa, su
progenitora. El lunes 3 a la una de la tarde, la Guardia Civil entró en
su piso de alquiler, el 2ºC, y se encontró el cuerpo momificado tendido
en el suelo, entre el pasillo y la cocina. Por la correspondencia
acumulada en el buzón y la conserjería los agentes calcularon que
llevaba muerta "al menos cuatro años". Pero Emilia, la vecina del 3ºD que el día del hallazgo había presentado
una denuncia por su desaparición está segura de que Rosario murió hace
cinco, a principios de 2012, tras los pasos de su madre. Jamás olió en
el descansillo escasamente ventilado de este gran edificio dormitorio
del municipio de Culleredo, a las afueras de A Coruña.
Y el casero tampoco se enteró porque no era un ser humano, sino una gran
empresa.
Según fuentes relacionadas con el caso, Rosario, que a veces
hacía sustituciones en la Xunta pero no tenía trabajo fijo, siguió
pagando sin falta de la cuenta de su madre la renta mensual, unos 400
euros, hasta hace tan solo un par de meses.
Este dato no ha sido
confirmado a El PAÍS por la compañía arrendadora,
que prefiere guardar silencio.
Cuando llegó la Guardia Civil, a la
difunta ya le habían cortado el agua y la luz por impago, pero en el
gigante inmobiliario Testa,
desde principios de año firma propietaria de este inmueble dedicado al
alquiler, no habían saltado las alarmas.
Rosario habitaba en el olvido, y
su muerte convivió sigilosamente durante un lustro con los cerca de 130 inquilinos.
Esta historia de cuerpos que se secan en un mundo que les hace vacío,
sin que ni siquiera el penetrante olor a carne podrida que lo impregna
todo pueda llegar en estos casos a delatar su presencia, se repite
varias veces cada año en España.
Entre otros, en 2016 una mujer que iba a ser desahuciada fue hallada en
estado de momificación natural en el chalé que ocupaba en Llíria
(Valencia).
Algunos de los animales que cuidaba también aparecieron
muertos cuando el juzgado autorizó que la echaran por morosa. En 2015 en
Requena (también en Valencia), un padre que vivía distanciado de sus
hijos, un hombre y una mujer, se topó sus dos cadáveres momificados
cuando al fin se decidió a ir a visitarlos al adosado de la urbanización
en la que residían. Llevaban unos nueve meses fallecidos.
En 2014, en
Palma, unos niños que estaban jugando descubrieron el cuerpo reseco de
un hombre en una casa abandonada junto a la Audiencia Provincial.
Entre finales de 2012 y principios de 2013, en Madrid
se dieron varios sucesos seguidos. Un hombre condenado por violación que
salía de la cárcel después de dos años se dirigió al piso que antes
compartía con su esposa, en Ciempozuelos, y halló su cuerpo momificado
en la cama. En este caso, los vecinos se habían quejado del olor, pero
nunca nadie había llegado a entrar en la vivienda. En el barrio del
Pilar, apareció el cadáver desecado de otra señora cuando se produjo una
fuga de agua y en el inmueble llamaron a un fontanero para encontrar la
avería. Un mes después, fue descubierto en su piso de la calle San
Ildefonso el cuerpo momificado del discreto señor Luis, un jubilado de
73 años que vivía solo. El número de españoles que viven sin compañía no para de crecer. Según el Instituto Nacional de Estadística hay ya 4,63 millones de hogares unipersonales en nuestro país,
54.100 más que el anterior. Son el 25,2 %, o una de cada cuatro
viviendas. De estas 4.638.300 personas que viven solas (un 10,1 % de la
población), el 41,7 % son mayores de 65 años y de estas, un 70,7% son
mujeres, la mayoría viudas y casi un 40% de más de 85 años. Esa realidad
da la vuelta en el caso de los menores de 65: el 59% son hombres. María del Rosario Otero Vieites, la vecina de Culleredo, que conservaba primas carnales con las que no se trataba en un municipio situado a unos 40 kilómetros de distancia,era mucho más joven. Hoy, de seguir viviendo, tendría 56 años,
y la edad a la que falleció solo se sabrá cuando haya conclusiones
definitivas del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga). Según el informe preliminar de la autopsia y a falta
de algunas pruebas sobre muestras de tejido que están pendientes de
resultado, falleció de muerte natural. Por tanto, nada que ver con el
caso del cadáver hallado en la localidad lucense de Sarria en 2015. El
hombre apareció encerrado en un armario junto a una bombona y su
correspondiente goma. Era un vecino que "viajaba mucho", con un hermano
ingresado en un centro para discapacitados y su madre ya difunta.
Llevaba momificado desde 2007 y nadie había sospechado. En el barrio
creían que se había ido a vivir a Madrid, y no se supo la verdad hasta
que la casa dio serias muestras de abandono y hubo que entrar a
limpiarla. Era una ironía que todo esto sucediese en la rúa Porvir, que
en gallego significa "porvenir". Hace un año, una magistrada de Vigo que estaba de
guardia expresó su preocupación al detectar 15 muertes en solitario en
algo más de una semana. En la mayoría de los casos, la muerte se hace
sentir enseguida por el vecindario; pero el proceso de momificación,
frente al de putrefacción, hace que las personas puedan llegar a no
enterarse. Según el antropólogo forense del Imelga Fernando Serrulla, que actualmente trabaja en Malvinas en la identificación de 123 cuerpos de soldados en el cementerio de Darwin,
un proyecto impulsado por el Comité Internacional de la Cruz Roja, la
momificación natural "suele oler, pero menos, y si el cadáver está en
una habitación cerrada es raro que huela". Dependiendo de las
condiciones ambientales y del propio cuerpo, este proceso de desecación
dura entre un mes y un año. Al acabar, el cuerpo es quebradizo y apenas
pesa porque no le queda agua. Esta evolución "se produce en ambiente seco", explica
el forense. "Lo más importante es la rapidez con la que tiene lugar esa
deshidratación, que impide que se inicie la putrefacción, aunque la
constitución de la persona y la causa de la muerte también influyen". Los cuerpos que se momifican, según Serrulla, "suelen ser de personas
delgadas", con poca grasa corporal, por lo que en algunos ancianos y en
los niños es un hecho más fácil. "En las personas obesas, la grasa se
pudre antes de llegar a deshidratarse", dice, pero en las delgadas, "si
además están deshidratadas, como ocurre con los ancianos muchas veces",
la momificación total o parcial es muy frecuente. "Las causas de la muerte que producen deshidratación,
como diarreas, hemorragias o golpes de calor, causan momificaciones".
Según el forense, si se suman todas las circunstancias citadas, "un
anciano poco o malnutrido, delgado, que muere por diarrea en verano en
un ambiente sin humedad", la norma suele ser que el cuerpo se seque.
La operación ha sido notificada este viernes como hecho relevante a la CNMV.
El Consejo de Administración de PRISA ha acordado aceptar la
oferta vinculante presentada por el grupo francés de medios y
telecomunicaciones Altice NV para adquirir la totalidad de la
participación que la editora de EL PAÍS tiene en Grupo Media Capital
SGPS (que asciende al 94,7% de las acciones) por un valor total de
empresa de 440 millones de euros. La operación, notificada este viernes como hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV),
depende ahora de la autorización de las autoridades de competencia y
regulatorias portuguesas, además de una dispensa temporal de
determinados acreedores financieros de PRISA y la aprobación de la Junta
General de la Sociedad. Por su parte, según indicó el grupo francés Altice, que
llevaba negociando con PRISA desde finales de junio, lanzará una oferta
para adquirir el 5,3% restante de Media Capital que no está en manos del
grupo español. Además, tiene intención de retirar a continuación a
Media Capital de la Bolsa de Lisboa, según informa AFP. El precio final de la operación de compra al grupo español
está sujeto a los ajustes habituales para este tipo de operaciones. La
Sociedad considera que, según su estimación más razonable, el precio de
la participación de PRISA en Media Capital tras calcular dichos ajustes
estaría en torno a 321 millones de euros. Esta transacción supondrá una pérdida contable estimada en
las cuentas consolidadas de PRISA de aproximadamente 69 millones y, en
las cuentas individuales de Prisa, de aproximadamente 81 millones de
euros, según estimaciones de la sociedad.
Líder de la televisión portuguesa
PRISA entró en el accionariado de Media Capital en 2005, cuando compró el 33%, del porcentaje que aumentó hasta el 94% en 2007. Dos años más tarde, acordó la incorporación de Ongoing Strategy Investments como socio del grupo portugués. Media Capital tuvo su origen en 1989 con el lanzamiento del
diario O Independente. El grupo líder de comunicación en Portugal creció
y se desarrolló en los años noventa hasta convertirse en un potente
holding de medios con marcas de referencia en el ámbito de la
televisión, la radio, la producción audiovisual e Internet. En televisión, su buque insignia es la cadena TVI, que lidera las audiencias en el total del día y el tramo del prime time,
con medias diarias del 22% y 26%, respectivamente, aglutina 6 canales
(TVI, el canal generalista y los canales de pago TVI24, TVI Ficção, TVI
Reality, TVI Internacional y África TVI) que emiten en 16 países y casi
40 plataformas. El Grupo cuenta también con la división Media Capital
Digital, cuyo activo principal, IOL, es el segundo mayor portal
nacional, y con la plataforma digital TVI Player que permite el acceso
gratuito a los canales de TVI en cualquier lugar del mundo. En el sector de la producción audiovisual, Plural
Entertainment lidera la producción audiovisual (ficción y animación) en
Portugal, con una capacidad anual de más de 1.000 horas de contenidos. Sus producciones, que baten récords en horarios de máxima audiencia,
están actualmente presentes en 36 países en todo el mundo, ganando el
primer premio Emmy en Portugal. El descenso del mercado publicitario en Portugal ha afectado
a Media Capital, pero el fuerte control de los costes ha permitido al
grupo alcanzar durante el primer trimestre del año un EBITDA en el
período de 5,6 millones de euros. En 2016, Media Capital ganó 19,1
millones de euros, un 10% más, con una facturación de 174 millones de
euros. Los ingresos publicitarios aumentaron un 4%, hasta 121,4 millones
de euros, mientras que el resultado bruto de explotación (ebitda)
aumentó un 3%, hasta 41,5 millones.
El supercúmulo de Sarasvati, en el centro de la imagen, rodeado otras galaxias.SDSSUn equipo de astrónomos acaba de anunciar el descubrimiento
de Sarasvati, un supercúmulo de galaxias que describen como una de las
mayores estructuras del universo y probablemente la más lejana que se
conoce. Para alcanzarla habría que viajar a la velocidad de la luz durante 4.000 millones de años —casi la edad de la Tierra—
en la dirección de la constelación de Piscis. El nuevo supercúmulo,
descubierto por astrónomos de varias instituciones académicas de India,
tiene un diámetro de 600 millones de años luz y contiene una masa
equivalente a mil billones de estrellas como el Sol.
El universo está formado por objetos de complejidad
creciente. Los planetas se agrupan en torno a estrellas para formar
sistemas solares. Millones de sistemas solares se agrupan para formar
galaxias. Miles de galaxias se entrelazan con materia oscura para formar
cúmulos. Los cúmulos se agrupan en filamentos y otras estructuras y
estas se unen para formar supercúmulos, las mayores estructuras del
universo. Hasta ahora solo se habían descrito unos pocos supercúmulos equiparables a este, como la concentración de Shapley
y la Gran Muralla de Sloan, pero Sarasvati es el más lejano de todos”,
explica Joydeep Bagchi, del Centro Interuniversitario de Astronomía y
Astrofísica, en Pune, en una nota de prensa difundida por su
institución. El descubrimiento se ha hecho usando imágenes de Sloan
Digital Sky Survey, un proyecto astronómico que ha producido los mapas
tridimensionales más precisos del universo visible. Los detalles del
hallazgo se acaban de publicar en Astrophysical Journal.En 2014 se descubrió que la galaxia en la que está nuestro planeta, la Vía Láctea, forma parte de un supercúmulo conocido como Laniakea. La fuerza de gravedad que ejercen estas grandes estructuras determina
el movimiento de las galaxias a grandes distancias. Este mismo año un
estudio apuntaba a que la fuerza de gravedad que ejercen el supercúmulo
de Shapley y un enorme espacio vacío a 500 años luz se combinan para
hacer que nuestra galaxia viaje a dos millones de kilómetros por hora respecto a la velocidad constante de la radiación cósmica de microondas, generada tras el Big Bang. Los supercúmulos también plantean un importante reto para
las teorías actuales de evolución del universo. Puede que algunos sean
demasiado antiguos y grandes para encajar con los modelos actuales que
describen la evolución del universo tras el Big Bang, hace 13.700
millones de años. Se piensa que las galaxias jóvenes viajan a través de
los filamentos hasta llegar a los cúmulos, donde su capacidad para
formar nuevas estrellas comienza a decaer. El estudio de Sarasvati puede
ayudar a entender mejor los diferentes ambientes que recorre una
galaxia a lo largo de su vida y averiguar si la relatividad de Einstein
también explica el comportamiento de estas enormes estructuras hasta 10
órdenes de magnitud mayores que el Sistema Solar, señala el estudio. Sarasvati hace referencia a un río nombrado en el texto más antiguo de la india y también es el nombre de la diosa hindú del conocimiento, la música, el arte y la sabiduría. Para Yehuda Hoffman, astrofísico de la Universidad Hebrea de
Jerusalén, el descubrimiento de un supercúmulo a estas distancias es
interesante porque demuestra que, "a medida que exploramos zonas cada
vez más lejanas del universo, encontramos las mismas estructuras, con lo
que podemos entender mejor su forma a gran escala" . El investigador
cree que Sarasvati confirma el modelo estándar de la cosmología, la
teoría más aceptada del nacimiento y evolución del cosmos. "Es una
confirmación de nuestra visión actual del universo", resalta.