Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

12 jul 2017

El Rey pide “diálogo” y “esfuerzo” por Gibraltar ante el Parlamento británico

Felipe VI interviene en la sesión conjunta de la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes.

Felipe VI
El rey Felipe VI y el duque Felipe de Edimburgo pasan revista a la Guardia de Honor en Londres. EFE
El Rey ha intervenido este miércoles por la tarde ante el Parlamento británico, en la sesión conjunta de la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes, y ha pedido a los Gobiernos de Londres y Madrid que redoblen sus esfuerzos para buscar "fórmulas satisfactorias" para todos en Gibraltar.
"Estoy seguro de que esa determinación para superar diferencias se redoblará en el caso de Gibraltar, y confío plenamente en que el diálogo necesario y el esfuerzo de nuestros Gobiernos conseguirán avanzar en la búsqueda de fórmulas satisfactorias para todos", ha afirmado Felipe VI tras señalar de los lazos que unen los dos países y los desencuentros que han vivido.
El Rey ha pedido también buscar soluciones para que el acuerdo para Brexit garantice la "necesaria confianza y certidumbre" a los cientos de miles de ciudadanos españoles que viven en Reino Unido y los británicos que residen y visitan España.
Además de homenajear a Echeverría, que, como otros muchos, demostró un"comportamiento ejemplar y heroico" en los últimos atentados de Londres, Felipe VI elogió la dignidad del pueblo del Reino Unido, así como su entereza y fe en la victoria, que "harán prevalecer una y otra vez la libertad sobre cualquier forma de extremismo o fanatismo que conduzca a la violencia y el extremismo".
 "Quiero decirles que siempre contarán con el afecto de los españoles; saben bien que somos sus amigos leales y aliados", recalcó el monarca.
 Su discurso forma parte de su primera visita de Estado a Reino Unido como monarca. Felipe VI y la reina Letizia han sido recibidos con salvas de cañón por la reina Isabel II y el duque de Edimburgo en una ceremonia militar en el Palacio de Buckingham. Es la segunda vez que un rey español se dirige ante el Parlamento británico: su padre pronunció su discurso en el mismo lugar hace 31 años.

Los Reyes juntos a Isabel II y el duque de Edimburgo.
Los Reyes juntos a Isabel II y el duque de Edimburgo. REUTERS

El Rey pide ante el Parlamento británico “diálogo” en el conflicto de Gibraltar

 

No es por maldad Lucía Pariente, me niego a vivir la maternidad como usted Pilar Eyre Pilar Eyre Lucía Pariente

No es por maldad

Lucía Pariente, me niego a vivir la maternidad como usted

Pilar Eyre






Lucía Pariente
Usted es una madre coraje. Es una ‘mamma’ italiana, griega y judía todo en una pieza. Es mama/osa. Usted, por su hija, no solo mata, sino apuñala, descuartiza, revienta, y despelleja a quien sea.
Sí, pero…
Una, que también es madre, empieza a estar harta del todo vale para defender a nuestros hijos. 
El ser madre y querer a tus hijos no debe servir de excusa para sacar a pasear tus malos instintos, tus rencores internos, el lenguaje tabernario y la maldad intrínseca de tu negro corazón.
 Me niego a identificarme con esta forma de vivir la maternidad y creo que la mejor herencia que podemos dejar a los que nos siguen es el ejemplo, ¡y menudo ejemplo está usted dando, señora! 
Claro que, quizás, todo es un paripé de cara a la galería y es usted dulce, ingenua y bondadosa como Heidi, entonces no he dicho nada y ‘tirurirurirura, abuelito dime tú’.

se lleva ponerte el paquete entero de horquillas en la cabeza

Está pasando: se lleva ponerte el paquete entero de horquillas en la cabeza

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  Ya sean rojos, fucsias o naranjas, tus labios este verano son mate

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Se llevan los labios subidos de tono con una gran variedad de colores, pero con un denominador común: un acabado aterciopelado.

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Bodybell se apunta a las tres tendencias que marcan la temporada con los mejores productos en colorido facial.

muchas marcas mantienen en segundo plano que producen en países asiáticos,

La explicación es sencilla: fabrican en China, sí, pero con unas condiciones de trabajo reguladas y en la mismas fábricas que producen para diseñadores como 3.1 Phillip Lim. Tal y como explica la fundadora a Racked, produce en fábricas de Hong Kong y quiere “humanizar” la fabricación en el país asiático, de donde proviene su familia. “Nunca entendí la idea de la mala calidad asociada con China, probablemente debido a mi herencia china, pero creo que es un sesgo cultural, una percepción que espero pueda ser cambiada. 
El país ha estado fabricando ropa para todo el mundo durante los últimos 100 años.
 Pensar en un país entero como ‘de mala calidad’ me parece realmente torpe, teniendo en cuenta que algunos de los mejores productos del mundo se hacen allí”, defiende.
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Las piezas se fabrica en China pero bajo buenas condiciones. Foto: Modern Citizen
Este modelo, que por otro lado reniega de la producción en países asiáticos menos desarrollados como Bangladesh y Vietnam, es el que permite ofrecer prendas a precios competitivos con un crecimiento anual que, sin dar cifras exactas, su creadora sitúa en el 300%. 
Aunque para mantener y mejorar los números acaba de fichar a un nuevo jefe de merchandising proveniente del comercio de lujo The Line, en los comienzos toda la plantilla de Modern Citizen estaba compuesta por mujeres. “Para nosotras es fundamental que las mujeres ocupen puestos de liderazgo. 
Al mismo tiempo creo que empatizamos mejor con otras mujeres cuando se trata de diseño.
 Estamos ofreciendo un producto y un servicio a chicas por lo que apoyar el liderazgo femenino es algo con lo que estamos muy comprometidas”, declaró Lee en una entrevista hace un par de años.
Con esta filofosía (“por las mujeres, para las mujeres”, reza el mantra de la compañía) no es de extrañar que el proyecto se centre en vestir a jóvenes trabajadoras de entre veintitantos y treintaypocos, aunque su clienta más longeva haya cumplido los 78. Tampoco que Emma Watson sea el icono de estilo que inspira a la firma.
  Además de coincidir con la ideología feminista de la actriz, Lee considera su estética pulida y refinada, sin resultar aburrida, una fuente de inspiración para sus clientas.

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La imagen que quieren proyectar se acerca a la de firmas de lujo. Foto: Modern Citizen

Tras su experiencia durante seis años trabajando en estrategia y desarollo de negocio digital del grupo GAP, parece que Jessica Lee tiene claro lo que la gente quiere y cómo ofrecerlo. 
Supo detectar que existe un nicho de mujeres que desean vestir bien sin rascarse el bolsillo y sin toparse con otros tantos looks iguales por la calle. 
Eso y crear una comunidad son las claves de una marca digital hoy en día.
 “Zara ofrece un producto increíble, pero no emocional. Es muy utilitario”, explicó a Business of Fashion.
 Por eso su propósito es generar una clientela fiel y crear una comunidad que comparta gustos, valores y conversación además de prendas.

No es la única enseña estadounidense que ha sabido reconocer la fórmula.
 Ahora que Nasty Gal ha dejado de ser ejemplo estrella de caso de éxito, firmas como Everlane o Genuine People le toman el relevo. Esta última, con base en China, no deja de ganar notoriedad acercando al resto del mundo ropa y accesorios importados. “Apostamos por poco stock y mucha rotación de producto. 
Nos basamos en la estética asiática y estamos creando verdaderos fans de la firma, algo que no ocurre con grandes cadenas”, afirma su fundadora.
 Reformation y Fame and Partners también son otros dos buenos ejemplos si analizamos marcas con un rango de precios un poco superior. 
La primera triunfa internacionalmente –y recorre los editoriales de las revistas de moda– con sus vestidos escotados perfectos para eventos.
 La segunda defiende la personalización como valor principal.
 Bajo el lema “moda antirápida” crean productos bajo demanda acabando con el exceso de stock y cuadruplicando sus ventas cada año desde que naciera en 2014. 
Y luego están enseñas de toda la vida como Madewell, probablemente lo más parecido a un Zara americano pero algo más caro.


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La firma apuesta por prendas minimalistas con buena relación calidad-precio. Foto: Modern Citizen
Modern Citizen se aleja bastante de la apuesta por la última tendencia para centrarse en básicos y prendas, principalmente lisas, para el día a día. No esperen encontrar en su catálogo el último clon de Vetements ni referencias a las chicas nerd de Gucci. La firma defiende como fórmula de éxito ofrecer prendas básicas de calidad aceptable y precio asumible. La misma receta que llevó a Everlane, otra enseña estadounidense que viene pisando fuerte, a convertir unos sencillos pantalones negros en objeto de deseo para 12.000 mujeres. El precio medio de sus creaciones ronda los 65 euros (hay que tener en cuenta que los precios de Zara son más altos fuera de España) e incluye un buen surtido de vestidos lisos de distintos cortes y longitudes, discretos tops con alguna concesión a los volantes y otros tantos pantalones y faldas perfectos para ir a la oficina. Tampoco faltan accesorios, productos de belleza y una línea de decoración como mandan las reglas actuales de la diversificación.
Lo más llamativo de su propuesta es que defienden el ‘Made in China’ por bandera. Cuando muchas marcas mantienen en segundo plano que producen en países asiáticos, llega Modern Citizen para gritarlo a los cuatro vientos. La explicación es sencilla: fabrican en China, sí, pero con unas condiciones de trabajo reguladas y en la mismas fábricas que producen para diseñadores como 3.1 Phillip Lim. Tal y como explica la fundadora a Racked, produce en fábricas de Hong Kong y quiere “humanizar” la fabricación en el país asiático, de donde proviene su familia. “Nunca entendí la idea de la mala calidad asociada con China, probablemente debido a mi herencia china, pero creo que es un sesgo cultural, una percepción que espero pueda ser cambiada. El país ha estado fabricando ropa para todo el mundo durante los últimos 100 años. Pensar en un país entero como ‘de mala calidad’ me parece realmente torpe, teniendo en cuenta que algunos de los mejores productos del mundo se hacen allí”, defiende.

La imagen que quieren proyectar se acerca a la de firmas de lujo. Foto: Modern Citizen
Tras su experiencia durante seis años trabajando en estrategia y desarollo de negocio digital del grupo GAP, parece que Jessica Lee tiene claro lo que la gente quiere y cómo ofrecerlo. Supo detectar que existe un nicho de mujeres que desean vestir bien sin rascarse el bolsillo y sin toparse con otros tantos looks iguales por la calle. Eso y crear una comunidad son las claves de una marca digital hoy en día. “Zara ofrece un producto increíble, pero no emocional. Es muy utilitario”, explicó a Business of Fashion. Por eso su propósito es generar una clientela fiel y crear una comunidad que comparta gustos, valores y conversación además de prendas.

No es la única enseña estadounidense que ha sabido reconocer la fórmula. Ahora que Nasty Gal ha dejado de ser ejemplo estrella de caso de éxito, firmas como Everlane o Genuine People le toman el relevo. Esta última, con base en China, no deja de ganar notoriedad acercando al resto del mundo ropa y accesorios importados. “Apostamos por poco stock y mucha rotación de producto. Nos basamos en la estética asiática y estamos creando verdaderos fans de la firma, algo que no ocurre con grandes cadenas”, afirma su fundadora. Reformation y Fame and Partners también son otros dos buenos ejemplos si analizamos marcas con un rango de precios un poco superior. La primera triunfa internacionalmente –y recorre los editoriales de las revistas de moda– con sus vestidos escotados perfectos para eventos. La segunda defiende la personalización como valor principal. Bajo el lema “moda antirápida” crean productos bajo demanda acabando con el exceso de stock y cuadruplicando sus ventas cada año desde que naciera en 2014. Y luego están enseñas de toda la vida como Madewell, probablemente lo más parecido a un Zara americano pero algo más caro.
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