Los cinco pasos que han convertido a la modelo en la estrella mediática de ‘Supervivientes’.
Como es habitual en este tipo de concursos en los que intervienen famosos, la elección de Alba Carrillo es seguro que tenía muy presente el momento de polémica fama que vivía después de la separación del tenista Feliciano López.
Sus controvertidas declaraciones sobre la libido del jugador o las dudas sobre su condición sexual que hizo públicas en otro programa de la misma cadena de televisión la habían situado en el candelero de ‘elegibles’.
La audiencia, y por ende la caja, mandan.
Y Alba Carrillo está cumpliendo con ambas cosas aunque se salte todas las normas del programa y de la convivencia y la organización se lo esté consintiendo incluso a pesar de las quejas del resto de los concursantes.
1. De estudiante a aprendiz de modelo. Alba Carrillo estudiaba Interpretación y Relaciones Públicas cuando tuvo su primer contacto con la televisión.
Fue en la segunda edición de Supermodelo, el primer reality que afrontó el canal Cuatro y que enfrentaba a varias jóvenes aspirantes a modelo con el fin de posicionar a la representante española en el certamen de Elite Model Look, organizado por la famosa agencia internacional de maniquíes.
Alba quedó en cuarta posición.
Pero ya entonces se ganó el rechazo de la mayoría de sus compañeras de concurso.
Falsa, manipuladora, fría o prepotente fueron los adjetivos más frecuentes que oyó de sus colegas durante los tres meses que duró el concurso.
Tampoco le faltó la reprimenda de Emmanuel Rouzic, el fotógrafo que asesoraba a las aspirantes.
“Todo lo que haces es demasiado forzado. Si fueras actriz, serías malísima”, llegó a sentenciar Rouzic.
2. Pareja de Fonsi Nieto. En 2010, después de algunos trabajos como modelo para firmas comerciales que no tuvieron mayor trascendencia mediática, Alba Carrillo comenzó a ser habitual de las revistas del corazón.
¿El motivo? Su relación sentimental con Fonsi Nieto, el motorista español que llegó a lo más alto de su carrera en 2002 cuando quedó subcampeón del mundo de la categoría de 250cc.
Cuando se relacionó a la pareja, el deportista estaba a punto de retirarse y ya era más famoso por su matrimonio fracasado con la también modelo Ariadne Artiles, su presencia en las fiestas de Ibiza y sus pinitos como DJ de música electrónica en macrodiscotecas, que por sus logros con la moto en los circuitos.
Después de algo más de dos años de relación, muchas portadas de revista y un hijo en común, Lucas, que nació el 17 de octubre de 2011, la pareja se separó en noviembre de 2012.
De cara a la galería todo ha sido entendimiento y buena sintonía desde su separación, pero poco antes de la partida de ella a Honduras un pequeño incidente relacionado con las visitas del niño sacó a la luz la controversia real que existía entre ellos y que aparentemente se mantenía silenciada en beneficio de su hijo.
La familia vivía en el madrileño barrio del Pilar y el padre regentaba una tienda de deportes en la misma zona.
La participación de Lucía, primero interviniendo en varias ediciones de Sálvame y después en el concurso de supervivencia ha desvelado intimidades familiares como su confesión de que nunca ha estado enamorada de su marido y una relación que se podría calificar de tóxica entre madre e hija.
El padre mientras tanto se mantiene al margen y cuando se ve asaltado por las cámaras afirma que él no sigue las andanzas de su hija porque solo ve “canales temáticos, series y documentales de La 2".
Las salidas de tono de Alba Carrillo en cuanto se habla de su hijo Lucas da que pensar en el amor que siente por él pero quizá también en la preocupación sobre la repercusión que su controvertida popularidad pueda generar en el niño. Por otro lado, mantiene abiertas las tensiones con Fonsi Nieto por temas relacionados con el régimen de visitas y manutención del hijo de ambos, y su enfrentamiento con Feliciano López hasta que queden solucionadas las reclamaciones económicas pendientes de la división de su sociedad de gananciales.
Además de estar en boca de todos los desequilibrios emocionales que han llevado a la modelo a recibir medicación y tratamiento psicológico y a ser presentada en el programa en el que concursa como “mi desequilibrada favorita".