Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

8 feb 2017

Kim Basinger, enganchada a la cirugía estética

La actriz, mito erótico de los años ochenta, se ha vuelto a retocar el rostro.

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Kim Basinger, el mito erótico de los años ochenta, ha decidido vivir en continuo cambio estético. La  protagonista de Nueve semanas y media (1986) o L. A. Confidencial (1997), por la que se llevó un Oscar como mejor actriz de reparto, se ha vuelto a retocar la cara. No es la primera vez, ni la segunda que la actriz se decide a pasar por el quirófano. Solo un repaso por sus fotos de los últimos años permite observar como ha transformado su rostro gracias al bisturí y a los rellenos faciales. A sus 63 años, Basinger parece otra persona.
Víctima del bótox y la cirugía estética desde que cumplió 60 años el bisturí le ha atraído aún más. En las últimas imágenes de la actriz se le ve un rostro visiblemente operado. Las cejas más arriba y casi inmóviles, los pómulos más delineados y la piel como de cera dejan claro que la actriz ha recurrido en más de alguna ocasión a la ayuda del bótox y algún arreglillo más. Kim Basinger presenta una piel, sorprendentemente estirada, sin arrugas en la frente, ni rastro de patas de gallo, ni tampoco el famoso código de barras (las arrugas en torno a los labios). Además, la actriz tiene los pómulos más
Su último nuevo aspecto lo ha lucido en el estreno de 50 sombras más oscuras, película en la que interpreta a Elena Lincoln, la mujer que introdujo a Christian Grey en el sadomasoquismo.
Su compañero en Nueve semanas y media Mickey Rourke también ha pasado de ser un sex symbol a un hombre irreconocible tras numerosas cirugías estéticas. La nariz se la operó cinco veces incluso en una de las intervenciones, se le extrajo cartílago de una oreja para reconstruirle la nariz. Ese fue el comienzo de su obsesión con las cirugías estéticas que incluye lifting facial, operación de los párpados y también injertos de pelo.
marcados que en sus últimas apariciones públicas.

Un juez autoriza la dación en pago de la casa natal de Velázquez en Sevilla

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Victorio y Lucchino pierden la propiedad del inmueble tras un concurso de acreedores.

Los modistos Victorio y Lucchino, con la bailaora Cecilia Gómez, en su taller ubicado en la casa natal de Velázquez, en una foto de archivo. EFE
La casa natal del pintor Diego Velázquez no pertenece más a los modistos sevillanos Victorio y Lucchino.
 Un juez de Sevilla acaba de aprobar la dación en pago de este céntrico edificio de dos plantas, con fachada amarillo albero y portón de madera. 
El abismo económico al que se enfrenta la pareja de diseñadores desde hace un lustro ha provocado esta decisión judicial. 
En 2012 despidieron a parte de la plantilla, y en 2013 presentaron un concurso voluntario de acreedores que se resuelve con este auto en el que el juez acepta el plan de liquidación de la empresa V&L Costura, Diseño y Moda S.A., que instauró en ese inmueble su sede en 1985.
 Además de este edificio, el juez ha autorizado en dos autos, fechados el pasado martes 7, la dación de otra vivienda anexa, por lo que la liquidación de los dos bienes quedará sometida a la administración concursal, que decidirá qué hace con los inmuebles en acuerdo con los acreedores de la firma.

El pasado 2013, los modistos detallaron que contaban con un activo de 15 millones de euros y un pasivo de 13,5, según declararon en una entrevista a Efe. 
 "Estamos convencidos de que vamos a superar con éxito la situación concursal", aseguraba José Víctor Rodríguez (Victorio), en 2013. 
En ese momento consideraba que las negociaciones con las entidades financieras, como su principales acreedores, estaban muy avanzadas.
 "Eso nos permitirá terminar de definir el plan de viabilidad empresarial y empezar a negociar con los acreedores ordinarios", decía en ese encuentro.
El juzgado de lo Mercantil 1 de Sevilla ha ordenado además cancelar "todas las cargas registrales" que pesaban sobre las fincas a instancia de otros acreedores.
 Entre los que enumera; Golden y Desarrollos S.L., Chav S.A., la Agencia Tributaria, Difusión Velilla S.L., la Tesorería General de la Seguridad Social, Nin de Selezione S.L., Aifos Arquitectura y Promociones Inmobiliarias S.A. y María de Gracia Hinojo Najas.
Desde que el pintor sevillano naciera en esta casa en el siglo XVI, el pulso cultural se ha mantenido posteriormente sobre sus suelos de piedra. 
El edificio fue lugar de inspiración para el revolucionario grupo artístico Equipo Crónica, y ha llegado a albergar obras de Antonio Saura y Luis Gordillo, expuestas en década de los setenta, cuando se ubicaba en el edificio el centro de arte contemporáneo M-11.

 

Letizia y sus cambios de peinado...¿Es necesario tener a esta Reina?

La Reina, cada vez más aficionada a ofrecer una nueva imagen con su pelo. Ahora apuesta por los recogidos.

 


La Reina cada vez más apuesta por los recogidos y los grandes pendientes. 
La Reina cada vez más apuesta por los recogidos y los grandes pendientes..


Letizia se deja asesorar por su peluquera de siempre, a la que conoció cuando trabajaba en TVE. Letizia se deja asesorar por su peluquera de siempre, a la que conoció cuando trabajaba en TVE. 
Junto con el pelo recogido y los pendientes largos, Letizia apuesta por el rojo en sus labios. Junto con el pelo recogido y los pendientes largos, Letizia apuesta por el rojo en sus labios.
 
La Reina también se recoge el pelo para actos de día.
 El verde oliva le apaga el color
También suele llevar coleta, como en esta recepción en Zarzuela el pasado mes de junio. También suele llevar coleta, como en esta recepción en Zarzuela el pasado mes de junio. 
Durante casi dos años, Letizia apostó por una melena corta. Aquí en la entrega de los premios contra la droga. 
Durante casi dos años, Letizia apostó por una melena corta. Aquí en la entrega de los premios contra la droga.
En 2015, la Reina se sometió a uno de sus cambios más radicales en lo que a su pelo se refiere. En 2015, la Reina se sometió a uno de sus cambios más radicales en lo que a su pelo se refiere. 
 
En la Expo de Milán, la Reina volvió a decantarse por la melena con ondas. 
En la Expo de Milán, la Reina volvió a decantarse por la melena con ondas.

La escritura de hierro y de cristal.................................. Juan Cruz

"No me manifiesto por las calles, solo escribo libros", decía Todorov sobre su carácter insumiso.

Todorov recibiendo el Príncipe de Asturias en 2008. AFP

Primavera de 2012. Había que fijarse en sus manos, cómo fueron avanzando por la vida, con qué delicadeza se acariciaban, parecían mensajes solitarios de su mente, qué dolor mostraban.
 Como si todo el cuerpo del hombre ya enfermo se concentrara en la pureza de cristal y hierro de esas manos.
 Tiempo atrás fueron blancas, pulimentadas entre libros, y sus ojos eran risueños, asombrados, su nariz huesuda, sus gestos ligeros en la silla.
Un par de años más tarde la silla le estorbaba, le dolía el cuerpo y hasta en los ojos estaba ese dolor físico explicando en susurros lo que había pasado en el Este del mundo, de donde vino a liberarse a París. Sus gafas cristalinas, su voz ya apagada, como si estuviera dictando una última lección ante alumnos atónitos que saben que asisten a la clase final del maestro.
Primavera de 2016. Hablaba así, con ausencia de pasión, como si aguardara que la tarde y el día siguiente fueran pasos de un tiempo en el que ya no se sentía bienvenido. 
La materia de conversación era un libro suyo contra el odio, a favor de la compasión.
 Insumisos, Galaxia Gutenberg. Pasternak (¡y Stalin!, qué dolor), Solzhenitsyn, Mandela, Germaine Tillion, Malcolm X… 
Recorrió la biografía de esos personajes en busca de un lugar común que los confrontara con la vida del siglo XX, tan cruel en todas partes, tan esperpéntica en su propio país, Bulgaria: la insumisión.
 “Contra el odio y a favor de la compasión”, dijo que escribía. Preguntó por José María Ridao, su amigo, su vecino.
 “Ah, escribe sobre Camus. Otro insumiso”.
 Abrazaba el pasado de los que fueron ejemplo acaso para su vida misma.
 Cuando ya la tarde era de plomo en su tiempo de hombre vencido por la evidencia de un dolor que no se decía saltó esta pregunta: —¿Usted se siente insumiso?—Sí y no.
 En algunos aspectos me siento que no trato de confirmar opiniones, me siento a menudo en desacuerdo.
 No me manifiesto por las calles, solo escribo libros, lo que no es una vida peligrosa. 
Así que depende desde qué punto de vista.
Años atrás, en Miami, en México.
 La mirada de un escolar tranquilo, esa cara de la que recuerdo, como si los estuviera viendo, sus ojos vivos. 
Y ahora, cuando ya no está, viene a mi memoria su espalda dolorida diciendo adiós de la puerta chica de su buhardilla. Al lado hay un parque
. Él estaba orgulloso de ese olor a plantas que tenía la vida. Hasta entonces.