Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

18 ene 2017

Si solo son un trozo de plástico, ¿por qué las caras de las muñecas nos dan escalofríos?

Se supone que deben inspirar ternura pero algunas lo que producen es repelús. 

 Nuestro cerebro no termina de procesar su apariencia.

Quizá lo haya sentido mirando un escaparate, o cuando su hijo abrió alguno de sus regalos esta Navidad: el mal rollo que producen ciertas muñecas.
 Una sensación curiosa, ya que un objeto inanimado de esas características no contiene nada que objetivamente resulte intimidatorio (se supone que debe inspirar todo lo contrario). 
Para algunos ese rechazo es, de hecho, insoportable: padecen lo que desde la psicología se conoce como pediofobia, que no es otra cosa que miedo a los muñecos y que ha sido estudiado por la ciencia. Sin llegar a esos extremos, mucho más extendida está lo que Héctor Galván, director del Instituto Madrid de Psicología, psicólogo clínico y sexólogo, describe como “una sensación incómoda y de inquietud” ante algunas de estas recreaciones humanas.
Las muñecas que dan miedo tienen en común una apariencia humana muy realista.
 Y por eso provocan cierta "incertidumbre intelectual respecto al carácter animado o inanimado de algo", como ya describió Freud en su libro Lo siniestro
Nuestro cerebro está diseñado para leer rostros y percibir en ellos emociones.
 Como explicó el psicólogo Frank McAndrew, del Knox College de Illinois (EE UU) en una entrevista en la revista Smithsonian, “no deberíamos tener miedo de un trozo de plástico, pero nos está enviando señales sociales”, por ejemplo, pidiendo protección. “Parecen personas pero no lo son, y no sabemos cómo responder a ello, igual que no sabemos cómo reaccionar cuando no sabemos si estamos en peligro o no. 
 Hemos evolucionado para saber procesar información, y las muñecas se nos escapan”.
En el primer puesto del ranking de muñecas tenebrosas están, por supuesto, las de porcelana.
 Reúnen, precisamente, rasgos muy similares a los humanos.
 De un tiempo a esta parte se han puesto de moda las muñecas reborn, bebés hiperrealistas que enternecen a unos pero que otros no pueden soportar mirar mucho tiempo.

Hiperrealismo desconcertante

Idéntico efecto tienen esculturas humanas hiperrealistas como las de Ron Mueck, cuya obra se expuso el pasado verano en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.
 Un bebé enorme, otro recién nacido aún con el cordón umbilical recostado sobre su madre, una mujer embarazada, parejas recostadas, ancianos encorvados o simplemente una cabeza masculina son algunas de las representaciones de este artista australiano cuyo objetivo, según reconoció en una entrevista a la revista Sculpture, es descolocar al espectador. 
“Por un lado intento crear una presencia creíble, pero por otro [las esculturas] tienen que funcionar como objetos.
 No son personas, aunque me gusta que la gente las mire y dude de si lo son o no”.
Este hiperrealismo llega a extremos con los humanoides.
 El experto japonés en robótica Masahiro Mori ha estudiado el efecto de los robots excesivamente humanizados, que en un primer momento nos resultan familiares pero que después no reconocemos y denomina su impacto turbador como valle inquietante 
 Lo compara con la sensación de estrechar una mano que sea en realidad una prótesis muy realista: 
“Nos sorprende la carencia de suavidad y su frialdad. Ya no nos resulta familiar, sino inquietante”.

Quizá lo haya sentido mirando un escaparate, o cuando su hijo abrió alguno de sus regalos esta Navidad: el mal rollo que producen ciertas muñecas. Una sensación curiosa, ya que un objeto inanimado de esas características no contiene nada que objetivamente resulte intimidatorio (se supone que debe inspirar todo lo contrario). Para algunos ese rechazo es, de hecho, insoportable: padecen lo que desde la psicología se conoce como pediofobia, que no es otra cosa que miedo a los muñecos y que ha sido estudiado por la ciencia. Sin llegar a esos extremos, mucho más extendida está lo que Héctor Galván, director del Instituto Madrid de Psicología, psicólogo clínico y sexólogo, describe como “una sensación incómoda y de inquietud” ante algunas de estas recreaciones humanas.
Las muñecas que dan miedo tienen en común una apariencia humana muy realista. Y por eso provocan cierta "incertidumbre intelectual respecto al carácter animado o inanimado de algo", como ya describió Freud en su libro Lo siniestro. Nuestro cerebro está diseñado para leer rostros y percibir en ellos emociones. Como explicó el psicólogo Frank McAndrew, del Knox College de Illinois (EE UU) en una entrevista en la revista Smithsonian, “no deberíamos tener miedo de un trozo de plástico, pero nos está enviando señales sociales”, por ejemplo, pidiendo protección. “Parecen personas pero no lo son, y no sabemos cómo responder a ello, igual que no sabemos cómo reaccionar cuando no sabemos si estamos en peligro o no. Hemos evolucionado para saber procesar información, y las muñecas se nos escapan”.
En el primer puesto del ranking de muñecas tenebrosas están, por supuesto, las de porcelana. Reúnen, precisamente, rasgos muy similares a los humanos. De un tiempo a esta parte se han puesto de moda las muñecas reborn, bebés hiperrealistas que enternecen a unos pero que otros no pueden soportar mirar mucho tiempo.

Hiperrealismo desconcertante

Idéntico efecto tienen esculturas humanas hiperrealistas como las de Ron Mueck, cuya obra se expuso el pasado verano en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Un bebé enorme, otro recién nacido aún con el cordón umbilical recostado sobre su madre, una mujer embarazada, parejas recostadas, ancianos encorvados o simplemente una cabeza masculina son algunas de las representaciones de este artista australiano cuyo objetivo, según reconoció en una entrevista a la revista Sculpture, es descolocar al espectador. “Por un lado intento crear una presencia creíble, pero por otro [las esculturas] tienen que funcionar como objetos. No son personas, aunque me gusta que la gente las mire y dude de si lo son o no”.
Este hiperrealismo llega a extremos con los humanoides. El experto japonés en robótica Masahiro Mori ha estudiado el efecto de los robots excesivamente humanizados, que en un primer momento nos resultan familiares pero que después no reconocemos y denomina su impacto turbador como valle inquietante  Lo compara con la sensación de estrechar una mano que sea en realidad una prótesis muy realista: “Nos sorprende la carencia de suavidad y su frialdad. Ya no nos resulta familiar, sino inquietante”.
‘Big baby’ (1996), de Ron Mueck.
Ese rechazo que provoca la presencia humana desprovista de vida está también detrás de una corriente que defiende que los robots deberían parecer eso, robots, y no personas.
 Los investigadores de la Universidad de Trento (Italia) Francesco Ferrari y Maria Paola Paladino, junto a Jolanda Jetten, de la Universidad de Queensland (EE UU), afirman en un artículo publicado en la Revista Internacional de Robótica Social que demasiada similitud entre los robots y los humanos inquieta porque se desdibujan las fronteras entre humanos y máquinas y eso acaba alterando la identidad humana.
 Quizá los humanos queramos seguir siendo únicos.


 

 

Nisman, el gran misterio argentino se complica dos años después

Bárcenas afirma que Acebes autorizó el uso de fondos de la caja B del PP para comprar acciones de Libertad Digital

Sigue la comparecencia del extesorero del PP ante la Audiencia Nacional.

 

Luis Bárcenas declara por tercer día consecutivo por el juicio de trama Gürtel.
Luis Bárcenas continúa este miércoles su declaración, por tercer día, en el macrojuicio de la trama de corrupción Gürtel.
 El extesorero del PP ha explicado ante la Audiencia Nacional, aunque sin documentos que lo acrediten, algunos de los ingresos en sus cuentas en Suiza
Su fortuna en ese país llegó a alcanzar los 48,2 millones de euros en 2007
. En su primera comparecencia, en cambio, certificó la existencia de una caja b en el PP —"una contabilidad no oficial, extracontable"— y aseguró que fue Mariano Rajoy quien rompió las relaciones del partido con Francisco Correa, cerebro de la trama.

Bárcenas insiste en que no tenía "capacidad de disposición" de las cuentas del PP. "Nunca, de la cuenta oficial la disposición era del tesorero [Lapuerta] y la extraoficial también.
 Él era la persona que decidía sobre el dinero oficial así que del extraoficial, con más motivo", sostiene.
Bárcenas afirma que su puesto de gerente del PP no le daba "ninguna relación de jerarquía con personas que pueden adjudicar contratos público".

El abogado le recuerda que Hacienda sostiene que las cantidades que supuestamente entregó Correa se ingresaron en cuentas en Suiza.
 Bárcenas replica que "hay un informe de la UDEF (Policía) que determina con toda claridad que no es posible acreditar eso, pero la fiscalía y el instructor le dicen a Hacienda que lo consideren asi. Le marcan el camino a la agencia tributaria", asegura
 
In
 

 

Terremoto en Italia: tres fuertes temblores sacuden el centro del país

El seísmo se siente en Roma y obliga a desalojar el metro de la capital italiana.

Estudiantes y profesores del colegio Machiavelli, de Roma, permanecen este miércoles en el exterior del centro tras los seísmos. EFE
Tres fuertes terremotos de magnitud superior a 5,3 han afectado al centro de Italia en menos de una hora durante la mañana de este miércoles. 
El epicentro se situó a 9 kilómetros de profundidad entre L’Aquila (Abruzos) y Amatrice (Lacio), un área duramente castigada por los seísmos del pasado año, que causaron 298 víctimas y destruyeron la localidad de Amatrice.
 En concreto, el Instituto de Geofísica y Vulcanología de Italia (INGV) informó de que el epicentro estuvo entre las localidades de Montereale, Capitignano, Campotosto, en la provincia de L’Aquila, y Amatrice, provincia de Rieti.
El primero ocurrió a las 10.25 y fue de magnitud 5,3. Minutos más tarde, a las 11.14, le siguió otro todavía más fuerte y de mayor duración, de magnitud 5,7. 
La tercera réplica se produjo a las 11.25 y fue de magnitud 5,3, según el Centro Sismológico de Europa-Mediterráneo
 
Estudiantes y profesores del colegio Machiavelli, de Roma, permanecen este miércoles en el exterior del centro tras los seísmos. EFE
Tres fuertes terremotos de magnitud superior a 5,3 han afectado al centro de Italia en menos de una hora durante la mañana de este miércoles. El epicentro se situó a 9 kilómetros de profundidad entre L’Aquila (Abruzos) y Amatrice (Lacio), un área duramente castigada por los seísmos del pasado año, que causaron 298 víctimas y destruyeron la localidad de Amatrice. En concreto, el Instituto de Geofísica y Vulcanología de Italia (INGV) informó de que el epicentro estuvo entre las localidades de Montereale, Capitignano, Campotosto, en la provincia de L’Aquila, y Amatrice, provincia de Rieti.
El primero ocurrió a las 10.25 y fue de magnitud 5,3. Minutos más tarde, a las 11.14, le siguió otro todavía más fuerte y de mayor duración, de magnitud 5,7. La tercera réplica se produjo a las 11.25 y fue de magnitud 5,3, según el Centro Sismológico de Europa-Mediterráneo
La tierra tembló en las regiones de Lacio, Abruzos y Las Marcas, una zona montañosa y de difícil acceso que se encuentra cubierta por más de un metro de nieve después de 36 horas de precipitaciones. 
En localidades afectadas como Amatrice, Ascoli Piceno (Las Marcas), L’Aquila (Abruzos) y Rieti hay muchas casas que permanecen sin electricidad debido a la gran nevada y los medios de socorro trabajan para poder abrirse paso entre la nieve. 
El alcalde de Ascoli Piceno, Guido Castelli, explicó en una conexión telefónica en SkyTG24 que la situación ya era complicada antes de que se produjeran estos tres últimos terremotos porque los vecinos se encuentran “en una situación de emergencia por la nieve que ha dejado a un cuarto de la ciudad sin corriente eléctrica”. 
Ya era complicado antes de que se produjeran los tres últimos temblores, puesto que el peso de la nieve sobre edificios dañados hace meses provocó derrumbamientos en las últimas horas. “Tememos que, con las réplicas, algunas estructuras se hayan debilitado todavía más”.
 Los tres temblores se sintieron en otras ciudades de Italia como Florencia o Nápoles, aunque fue Roma la que lo vivió con más fuerza, a 110 kilómetros del epicentro. 
En la capital de Italia desalojaron el metro, algunas escuelas, oficinas y museos.
 También se cerró la autopista A24, que une Roma, L’Aquila y Teramo, para verificar los daños que estos tres temblores pueden haber ocasionado. 
Además, se han detenido los trenes que conectan las localidades afectadas, según informa Ferrovie dello Stato, la compañía nacional de ferrocarriles.
Por el momento, los bomberos y Protección Civil no han localizado víctimas, aunque todavía están realizando comprobaciones y sobrevuelan la zona con helicópteros. 
Además, tendrán que valorar los daños materiales.
 El Gobierno ya trabaja para coordinar esta nueva emergencia.
 La subsecretaria de Presidencia, Maria Elena Boschi, se reunirá esta mañana con el jefe de la Protección Civil, Fabrizio Curcio, y con Vasco Errani, el supervisor de la reconstrucción posterior al seísmo de agosto que nombró el ex primer ministro, Matteo Renzi.
Los terremotos son muy frecuentes en esta zona del centro de Italia, aunque no con tanta intensidad.
 El pasado 30 de octubre, otro seísmo causó numerosos daños materiales.
 En 2009, la misma región volvió a temblar y a vivir una catástrofe, con 308 víctimas mortales en L’Aquila, que quedó destruida y todavía permanece muy deteriorada, siete años después.

El alcalde de Amatrice, Sergio Pirozzi, se ha lamentado de la mala suerte de la zona. "Nos hemos levantado con dos metros de nieve y ahora otro terremoto. ¿Qué puedo decir? No tengo palabras", ha declarado.
La zona fue castigada el pasado año por varios seísmos.
 El temblor del 24 de agosto de 2016, de magnitud 6, destruyó la localidad de Amatrice, situada a siete kilómetros de Ascoli Piceno. El 30 de octubre la tierra volvió a temblar en esta zona, causando numerosos daños materiales.